30 de mayo de 2026

El inmenso legado moral e intelectual de Edgar Morin


 Pocos intelectuales han merecido en vida el reconocimiento otorgado a Edgar Morin (1921-2026), ese fecundo e infatigable pensador francés que ha partido a punto de cumplir los 105 años. Ha legado una obra inmensa, espectacular, innovadora, provocativa, henchida de interpretaciones que sugieren preguntas que solo el paso del tiempo logrará dilucidar por completo. Ha abierto expectativas asumibles como ineludibles desafíos intelectuales hacia el futuro. En sus obras se contienen reflexiones que ayudan a entender la complejidad de los procesos que organizan la vida humana, las decisiones políticas y las formas de relación de las sociedades con el medio natural.

Todo ello está sustentado en un sólido compromiso con la libertad y los derechos humanos (de origen judío, y hermanado en este aspecto con el palestino Sami Nair, fue muy crítico con la política genocida del Estado de Israel) así como en una potente construcción metodológica, a la que dedicó la parte sustancial de su obra: entre 1977 y 2004 publicó, en Seuil y Acts de Sud, los seis volúmenes de "El método" (La Méthode), una de las mayores aportaciones monumentales al pensamiento contemporáneo.


Ministro Jack Ralite, Leila Chahid, representante de la autoridad palestina y Edgar Morin, a la derecha. Paris, 16 de mayo de 1998, recordando el 50 aniversario de la Kakba o Catástrofe palestina

He seleccionado dos párrafos que dan idea del alcance de sus reflexiones. Ambos se relacionan con los contenidos expuestos en trabajos sobre la relación del ser humano con la Naturaleza. No en vano hizo también estudios de Geografía - la Geografía ha estado siempre muy presente en la formación intelectual de los franceses - y mantuvo estrecha conexión con investigadores de esta disciplina:

Afirma en su excelente trabajo: "Hacia una nueva conciencia planetaria" (1989).
"Ya no basta con reconocer los desastres ecológicos. Tampoco es momento de creer que los avances tecnológicos por sí solos puedan remediarlos, y mucho menos superar las graves disfunciones que amenazan con desestabilizar permanentemente el planeta y la biosfera. El despertar necesario solo puede surgir de una profunda transformación de nuestras relaciones con la humanidad, con los demás seres vivos y con la naturaleza. Una conciencia ecológica de solidaridad debe reemplazar la cultura de competencia y agresión que actualmente rige las relaciones globales. El problema ecológico nos concierne no solo en nuestra relación con la naturaleza, sino también en nuestra relación con nosotros mismos"


Y en el tomo 5 de "El método", que titula "L'Humanité de l'humanité" (2001) subraya:
"Durante casi 200.000 años, vivimos en grupos pequeños y sencillos de unas pocas docenas de individuos o menos. Solo en los últimos 10.000 años algunas sociedades humanas han comenzado a crecer y a volverse más complejas. Nuestra forma de vida actual es una anomalía. De hecho, en cualquier sistema vivo, la complejidad tiene un coste metabólico. Cuanto más complejo es un sistema, más energía requiere. Hoy no percibimos los costes de la complejidad porque están subvencionados por los combustibles fósiles. Sin estos combustibles, las sociedades modernas no podrían ser tan complejas como lo son. Por eso podemos prever un colapso de la sociedad termoindustrial..."

25 de mayo de 2026

Nace en Valladolid la Asociación para la defensa de los Derechos del Pueblo Palestino


 Acto de presentación de la Asociación para la Defensa de los Derechos Humanos del Pueblo Palestino. Sucedió en Valladolid el 25 de mayo de 2025 en una de las aulas emblemáticas de la Universidad.

Las diferentes Intervenciones pusieron en evidencia la tragedia a la que están sometidos la sociedad y el territorio de Palestina desde la ocupación y el expolio llevados a cabo por Israel a partir del año 1948. Fue el inicio de la Nakba (Catástrofe), que nadie olvide ese nombre, y que se ha mantenido de manera ininterrumpida hasta nuestros días a través de una práctica genocida y expoliadora deliberadamente ejecutada con total impunidad y vulneración de los derechos humanos y del Derecho Internacional por parte del régimen del único Estado del mundo, Israel, gobernado por un criminal de guerra, llamado Benjamin Netanyahu, hijo del historiador Benzion Netanyahu, uno de los soportes intelectuales de la política genocida y del supremacismo sionista, que fue investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid en 2001, y cuya presencia nominal en el Palacio de Santa Cruz constituye una ignominia y una ofensa que la institución universitaria debiera eliminar de inmediato.

En toda la sesión quedó bien claro que "Palestina es la brújula moral del mundo".

Mientras tanto, día a día asistimos a la prosecución de un salvaje genocidio sólo denunciado, ante el silencio ominoso de los Estados, por los grupos y asociaciones que, como la creada en Valladolid, siguen enarbolando la bandera de la dignidad frente a la barbarie nazisionista.
Especial relevancia tuvieron las palabras del embajador de Palestina en España (en el centro de la imagen). Fue una lección excelente, emotiva, necesaria.

24 de mayo de 2026

Una reflexión sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en los procesos formativos


 Antes de ayer mantuve en un acto académico una interesante conversación con un prestigioso colega de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valladolid - Santiago Mar Sardaña, Catedrático de Óptica - sobre los efectos que puede tener el uso incontrolado de la Inteligencia Artificial en la formación intelectual de los alumnos. Aunque estoy jubilado, lo comentado me ha hecho reflexionar y plantear algunas ideas que desearía transmitir en este foro, consciente de la importancia del tema. Estoy animado a profundizar en él dada la trascendencia que sin duda tiene y como fundamento de un debate que puede dar mucho juego.

Posiblemente sea en los campus universitarios donde la delegación del pensamiento a las máquinas se ha extendido más rápidamente que en ningún otro ámbito intelectual. Los estudiantes, me comenta mi interlocutor, afirman que quieren "ahorrar tiempo" o "mejorar la calidad de su trabajo" cuando lo que en realidad persiguen es, a mi juicio, economizar esfuerzos. Este enfoque surge menos del deseo de aprender que del anhelo de evitar las aparentes incomodidades que implica el proceso de aprendizaje.
Entiendo que la inteligencia artificial (IA) no cambia la naturaleza humana —como tampoco lo hicieron la imprenta o internet en su momento—, sino que la potencia, aunque, evocando a Bernard Stiegler, no es aventurado afirmar que "la tecnología es como la farmacología": a veces un remedio, a veces un veneno. La IA, como herramienta de aprendizaje, resulta atractiva pero quienes dependen en exceso de ella pueden verse quizá perjudicados. Y es que no en vano los dispositivos técnicos son mucho más que simples herramientas, pues transforman a los seres humanos al alterar los procesos de memoria, percepción y atención. Los textos generados por IA carecen tanto de imperfecciones aparentes como de calidad contrastada. Se difunden por doquier, impecables y con un estilo arrollador, desde redes sociales hasta campañas publicitarias, desde informes corporativos hasta trabajos universitarios y composiciones con pretensión artística.
Se tiende a creer que el resultado es un trabajo superior al que podríamos haber producido por nuestra cuenta. Pero bajo la superficie, se sacrifica la comprensión, el pensamiento y parte de nuestra humanidad e incluso libertad y capacidad crítica. Cuanto más hábil es el estudiante en el manejo de esta tecnología, más se engaña al profesor y más se recompensa esta pereza cognitiva.
Con el paso de los años, es probable que, tras una fachada pretenciosa de buenos resultados, el declive de algunos estudiantes se acentúe. Al fantasear con una superación personal fácil, se expone a un lento empobrecimiento interior cuando en realidad educar es emancipar, es decir, ofrecer la capacidad de elegir y actuar libremente. Es un camino lento y exigente, donde los encuentros, los debates y el esfuerzo, individualmente o en equipo, adquieren pleno significado a la par que robustecen la capacidad crítica y resaltan el valor y el placer del descubrimiento intelectual.
En esta línea se inscriben las interesantes reflexiones contenidas en la encíclica "Magnifica Humanitas" de León XIV, a quien bien podría considerarse como una de las más valiosas referencias intelectuales de nuestro tiempo.

23 de mayo de 2026

El valor de la mano amiga


 Si todas las fotografías transmiten mensajes que permiten interpretar el contenido de la imagen, me fijo en ésta como documento representativo de los matices que, a menudo insospechados, puede encerrar el ejercicio de la política. No conozco personalmente a Pedro Sánchez, pero sí tengo numerosas referencias de la figura y la personalidad de Sara Aagesen, vinculada a una prestigiosa y admirada familia del mundo científico vallisoletano, con la que me une la amistad.

La escena no representa el mero encuentro del primer ministro con la ministra responsable de la política energética y medioambiental española. Representa el encuentro de dos personas unidas por un vínculo que, yendo más allá del ejercicio profesional, abre camino a la relación amistosa mediante el saludo o el abrazo que siempre se necesita en momentos difíciles. Y es que la soledad del corredor de fondo debe ser de cuando en cuando mitigada por el caudal de sensaciones que aportan la confianza, el afecto y la convicción de que uno no está solo cuando necesita el calor y la palabra de la compañía sincera.

19 de mayo de 2026

Homenaje a la memoria y la obra de Andrés Coello


 Esta tarde me he acercado a ese taller y me he detenido un rato para, en silencio, dedicar un recuerdo a modo de sentido homenaje a la figura de José Andrés Coello Alonso, a quien hoy hemos despedido para siempre.

No es fácil resumir en pocas palabras lo que uno siente cuando los recuerdos evocan las experiencias compartidas. Fueron muchas y aleccionadoras en ese taller de la calle Duque de Lerma, en Valladolid. Y es que cuando uno se acerca a una personalidad repleta de sensibilidad y talento como fue la de Andrés, el caudal de aportaciones recibidas rebasa con creces los límites de la reflexión inmediata para abrir la mente al descubrimiento de escenarios y formas de expresión que sorprenden por su audacia y por el talento con que fueron concebidos. Muchos han sido los años de encuentro con Coello y su familia, de la que formaron y forman parte amistades que han sobrevivido a la marcha definitiva de algunas y a la erosión del tiempo de las demás.
Conservo anotaciones de sus enseñanzas sobre la relación entre los materiales en los que se basa la creación de una obra y el significado de lo que finalmente aportan como producto artístico. Me ilustró sobre el valor de la arcilla y del metal, de las técnicas empleadas en su tratamiento, sobre lo que la obra significa una vez terminada con especial atención al valor añadido que aporta al espacio público.
Conservo una docena de sus creaciones, que ilustran y enriquecen la mirada en el entorno donde vivo. Jamás me desprenderé de ellas porque, adquiridas a lo largo del tiempo, las considero esenciales para la preservación de mi propia sensibilidad

16 de mayo de 2026

El infierno en la Tierra está en Palestina

 Nunca he creído, ni aun imbuido en la infancia de aquellos catecismos que nos hacían aprender de memoria, que existiera el infierno de los condenados del que hablaban, como enseñanza obligada durante el franquismo recuperando textos del siglo XVI, los curas Jerónimo de Ripalda o Gaspar Astete, con dibujos incluidos de seres humanos envueltos en llamas, en los que todo "era llanto y crujir de dientes" para todo la eternidad. Hasta de 28 infiernos habla la Biblia. Todo un complejo infernal.



Sin embargo, estoy convencido que el Infierno real existe, en nuestros días, está en la Tierra, y con mayores niveles de dolor, humillación y sufrimiento que los que cabía prever en las "calderas de Pedro Botero" (que supongo ya apagadas con el combustible tan caro). No hay que ir demasiado lejos. Lo ha analizado con rigor Aritz Usandizaga Larrea en su obra Infierno en Palestina. La implicación vasca: Reflexiones de un vasco enfermo (2025) y profundiza en esa tragedia con su maestría habitual Antonio Muñoz Molina, para mí el mejor escritor español contemporáneo, al describir las prácticas atroces que se utilizan en Israel para acentuar hasta el límite de los límites imaginables la humillación y la destrucción de un pueblo.

Cuesta pensar que, tras conocer los hechos tan horripilantes como comprobados que el escritor describe, pueda haber alguien que no se sienta sobrecogido por la brutalidad de quienes cometen este tipo de vejaciones con seres humanos.

Como es probable que algunos y algunas de los que se acerquen a este muro no consigan acceder al texto íntegro del artículo "Pormenores del infierno" (El País, 16 mayo 2026), publicado por el excelente autor de Úbeda, lo transcribo aquí en su integridad.

Dice así:


"Sin un motivo concreto el reportero palestino Sami al-Sai fue detenido por un grupo de soldados israelíes y llevado a una prisión. En uno de esos corredores subterráneos con suelo de cemento y puertas metálicas a los lados que son una especialidad universal de la arquitectura carcelaria, a Sami al-Sai, que tenía los ojos vendados, lo arrojaron al suelo y empezaron a darle golpes y patadas. Caído bocabajo, le bajaron los pantalones y los calzoncillos, y Al-Sai escuchó una carcajada colectiva cuyo motivo iba a comprender muy pronto. Uno de los soldados, con gran jolgorio de todos, intentaba penetrarlo analmente con la porra. No estaba siendo fácil, aunque los demás lo animaban, y alguno de ellos se ofrecía a sustituirlo. Al-Sai lo oyó pedir una zanahoria. En ese momento otra voz dijo: “No hagáis fotos”. La zanahoria fue mucho más efectiva. Una mano que sin duda era de mujer le retorció los testículos hasta hacerle gritar. La mujer dijo: “Esa parte es para mí”. Al cabo de un rato, cansados de diversión, o porque tenían otra tarea que cumplir, los soldados lo dejaron tirado en una celda. Sami al-Sai se palpó el cuerpo y vio que estaba cubierto de sangre y de vómitos que no eran suyos, y que tenía dientes rotos incrustados en la piel. A otros les habían aplicado el mismo tratamiento en el mismo lugar que a él. Los soldados habían intentado que trabajara para ellos como confidente. Para Al-Sai eso era una injuria a su oficio de periodista.


Sami al-Sai, periodista palestino


El caso de Sami al-Sai es uno de los que recoge Nicholas Kristof en su columna semanal del The New York Times. El Times es un diario al que se acusa con frecuencia, y no sin motivo, de parcialidad en favor de Israel, y Kristof, como algún otro de sus columnistas, escribe a veces y hasta se comporta en sus viajes más como un dignatario internacional que como un reportero. Es el efecto inevitable de trabajar para un medio tan poderoso y para un público lector que abarca medio mundo. Pero cuando escribe sobre guerras medio olvidadas y sobre catástrofes que son simas del sufrimiento humano, Kristof adquiere una voz cercana y limpia de admoniciones, y estremece con la seriedad de las cosas que cuenta y con un sentido de la justicia y el ultraje, una compasión verdadera hacia las continuas matanzas de los inocentes que lleva muchos años presenciando con sus propios ojos.
Cuando los presos palestinos salen libres —en la libertad tan limitada de Gaza y los territorios ocupados— su tormento no acaba. Sus torturadores les avisan de que si cuentan lo que han vivido los perseguirán y se vengarán de ellos y de sus familias. Uno de los supervivientes que había aceptado aparecer con su nombre en el artículo de Kristof lo llamó unos días después para rogarle que lo borrara. En la sociedad en la que viven esos hombres, confesar que han sufrido una violación será una afrente a su honor masculino, y hasta puede perjudicar las oportunidades de matrimonio de sus hermanas o sus hijas.

La vejación llega al extremo de usar perros adiestrados para que se ocupen de montar a los presos. Alguien filmó uno de estos espectáculos y lo publicó en las redes sociales con gran éxito. “La violencia sexual es parte de una política de Estado”, dice un informe de las Naciones Unidas. Save the Children ha documentado violaciones de chicos entre 12 y 17 años. Las víctimas son mayoritariamente masculinas, pero también hay casos abundantes de mujeres. La Cruz Roja no tiene acceso a las prisiones ni a los centros de detención israelíes. Una mujer de 42 años le contó a Kristof que fue desnudada, atada bocarriba a una mesa y violada repetidamente. A las presas palestinas se las desnuda para someterlas a registros vejatorios que fácilmente terminan en una violación, y en repetidas visitas a la celda de soldados varones y mujeres igualmente dispuestos a infligir nuevos tormentos sexuales.
Una heroica organización pacifista israelí, B’Tselem, mantiene una página web que no puede visitarse sin escándalo y náusea. Welcome to Hell, se titula el informe de B’Tselem para 2026. Pero no hay infierno de la literatura que se aproxime ni de lejos a lo que relatan esos testimonios. Cuenta Tamer Katmut, de 41 años, residente en Gaza, preso ahora en una cárcel de fama siniestra en el desierto del Neguev: “Uno de los soldados me introdujo un palo en el ano, lo dejó dentro un minuto, y luego lo sacó. Lo introdujo de nuevo con más violencia, y yo grité hasta el límite de mis pulmones. Después de otro minuto, lo sacó de nuevo y me dijo que abriera la boca. Me lo metió en la boca y me ordenó que lo lamiera”. Yuli Novak, director ejecutivo de B’Tselem, cuenta en The Guardian la furia con que ha sido recibido en Israel el informe de Nicholas Kristof, y explica esa deriva inhumana de gente que parecía normal hasta que se le ofreció la oportunidad de degradar sin peligro ni límite a sus semejantes inermes.
Ninguna denuncia de abusos ha prosperado en el sistema judicial de Israel, que hasta hace no mucho parecía un modelo de independencia. Nueve soldados fueron castigados en 2024 cuando se hizo público el vídeo tomado por ellos mismos de la violación colectiva que habían cometido. Una multitud ciudadana, acompañada y alentada por dirigentes políticos, rodeó la prisión y la tomó por asalto. Los soldados fueron liberados. Netanyahu los calificó públicamente de héroes. Poco después los restituyeron en sus puestos con todos los honores. El único que sufrió un castigo sin indulto fue el médico militar que había filtrado el vídeo de la violación.
No es una forma de tortura que practiquen solo los militares: en los territorios ocupados de Cisjordania, la violencia sexual sobre hombres, mujeres y niños la practican metódicamente los colonos ultraortodoxos, sin duda inspirados por el trato hacia los enemigos del pueblo de Israel que exige Jehová en varios libros del Antiguo Testamento, en versículos que recitan de memoria los miembros más extremistas del Gobierno israelí. El Deuteronomio da instrucciones precisas: “Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida/ sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al hebeo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado”.
Alta tecnología y teocracia. Carceleros violando a presos con un palo y expertos en inteligencia artificial diseñando bombardeos de exterminio y sistemas de reconocimiento facial para que no se escape nunca ningún sospechoso. En un informe del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de marzo de 2025 se enumeran los casos de violencia sexual, reproductiva y de género cometidos por Israel tras el ataque terrorista de Hamás el 7 de octubre de 2023. El 59% de los muertos palestinos son mujeres, niños y viejos. Las mujeres lactantes o en fase de crianza son objetivos permanentes de los militares israelíes, así como las muy precarias maternidades de los hospitales.
Tiradores de precisión eliminan una a una a abuelas y madres que huyen con niños de un ataque, o que van en busca de agua o comida. Una mujer a punto de dar a luz recibió un disparo cuando se acercaba a un hospital, y los sanitarios no pudieron atenderla porque el fuego continuo se lo impedía. La vieron agonizar y morir a unos pasos de donde ellos estaban.
Que haya israelíes con la suficiente decencia y coraje para denunciar tantos crímenes resalta más el envilecimiento de esa inmensa mayoría que según las encuestas apoya una campaña de exterminio que ni merece el nombre de guerra porque es sobre todo una continua agresión militar contra una población civil confinada entre ruinas y basuras. Pienso en eminentes escritores israelíes a los que leí y admiré y me pregunto si en el silencio que han elegido no habrá al menos una parte de vergüenza".

12 de mayo de 2026

Un encuentro memorable con el arte nórdico


 Descubriendo en Madrid (Museo Thyssen) arte desconocido, la sensibilidad de lo nórdico, lo sencillo, lo que deslumbra a partir del "ojo que escucha". Magnífico emblema para significar y expresar lo mucho que da de sí la sensibilidad del pintor danés Vilhelm Hammershøi.

Paz, belleza, silencio. Adentrarse en la creatividad que estimula la imaginación y la mirada a través de los espacios, los paisajes y los personajes del Norte de Europa, eternos y henchidos de talento y memoria, ayuda a relativizar las incertidumbres y zozobras que acechan en exceso.

3 de mayo de 2026

Defensa de los derechos humanos y seguridad ciudadana en América Latina


 Merece la pena prestar a este tema un momento de atención en un momento especialmente crítico y preocupante.

Inserto aquí el enlace de la última tertulia organizada por la Asociación Cultural Tertulia en Barbecho, de la que formo parte desde sus orígenes y que a lo largo de 83 sesiones ha llevado a cabo la realización de una serie de foros de reflexión y debate, y con la proyección internacional que permite la Red Global, sobre las cuestiones más cruciales de la actualidad sin descartar sus incursiones en aspectos de relevancia histórica.
Traigo a colación especialmente la dedicada a abordar una cuestión de incuestionable interés, alusiva al análisis e interpretación de los conflictos que en América Latina, y en un contexto de profunda crisis de los Estados, surgen entre la defensa de la seguridad ciudadana y la preservación de los principios democráticos. La cuestión rebasa la dimensión estrictamente jurídica para incidir al tiempo en referencias esenciales de la vida cultural y las actividades económicas del mundo latinoamericano.
El hecho de contar como ponente con Gustavo Jalkh, que fue Ministro de Justicia en la presidencia de Rafael Correa y en la actualidad ostenta la Presidencia del Consejo Superior de la Judicatura de la República del Ecuador, aportó una gran calidad y rigor al encuentro y a los debates que lo acompañaron.

Pueden ver toda la sesión en


Intervengo a partir de la señal marcada por 1 hora 20 minutos 45 segundos. Gracias


1 de mayo de 2026

Con motivo del Dia del Trabajo

 


A punto de asistir, como todos los años, a la manifestación convocada con motivo del Dia del Trabajo (para mí, una de las fechas más simbólicas del año), considero pertinente hacer, a vuela pluma, una reflexión sobre lo que esta fecha significa y lo que puede representar en un momento en el que la propia noción de TRABAJO aparece sometida a enormes transformaciones en virtud de los impactos que la afectan tanto conceptualmente como en sus propias pautas organizativas y de funcionamiento.

No hay que ignorar que nos encontramos situados en la mitad de la década en la que están teniendo lugar cambios decisivos en la estructuración de las dinámicas laborales como jamás se había visto en la historia. A poco que se analice la información sobre las tendencias registradas desde el punto de vista laboral es evidente que estamos asistiendo a una evolución del trabajo caracterizada por un cambio sustancial hacia modelos flexibles, relacionados con el auge del teletrabajo, la automatización y el auge de la IA, lo que contribuye a la transformación de las jerarquías, las competencias, las habilidades, el nivel de cualificación y las relaciones entre los trabajadores, y de éstos con las empresas.
Recientemente la OCDE ha estimado que el 80% los empleos actuales se verán profundamente afectados en el quinquenio que resta hasta 2030, lo cual aparece enmarcado en un proceso en el que necesariamente se ha de producir una modificación de las competencias y de las formas de ejercer la actividad laboral en consonancia con la defensa por parte de las empresas de sus objetivos a favor del mantenimiento de la competitividad sin omitir los efectos que pudieran desencadenar las deslocalizaciones.
Dentro de este panorama, que procuro seguir de cerca por las decisivas implicaciones geográficas que encierra (en varios aspectos, traumáticas), es absolutamente necesario abogar por las estrategias empresariales que sitúen a las personas en el centro de su estrategia de gestión, devolviendo el sentido al trabajo en equipo y anticipándose con habilidad a los cambios previsibles en la formación y en el desarrollo competitivo del sector de actividad, procurando la dignificación salarial del trabajo (que el propio mercado requiere) y la preservación de los derechos de los trabajadores tan costosamente conseguidos y hoy en situación tan frágil, con todos los desafíos que ello implica para el sindicalismo en una etapa que nada tiene que ver ya con el modelo taylorista en el que ha fundamentado tradicionalmente su fortaleza.

27 de abril de 2026

Una reflexión tras el tercer atentado a Donald Trump

 Escribe hoy Jimina Sabadú, alias de Cristina García Pardo, afamada escritora y periodista: " no pretendo ser conspiranoica, pero si a Donald Trump quisieran matarle, ya le habrían matado. Si le quisieran deponer, ya le habrían depuesto".


Lo señalo como cita que induce a cuestionar todo, absolutamente todo, lo que proviene, dice, hace o emprende ese tal Trump. Y lo subrayo por principio, conocida ya su errática e impúdica trayectoria. Todo en él, amén de suscitar la duda o la sospecha, es una continua y alarmante distopía. Vive de la manipulación, la mentira, el odio y el engaño.

Está viviendo un momento de bajón, de cuestionamiento, de pérdida de popularidad y...en la guerra de Oriente Medio respira la sensación del fracaso. Tres atentados dice haber tenido. Los tres han fallado. Y es de celebrar. Pero esa sensación, que instintiva y sinceramente emana de la defensa de la vida y del rechazo a la violencia (tan cara, sin embargo, a la forma de actuar del individuo de marras), no impide apreciar en el hecho de ser afectado por esa agresión una modalidad, amparada en la solidaridad que motiva, de intento de recuperación de una imagen que se deteriora a pasos agigantados. Sin olvidar el uso que pueda hacer de cara a alterar las elecciones de noviembre e incluso a las modificaciones constitucionales que justifiquen su presentación a un tercer mandato. Atentos.

No sería la primera ni única vez que, sumido en la caída, alguien trata de capitalizar el infortunio fallido a falta de otros baluartes sobre los que sustentar una imagen respetable y digna, lo que no es el caso dada la ineptitud e inmoralidad del personaje.

25 de abril de 2026

52 años del cambio político en Portugal





Cincuenta y dos años han pasado ya y el acontecimiento se mantiene perenne y fresco en la memoria. Los de mi generación éramos muy jóvenes pero aprendimos enseguida lo que significaba la desaparición en Portugal de una dictadura, a la que no se veía fin, lo que contribuyó a fortalecer la sensación de que la que España estaba aún soportando, y a la que tampoco se veía fin, podía también desaparecer e iniciar un camino hacia la democracia que nadie, absolutamente nadie, sabía cómo iba a producirse sin perder la conciencia, alentados por la experiencia portuguesa, de que la democracia llegaría.

¿Cómo olvidar "Grandola, vila morena"? ¿Cómo relegar al olvido al inolvidable José Afonso, admirado Zeca? ¿Cómo no sentirse impregnado de los aromas y colores de los "cravos vermelhos" y de las "rosas livres portuguesas"? Y es que, por más que el tiempo pase, por más que la intolerancia y la xenofobia traten de oscurecer el horizonte...los sonidos y los mensajes del 25 de Avril portugués harán posible mantener la misma esperanza que muchos abrigamos en aquella lejana juventud, que cada 25 de abril se revitaliza.

24 de abril de 2026

¿Está la lectura amenazada?


Tengo interés en saber cómo están evolucionando los comportamientos lectores en nuestra sociedad. Y por eso lo traigo a colación. Supongo que la práctica de la lectura ha quedado recluida al ámbito de la privacidad. Observando cuanto sucede en los espacios públicos, compruebo que el hecho de leer un libro o un periódico se ha convertido en estos escenarios en algo excepcional y en cierto modo casi en una anomalía.
Al tiempo llama aún más la atención la presumible discontinuidad de la que se ve afectado el hábito de leer. Hace unos días lo comentamos en una de las tertulias a las que acudo, en la que cobró fuerza la observación, empíricamente contrastada, acerca del alto nivel de frecuencia con que se interrumpe la lectura de un texto para desviar la atención por un momento a la pantalla del teléfono móvil, inductor del deseo de averiguar lo que dicen sus múltiples y reiterados reclamos. Es la tentación que no cesa y con la que no parece fácil luchar. No son herramientas complementarias sino seriamente concurrentes.
Opinamos también que es probable que la seducción de la pantalla generadora de incitación constante prevalezca frente al sosiego que depara el contacto visual con un texto estructurado y que sólo es comprensible cuando la curiosidad se centra en conocer e interpretar, sin rupturas ocasionales, lo que la obra transmite.
Y, por último, otra inquietud: ¿se lee tanto como se escribe o se publica? Ante la sorprendente plétora publicistica a la que estamos asistiendo... ¿Qué porvenir espera a la gran mayoría de los libros que ven la luz para acabar siendo quizá, y en su mayor parte, efímera flor de un día?

23 de abril de 2026

Una nota de color a Castilla y León dedicada

 




De pronto la tonalidad del edificio se enriquece con una nota de color. Aparece aislada, ninguna otra señera similar comparte el escenario simple y monocorde. Humildemente el verde del árbol, que respira primavera, aporta una nota de esperanza. La imagen atrae instintivamente la mirada, la vista se siente complacida por esa referencia bien conocida y que tantas y tantas reflexiones, inquietudes, ilusiones y zozobras ha suscitado. En el Día de Castilla y León...y siempre.

El paseante echa a volar la imaginación y los recuerdos de tantas experiencias acumuladas en esta fecha emblemática de la Historia de España - "en 1521 y en abril para más señas" - que inevitablemente le remiten a la campa de Villalar, a la evocación de los proyectos emprendidos y, sobre todo, a las amistades y conversaciones compartidas que, pese al paso del tiempo, se corresponden con la nostalgia y con un afecto que permanece incólume.
¿Verdad que sí, Demetrio Madrid y Luis Alonso Laguna?

20 de abril de 2026

¿Es aplicable el principio de la "prioridad nacional" en la gestión pública?

 "Común es el sol y el viento/común ha de ser la tierra/que vuelva común al pueblo/lo que del pueblo saliera".


Son algunos de los versos simbólicos del Himno Comunero que durante años se han cantado en la campa de Villalar y en las tierras inmensas y deseosas de esperanza de Castilla y de León cada 23 de abril.

Cobran fuerza en esta efeméride y también pleno sentido cuando en España se extiende el fantasma de la aberración que puede derivar del pacto de la vergüenza que, suscrito por PP y Vox en la entrañable tierra extremeña, avala obscenamente los instrumentos de la exclusión social asociados a la proclama de la "prioridad nacional" como principio determinante y socialmente discriminatorio de la gestión pública. ¿No les recuerda aquello de "Deutchland, Deutchland über alles"?
Personalmente dudo de que se pueda aplicar, pues los criterios que se esgrimen no sólo conculcan la Constitución sino que al tiempo tropiezan con la propia realidad social, más compleja y renuente a la rigidez discriminatoria que los adalides de esa siniestra idea pretenden llevar a cabo. ¿Cómo establecer los criterios de la prioridad en función de la pluralidad y gravedad de las situaciones planteadas y cómo fijar los indicadores del nivel de "arraigo", noción utilizada como un paliativo amortiguador de la infamia? ¿Cómo imponer a los sanitarios o educadores las formas de discriminación y segregación sin cuestionar o poner en entredicho sus pautas de dignidad profesional?
Para mí la gravedad de la cuestión reside en el mensaje cruel y malsano que se transmite a la sociedad, preñado de ostensible perversión educativa. Preconiza la división, la marginalidad, la fractura, el rechazo a los fundamentos de una sociedad cohesionada e integrada tal y como establecen los pilares en los que se sustentan los derechos humanos. Es un disparate, que inculca en la sociedad un sentimiento de repulsión hacia el otro y hacia quienes están sumidos en la emergencia vital, la necesidad y la pobreza. Supone ese acuerdo una regresión ignominiosa y un deterioro de los principios de solidaridad y respeto que creíamos consolidados hasta qué la xenofobia trata de imponerse sin escrúpulo alguno como guadaña demoledora de lo que la humanidad representa.

16 de abril de 2026

Cuando los niños descubren los museos


 Cuando los niños descubren los Museos gracias a la encomiable labor de sus profesores. No hay edad que impida el placer del descubrimiento.

La infamia de la DESREGULACION como politica pública

 La gente de Vox ha impuesto al Partido Popular, y en el nuevo gobierno de Extremadura, la asignación a su favor, entre otras, de una Consejería llamada de DESREGULACION (sic). Es un hecho sorprendente, insólito en la UE y de expresiva dimensión política y social por sus previsibles y negativas consecuencias. Bien sabemos lo que ese concepto - desmontaje, desmantelamiento - significa, sobre todo si, como en este caso, se presenta como un objetivo global susceptible de aplicación al conjunto de la política extremeña, del que específicamente se apropia, para su materialización, el grupo ultra. Y eso ocurre precisamente cuando Viktor Orban, el avalista de Vox en Europa, ha sido ostensiblemente derrotado y cuando todo lo que representa, gesticula, hace y dice Donald Trump se ha convertido en una referencia tóxica para la ultraderecha europea

No creo que la idea de "Desregulación", con las preocupantes y sospechosas connotaciones que encierra, se haya utilizado nunca en la configuración de un organigrama de manera deliberada de gobierno y gestión, cuya finalidad consiste en "regular", ordenar y estructurar aspectos esenciales de la toma de decisiones. No es aventurado pronosticar que el empleo de esa noción va explícitamente asociado a la voluntad expresa de debilitamiento o minimización de lo público al tiempo que introduce una perspectiva obscena como es la defensa de "la prioridad nacional", haciendo del origen del ciudadano un factor de desigualdad.
La utilización sin pudor de ese concepto equivale a la sumisión por parte del PP al paradigma revisionista de Vox que persiguen aplicar a los servicios socialmente integradores - así como a los instrumentos de protección ecológica - los amigos de Orban en la línea de la motosierra de que presume Javier Milei y que está suponiendo la demolición del Estado argentino. En cualquier caso, el pacto de Extremadura pone en evidencia la debilidad negociadora del partido dirigido por Núñez Feijoo en el proceso de configuración de los gobiernos regionales salidos de las últimas elecciones autonómicas con el propósito, no descartable, de marcar desde Mérida la pauta a seguir disciplinadamente por los que aún quedan pendientes.
Atentos a lo que se avecina.

6 de marzo de 2026

La venganza de la Geografía



 Una vez más se pone en evidencia la importancia del conocimiento riguroso del territorio para explicar e interpretar lo que sucede. No es posible entender el significado de los procesos políticos, y las tendencias que los definen, sin analizar a fondo el contexto geográfico en el que tiene lugar. Por esa razón, he vuelto a leer esta obra que, muy aconsejable, es una referencia obligada cuando se trata de analizar los problemas de nuestro tiempo sobre la base de su fundamentación histórica y de los hechos que definen y configuran la tan compleja como desconocida realidad territorial iraní.

La mancuerna formada por Trump y Netanyahu ha desencadenado una guerra ilegal en uno de los escenarios más convulsos de la Tierra. No carece de sentido, dada la gravedad de los hechos, reflexionar sobre sus implicaciones y derivaciones, recurriendo a la interesante y rigurosa explicación que Robert Kaplan hace - en La venganza de la Geografía (RBA, 2012) - de Irán ( que el autor identifica como "el pivote iraní) , el país que, situado en la encrucijada más tensa del mundo y con fronteras invariables a la largo de la Historia, jamás fue invadido. Mucho cuidado con ese complejo país asiático, sin olvidar las lecciones aportadas por las experiencias bélicas de Estados Unidos en Vietnam, Irak y Afganistán. Todas desastrosas.
Y es que, como es bien salido, el conocimiento geográfico ayuda a interpretar hasta qué punto adentrarse en el espacio más anfractuoso de la Tierra puede constituir una terrible experiencia. Ay, los Montes Zagros y el Estrecho de Ormuz, donde todo es posible.

4 de marzo de 2026

Un mensaje decisivo del Presidente del Gobierno de España


He oído, íntegra, la intervención del Presidente del Gobierno de España a las nueve en punto de la mañana. Eran las nueve en todos los relojes. Eran las nueve en punto de la mañana del día 4 de Ventoso de 2026.

No tengo constancia de que ningún otro dirigente del mundo haya hecho declaraciones similares en el terrible momento histórico que estamos viviendo. Sus invocaciones al Derecho internacional, a la diplomacia, a los derechos humanos y a la paz nunca han sido, por excepcionales, tan necesarias como ahora.
España queda así significada y dignificada frente a la barbarie y la ilegalidad. Orgullo de país.
Vivimos tiempos electorales. Aboguemos por el voto coherente con la defensa de la dignidad defendida desde La Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno de España.

2 de marzo de 2026

La degradación permanente de la legalidad internacional

 Cuando se observa la secuencia de ataques contra Gaza, bombardeos en Siria, amenazas sobre Líbano y ahora golpes directos contra Irán, emerge un patrón que va más allá de la coyuntura electoral o del cálculo inmediato. La lógica parece ser otra: impedir que en el entorno de Israel exista hoy, o pueda existir mañana, cualquier actor con capacidad real de desafiar su supremacía militar y su proyecto territorial.

No es solo una forma de disuasión clásica. Es una estrategia de degradación permanente de la legalidad internacional. Golpear antes de que el adversario sea fuerte. Fragmentar antes de que se consolide. Destruir capacidades no para equilibrar, sino para garantizar que el equilibrio nunca llegue a producirse. En ese marco, Irán no es únicamente un problema nuclear, sino el último gran polo regional que podría articular resistencia política, militar o simbólica al dominio israelí, experto en robar tierras ajenas y asesinar niños. A mansalva e impunemente.
Esta doctrina se superpone con otra realidad incómoda: la consolidación prolongada de la ocupación ilegal y salvaje de Palestina. La expansión de asentamientos en Cisjordania, la anexión de facto de territorios y la fragmentación del espacio palestino han ido reduciendo progresivamente la viabilidad de un Estado palestino. En Gaza, la devastación masiva, el genocidio planificado, el desplazamiento de la mayoría de la población y la destrucción sistemática de infraestructura civil han generado acusaciones internacionales de limpieza étnica y genocidio. Más allá del veredicto jurídico final, la escala de destrucción es evidente.
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