15 de febrero de 2009
El mensaje de Miguel Ángel llegará a Mar del Plata
12 de febrero de 2009
Recordemos a Darwin cuando cumple 200 años
11 de febrero de 2009
Elecciones en Israel: siempre pierden Palestina y el Derecho
9 de febrero de 2009
Del encuentro en la red al encuentro en la calle
7 de febrero de 2009
Carmen Santamaría nos reconcilia con Madrid
5 de febrero de 2009
Carta Abierta al mundo de la Red Internacional Judía Antisionista
He recibido este documento elaborado por la Red Internacional Judía Antisionista, que pone en evidencia el hecho de que no toda la comunidad hebrea secunda la política de agresión, ocupación y desprecio a la legalidad internacional llevada a cabo por el Gobierno del Estado de Israel. Es un texto más que elocuente, cuyo conocimiento es oportuno en la situación en que se encuentra la tragedia histórica de Palestina. Es largo, pero su lectura merece la pena. Transmite ideas que no deben ser ignoradas. Dice así:

4 de febrero de 2009
Presidente Balmaceda, en vos confío
31 de enero de 2009
Los rostros de la crisis: miradas de estupor, actitudes de impotencia, gritos en defensa del trabajo
Como un mazazo, una verdadera conmoción. Miradas en las que se pueden percibir todas las sensaciones humanas que derivan del desconcierto, la rabia y la impotencia. Son los rostros de los trabajadores, mayoritariamente mujeres, de la empresa Sitel, subcontratada por Ono, y radicada en el Parque Tecnológico de Boecillo, en Valladolid. Llegaron, como cada mañana, a trabajar con la luz del día. Nadie les había advertido de nada. Durmieron tranquilamente con la confianza de que, al día siguiente, el trabajo les esperaba.
Llegaron a la hora y se encontraron las puertas de la empresa cerradas, infranqueables ante la presencia de un retén de seguridad que no decía nada; se limitaba simplemente a impedir el acceso. Entraron de dos en dos, custodiados, para recoger la carta de despido que ya estaba preparada, firmar de inmediato el finiquito, retirar sus efectos personales y regresar a la puta calle. ¿Cabe mayor humillación?. Sorpresa, conmoción, impotencia. Rabia y sensación de pánico ante lo que se les viene encima. Son 295 trabajadores, que pierden su trabajo. La mayoria llevaba más de seis años en la empresa. Cobrarán ocho días por año trabajado. Sin más contemplaciones.
Hay quien obscenamente desde su posición de funcionario o de teórico ferviente de la economía de mercado habla de la necesidad de eliminar "rigideces" del mercado de trabajo, flexibilizando las contrataciones y abaratando el despido. Lo piensan, lo dicen y lo escriben sin rubor, con el mayor desparpajo del mundo. ¿Qué queda de los derechos de los trabajadores, fraguados con sudor, sangre y lágrimas durante más de dos siglos?, ¿a dónde aparecen relegados la dignidad humana y el derecho a ser tratado con dignidad?. Pero, ¿qué coño está pasando aquí, cuando todos nos las prometíamos tan felices como potencia mundial reconocida?; ¿para qué ha servido la Carta social europea y la aplicación de los principios constitucionales?. ¿Y el Estado de Derecho?, ¿y la lucha sindical?. Sobrecoge contemplar la mirada de los trabajadores sin trabajo, asustados, sin capacidad para reaccionar, como si estuvieran sumidos en un sueño del que pronto quisieran despertar.
Mas no es un sueño, amigos, es la terrible realidad de un tiempo que nos retrotrae a situaciones que creíamos ya superadas. Situaciones en las que la falta de expectativas y el temor a la pérdida del puesto de trabajo llevan al llanto en un grito desesperado.
30 de enero de 2009
Manifiesto por la Solidaridad
QUIENES
Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.
Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.
Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.
A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:
Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como
LES MANIFESTAMOS:
1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de
2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.
3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y
4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.
5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.
POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:
1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.
2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.
3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.
4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en
5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.
6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.
Desde la tierra que espera y cree firmemente en
28 de enero de 2009
John Updike, el escritor que nos ayudó a entender la América profunda
24 de enero de 2009
Tengo fe en Bolivia y su futuro... aunque el panorama es muy crítico
"Tengo fe en Chile y su futuro". Con estas palabras el Presidente Salvador Allende se despidió de su pueblo cuando la barbarie golpista estaba a punto de acabar con su vida el 11 de Septiembre de 1973. No es aquélla la situación que ahora vive Bolivia, pero estas palabras me vienen al recuerdo cuando el país andino está a punto de afrontar el momento más decisivo de su historia. La Nueva Constitución Política del Estado que se vota el 24 de Enero, con el fin de construir lo que denomina como "Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario" supone posiblemente también uno de los mayores desafíos políticos ante los que se encuentra América Latina.
Hay quien lo entiende como un empeño personal del Presidente Evo Morales, que, al amparo del respaldo conseguido en las elecciones presidenciales y en el referendum revocatorio celebrado en Agosto de 2008, ha decidido sacar adelante, según sus opositores, un proyecto constitucional "excluyente y que divide el país". No es así. La oposición de las provincias orientales - las que conforman la llamada "media luna", y liderada por las élites de la provincia de Santa Cruz- se manifiesta feroz e intransigente ante un proyecto que se pretende integrador de una sociedad, en la que la mayoría de sus ciudadanos, de origen indígena, y representativos del 70 % de la población, han estado siempr
e excluidos. "Haga patria, mate un indio", es expresión frecuente en las paredes de las ciudades de Santa Cruz, de Pando o del Beni. Una oposición furibunda, radical e implacable, que se resiste a perder los privilegios y a compartir la riqueza con los miserables "collas" (indígenas) del altiplano. Basta leer el impresionante libro coordinado por Ximena Soruco Sologuren (Los barones de Oriente. El poder en Santa Cruz ayer y hoy, Fundación Tierra, 2008) para darse cuenta de lo que significa este sector en la historia del país.Recuperar y dignificar a los indígenas, disponer de la riqueza secularmente expoliada, reducir los niveles de una desigualdad social que se encuentra entre las más altas del mundo, acreditar internacionalmente la imagen de un país que ha perdido todas las guerras y que clama ansiosamente por su salida al mar. Por ahi va las tendencias que prevalecen en la Bolivia de nuestros días y que el gobierno legítimo trata de encauzar a través de una Constitución que será aprobada sin duda, y con fuerte apoyo popular, el mismo que le ha de permitir al Gobierno mostrarse al tiempo abierto a esa voluntad negociadora y a favor del acuerdo con la oposición que necesariamente se impone para evitar la ruptura del Estado boliviano.
Es necesaria la negociación y tender puentes, que sólo desde la intransigencia se pueden ignorar. De no hacerlo así, la confrontación será inevitable y puede dar al traste con el propósito de hacer de Bolivia un pais donde nadie se sienta excluido. Una tarea muy dificil que requiere voluntad política integradora y capacidad para transmitir al conjunto de la ciudadanía la necesidad de superar una fragmentación que puede debilitar aún más la posición del país en el mundo. Ojo con Bolivia, una parte nada desdeñable del futuro de Latinoamérica se dirime en el espacio que va de los Andes a la Amazonia.
Como se preveía, el referendum constitucional se ha resuelto a favor de la propuesta gubernamental, que ha obtenido un apoyo del 59,1 %, mayoritario pero sensiblemente por debajo del alcanzado en el Referendum Revocatorio de Agosto. Ha ganado Evo, sí, mas el pais sigue estando profundamente dividido. La fractura entre el altiplano y la selva amazónica es abrumadora. Con la salvedad de Chuquisaca, donde se ha producido casi un empate, la Constitución ha merecido más del 70 % del electorado en el primero (en La Paz, Potosí y Oruro, con más del 70%), mientras se situa muy por debajo del 40 % en los departamentos orientales, especialmente en Beni y Santa Cruz, donde el NO ha supuesto el 68 y el 65 %, respectivamente.
Lejos de calmarse, los ánimos han vuelto a la confrontación. Los llamamientos a la negociación son insistentes en la prensa y en los foros de opinión, aunque de momento los discursos del Gobierno y de quienes se oponen a él están fuertemente radicalizados. Las perspectivas están abiertas a todo tipo de conflictos, incluso los menos deseables. Es muy probable, pienso yo, que de nuevo se haga notar la intervención de los paises del área, a través de UNASUR, como ya ocurrió el pasado Septiembre, con el fin de incorporar al proceso líneas de encuentro y acercamiento al diálogo, que eviten la ruptura del Estado o el desencadenamiento de episodios violentos que este tipo de situaciones suele traer consigo, y de los que ya habido gravisimos precedentes. La cartelería de los orientales o "cambas" (criollos) no induce precisamente al equívoco. Ni a pensar que el problema está resuelto con la victoria en la mitad occidental del país.

Imagen: Arriba: Poema de Carolina Burgoa en una de las calles principales de La Paz. Izquierda: Portada del libro coordinado por Ximena Soruco. Abajo: Cartel reivindicativo de la independencia en las calles de Santa Cruz de la Sierra.
23 de enero de 2009
Mensajes en la calle (22): ¿quién ha dicho que la cualificación garantiza el trabajo?
Siempre hemos oído que estar cualificado, disponer de un título, tener el respaldo académico pertinente es la mejor garantía para encontrar, en un entorno nada fácil y muy competitivo, un puesto de trabajo. Yo lo sigo creyendo, entre otras razones porque las exigencias que imponen en nuestros días el funcionamiento y la organización de las actividades humanas exigen una formación sin la cual es imposible que puedan afrontarse con las garantías necesarias. Pero no siempre es así. A menudo, el trabajo se devalúa, pierde reconocimiento como algo digno de ser valorado y, en consecuencia, acaban creándose las condiciones necesarias para que el salario sea, al fin, objeto de un tratamiento injusto y discriminatorio.
En el campo de los servicios el problema alcanza tintes que pudieran parecer grotescos si no fuesen realmente dramáticos. En Ciudad de México el anuncio que ofrecía un empleo en un establecimiento comercial lo brindaba con la mayor insolencia imaginable. Nada de estudios, dice; nada de flojerías; disponibilidad a tope, con ganas no más …. y ya veremos después lo que hacemos contigo cuando te tengamos que pagar, venía más o menos a decir.