22 de julio de 2026

UNA REFLEXION SOBRE UNO DE LOS TEMAS CLAVES DE NUESTRO TIEMPO: LOS IMPACTOS GEOGRÁFICOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL. HACIA UNA NUEVA PERSPECTIVA DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

 


Cuando cumple los treinta años de existencia el United Nations University Institute for Water, Environment and Health publica este interesante informe, que considero oportuno dar a conocer en este foro, sobre el "Impacto ambiental de la Inteligencia Artificial: huellas de carbono, agua y suelo".

Tratándose de una cuestión de enorme trascendencia económica y social, no puede quedar relegado a un segundo plano su evidente dimensión espacial, lo que otorga al tema una importancia primordial en el desarrollo de los nuevos enfoques aplicados a la Geografía y a la Ordenación del Territorio, compartiendo el interés que al tiempo suscita en la comunidad científica y en la sociedad.
Y es que, a medida que la inteligencia artificial se integra en las economías, los servicios públicos, la investigación, la comunicación y la vida cotidiana, depende de la generación de una infraestructura física de enorme envergadura compuesta por centros de datos, núcleos de chips avanzados, sistemas de refrigeración, redes eléctricas, consumo creciente de recursos hídricos, suelo y cadenas de suministro de minerales críticos. No se trata solo de una tecnología digital, sino también un sistema material con costes medioambientales cuantificables.
Sus implicaciones ambientales dependen no solo de la cantidad descomunal de electricidad consumida, sino también de dónde se genera dicha electricidad y de qué fuentes de energía provenga. Cada kilovatio-hora utilizado conlleva repercusiones en las exigencias de carbono, agua y uso de suelo, recursos que se integran aunque sus efectos no siempre evolucionan en la misma dirección. Las comprobaciones efectuadas en este sentido evidencian transformaciones muy intensas desde el punto de vista territorial.
De ahí, y este es un aspecto esencial del informe, el planteamiento a favor de que la huella ambiental de la IA sea entendida como un desafío de gobernanza y equidad socio-espacial, y no meramente como un problema técnico. Sus efectos suelen rebasar fronteras y sectores, mientras que las cargas ambientales derivadas de la ubicación de centros de datos, la demanda de electricidad, la extracción de agua, el uso del suelo, la minería de minerales y los residuos electrónicos pueden concentrarse en comunidades y regiones específicas. Para abordar estos riesgos, el informe, respaldado por investigaciones previas de la ONU, aboga por un ecosistema de IA responsable, fundamentado en la transparencia, la eficiencia desde el diseño, la equidad y la justicia ambiental, la responsabilidad a lo largo del ciclo de vida, la cooperación global y el uso sostenible.
Al visibilizar y permitir la comparación de las huellas de carbono, agua y suelo asociadas a la IA, el informe ofrece una base práctica para integrar esta tecnología en la planificación energética, climática, hídrica y de uso del territorio, garantizando así que la innovación progrese sin trasladar los costos ambientales a comunidades vulnerables.

20 de julio de 2026

Victoria de la selección española en la FIFA WORLD CUP 2026

 En enero de 2026, Le Monde Diplomatique publicó en su colección "Manière de voir" un excelente número monográfico dedicado a España que, con el expresivo título de "Les paradoxes de l'Espagne", forma parte de mi biblioteca. Uno de los capítulos está dedicado a reflexionar sobre el significado y la evolución del fútbol en nuestro país. Lleva la firma de Akram Belkaïd, periodista francés de origen argelino.

Cuando España ha conseguido la Copa del Mundo en el Campeonato celebrado en 2026 considero oportuno dar a conocer, traducido del francés, este interesante artículo, que, con un carácter premonitorio y cuya lectura recomiendo, lleva el interesante título de...
UN ORGULLO LLAMADO FUTBOL
El «juego bonito» es poco frecuente. El mejor ejemplo fue el Brasil de Pelé en 1970. Pero la selección española de fútbol demostró entre 2008 y 2012 que la belleza del juego podía traducirse en títulos prestigiosos, ofreciendo una evolución que ha sorprendido al mundo hasta situar la imagen del país en este sentido en una de las posiciones más destacadas.


1982

En 1982, la España posfranquista organiza con gran pompa la Copa del Mundo, pero su selección resulta incapaz de conquistar el trofeo, sufriendo incluso una eliminación sin gloria en la segunda fase. Gigante europeo cuando se trata de sus clubes, entre ellos el Real Madrid y el FC Barcelona, el fútbol ibérico es entonces un enano en el plano mundial y solo cuenta con una línea en su palmarés: una victoria en el Campeonato de Europa de Naciones en 1964.
En un país donde el fútbol es una segunda religión, los malos resultados de la Roja, apodo con el que se conocía a la selección española, alimentan las burlas, pero también debates más serios durante los años noventa. Uno de ellos es especialmente intenso: ¿hay que alinearse con la evolución europea del deporte rey, privilegiando las grandes complexiones y las tácticas de juego herméticas basadas en el rendimiento atlético (carreras incesantes, movimientos colectivos, etc.)?
A esta pregunta, los formadores de los principales clubes, especialmente el FC Barcelona, responden negativamente. Al contrario de lo que todavía ocurre hoy en Francia, los jugadores de baja estatura no son descartados al entrar en los centros de formación. Solo cuentan las cualidades técnicas, la capacidad para regatear, la precisión en el pase y el movimiento hacia adelante: en definitiva, un juego de estilo mediterráneo, como el que todavía puede admirarse en las callejuelas y los descampados de Nápoles, Roma, Argel o Estambul. A principios de los años 2000, la imagen de la selección nacional cambia poco a poco.
Durante mucho tiempo sinónimo de un juego áspero y desordenado, el juego de la Roja pasa a ser elogiado por su virtuosismo. Tras una derrota frente a Francia en 2006 durante la Copa del Mundo en Alemania, España impone su ley en 2008 en la final del Campeonato de Europa. Dos años más tarde, en una gélida noche del invierno austral, se proclama por fin campeona del mundo en Sudáfrica. Y 2012 será el año de una nueva consagración europea. En cuatro años, el fútbol español y su "jogo bonito" (según la expresión portuguesa) se convierten así en una referencia, y los técnicos convergen hacia Madrid, Barcelona o Bilbao para inspirarse en sus métodos de formación.


2010

Con los títulos acumulados por el Real Madrid y el FC Barcelona, sin olvidar el largo dominio de Rafael Nadal en el tenis, los españoles extraen de sus victorias deportivas un indudable orgullo en un momento en que la prensa del norte de Europa arremete con dureza contra la irresponsabilidad presupuestaria de los miembros del «Club Med», es decir, los países del sur del continente, entre ellos Grecia y España. Pero esta revancha tiene un coste. Como muchos de sus homólogos, el fútbol ibérico está atrapado en una carrera hacia el gigantismo que podría conducir a su colapso. Los clubes están fuertemente endeudados, y persistentes rumores de partidos amañados por redes criminales hacen temer una catástrofe financiera y deportiva comparable a la que sufrió Italia a finales de la década de 1970. Aun así, tras un periodo de dificultades desde 2012, la Roja volvió a saborear el éxito en 2024 al conquistar un cuarto título europeo.
¿Antes de ganar la Copa del Mundo que se celebrará el próximo verano?
Llegado el momento, doy esta respuesta:
Sí, en New York, el 19 de julio de 2026, frente a un rival deshonesto, un miserable arbitraje, con las fuerzas más reaccionarias del mundo en contra y durante el Gobierno de Don Pedro Sánchez, la Selección española HA GANADO LA COPA DEL MUNDO DE FÚTBOL.



2026





13 de julio de 2026

Acerca de las tendencias demográficas contemporáneas

Tomando como referencia los datos recientemente aportados por Naciones Unidas, que desarrolla la 2024 Revision of World Population Prospects considero interesante traer a colación este documento, sintético y muy expresivo a la vez, pues recoge los indicadores principales relativos a la evolución de la población desde mediados del siglo XX hasta nuestros días, con una proyección fijada en el horizonte de 2100 sobre la base de las tendencias actualmente consolidadas.





La población mundial - con las diferencias espaciales correspondientes, que se recogen en el gráfico inferior- casi se cuadruplicó durante el siglo XX al pasar de 1600 millones de habitantes en 1900 a 2500 millones en 1950 para alcanzar los 6200 millones a comienzos del siglo XXI. En la actualidad, ronda los 8300 millones de personas, más de cinco veces la registrada en 1900. Aunque se prevé que continúe creciendo, el ritmo tiende a la desaceleración. Según las proyecciones actuales, la población mundial alcanzará un máximo cercano a los 10 300 millones hacia mediados de la década de 2080 y luego disminuirá levemente hasta alrededor de 10 200 millones hacia finales del siglo.
Los niveles de fecundidad - número de hijos por mujer - han disminuido también significativamente respecto de los elevados valores registrados a mediados del siglo XX. La tasa mundial de fecundidad, que a finales de la década de 1950 superaba los cinco hijos por mujer, se redujo aproximadamente a la mitad al comienzo del siglo XXI. En este año 2026 se estima que la fecundidad mundial será de alrededor de 2,2 hijos por mujer. Además, más de la mitad de los países ya registran niveles inferiores al de reemplazo generacional, situado en torno a 2,1 hijos por mujer.
Y, por supuesto, no es posible omitir el hecho de que el envejecimiento de la población constituye otra de las tendencias demográficas que definen nuestra época. En 1950, apenas alrededor de 5 % de la población mundial tenía 65 años o más. En 2026 esa proporción ya se duplicó con creces hasta alcanzar casi 11 %. El porcentaje de personas de 85 años o más aumentó todavía con mayor rapidez, al pasar de apenas 0,2 % en 1950 a cerca de 1 % en 2026. Y es interesante constatar que, a medida que las poblaciones envejecen, las personas también viven más tiempo que nunca. La esperanza de vida al nacer aumentó considerablemente en todo el mundo al pasar de unos 46 años en 1950 a aproximadamente 74 años en 2026.
La esperanza de vida a los 65 años también creció de forma notable. A escala mundial pasó de unos 11 años adicionales en 1950 a aproximadamente 18 años adicionales hacia mediados de la década de 2020. En muchos países, sin embargo, ese aumento fue aún mayor y supera los 20 años. En Japón, España y Francia una persona de 65 años puede esperar vivir alrededor de 23 años más.
Un tema interesante que conviene conocer.

10 de julio de 2026

Incendio en Almería: el impacto en la Sierra de Cabrera-Bédar

 


Área afectada por el incendio 

La Sierra de Cabrera-Bédar simboliza y compendia con expresividad los rasgos que definen el modelo de ocupación en las áreas de montaña y su vulnerabilidad frente al riesgo. Cuando prima la visión a corto plazo, la cultura de la prevención queda relegada a un segundo plano o subsumida en el convencimiento de que nada va a alterar la placidez alcanzada en entornos definidos por la belleza del paisaje y las confortables sensaciones que aportan el silencio y la soledad.

Tal es la percepción que hace décadas llevó a un grupo de ciudadanos británicos a seleccionar este espacio almeriense como el lugar idóneo para alcanzar la paz deseada tras la vida activa. Llegaron atraídos por el clima mediterráneo, la tranquilidad y un ritmo de vida alejado de las grandes ciudades. El paraíso. Y además muy barato. Compraron antiguos cortijos, rehabilitaron viviendas dispersas por la sierra o levantaron sus hogares en urbanizaciones rodeadas de naturaleza.

Ese mismo entorno que los sedujo ha acabado convirtiéndose en el escenario de una de las mayores tragedias vividas en un incendio forestal en España. Este espacio natural, protegido bajo la Red Natura 2000 como Zona Especial de Conservación (ZEC), ejerce de transición entre la aridez de las llanuras costeras y las primeras estribaciones montañosas del interior, configurando un terreno tan rico en biodiversidad como hostil para las tareas de extinción. Y es que la Sierra de Cabrera Bédar está surcada por una densa red de barrancos profundos, cárcavas y hendiduras rocosas de materiales carbonatados.



A esta compleja morfología se suma la alteración histórica del suelo de la comarca, un importante núcleo de minería de hierro y plomo durante el siglo XIX y principios del XX. Esta actividad configuró un paisaje salpicado de antiguos caminos mineros, escombreras y taludes que hoy, abandonados y colonizados por la vegetación baja de matorral, impiden el acceso de maquinaria pesada y convierten los fondos de los barrancos en auténticas chimeneas para el fuego.
Considerado uno de los pulmones verdes de la comarca, el Pinar de Bédar alberga excepcionales masas forestales de pino carrasco (Pinus halepensis). Son repoblaciones de finales de los años 60, que forman un dosel continuo que, en pendientes pronunciadas, propicia los incendios de copas, los más difíciles de controlar.


Conviene señalar que la legislación andaluza (Decreto 371/2010) obliga a la aplicación de exige planes locales de emergencia por incendios forestales en zona de peligro, y planes de autoprotección para edificaciones aisladas y urbanizaciones, que son sistemáticamente incumplidos. 

6 de julio de 2026

Los niños que sueñan con un vaso de agua fría

 Sería sin duda un título exitoso para una obra de ficción si no fuera porque se trata de una terrible realidad. ¿Se imaginan lo que significa soñar con algo tan simple como un vaso de agua fría? Lejos de desplazarse a otro tipo de evocaciones o esperanzas, la mente del niño tiende en situaciones trágicas y de manera instintiva a la representación onírica de algo tan básico para la existencia como es el agua, el recurso de la vida. El valor simbólico del agua. Todo sería imposible sin ella. Hay que conocer cómo se gestiona el agua en el mundo de la aridez para darse cuenta de hasta qué punto no hay límites a la originalidad y a la inventiva para procurar que la disponibilidad de agua no desaparezca.




Los niños que sueñan con beber un vaso de agua fría residen en el territorio ocupado por un régimen criminal, ladrón y genocida, el de Israel, que se ha cebado siempre obsesiva y reiteradamente con la infancia. Según los informes presentados por Catherine Russell, Directora General de UNICEF, " 64.000 niños, entre ellos al menos 1.000 bebés, han muerto o resultado mutilados en la Franja de Gaza en los últimos dos años. Se desconoce cuántos más han fallecido por enfermedades prevenibles o están sepultados bajo los escombros. La hambruna persiste en la ciudad de Gaza y se extiende hacia el sur, donde los niños ya viven en condiciones precarias. La crisis de desnutrición sigue siendo grave, especialmente entre los lactantes. Los niños que han sufrido privación de alimentos suficientes durante meses padecen daños permanentes en su crecimiento y desarrollo" . Y por lo que respecta a Cisjordania ACNUR señala que desde octubre de 2023 a julio de 2026 el asesinato ha sido el destino de 268 niños. Destrozar a la infancia significa demoler los pilares demográficos de una sociedad. Las hordas de Netanyahu lo tienen muy claro.
No es algo que deba sorprender. Los niños y sus derechos han sido durante mucho tiempo el eje central del conflicto israelo-palestino, desde la masacre de Hebrón de 1929 y la de Deir Yassin de 1948, que provocaron la muerte de niños y precipitaron un conflicto prolongado que a menudo conllevó el desplazamiento, las lesiones y la muerte de niños y jóvenes. Su exposición a las hostilidades aumentó significativamente durante la Primera y la Segunda Intifada, cuando la dura respuesta de las fuerzas israelíes a los adolescentes y niños palestinos que protestaban contra la ocupación israelí conllevó el arresto, la detención y el asesinato de de muchos niños y jóvenes palestinos.
Los que sigan vivos continuarán soñando con un imposible vaso de agua fría

3 de julio de 2026

¿Alguien se acuerda de la visita de León XIV a los inmigrantes en Canarias?

 


Hace apenas un mes que León XIV visitó las islas Canarias para tomar contacto con el problema de la inmigración. Habló y expuso ideas y reflexiones que jamás se habían oído hasta entonces en el mundo. Nadie las rebatió mientras los silencios mantenidos por quienes debían asumirlas ponían en evidencia que con el regreso de Prevost a Roma los vientos alisios que azotan el archipiélago se iban a llevar, diluidos en el aire y las aguas del Atlántico, los contundentes clamores pontificios hasta dejarlos en nada, en absolutamente nada. Fue una simple borrasca pasajera.

Escribo esto tras leer los compromisos contraídos por el Presidente de la región de Andalucía en su pacto de gobierno con el representante de un grupo que se llama Vox. No pueden hacerse idea del grado de inhumanidad e impudicia que destilan. Son un vulgar calco del modelo aplicado por Donald Trump en los Estados Unidos. Hay frases idénticas. No se han esforzado mucho en aportar algo más matizado o diferente. ¿Para qué tanto paripé? Hoy Núñez Feijoo, inveterado profesional del insulto, que siempre va a rebufo de todo y jamás aporta una sugerencia o idea valiosa y original para el país, ha hablado de delincuencia en las calles, de ocho millones de inmigrantes, de fronteras vedadas, de la hecatombe que se avecina.
Se fue ya el Santo Padre que vive en Roma y con él sus discursos de solidaridad y sentido de lo que representa el ser humano. Pero es que ¿estuvo alguna vez el papa católico en España?
Nunca pensé hacer evocaciones de esta naturaleza.
Antes de ayer me detuve a observar el trabajo de los obreros de origen extranjero que están reponiendo las losetas del pavimento en la Plaza de la Trinidad y en la calle de San Quirce. A 37 grados de temperatura. Me acerqué a un joven negro para preguntarle dónde había nacido. Me miró asustado y con desconfianza. Le repetí la pregunta...De Mali, fue la respuesta. ¿De Mali? Capital, Bamako, le respondí. Me sonrió, le di la mano. Y me despedí con un "bienvenu' y "bonne chance". Fue lacónico: "Gracias". No respondió con "Merci"

29 de junio de 2026

Venezuela carece de Gobierno para afrontar los impactos de la tragedia sísmica


 Venezuela está viviendo el peor escenario en el que se puede vivir cuando se trata de afrontar una terrible catástrofe natural. Es imposible neutralizar sus efectos demoledores y caóticos, con la consiguiente situación de emergencia humanitaria que provocan, cuando un Estado carece de estructuras de gobierno competentes y capaces de tomar decisiones sustentadas en los instrumentos administrativos, legales, económicos y logísticos que comúnmente se necesitan por parte de la acción pública ante situaciones tan críticas y desesperadas, como las que han afectado a las zonas más urbanizadas del país.



La patria de Rómulo Gallegos y de Gustavo Dudamel es ya un Estado fallido sino un Estado inoperante e inane porque carece del poder que confieren la legitimidad y las competencias constitucionales para utilizar sus recursos destinados a atender las necesidades de la sociedad. No hay medidas precisas, no hay planificación, no hay evaluación de impactos. No haya nada servible. Por eso sorprende que en las imágenes ofrecidas por la televisión no se observe la presencia de las fuerzas oficiales (pese a la dimensión del ejército venezolano) en las tareas de rescate. Esa labor ímproba depende esencialmente de los efectivos enviados por 27 países. El poder oficial - más allá de las declaraciones vacuas de los Rodríguez- ha desaparecido en ese hermoso y entrañable territorio, del que tan buenos recuerdos conservo.
La furia de la Tierra ha asolado sin piedad a un país sumido en una situación política excepcional, insólita, en el mundo. La impronta de la tragedia es directamente proporcional a la incapacidad estructural para resolverla. No me atrevo a definir, pues no está claro, el modelo que se está aplicando tras el secuestro de su Presidente en enero de 2026 y la designación de un gobierno "encargado" que carece de poder alguno para actuar como tal, aherrojado y anulado como está. Ni es un protectorado, conforme a los principios de un sistema colonial clásico ni tampoco se corresponde con la fórmula del "Estado Libre Asociado" aplicada en el caso de Puerto Rico.
Es simple y llanamente un país sometido a saqueo y esquilmo intensivos y a gran escala de sus recursos petrolíferos (la causa de la intervención efectuada), al margen de los instrumentos institucionales inherentes a un Estado soberano. Ambas son las prácticas que el gobierno norteamericano está llevando a cabo, con total desprecio y humillación hacia Venezuela, hasta el punto de que, como ha reconocido el presidente de Estados Unidos , los beneficios obtenidos de la venta de los "millones de barriles y que tan felices hacen a los venezolanos" (sic dixit Mr. Trump) están sirviendo prioritariamente para financiar la agresión contra Irán perpetrada por el proxeneta y su amigo genocida de Israel.
Observo que de esto poco se habla en los medios. Por eso no de más traerlo a colación.

28 de junio de 2026

Construir el futuro sobre el conocimiento crítico y riguroso del pasado


 Excelente noticia, acertada actuación diplomática. La preservación de la memoria asociada a los hechos históricos es plenamente compatible con la normalización de las relaciones institucionales de dos grandes Estados unidos por el pasado y por sus proyectos de futuro.

Y es que México simboliza las contradicciones que derivan de los procesos de conquista y colonización que, protegidos y salvaguardados por la memoria, quedan finalmente resueltos por el reconocimiento sin reservas de las responsabilidades que otorga la interpretación histórica y por la voluntad de que no constituyan un obstáculo para el desarrollo de relaciones apoyadas en la voluntad de cooperación. Hace tiempo que Don Claudio Sánchez- Albornoz, exiliado en ese gran país centroamericano, dejó constancia de esa idea, que el Jefe del Estado español ha vuelto a ratificar junto a la Presidenta mexicana.

De ahí la irrelevancia, pues de nada han valido, de los funestos, zafios y torpes intentos de dificultar esos vínculos y la importancia que en su reafirmación posee el reconocimiento objetivo y riguroso de la Historia. Desde luego, hay que tener capacidad, honestidad y solvencia intelectual para hacerlo

25 de junio de 2026

La tragedia sísmica asuela Venezuela


 Es un hecho comprobado desde el siglo XVIII que la corteza de la Tierra está en continuo movimiento. Nunca se detiene. En 1912 Alfred Wegener plantea la "deriva de los continentes" como teoría científica para explicar la dinámica terrestre, aunque ese enfoque no será asumido hasta los años sesenta del siglo XX cuando se consolida - merced a las aportaciones y comprobaciones efectuadas por Morley, Vine y Matthews - como un nuevo modelo global interpretativo de la configuración geológica y geomorfológica del planeta al demostrar que el magnetismo de las rocas oceánicas registra inversiones regulares del campo magnético, dispuestas simétricamente a ambos lados de las dorsales oceánicas, confirmando así la expansión de los fondos marinos.

Su fundamento científico estriba, pues, en los desplazamientos asociados a las placas tectónicas que, movilizadas a su vez por las tensiones desencadenadas en las dorsales oceánicas, estructuran la superficie terrestre y evolucionan en función de las dinámicas ofrecidas por los dos grandes tipos de fallas que delimitan sus respectivos perímetros.



Las responsables de los seísmos que están afectando actualmente a Venezuela son las llamadas fallas de transformación o transcurrentes, es decir, las que determinan los deslizamientos de las placas tectónicas al modificar los contactos de sus superficies entre sí. El intervalo de recurrencia (es decir, el periodo entre dos eventos sísmicos comparables) es más dilatado en el tiempo que en los sistemas de fallas de subducción (responsables de los terremotos que afectan a Chile, Japón, México o Nicaragua), en los que una placa tectónica se desliza bajo otra.
El seísmo ocurrido en Venezuela el 24 de junio de 2026 es idéntico al que sacudió a ese país en 1902. Con más de un siglo de diferencia, los terremotos han tenido su epicentro en la misma región, pues se ha comprobado que el tipo movimiento (dos seísmos con intervalo de 40 segundos) responde a la fractura en un segmento de la falla en sentido lineal que puede propagarse a otro segmento de manera casi instantánea.

El 80% de la población venezolana reside sobre las fallas de transformación más activas. Todas las ciudades principales están construidas en el límite entre las dos placas (la del Caribe y la Sudamericana). Debido a que los terremotos son relativamente poco frecuentes, la población y el gobierno tienden a olvidar que Venezuela es un país sísmicamente activo, lo que representa un factor de vulnerabilidad adicional y de insuficiente gestión de las medidas preventivas desde el punto de vista urbanístico e infraestructural. Los altos edificios construidos en Caracas y La Guaira sobre suelos sedimentarios sufrieron gravemente los embates del terremoto, como ha ocurrido en las áreas residenciales de Los Palos Grandes o Altamira, al este de la ciudad mientras los barrios construidos sobre roca madre —en particular las favelas y los edificios de poca altura— han resistido mejor la catástrofe.

22 de junio de 2026

Desregulación: un concepto de riesgo e inseguridad

 

Artículo publicado en El Norte de Castilla 




Hemiciclo de las Cortes de Castilla y León


Llama la atención que en un organigrama de Gobierno una de las responsabilidades más relevantes esté encabezada por la competencia llamada de “Desregulación”, un término que imprime carácter, y con decidida posición de fuerza decisional, a las Vicepresidencias de los Gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Por su propia denominación no se trata de una competencia sectorial sino de una atribución de significado genérico, susceptible de impregnar el enfoque aplicado a las responsabilidades específicas en el resto de las Consejerías, lo que confiere a dicho concepto, entendido como ideología y como estrategia global e integradora, una importancia decisiva en la acción de gobierno.


            Por esa razón, pertinente y necesario resulta el debate sobre lo que ese planteamiento puede representar teniendo en cuenta la experiencia acumulada sobre los efectos derivados de las iniciativas desreguladoras llevadas a cabo en la historia reciente. Las aportaciones efectuadas en este sentido se decantan a favor de interpretaciones ambivalentes que al tiempo que aluden a sus efectos positivos no son indiferentes a la importancia de aquellos que, por el contrario, propenden a la aparición de tendencias generadoras de situaciones de riesgo, exclusión e inseguridad. Por lo general, los argumentos a favor de la desregulación abundan en la idea de que la supresión de determinadas obligaciones y cautelas contribuye a la mejora de la competitividad de las empresas y a generar dinámicas de crecimiento capaces de asegurar un empleo óptimo de los factores de producción. Se trata de una opción eminentemente centrada en la necesidad de hacer frente a los desafíos impuestos por la globalización y la consecuente internacionalización de los mercados.


      Ahora bien, si estas mejoras en el nivel de competitividad empresarial son esgrimidas como la principal justificación del proceso desregulador, la experiencia demuestra que en el funcionamiento de la economía las secuelas dejadas no siempre se han correspondido  con ese esquema lineal pues a menudo se muestran acompañadas de efectos claramente regresivos y traumáticos, tanto económica como socialmente. Por más que pase el tiempo – y sin perder de vista las causas que dieron origen al fatídico crac de 1929 - siempre pervivirán en la memoria la responsabilidad que la desregulación y la consecuente liberalización financiera y la falta de supervisión - no olvidemos lo que supusieron las hipotecas “subprime” en el contexto de la burbuja inmobiliaria y la crisis del mercado interbancario - tuvieron en el desencadenamiento del colapso que estalló en 2008 ocasionando uno de los mayores traumatismos en la economía internacional y, obviamente también, en España.


A raíz de esas constataciones traumáticas, han aflorado con fuerza los análisis que ponen énfasis en la idea de que una liberalización del mercado no implica la eliminación de los instrumentos reguladores cuando se comprueba que, bien gestionados, pueden favorecer la competencia y su correcto funcionamiento sin merma de la capacidad competitiva de las empresas. En este sentido resultan aleccionadoras las ideas recogidas en una obra de referencia - The European Social Charter and the Employment Relation (2019) - en la que se demuestra con evidencias empíricas que los derechos sociales no son un impedimento para la competitividad como lo revelan aquellos países en los que los aumentos de los niveles de gasto social lejos de obstaculizar el crecimiento económico alcanzan un mayor crecimiento per cápita y una mayor competitividad. 


Se trata, en esencia, de incorporar mecanismos de mejora de la regulación – la “regulación inteligente”, bien analizada por Holmes y Sunstein (2011) - como soporte esencial de políticas públicas innovadoras y de buena gobernanza en las que la eficiencia y la equidad se encuentren garantizadas. Autores de la solvencia de Antón Costas, Eduardo García de Enterría, Joseph Stiglitz o Mariana Mazzucato han dejado constancia muy sólida de la utilidad de este enfoque, que, en esencia, insiste en la necesidad de fundamentar la toma de decisiones mediante el empleo de procedimientos regulados que permitan una selección adecuada de las opciones a seguir perfeccionando para ello los métodos de evaluación - dotados como están de una metodología rigurosa- que lleven a los gestores públicos a una cuantificación de costes y beneficios de la que dar cuenta a la ciudadanía con el fin de que perciba la utilización de los recursos y el impacto social, económico y territorial generado.


      Desde estos argumentos aportados por la experiencia y la práctica política cabe plantear de qué manera pueden acusar una sociedad y un territorio los efectos derivados de una política que asigna a la desregulación, por mera ideología y sin garantías de evaluación rigurosa, una importancia clave en la estructura del sistema decisional cuando ese concepto va a asociado de forma mimética en las regiones señaladas, e identificado como un calco con destino a la cuota de responsabilidad asignada al partido Vox, al ejercicio de las funciones relacionadas con los Servicios Sociales y la Familia.   


Y es que si por desregulación, tan enfáticamente defendida por el partido que la impone como requisito para la investidura, no puede entenderse otra forma de acción política que no esté encaminada a la aplicación de recortes, ajustes a la baja o debilitamiento de los mecanismos de cohesión social y de protección ambiental, no es aventurado llegar a la conclusión de que la relevancia otorgada a esta estrategia en la acción de gobierno – y de ahí la necesidad de las advertencias - puede llegar a suponer, si no se apoya en una metodología de evaluación fiable, afectaciones serias y preocupantes, dada la amplitud y discrecionalidad de perspectivas de aplicación que ofrece, para la preservación y defensa de la función integradora de los servicios públicos y para la propia articulación de una sociedad compleja y propensa a la génesis de situaciones de riesgo de exclusión y desigualdad que deben ser necesariamente corregidas. En este sentido, resulta pertinente la observación efectuada por Jorge Dioni (El malestar de las ciudades, Arpa, 2023) cuando señala que "el proceso de desregulación y reducción del sector público persigue, entre otras cosas, garantizar la falta de control sobre las transacciones privadas" 

 

17 de junio de 2026

Reflexiones en torno a un mundo que se nos escapa de las manos ... y mientras acecha la tormenta vespertina

 

El mundo se está volviendo cada vez más caótico y difícil de interpretar. La guerra ha vuelto a estar presente, los desastres ecológicos se suceden uno tras otro, las sociedades se fracturan, las solidaridades se quiebran y la extrema derecha, con su simpleza ideológica, parece ganar terreno por doquier. Podemos percibir que en este desorden generalizado aparecen entreveradas tres crisis —los tres pilares de nuestro problema—, aparentemente independientes, pero en realidad estrechamente interconectadas: una crisis económica, una crisis ecológica y una crisis antropológica.
Las tres se sustentan en la misma dinámica: la acumulación desaforada del capital, con sus efectos destructivos sobre las economías, la naturaleza y la humanidad. Como resultado, estas crisis se retroalimentan entre sí y no se vislumbra ninguna solución, al menos no mientras las sociedades sigan centrando su atención en el capital y en menoscabo de la sociedad y de la preservación de la Naturaleza.
Por ahora, el fracaso del neoliberalismo está dando origen a un monstruo: un nuevo tipo de capitalismo de Estado, expresivamente identificado con China y Estados Unidos, que gestiona la emergencia exclusivamente en interés del capital y encuentra su expresión política en la extrema derecha. Este «capitalismo de emergencia» no ofrece más que destrucción y exacerbación de la desigualdad.
Ante este panorama quienes pretenden frenar este movimiento deben replantearse por completo su estrategia y sus objetivos

16 de junio de 2026

Las incertidumbres de un acuerdo de paz muy frágil

 





Aunque sin la lectura del acuerdo no resulta posible hacer valoraciones definitivas sobre sus efectos y derivaciones, el observador no puede sustraerse a la impresión de que se trata más de un nuevo alto el fuego que de un acuerdo de paz consolidado e irreversible. Me inclino a pensar que se trata de un pacto en el que el régimen iraní aparece, al fin, fortalecido, avalado por el hecho de que la guerra se ha decantado a su favor, en la medida en que, sin haber efectuado ninguna renuncia significativa, ha logrado levantar las sanciones que condicionaban su economía, afianzar el reconocimiento de su control en Ormuz y mantener intacto su potencial nuclear. Todo lo contrario a lo pretendido con la agresión del 28 de febrero.

El acuerdo, que al parecer culmina de momento las 37 ocasiones en que Trump pensaba haberlo conseguido, evidencia que Estados Unidos no ha logrado nada que su presidente pueda esgrimir más allá de la impúdica escenografía narcisista y publicitaria a que nos tiene acostumbrados. Al tiempo, es probable que su prestigio en el mundo de las petromonarquías se haya visto debilitado para siempre cuando los emiratos del Golfo y Arabia saudí han comprobado que la protección de las bases yankees sólo les ha servido para mostrar su ostensible vulnerabilidad.
El acuerdo es frágil porque el régimen israelí que impulsó la agresión, forzando para ello al reconocido proxeneta norteamericano, no quiere que la guerra termine. La conferencia de prensa, que he seguido, del criminal Benjamin Netanyahu lo ha dejado más claro que el agua del avellano. Por las razones que todos conocemos el nazisionismo jamás va a renunciar a su objetivo genocida y expansionista, del Éufrates al Nilo. Trump ha querido celebrar su 80 aniversario con un "acuerdo" repleto de cesiones por su parte con el fin de salvar el mandato que le queda de cara a las elecciones de noviembre y recuperar una popularidad que se encuentra por los suelos.
Intuyo que la guerra volverá, pero con un Irán más advertido y fortalecido. Pero para entonces, Donald Trump ya solo será una momia y, en cualquier caso, un mal recuerdo.

13 de junio de 2026

La desagregación del sistema educativo en el Gobierno de Castilla y León

 


Universidad de Salamanca

En el nuevo gobierno de Castilla y León, basado en la mancuerna PP-Vox, la competencia en materia universitaria se desagrega de la correspondiente al sistema educativo. Se pone en marcha la llamada Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio. No sé si ésta es la jerarquía del polinomio. Pero, abriendo una reflexión a modo de debate sobre el tema, considero que se hace un flaco favor al complejo universitario - y al modelo educativo en general - al adoptar una denominación que tiene más de marketing y muestra de ignorancia que de iniciativa solvente y operativa.

Y es que la asociación del término universitario al entramado económico sectorial constituye, a mí modo de ver, una simplificación o un reduccionismo que evidencia la ignorancia de quienes así lo plantean.
El hecho de que la Universidad aparezca integrada, y así se ha entendido racionalmente, como un eslabón del proceso educativo no impide, cuando más bien estimula, que una parte sustancial de su labor pueda estar ligada a la gestión de los procesos innovadores que contribuye al desarrollo del entramado empresarial. Así ocurre hasta ahora y así seguirá ocurriendo pues ese engarce resulta consustancial y esencial a la proyección universitaria y a la captación de recursos. Las aportaciones empíricas realizadas en este sentido lo avalan con fuerza.
Considerarla de manera desagregada de la estrategia educativa no aporta nada nuevo, salvo un enfoque que minimiza y relega a una función meramente instrumental el alcance de la función universitaria asimilándola a los paradigmas de simple mercadotecnia cultivadas por las universidades de gestión privada, cuya parafernalia, con un balance cualitativamente muy cuestionado, parece prevalecer en la mentalidad de ese gobierno que se vislumbra en Castilla y León con más sombras que luces.

9 de junio de 2026

Entre la defensa de la Constitución y la exclusión social

Este artículo ha sido publicado en su edición digital por el diario El Norte de Castilla 

Previendo los resultados ofrecidos por las encuestas, sin mayorías absolutas, y a tenor de las declaraciones programáticas, no ha habido lugar a la sorpresa en el proceso de configuración de los gobiernos regionales salidos de las últimas elecciones autonómicas en España. Ante la imposibilidad de llegar a acuerdos de colaboración por parte de las dos principales opciones políticas del país – y que, en opinión de quien esto escribe, serían los más beneficiosos para acometer con garantías los grandes desafíos a que se enfrenta el Estado – la formación de gobiernos de coalición entre el Partido Popular y Vox se muestra como la opción finalmente adoptada tras un dilatado proceso de negociación pretendidamente laborioso, aunque todo hacía pensar que el pacto y sus detalles estaban ya muy perfilados desde el día posterior a las elecciones. La escenografía diseñada no ha sido si no un intento de presentar ante la ciudadanía un panorama continuo de tira y afloja más aparente que real.




            Llegado el momento de gobernar, la ciudadanía asiste expectante al despliegue de las estrategias que hayan de determinar la acción de gobierno, seguramente mediatizada por las desconfianzas mutuas, ostensibles en la etapa previa a la celebración de los comicios y no superadas pese al acuerdo alcanzado. Me atrevo a pensar que la singladura gubernamental no va a ser ajena a momentos de zozobra determinados por la competencia latente entre ambos partidos con la mirada puesta tanto en la capitalización de sus decisiones a nivel regional como en el horizonte que realmente interesa a sus máximos dirigentes, que no es otro que el abierto por las elecciones generales más o menos inminentes.  

            Si desde la perspectiva del ciudadano interesado por la situación política son muchas las incógnitas planteadas en las legislaturas autonómicas que acaban de comenzar, es evidente que un lugar destacado en la jerarquía decisional se identifica con la aplicación de los instrumentos destinados a la puesta en práctica de uno de los núcleos centrales de los acuerdos como es de la llamada “prioridad nacional”, convertida en la piedra angular de los acuerdos de gobierno y en el factor determinante de todos sus objetivos.

             Los debates suscitados en torno a este concepto son tan intensos como múltiples las incertidumbres que se ciernen sobre su aplicación. Lo ha demostrado a lo largo de su trayectoria, relativamente dilatada en el tiempo, pues comienza a perfilarse de forma explícita a mediados de los años setenta del siglo XX cuando hacen su aparición en Francia obras y movimiento que preconizan “un Estado mínimo económicamente y máximo en lo que respecta a la higiene de la raza”. La publicación en 1985 del libro de Jean Marie Le Pen “Los franceses primero” tendrá su posterior corolario en el término “prioridad nacional”, que promueve con especial vehemencia su hija Marine Le Pen como reacción frente a la “laxitud migratoria que ha transformado las políticas de familia en una mina de subvenciones (sic) para la población inmigrante. Se fragua y consolida así el ideario esencial – de hecho, el único – sobre el que se sustenta la ultraderecha europea.

            Quienes recelan de las connotaciones problemáticas que ese concepto simplificador y excluyente entraña tratan de diluirlas mediante la alusión al “territorio” en sentido paliativo. Pero – aparte de los riesgos de cuantificación que implica el análisis del “arraigo territorial” -  difícilmente se pueden disociar ambas nociones cuando aparecen imbricadas a través de la configuración de una realidad social compleja en la que el vínculo con el territorio constituye la esencia de una relación que se modela a lo largo del tiempo hasta fundamentar el desarrollo de los mecanismos de redistribución solidaria, basados no en el criterio de la nacionalidad del demandante sino en sus necesidades. La función del Estado no es otra que la de responder a las urgencias sociales y, por tanto, a la protección de quienes se enfrentan a dificultades financieras y a los problemas inherentes a la vida, apoyándose para ello en las cotizaciones y en la eficiencia y equidad del sistema tributario sin distinción de nacionalidad ni segregación en función de los niveles de arraigo, variables en función de los cambios incesantes que, debido a la movilidad, tienen lugar en el tiempo y en el espacio.    

            Y, como es obvio, la aplicación  de la “prioridad” en el sentido políticamente acordado tropieza con el ordenamiento jurídico, vulnerando la Constitución, además de incumplir directrices de la UE, como las establecidas el 27 de febrero de 2018 por la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) mediante un informe sobre España, al establecer dos  Recomendaciones claves: la 22, al instar a que “las autoridades españolas adopten a la mayor brevedad una legislación general contra la discriminación”; y 27 por la que se establece que las autoridades “adopten medidas con carácter urgente para crear un organismo de promoción de la igualdad”. El cumplimiento de ambas Recomendaciones se enmarca en la aprobación de la Ley 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminación, que, en su preámbulo indicaba de forma explícita que “el artículo 14 de la Constitución de 1978 proclama el derecho a la igualdad y a la no discriminación”, citando como motivos especialmente rechazables el nacimiento, la raza, el sexo, la religión u opinión, y prohibiendo la discriminación por cualquier otra circunstancia personal o social. Además, el apartado segundo del artículo 9 establece “la obligación de los poderes públicos de promover las condiciones y remover los obstáculos para que la igualdad del individuo y de los grupos en los que se integra sea real y efectiva”.

3 de junio de 2026

Celtas Cortos, Premio Excelencia Cultural 2026


 Fueron un soplo de aire fresco en la tarde calurosa que envolvía la Feria del Libro Vallisoletana. El Ateneo de Valladolid, del que soy socio, entregaba el Premio de Excelencia Cultural al grupo musical Celtas Cortos en uno de los actos más entrañables y emotivos que he vivido en mucho tiempo. Nunca lo olvidaré.

Si las cinco composiciones con las que deleitaron a los asistentes permitieron disfrutar del estilo inconfundible que les caracteriza, inmerso con gran sensibilidad y talento en la tradición de la música irlandesa asociada a los ritmos célticos, personalmente me invadió la emoción con sus discursos de agradecimiento.
Reconociendo su identificación con la ciudad en la que nacieron y en la que dieron a conocer sus canciones iniciales, demostraron una lealtad conmovedora con sus orígenes - el humilde y emblemático barrio de Delicias en los años 80 - y con los valores obtenidos de su formación en la enseñanza pública, en el Instituto de ese barrio, con el que colaboré a menudo y del que conservo recuerdos imperecederos.
Demostraron, con la fuerza que dan la autenticidad y la sinceridad, la importancia que emana del arraigo con un entorno vital difícil, con privaciones y con desvelos capaces de cimentar el despliegue del talento innato en ese sentimiento de pertenencia sobre el que se sustenta la cultura abierta, solidaria y participativa que ese grupo ha sabido transmitir tanto en las situaciones de penuria como de triunfo y prestigio justamente merecidos y logrados con un esfuerzo espectacular. Protagonistas como son de una peripecia admirable en todos los aspectos.
Lo sucedido en la tarde de ayer en el Salón Principal del Círculo de Recreo convenció a muchos de cuantos asistimos a él de lo que significa la cultura de calidad, creativa, innovadora, de progreso y esperanza. De ahí la necesidad de aferrarnos a este tipo de experiencias para neutralizar la incómoda sensación que provoca el hecho de saber que la responsabilidad de la "cultura" en Castilla y León va a ser entregada en el gobierno regional a gentes del partido Vox hacia las que, en principio, y oyéndoles hablar, sólo cabe recibir con desconfianza y mucha, pero que mucha, preocupación.
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