La gente de Vox ha impuesto al Partido Popular, y en el nuevo gobierno de Extremadura, la asignación a su favor, entre otras, de una Consejería llamada de DESREGULACION (sic). Es un hecho sorprendente, insólito en la UE y de expresiva dimensión política y social por sus previsibles y negativas consecuencias. Bien sabemos lo que ese concepto - desmontaje, desmantelamiento - significa, sobre todo si, como en este caso, se presenta como un objetivo global susceptible de aplicación al conjunto de la política extremeña, del que específicamente se apropia, para su materialización, el grupo ultra. Y eso ocurre precisamente cuando Viktor Orban, el avalista de Vox en Europa, ha sido ostensiblemente derrotado y cuando todo lo que representa, gesticula, hace y dice Donald Trump se ha convertido en una referencia tóxica para la ultraderecha europea
16 de abril de 2026
La infamia de la DESREGULACION como politica pública
No creo que la idea de "Desregulación", con las preocupantes y sospechosas connotaciones que encierra, se haya utilizado nunca en la configuración de un organigrama de manera deliberada de gobierno y gestión, cuya finalidad consiste en "regular", ordenar y estructurar aspectos esenciales de la toma de decisiones. No es aventurado pronosticar que el empleo de esa noción va explícitamente asociado a la voluntad expresa de debilitamiento o minimización de lo público al tiempo que introduce una perspectiva obscena como es la defensa de "la prioridad nacional", haciendo del origen del ciudadano un factor de desigualdad.
La utilización sin pudor de ese concepto equivale a la sumisión por parte del PP al paradigma revisionista de Vox que persiguen aplicar a los servicios socialmente integradores - así como a los instrumentos de protección ecológica - los amigos de Orban en la línea de la motosierra de que presume Javier Milei y que está suponiendo la demolición del Estado argentino. En cualquier caso, el pacto de Extremadura pone en evidencia la debilidad negociadora del partido dirigido por Núñez Feijoo en el proceso de configuración de los gobiernos regionales salidos de las últimas elecciones autonómicas con el propósito, no descartable, de marcar desde Mérida la pauta a seguir disciplinadamente por los que aún quedan pendientes.
Atentos a lo que se avecina.
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