28 de septiembre de 2015

Reflexiones para el día después

Y... ¿qué hacer el día después? Es evidente que el panorama político se ha aclarado y complicado a la vez. El resultado electoral en Cataluña ha puesto en evidencia el techo alcanzado por las posiciones secesionistas, situadas cuantitativamente por debajo de las que defienden la integración de esa Comunidad - de esa nacionalidad, de esa entidad nacional, de ese espacio bien identificado aunque con identidades complementarias y coexistentes - en el Estado español. La diferencia arrojada por el escrutinio es reducida, por lo que ambos conjuntos ofrecen, en esencia, una magnitud similar, que obliga, teniendo en cuenta el resultado, a buscar fórmulas de encuentro que diluyan la fractura y faciliten espacios de convivencia que la sociedad catalana necesita como la luz del sol. Está claro que nadie es más que nadie en este escenario de confluencias obligadas y no precisamente a largo plazo.
Recuperada la serenidad, con los datos en la mano y sin menoscabar la expresividad de la estructura espacial de los comportamientos electorales, hay que pasar necesariamente de la dualización al reconocimiento de los equilibrios exigibles para el funcionamiento y la organización adecuados de la vida catalana. El desafío es inmenso y cabe preguntarse si los dirigentes actuales están en condiciones de encauzar debidamente esa imbricación tan necesaria. Mi opinión es que desde las cúpulas gobernantes - en España y en Cataluña- se ha llegado a un impasse que ninguno, ni Rajoy ni Mas, está dispuesto a superar. La incompatibilidad prima sobre la voluntad de acuerdo, la inmovilidad de las posturas sobre la flexibilidad indispensable.
En los tres próximos meses el escenario quedará, en mi opinión, despejado a favor del encuentro. Intuyo que la formación coyunturalmente creada en Catalunya para ganar las elecciones se va a fracturar. Artur Mas es un político acabado, amortizado, falto de solvencia y credibilidad. Rechazado por las CUP, habrá que ver cómo se resuelve la formación del nuevo gobierno y quien lo dirige, sin descartar la posibilidad de nuevas elecciones con fuerzas claramente identificadas. 

El señor Mas tampoco representa ya a la burguesía catalana, a la heredera de la tradición ilustrada y emprendedora que ha dado a Catalunya su fortaleza y su prestigio. Ha roto el partido en el que se este sector de la sociedad se ha apoyado históricamente para caer en brazos de un grupo - ERC - marcado por el sectarismo, la simplicidad y la mediocridad pasmosa de sus miembros. Algo tendrá que cambiar en la Generalitat y eso ya no pasará por el hombre encargado de tapar los escándalos de la mafia pujolista y de practicar una política inmisericorde de recortes, de la que se le deben exigir responsabilidades.
Y en cuanto a quien gobierna en La Moncloa, poco más cabe decir de la que ya se sabe. Nuevos vientos soplarán en el palacete de la carretera de la Coruña en muy poco tiempo. Se abrirán también las alamedas y la cultura de la negociación se impondrá sobre el decreto ley y el ensimismamiento.
Bajo esas coordenadas, el año 2016, mi año prejubilar, tengo la impresión de que las cosas van a resolverse como se resuelven en los países civilizados. Se llegará a un referendum pactado y con umbrales de reconocimiento cuantitativo obligadamente razonables. Comenzará el verdadero debate, el debate objetivo, riguroso, cabal y serio. Sobre la base de lo sucedido en el día de ayer, no me cabe la menor duda de que Catalunya seguirá formando parte de España y de la Unión Europea.

Tiempo al tiempo, que el tiempo ayuda a corregir los errores y encauzar los desasosiegos.


18 de septiembre de 2015

El futuro de Cataluña pasa por la unión frente a la mentira y la manipulación




"Cataluña fue absorbida enEspaña en contra de su voluntad". Cuesta pensar que el pueblo catalán pueda escuchar sin rubor argumentos como ese, que ha sido presentado ante las embajadas internacionales para justificar la deriva independentista catalana. Me imagino a los embajadores, a los observadores extranjeros, a la opinión pública más allá de nuestras fronteras prestar atención al cúmulo de barbaridades vertidas impúdicamente en un ejercicio de engaño, de manipulación y de alienación permanente de una sociedad digna de mejores responsables públicos.

Supongo la sensación de vergüenza ajena que se apoderará de todos ellos cuando oigan estas declaraciones o llegue a sus oidos la idea de la transgresión de la ley como camino a seguir. ¿Cabe mayor irresponsabilidad? Pero, ¿dónde se creen que están? ¿Qué crédito puede merecer un grupo político que aboga por la desobediencia civil? ¿Qué futuro espera a Catalunya en manos de esa gente?

No hay que sorprenderse: la mentira como norma, paralela a la ocultación deliberada de las realidades objetivas, se ha apoderado del escenario impuesto por la opción aglutinada en una mezcolanza heteróclita y oportunista que tarde o temprano acabará estallando, en la que se encuentra agazapado un político incompetente, incapaz de concluir sus mandatos e implacable demoledor de los servicios públicos en Catalunya, mientras quienes le secundan - aparentemente de izquierdas - miran para otro lado cuando de la corrupción o del desastre social a que ha conducido Convergencia a Catalunya se trata.

Pero ya está bien de hablar de Artur Mas. Carente de dignidad, el interés que suscita se desvanece apenas abre la boca para propalar su consabida cantinela. Hace tiempo que es incapaz de aportar nada que no se sepa. Soy de la opinión de que su futuro político está ya descontado. Interesa, en cambio, lo que dicen los que se oponen a él en un intento de contrarrestar la deriva hacia el desastre. Observo en ellos una tendencia en el discurso a favor de un escenario de normalización apoyado en la cultura del encuentro en pro de una gobernabilidad sensible a las necesidades de la sociedad y compatible de lleno con el reconocimiento de la singularidad catalana que nadie debe cuestionar. La confluencia entre sí debe prevalecer frente al sectarismo, la fractura, la exclusión y el embuste sistemático al que los paranoicos están conduciendo, interesadamente para ellos mismos, al pueblo de Catalunya. Basta seguir los debates que nos llegan por la televisión para percatarse de que la solución de Catalunya está en la convergencia de las posiciones antiindependentistas, las que conviene realmente a ese admirable país frente al dominio de una opción como Convergencia que aparece sumida en el cenagal de la corrupción y la mentira.

10 de septiembre de 2015

Un viraje sorprendente

Qué razones pueden inducir a un historiador prestigioso como Josep Fontana a modificar en las postrimerías de su actividad intelectual el discurso que durante su vida ha mantenido como fundamento para la interpretación de la Historia y en el que precisamente se basa su reconocimiento internacional? Tiene razón Santos Juliá: "Si Vicens Vives levantara la cabeza". ¡Qué sorpresas le sacudirían al contemplar en qué se ha convertido la Historia en las manos y en las mentes de algunos que han sido sus cultivadores más relevantes! ¿Qué diría al escuchar a Fontana, defensor de la teoría de los conflictos sociales como motor de la Historia decir que "Nuestra formación como pueblo se remonta al siglo XIII, cuando Cataluña pasó de "Estado feudal" a "primer Estado nación moderno de Europa"? ¿Cabe en mente sensata tamaña aberración? !En el siglo XIII¡

Me importa una higa el discurso de los Mas, de los Junqueras y de sus grupos, empeñado en ocultar sus escándalos, corruptelas y la pésima gestión llevada a cabo, bajo el paño de la bandera estelada que todo lo encubre, pues no sorprende esa deriva a la vista de la ponzoña acumulada sobre el nombre de Convergencia Democrática de Catalunya y de la que nadie de los Junts pel Si, plegados al oportunismo del momento y al ansiado reparto del botín, dice ni pio ... pero que intelectuales de peso, que han formado parte de lo más interesante y valioso de Catalunya, se rindan a esos mensajes y traten de legitimar intelectualmente los disparates interpretativos de la Historia es algo inasumible. A mi juicio es lo peor a lo que está conduciendo toda esta batahola: la putrefacción del discurso independentista, tramposo y manipulado, alejándolo de la racionalidad, del sentido común y de lo mejor que ha aportado a Catalunya el pensamiento ilustrado. ¿Qué recibirán a cambio esos pontífices reconvertidos al discurso apetecido por el poder, tan repleto de mediocridades, mentiras y corrupciones?


16 de julio de 2015

Una interesante aproximación científica al significado ambiental de las catástrofes naturales en la primera década del siglo XXI

 El debate sobre los efectos ambientales del cambio climático siempre permanecerá abierto. Abierto y enriquecido a la vez por las aportaciones derivadas de la acumulación de elocuentes hechos empíricos que avalan la gravedad del fenómeno mediante la comprobación de impactos catastróficos que, analizados científicamente, ponen de relieve la trascendencia de uno de los problemas - centrados en el modelo de relaciones existentes entre la economía, la sociedad y el espacio -  que mayor atención suscitan tanto desde la perspectiva científica como desde la sensibilidad social. Basta efectuar una consulta al último Informe de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible para cobrar conciencia de la magnitud de los hechos que centran esta entrada. El capítulo 3 - que desarrolla y ejemplifica el alcance de la noción de vulnerabilidad - constituye una prueba contundente, que invita al conocimiento y a la reflexión. 


Y es que no carece de importancia la constatación de que en la primera década de nuestro siglo se hayan detectado cerca de 3.500 desastres naturales, superando en cinco veces los registrados en la década de los setenta del siglo XX. 

Creo que es interesante, por tanto, traer a colación el debate planteado por la European Association of Geographers, a raiz de la publicación en The Guardian del interesante reportaje " Eight ways climate change is making the world more dangerous". 



Key: Dark blue = floods. Light blue = mass movement wet. Green = storms. Yellow = drought. Magenta = extreme temperature. Orange = Wildfires 

Photograph: /WMO

A través de la documentación gráfica recogida en el articulo, se obtiene una percepción fidedigna, rigurosa y coherente de la importancia alcanzada por los desastres naturales en nuestra época. Constituyen, amén de una oportuna lección, una necesaria advertencia. 


Y en este sentido tampoco estaría de más traer a colación la Resolución A/RES/67/2006 de 21 de diciembre de 2012 de NNUU por la que se crea el Año Internacional de los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo (PEID), con un llamamiento de atención al extremo grado de vulnerabilidad en que se encuentran estos países ante los efectos del cambio climático. La tesis doctoral de Isidore Kwandja Ngembo lo expone rigurosamente al estudiar Le regime international des droits de l'homme à l'épreuve du changement climatique: le cas de l'Etat insulaire des Maldives, presentada y defendida en la Universidad de Ottawa en 2013. 

26 de mayo de 2015

En la política española ya nada será como antes


Ayuntamiento de Valladolid: un espacio que se transforma

La Historia nunca termina ni es irreversible. Los procesos históricos evolucionan al compás de los cambios que las sociedades introducen con el fin de adecuarlos a los que en cada momento consideran más necesario para sus intereses y necesidades. Cuatro años justos han transcurrido desde aquel mes de mayo de 2011 en el que las plazas y las calles de las más importantes ciudades españoles se llenaron de clamores que reivindicaban una regeneración de la democracia, una puesta en entredicho de los paradigmas dominantes en el ejercicio del poder. Tarde o temprano su impacto se tenía que reflejar en la forma de hacer política. Tan necesario como inevitable. Lo sucedido en España no tiene parangón con ningún otro país europeo. El cambio provocado por la rebeldía popular de uno de sus sectores más cualificados: la juventud profesionalmente preparada; una juventud que se sentía desamparada pero a la vez consciente del papel que la correspondía desempeñar. La "España de la rabia y de la idea", invocada por Antonio Machado. Han bastado catalizadores eficaces del malestar y del rechazo a la intensificación de las desigualdades para que la dinámica de cambio acabara cristalizando en los comportamientos electorales, que los sondeos ya anticipaban y que la realidad ha ratificado más aún de lo que se preveía.

El Roto. ElPais. 27.6.15

No es la revolución de los desposeídos ni de los movimientos sindicales sino la voluntad de cambio exigida por quienes, conscientes de su fortaleza, se sienten alternativa frente a los modelos agotados. La conmoción ha sido generalizada, nadie se ha visto libre de ella y, por más que algunas inercias subsistan, es evidente que ya nada será como antes. La desaparición de las mayorías absolutas - y de algunos de sus rostros más denostados y obsoletos - supone un viraje trascendental en la política española. Era necesario para evitar la degradación de la democracia. Nada de "Juego de Tronos" sino de "Borgen", nada de Maquiavelo sino de Montesquieu... la recuperación de la dignidad durante tanto tiempo lesionada por las malas prácticas asociadas a la opacidad, a la soberbia, a la corrupción, al menosprecio, a la mentira, a la prepotencia del que se sentía impune, a la indiferencia respecto a los problemas de la mayoría social, al lucro personal. Apasionante el momento que nos toca vivir. Un saneamiento en toda regla. La humanización de la política. Cultura de la negociación, precaución ante el riesgo de corruptela, autocrítica, transparencia y humildad. 

Pero, sobre todo, sentido de la responsabilidad pública, de la rendición de cuentas, de la vigilancia permanente. Cabe ser optimista, pues. Estamos de enhorabuena y hay que celebrarlo. Las elecciones del 24 de mayo de 2015 pasarán a la Historia política del mundo como el ejemplo de cómo la democracia no puede sobrevivir si no se adapta a las justas exigencias de una sociedad maltratada. Toda una lección de política positiva.

28 de marzo de 2015

El riesgo del ensimismamiento voluntario



Es posible que cuando comprobemos los efectos que los nuevos dispositivos de comunicación provocan en la sociedad, y particularmente en la juventud, la capacidad para corregirlos sea ya muy limitada. Tremendo el diagnóstico que Jordi Soler realiza sobre el tema. ¿Será verdad lo que dice? ¿Tan fuerte es la tendencia al aislamiento que propician en medio de la multitud que nos rodea? ¿De qué manera repercute la dependencia obsesiva de los artilugios electrónicos sobre el comportamiento de los ciudadanos más entregados a ellos? ¿Cómo influye en los procesos de toma de conciencia sobre las realidades colectivas, a las que estamos necesariamente vinculados y de las que dependemos? ¿La docilidad y la cobardía son, en suma, las secuelas inexorables? ¿Qué modelo de ciudadanía se configura, al fin? 

Estas preguntas requieren respuestas inmediatas y sinceras ante lo que está sucediendo, conscientes de que el riesgo existe, aunque personalmente no creo que la sumisión prevalezca aún sobre el espíritu crítico y la rebeldía, tal y como se aprecia en las posturas reactivas que cuestionan determinados comportamientos políticos. Pero lo cierto es, sin embargo, que sólo la labor educativa bien planteada, capaz de canalizar racionalmente las actitudes y los saberes hacia el conocimiento de las posibilidades y los riesgos que entraña la dependencia hacia las tecnologías que aíslan y sumen en la soledad, valorando al tiempo el caudal de ventajas que encierra la valoración de lo que colectivamente integra al ciudadano, puede neutralizar el sentido de una tendencia que paradójicamente lleva a la desculturización, al ensimismamiento y a la insolidaridad.

16 de febrero de 2015

Arte y cultura al servicio de la sociedad


Son figuras admirables de la historia de la cultura que conviene recordar. En esta ocasión, aludo a ellas porque supieron entender, tras alcanzarlo todo, que el arte cobra valor y trascendencia cuando se ofrece al ciudadano como patrimonio que le pertenece lo que es propiedad del Estado. Magnífica la escena de la película dedicada a Joseph Turner (Mike Leigh, 2014), el impresionante pintor de paisajes, cuando declina vender su obra al empresario que le ofrecía un cheque en blanco ya que su objetivo estaba centrado en ceder al Imperio británico la totalidad de la obra de que pudiera disponer. 

Es la misma actitud adoptada por el ingeniero belga que se enamoró de España al descubrir algunos de los más importantes yacimientos de la Península, de tanta relevancia como el de los Millares o El Algar. Hace unos días me encontré con esa figura mientras recorría las salas del Museo Arqueológico Nacional, cuya remodelación aún no había visto. Merece la pena. Es uno de los lugares museísticos más atractivos y mejor concebidos de España. Impresionan la riqueza prehistórica y las manifestaciones del arte ibérico. 

En la segunda planta, el visitante se encuentra de pronto ante el legado de Louis Siret. Una vez conocido, dejará profunda huella en la memoria. Su nombre emerge con fuerza y admiración al comprobar el inmenso patrimonio que consiguió descubrir y que pertenece a España porque en su momento hizo lo mismo que Turner. Ante la oferta jugosa que se le ofrecía, su respuesta no admitía réplica: "el arte no se vende y estos valiosos objetos que encontré en España los quiero ofrecer a España". Visiten el Museo Arqueológico Nacional, deténganse en la sección dedicada a Siret y valoren el gesto de los que anteponen la importancia del patrimonio común al egoísmo personal.

5 de febrero de 2015

La defensa de los derechos de los ciudadanos como principio de la acción pública


He seguido el acto de investidura del nuevo Presidente de la República italiana, Sergio Mattarella. Me he quedado con una frase que me parece digna de ser subrayada: "Mi pensamiento está, por encima de todo, en las dificultades y las esperanzas de los ciudadanos". Ahí se resume lo más digno de la política y lo más defendible precisamente porque ha sido lo más vulnerado. El futuro de Europa pasa por la recuperación de la confianza en la política y en quienes la ejercen, siempre que sean capaces de merecerla. Sin duda eso va a requerir un gran esfuerzo y una catarsis profunda en el seno de los responsables de la acción pública. 

La rabia acumulada, el malestar generalizado, el rechazo contundente tienen plena justificación porque sólo a través de estas actitudes por parte de la ciudadanía será posible orientar la política en la dirección que más necesitan los ciudadanos incluso por encima de las diferencias tradicionales de clase y de ideología: evitar el deterioro del Estado del Bienestar, cuya impronta en la mentalidad de la sociedad europea es tan fuerte que la resistencia a que desaparezca motiva ese repudio incontenible - sobre todo cuando se ven desprovistos de ella - hacia quienes considera responsables del deterioro al tiempo que decantan su respaldo a favor de los que basan esencialmente su señuelo más en lo que rechazan que en lo que proponen.

24 de enero de 2015

El obligado comportamiento ético del profesorado universitario.

La Universidad pública se nutre esencialmente de recursos públicos y sus actividades son inherentes a su condición de servicio público. El profesorado está sujeto a unas normas de conducta que deben ser respetadas, so pena de vulnerar la imagen de la institución. Cuando se participa de un proyecto de investigación, financiado con cargo a convocatorias públicas, todos los procedimientos a seguir deben estar cuidadosamente regulados y formalizados. Los permisos, las modificaciones del equipo, los ajustes en el presupuesto, la movilidad de los investigadoras han de atenerse a las solicitudes y autorizaciones reglamentarias, siempre por escrito y con registro de salida, que después se unirá al documento con registro de entrada, recibida la autorización. 

Cuando, por su parte, se acomete un contrato de investigación (de acuerdo con el Art. 83 de la Ley Universitaria), el desarrollo del proceso contractual tiene que figurar pormenorizadamente en un contrato suscrito entre la entidad financiadora y la Universidad, de modo que todos los pagos se canalizan a través de ésta, que supervisa tanto las entregas para gastos como los abonos correspondientes, entre ellos las retribuciones del personal adscrito a la investigación. Jamás el investigador, que siempre opera en el seno de un equipo, gestiona directamente un euro o un dólar. Lo de Juan Palomo suscita en este caso todas las sospechas. 

Por su parte, la Universidad detrae una cantidad del contrato (generalmente el 15%) que nutre su presupuesto, lo que parece lógico teniendo en cuenta que los profesores investigadores hacen uso de los medios e infraestructuras universitarios para realizar sus trabajos y el tiempo ocupado en ello se hace a costa de la dedicación - a tiempo completo o parcial - a la que el profesor - funcionario o contratado - se compromete con la Universidad y por la que se le retribuye todos los meses. Así han de funcionar las cosas si no se quiere incurrir en omisiones, opacidades, irregularidades o corruptelas. 

¿Sabían esto o acaso lo ignoraban los profesores Iglesias Turrión, Errejón Galván o Monedero Fernández-Gala, docentes vinculados a la Universidad Complutense de Madrid, de cuya plantilla forman parte? Que cada cual saque sus conclusiones. Defendamos la ética como principio rector de las conductas.

8 de enero de 2015

Interesante y pertinente el artículo publicado en Le Monde Diplomatique por Alexis Tsipras, dirigente de Syriza y, según las encuestas, el líder de la formación con mayor respaldo electoral en Grecia en estos momentos. Más allá de lo que pudiera opinarse sobre esa opción, vale la pena recordar los argumentos que el político griego esgrimió hace dos años al traer a colación la política adoptada por los paises europeos respecto al cobro de la deuda alemana en los años posteriores a la SGM. Si somos conscientes de hasta qué punto nos ahoga el pago de la deuda, a la que España destina 35.000 millones de euros anuales para el abono de intereses, no carece de importancia la postura favorable a la negociación y al reajuste de esas escalofriantes cifras, que es precisamente lo que permitió a Alemania levantar cabeza en los años cincuenta del siglo XX.

Basta tener en cuenta el primer párrafo del texto:

"Febrero de 1953. La República Federal de Alemania se ahoga en su deuda y amenaza con llevar a todos los países europeos a la crisis. Preocupados por su propia salvación, los acreedores - incluyendo Grecia - constatan un fenómeno que solo ha sorprendido a los liberales: la política de "devaluación interna", es decir, la reducción de los salarios, no garantiza el reembolso de las cantidades adeudadas, sino todo lo contrario.

Reunidos en Londres en una cumbre especial, 21 paises decidieron volver a evaluar las capacidades reales de Alemania para cumplir con sus obligaciones. Acordaron recordar en un 60% de la deuda nominal acumulada y conceder una moratoria de cinco años (1953-1958) y un período de amortización de treinta. Introdujeron también una "cláusula de desarrollo" que permite a no dedicar al servicio de la deuda de más de una vigésima parte de sus ingresos. Europa contrarresta el Tratado de Versalles (1919), sentando las bases para el desarrollo de la República Federal de Alemania después de la guerra".
¿Oportuno, no?

7 de enero de 2015

Un obsequio maravilloso


Quisiera hacerles partícipes de un obsequio que acabo de recibir de allende el Atlántico y que confieso que me ha emocionado. Se trata de la edición facsímil del texto elaborado por Santiago Cortés, fundador de la Sociedad Colombiana de Geografía, en el que describe la “Historia Natural y Paisajes de la Guajira, región del Catatumbo y del Páramo de Tamá”, fechada en 1900. 


Con el título “Una geografía hecha a mano” recoge los dibujos y los textos realizados por Cortés como parte de los trabajos destinados a trazar la frontera entre Colombia y Venezuela, un litigio que solo podía resolverse diplomáticamente sobre la base de un conocimiento detallado del territorio. Como se señala en la presentación “es la primera muestra de la minucia, aprendida en el microscopio, que usó en los dibujos y acuarelas del territorio que recorrió paso a paso este botánico, zoólogo y geógrafo” o, como se le denominaba en la época, este “naturalista” bogotano”. 

La obra fue editada en 2014 por la Subgerencia Cultural del Banco de la República, en Bogotá. Una delicia bibliográfica, que me ha hecho llegar gentilmente la profesora Lucila Reyes, de la Universidad Nacional de Colombia. ¿Quien, al observar estas imágenes, no se siente transportado a las vivencias que describe Gabriel García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera", con sus travesías incesantes, henchidas de sensibilidad, a lo largo del río Magdalena?



31 de diciembre de 2014

Incertidumbres en un cambio de década




Finalizamos la primera mitad de la década que ha coincidido con una de las crisis económicas y sociales más profundas de la historia contemporánea. Cuando empieza un nuevo año se hace balance de lo sucedido pero la mirada se empeña en vislumbrar el futuro con la intención de encontrar en él algún atisbo de esperanza y de confianza en el futuro. Los clamores oficiales, interesados en el cortoplacismo electoral, se afanan en ofrecer indicios optimistas, pero el tren, la maquinaria que lo sustenta y quienes manejan los mandos no suscitan la confianza pretendida. 

Utilizar los datos en sus magnitudes absolutas sin relativizarlos adecuadamente en función de su impacto social objetivo deriva en la manipulación y la demagogia. En ese tren estamos subidos inexorablemente. ¿Hacia donde emprenderá el rumbo? ¿Qué habrá más allá del horizonte confuso que la vista percibe? ¿Estamos en la via adecuada? ¿Son éstos los railes que nos aseguran lo que necesita la mayoría de la sociedad, empobrecida durante una travesía en la que las diferencias entre unos vagones y otros no han cesado de acentuarse?

 Un sinfín de preguntas emergen cuando se comienza un año que se intuye decisivo, en virtud de los escenarios que sin duda van a alterar la dirección de la locomotora de la que va a depender la trayectoria hacia un futuro en el que les deseo lo mejor.

21 de diciembre de 2014

Un impacto decisivo en la política española





Es evidente su papel de catalizador esencial de la vida política española. Ha convulsionado el panorama tal y como estaba ahora diseñado y lo ha hecho con un mensaje reiterativo, insistente, basado en una serie de denuncias concretas, claras y muy incisivas, que calan fácilmente en un sector importante de la sociedad, que se siente identificado con ellas y con quienes las propalan, beneficiarios de esa cualidad de recién llegados a la política de masas, sin contaminación alguna previa que los desautorice de antemano. Modulando sus propuestas programáticas al socaire de sus objetivos electorales, que se pretenden masivos y transversales, el núcleo central de su discurso persiste aferrado a la crítica con fines de ruptura con el pasado. En ello cimentan su razón de ser y sus expectativas. Pragmatismo, habilidad expositiva y discurso lapidario frente al resto, tales son sus ingredientes esenciales. Espadas como labios, recordando el magnífico poema de Vicente Aleixandre. 

¿La coherencia del programa?... Ya se verá. Todo un fenómeno de estrategia política de laboratorio, didácticamente concebido, que de momento les está dando resultados asombrosos. A la espera de cómo pueda evolucionar en el año decisivo que se abre ante los españoles, lo más importante de su presencia en el acto de Barcelona , celebrado el 20 de diciembre de 2014 e hito histórico indiscutible, ha consistido en su capacidad para transmitir un mensaje que cuestiona el independentismo, mediante la reafirmación de una voluntad integrada del Estado - los "puentes" frente a los "muros"- que los otros partidos estatales no han logrado proyectar. Bajo las premisas de un "proceso constituyente", destinado a sustentar los pilares de un "país de países", no parece, en principio, una propuesta original, pues, con palabras similares, ya se habían planteado desde otras posiciones.

Es curioso de qué manera la fortaleza adquirida por Podemos en Catalunya y en el Pais Vasco, y testificada por un presunto apoyo más que significativo, puede constituir a la postre una garantía de la integración del Estado, que muchos veíamos amenazada. El nerviosismo mostrado por los nacionalistas de toda laya ante el auge electoral de Podemos es buena prueba de ello. Impresionante, a mi modo de ver. ¿O no?

16 de diciembre de 2014

Mensajes en la calle (44): la pervivencia del libro

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Cuando todo parece indicar que la presentación formal del libro está en crisis, resulta reconfortante tener la sensación de que ese maravilloso producto de la inteligencia humana permanece vivo en quienes siguen defendiendo su existencia tal cual lo hemos conocido y lo seguimos admirando. Visitar las librerías cuando se viaja es un verdadero placer que hace del conocimiento del lugar recorrido una experiencia aún más gratificante. Siempre he pensado que una parte sustancial de la imagen de una ciudad la ofrecen sus librerías, depositarias de esa función de referencia cultural que las pertenece, lejos de la banalidad y de la despersonalización ofrecida por las grandes superficies, en las que jamás he comprado ni compraré un libro. 

Basta con leer algunas de las páginas del excelente libro de Jorge Carrión con este mismo título - Librerías (Anagrama, 2014) - para percatarse de ello. Por eso, el viajero que callejea por una ciudad - en este caso Lille, una bellísima del Norte de Francia - no puede por menos de detenerse ante el escaparate que, al tiempo que identifica su imagen como "calle de los poetas", brinda a quien se detiene ante él una definición sencilla, pero elocuente, de lo que el libro realmente representa y significa.

8 de diciembre de 2014

La Universidad pública en el punto de mira

Ninguna institución debe estar al margen de la crítica. Cuanto más rigurosa, mejor. La crítica debe ser inherente a la Universidad, pues solo así será capaz de corregir sus deficiencias y resolver las contradicciones que una estructura tan compleja y variopinta presenta. En un país donde la autocrítica está ausente - e incluso quienes se reclaman depositarios políticos de la mayor honestidad son incapaces de hacerla - la defensa de esta postura, aplicada al mundo académico no deja de ser algo excepcional, a fuer de necesario. 

Pero, ojo, de ahí a denostar con virulencia a la Universidad pública, sin resquicio alguno al reconocimiento de lo que se hace y al sinnúmero de profesionales solventes que en ella trabajan, media un gran trecho. Nada se dice de las Universidades privadas, que comparten con aquélla el mundo de la formación, aunque no el de la ciencia, mientras permanecen inmunes a la crítica. Ciencia y formación se funden, en cambio, en las aulas de los Centros superiores financiados por todos, arrojando resultados que deben ser valorados en lo que representan, pues tras ellos hay con frecuencia una enorme carga de esfuerzo, dedicación y, a menudo, sacrificio personal, que deben ser tenidos en cuenta. Hay de todo, ciertamente, pero conviene también reconocer que pocas estructuras son tan irreductibles a la simplificación como la Universidad.

En cualquier caso, ¿cabría pensar que en medio de esta corriente de descrédito no se esconde otra vertiente más del empeño por justificar el trato injusto que en España está recibiendo la enseñanza pública en los tiempos que corren?

4 de noviembre de 2014

Un presidente letal para la Unión Europea

No cabe la menor duda de que el nombramiento de Jean Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea está fundamentado en la presión de los grandes lobbys o grupos de intereses que pululan por los despachos comunitarios en Bruselas y cuya fuerza ha acabado imponiéndose sin ningún pudor y con la aquiescencia de la mayoría del Parlamento Europeo. Y lo digo convencido y sin ninguna reserva. ¿Cómo es posible que la austeridad a que se han visto y se ven sometidos los países del Sur coincida en el tiempo con la acentuación de los privilegios fiscales en el seno de la Unión, que se dice integradora? ¿En qué han quedado la Carta Social Europea y los principios de la cohesión económica, social y territorial preconizados desde el Acta Única en 1986? Todo es papel mojado cuando precisamente uno de los artífices de esa ruptura de la solidaridad es el sujeto llamado a gobernar la Comisión en los próximos cinco años.

En los últimos días han aflorado por doquier los corifeos que lanzan alabanzas de la época de Durao Barroso, sin reparar en ningún momento en la catástrofe que ha supuesto la complicidad de la Comisión con los otros elementos de la troika en la política que ha destrozado la situación de los trabajadores y de los sectores más vulnerables de la sociedad, mientras pasan por alto lo que finalmente se ha descubierto, aunque todo el mundo lo sabía: el escándalo que supone la existencia de paraísos fiscales en el propio espacio comunitario, con el agravante de que el país donde solo se tributa por beneficios el 1% es el que durante años ha sido presidido por quien, sin mover un dedo en pro de los países que ven desangrarse sus capacidades recaudadoras, consiente y tolera tan ignominiosa vulneración de la solidaridad. La excelente labor llevada a cabo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ha permitido sacar a la luz una información esencial en este sentido. ¿Quién sostiene, pues, el edificio fiscal de los Estados? Muy sencillo: los trabajadores por cuenta ajena. De ellos dependen los ingresos del Estado, obligando al endeudamiento y a la acentuación del déficit, cuya corrección recae sobre los propios trabajadores y sus derechos.

Es el círculo vicioso en el que se apoya el agravamiento de las desigualdades. ¿Cómo se puede presumir en estas condiciones de espacio integrado y cohesionado? Sencillamente, el hecho de que ese tal Juncker ostente la responsabilidad que ostenta es una indecencia. En otras palabras, el nuevo presidente de la Comisión es un elemento demoledor para la supervivencia de la propia Unión Europea tal y como creíamos que estaba concebida. Y de paso no estaría de más que la cohorte de los economistas de cámara que respaldan las políticas basadas en el austericidio social tuviera una brizna de principios éticos para considerar el hecho que comento como un factor indisociable de la crisis en vez de rendir pleitesía a los que sólo saben invocar la lógica de la flexibilidad y de la competitividad a cualquier precio para afrontar el desastre al que nos ha llevado el pensamiento único al servicio de los grupos de intereses que gobiernan la Unión Europea. Sus grandes silencios en este sentido invalidan sus diagnósticos y sus recomendaciones. 


2 de noviembre de 2014

La corrupción que no cesa: una trama inabordable

Ambición de poder e inmersión profunda al propio tiempo en las prácticas corruptas, cometidas sin pudor, durante mucho tiempo y con la sensación de que eso era lo normal y que la impunidad estaba garantizada. Los casos del presidente de la Diputación de León y del que fuera nada menos que el vicepresidente del gobierno madrileño se convierten así en paradigmas, de los que quizá no sean solo ellos los únicos protagonistas. Mucho me temo, y la simple percepción de cómo están aflorando los hechos lo apunta claramente, que esa mancuerna que muchos practican entre el poder y el delito, entre la decisión política y el lucro personal incesante, va a tener aún en España un largo recorrido. ¿Qué sorpresas no nos deparará el futuro inmediato? Cuesta pensar que la mancha de aceite no recrezca y se expanda en función de las imbricaciones que se producen entre los gobernantes de espacios contiguos. El efecto aglomeración no tardará en manifestarse. Por pura lógica inercial y ligada a los efectos inducidos que las prácticas corruptas provocan. 

Poco a poco, o mucho a mucho, asistiremos a la configuración de una enorme "tangentópolis" (¿se acuerdan de lo que pasó en Italia?) que posiblemente llegue a desbordar, por su tipología, su variedad de elementos y su densidad delictiva, la magnitud de la experiencia italiana. Ante esta perspectiva, ¿qué capacidad de sorpresa, de estupor y rabia aguarda todavía a la sociedad que asiste al espectáculo que más daño hace a la democracia y al Estado de Derecho? ¿Por qué derroteros ha de avanzar la gangrena que pone en entredicho los mismos pilares del Estado? ¿Qué impacto va a provocar todo ello en la recomposición de la política española? ¿Quiénes lograrán sobrevivir al escándalo, a sabiendas de que la frontera entre los corruptos convictos y los potenciales corruptos se muestra cada vez más tenue? Seguramente habrá quienes se han mantenido y se mantienen al margen de la ponzoña. La cuestión está en constatar qué relevancia tienen en medio de ese magma que no cesa de crecer.

14 de octubre de 2014

La ciencia frente al riesgo o el valor de la credibilidad

Cuando la sociedad se siente vulnerable, ¿en quiénes deposita su confianza? Posiblemente la respuesta a esta pregunta testifique la calidad del tipo de relación que los ciudadanos mantienen con quienes institucionalmente les representan. Lo sucedido en España con ocasión del problema sanitario planteado por la infección por el virus del ébola refleja claramente que en un contexto de crisis - y no hay más preocupante y desestabilizadora que la sanitaria - la imagen del político responsable de afrontarla queda desplazada por la de aquellos que ofrecen explicaciones más rigurosas y convincentes. Al fallar el principio de precaución, la capacidad reactiva de los responsables políticos se debilita y pierde credibilidad a pasos agigantados hasta convertirse en una caricatura de lo que debería ser.

Es entonces cuando, ante una situación de riesgo, emerge el colectivo que transmite seguridad y confianza. El mundo de la ciencia recupera el crédito que merece, fortaleciendo su condición de referente básico para la toma de decisiones. Ya no están en las pantallas los Mato, Saenz Santamaría, Rodríguez, Rajoy y demás patulea. Están, al fin, los que saben, los que asesoran, los poseedores de los argumentos que se apoyan en el saber contrastado. Mas me temo que su presencia ante la expectación social volverá a desvanecerse cuando el problema quede resuelto. Los científicos volverán al anonimato que les confiere su discreción para desenvolverse en el panorama de incertidumbres y zozobras creado por la precariedad de los recursos que quienes ahora se sirven de ello han ocasionado.

¿Cómo valorar esta situación? ¿Cómo el reflejo de la incompetencia de los que ejercen la política para saber estar a la altura de las circunstancias? En buena parte, sí, pero también es cierto que en ese magma formado por la llamada clase política hay quienes ejercen tal oficio con calidad y buen criterio, por más que sus voces queden apagadas por los que en esa amalgama destacan por su mediocridad y su ineptitud para afrontar dignamente los problemas que atañen a una ciudadanía a la que ignoran y menosprecian.


11 de octubre de 2014

Mensajes en la calle (43): las impudicias del marketing



Si en ocasiones el sentido de la vergüenza desaparece cuando de comercializar un producto se trata, hay formas de ofrecer la mercancía que transgreden las normas éticas más elementales. ¿Cuántas tragedias encierra el mercado inmobiliario basado en la venta de viviendas embargadas? ¿Cómo se puede ser tan inhumano y encima alardear de ello? 

Con letras grandes, que invaden el escaparate como reclamo de impacto, esta inmobiliaria de Tordesillas presume de brindar auténticas gangas a quienes se acercan a conocer el catálogo habitacional que los Bancos ponen a disposición de los clientes interesados en adquirir los chollos que, procedentes de desahucios y enajenaciones varias, han sido arrebatados a los propietarios incapaces de satisfacer los plazos hipotecarios. 

Ver el anuncio así, de repente, causa asombro e indignación, aunque, bien pensado, ¿no es mejor que se sepa el origen de esas casas en venta, para que nadie pierda la conciencia de lo que ha supuesto una de las mayores tragedias provocadas por la crisis y de la que tan ostensiblemente se han beneficiado las entidades financieras de toda laya y condición?

4 de octubre de 2014

Principios más necesarios que nunca



Paseando por Avignon, la mirada se detiene ante el impresionante edificio de su Hotel de Ville. Uno de los más espectaculares Ayuntamientos que he conocido. El viajero queda asombrado por la columnata y el friso de evocaciones helénicas, pero enseguida la vista centra la atención en las ideas que han marcado en la Historia el rumbo por el que debe transcurrir la evolución de la Humanidad. Quizá muchos las han olvidado, por lo que nunca está de más traer a colación el significado de lo que representan las nociones de Libertad, Igualdad y Fraternidad, nacidas de la Ilustración, del Siglo de las Luces, y plasmadas para siempre en los frontispicios donde ha dejado su huella bienvenida la Revolución que a finales del siglo XVIII cambió el destino del mundo. 

Siempre me he identificado con estos conceptos, que más que nunca cobran vigencia ante la antigualla de los nacionalismos de toda laya, que sólo han traído consigo exclusión, enfrentamientos, mentiras y tragedias. Ya lo dijo el gran Inmanuel Kant: "el nacionalismo es el pensamiento más nefasto de la Historia". "El nacionalismo es la guerra" profirió siglos después François Miterrand. Entre uno y otro, la reflexión de Stefan Zweig no fue menos elocuente: "La peor de las archipestilencias, el nacionalismo es capaz de convertir identidades culturales en excluyentes soberanías políticas". 

Recuperemos, adaptado a nuestro tiempo, el espíritu que cimentó el progreso de la Ilustración y enfrentemos con la dialéctica del buen sentido y la cordura las miserias intelectuales que emanan del nacionalismo excluyente, manipulador y mendaz. Hoy mi nieta Lara cumple tres años, tres años maravillosos. Llegará el día en que su abuelo le haga ver lo mucho que han de representar para su vida estas tres ideas, esculpidas para siempre en los muros de la racionalidad.
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