23 de abril de 2023

Yo sí creo en Castilla y León

 

Yo sí creo en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Y defiendo la idea frente al clima de pesimismo, desilusión y falta de confianza con que se plantean sus perspectivas de futuro. Los análisis, redundantes en esta dirección, abundan en los habituales argumentos esgrimidos para justificar su disgregación, que los ha habido y los hay, mientras omiten cualquier consideración sobre las estrategias, que también debe haberlas, encaminadas a la justificación de la razón de ser de la Comunidad, de sus ventajas comparativas, de sus potencialidades estructurales y de las fortalezas intrínsecas que posee, por más que se deba reconocer que con frecuencia están infrautilizadas o desatendidas.

Demasiada invocación a los problemas de origen y elusión de los razonamientos encaminados a darles las respuestas adecuadas. El artículo que motiva esta entrada - entre el olvido institucional y el desarraigo popular - alude a los aspectos que fundamentan la situación crítica en que se encuentra a la par que definen el soporte sobre el que sustentar el debate aún pendiente, y que tanto se necesita. Sin duda, y debido al escepticismo reinante, falta la energía suficiente para sacarlo a flote y apuntar las ideas y las estrategias que justifiquen la convicción de que Castilla y León debe ser defendida como opción integradora y de futuro. A nadie se le oculta el enorme desafío que la buena gestión de esta Comunidad representa: por su magnitud física, por sus contrastes internos, por la crisis demográfica en que está sumida, por la urgencia de concebir y aplicar estrategias sensibles a una realidad compleja y necesitada de una confianza compartida.
Con este espíritu, y con la mirada crítica y esperanzada a la vez, acudiré un año más a Villalar de los Comuneros. Desde 1977 lo he hecho siempre, salvo en una ocasión al estar fuera de España. No es un rito ni una visita circunstancial. Es el reconocimiento de un símbolo de primer orden, asociado a la trascendencia de la efeméride histórica que evoca (la primera revolución burguesa de la Historia) y a la voluntad reivindicativa de un territorio merecedor de los mejores augurios y de mejor suerte sobre todo tras comprobar que “si los pinares ardieron, aún nos queda el encinar”.


18 de abril de 2023

En defensa de la Nueva Cultura del Territorio

 Entre los temas que ponen en evidencia la sensibilidad demostrada hacia los problemas esenciales de nuestro tiempo los referidos a las transformaciones que afectan al territorio han ocupado un lugar primordial, contempladas desde el enfoque multidisciplinar que distingue e interpreta el desarrollo de sus actividades como acreditado ámbito de encuentro, reflexión y debate. No es una preocupación baladí, pues a nadie se le oculta la trascendencia y el significado que poseen las intervenciones que, a diferentes escalas y con variables niveles de intensidad e impacto, afectan a los entornos en los que se desenvuelven y organizan las actividades humanas y las estructuras territorializadas de relación social, económica y cultural. Siempre he defendido, y sigo defendiendo, la idea de que todo tiene que ver con el territorio, como escenario y armazón vertebrador de cuanto sucede sobre la Tierra. Todas las disciplinas cultivadas por el ser humano remiten necesariamente a la toma en consideración de la dimensión espacial que, tanto en la fase de indagación como de experimentación, ofrecen. La experiencia obtenida del trabajo interdisciplinar no ha dejado de ratificar esta afirmación.

            Tal es la razón que justifica estas líneas como aproximación a un aspecto tan interesante como complejo, relativo a los fenómenos y las tendencias que caracterizan la evolución de las realidades contemporáneas, cuya dimensión territorial es incuestionable. No he tratado con ello de realizar un análisis pormenorizado y erudito sobre la cuestión, que ya he abordado con detenimiento en otras publicaciones a lo largo de mi trayectoria profesional, sino de plantearla como argumento susceptible de atraer la atención y, en la medida de lo posible, alentar el debate, máxime cuando son numerosos y reiterados los testimonios que revelan la incuria con la que tan a menudo es tratado el territorio en España. Los ejemplos son tan ostensibles, y tan presentes están en la mente de todos, que huelga cualquier referencia detalladas sobre un problema archiconocido y en ocasiones de una extraordinaria gravedad.

            Motivado por esta preocupación, me centraré en dos ideas que considero relevantes: de un lado, trataré de abordar un acercamiento al concepto mismo de territorio como noción sustantiva y primordial en el contexto de las preocupaciones sociales e institucionales; y, de otro, llamar la atención sobre un Documento que, promovido y debatido en el seno de la Geografía española, merece ser conocido y asumido con mayor resonancia que la que desde su formulación en la primera década del siglo XXI se le ha otorgado.

 

¿Qué entendemos por territorio? La cultura territorial como fundamento de las relaciones construidas entre la sociedad y el espacio geográfico

            Estamos ante una noción esencial, integradora de las diferentes perspectivas que confluyen en la interpretación y en la percepción de un espacio geográfico como soporte de la identidad cultural de una sociedad, de los procesos formativos que la vertebran y como garantía a su vez para orientar las decisiones mediante la toma en consideración tanto de sus potencialidades como de las amenazas a que se enfrenta. De su relevancia deriva el proceso de afianzamiento intelectual asociado a la construcción de una Nueva Cultura del Territorio. 

        Cimentado en las connotaciones que encierra el concepto de cultura, su aplicación específica reviste una gran trascendencia en la medida en que permite la asimilación perceptiva y práctica de las características que un territorio presenta desde el punto de vista de sus recursos, de sus ventajas comparativas y de sus fortalezas frente a las diversas amenazan o situaciones de riesgo a las que se enfrenta en función de los aprovechamientos ejercidos sobre él. Supone, por tanto, una garantía para que la intervención que sobre él se realice aparezca debidamente sustentada en un análisis riguroso de sus capacidades y de los límites que han de orientar las actuaciones a fin de que sus valores distintivos –aquellos en los que precisamente se asienta la dimensión socio-cultural del espacio- sean debidamente preservados.

            La cultura territorial, como expresión asociada a la consideración de lo que significa un espacio de vida, de actividad, de intereses y de relaciones, y poseedor de referencias e incitaciones culturales múltiples a la par que, integradas, se convierte en un valioso concepto catalizador de voluntades y estrategias, tanto desde la perspectiva individual como colectiva. Individualmente, supone un desafío para el desarrollo cognitivo y comportamental de la persona, en la medida en que estimula la curiosidad y alienta la capacidad de iniciativa que la permite avanzar en la aprehensión de la realidad territorial hasta asumirla como un elemento clave de su acervo cultural y como estímulo orientador de sus actitudes ante la realidad territorial en la que se inscribe. 

                De ese modo, los ciudadanos logran adquirir el nivel de sensibilidad necesario para entender el significado y la impronta de los cambios producidos en su entorno, comprender los factores que los motivan y valorar la magnitud de sus impactos, permitiéndole ejercer una función cautelar de las actuaciones. Asimismo, la relevancia del concepto radica también en su virtualidad para operar como noción aglutinante de posiciones colectivas, fortalecidas al amparo del conocimiento compartido y colectivamente asumido del territorio, que opera como factor de cohesión social y cultural y como posición activa en la defensa y salvaguarda de sus cualidades patrimoniales, entendidas como baluartes de necesaria e ineludible consideración en la toma de decisiones.

            De ahí su capacidad para plasmarse en la diversificación de las representaciones sociales de que es susceptible el territorio, coherente con la elaboración de posturas y comportamientos comunes materializados en redes asociativas o de colaboración que, estables y a la par cambiantes en el tiempo, redundan en efectos positivos a favor de la mejora de la calidad del territorio y de los vínculos fraguados entre éste y la sociedad. En ambos casos la labor informativa y formativa –sustentada en lo que ha de valorarse como un proceso de aprendizaje territorial permanente- desempeña una importancia capital, ya que contribuye a la transmisión del conocimiento y a la sistematización de los saberes que cristalizan en la toma de conciencia y en la mejora perceptiva de los fenómenos en los que, de cara a la acción, se apoya el respeto y la defensa del territorio en el que se inscriben dichas sensibilidades.  Al amparo de esta serie de consideraciones se justifica plenamente el tratamiento sistematizado con el que, desde el punto de vista estratégico y decisional, han de ser abordadas las medidas de intervención sobre el territorio.

 

Un hito esencial: el llamamiento a favor de una Nueva Cultura del Territorio

La elaboración del Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio (2006) por parte de la Asociación Española de Geografía  marcó en su día un hito indudable en la historia del pensamiento sensible en España relacionado con la magnitud e importancia de los problemas territoriales. Fue una importante llamada de atención sobre los aspectos que conviene recordar.

            Se parte de la idea que el territorio debe convertirse en un tema político de primer orden, entendiendo por político no únicamente la práctica institucional o partidaria, sino también el compromiso del conjunto de los ciudadanos. Cada ciudadano tiene derecho a vivir en un ámbito digno, sano y bello, pero también tiene el deber de cuidarlo y de exigir que velen por él quienes tienen la representación de la sociedad. Urge pues poner las bases de una nueva cultura territorial que impregne la legislación estatal y autonómica, que oriente la práctica de todas los ayuntamientos y el conjunto de las administraciones, que provea el marco adecuado para el buen funcionamiento del mercado, que corrija en beneficio de la colectividad los excesos privados y que haga prevalecer los valores de la sostenibilidad ambiental, la eficiencia funcional y la equidad social.

 

Esta Nueva Cultura del Territorio debe estar sustentada en los siguientes principios, criterios y prioridades:

 

  1. El territorio es un bien no renovable, esencial y limitado. La sociedad encuentra en él soporte o sustento material a sus necesidades, así como referente de su identidad y cultura. Las características naturales de cada territorio y las pervivencias en él de trazos y formas que provienen del pasado le confieren singularidad y valores de diversidad. Por ello, el territorio debe ser entendido como recurso, pero también como cultura, historia, memoria colectiva, referente identitario, bien público, espacio de solidaridad y legado. La nueva cultura del territorio debe tener como primera preocupación encontrar la forma para que, en cada lugar, la colectividad pueda disfrutar de los recursos del territorio y preservar sus valores para las generaciones presentes y venideras.

 

  1. El territorio es una realidad compleja y frágil. Toda realidad territorial, todo lugar, está compuesto de múltiples elementos naturales y culturales y de sus interrelaciones, que deben ser adecuadamente considerados. Las actuaciones con gran incidencia territorial (urbanización, obras públicas, extracción de minerales, roturaciones, forestaciones, etc.) tienen habitualmente consecuencias irreversibles. Por ello, deben realizarse con conciencia de dicha complejidad y evaluando previamente las múltiples repercusiones posibles. El principio de precaución es de imprescindible aplicación a todas estas transformaciones.

 

  1.  El territorio contiene valores ecológicos, culturales y patrimoniales que no pueden reducirse al precio del suelo. Estos valores sociales difíciles de medir en términos monetarios convencionales deben ser tomados sistemáticamente en consideración por las administraciones responsables de velar por sus cualidades y potencialidades. La apropiación privada de cualquier parte del territorio debe ser compatible con dichos valores; por ello, la propiedad del suelo y la vivienda debe ser ejercida con respeto de su función social, y con la asunción plena de la responsabilidad de potenciar su utilidad, su valor ambiental y su potencial paisajístico.

 

  1. Un territorio bien gestionado constituye un activo económico de primer orden. En efecto, la correcta gestión del proceso de urbanización permite reducir los costes de la movilidad para las personas y las empresas, contener los precios del suelo y la vivienda, así como moderar las cargas de la prestación de los servicios. Por otra parte, disponer de un entorno de calidad no sólo evita daños ambientales y de salud, sino que también confiere valor añadido a los productos y a los servicios, en particular los turísticos, básicos para la economía española. La gestión sostenible del territorio es ciertamente una obligación social y ambiental, pero resulta también un apremiante imperativo económico.

 

  1.  El planeamiento territorial y urbanístico es un instrumento esencial para la actuación de los poderes públicos. Así, frente a toda veleidad desreguladora, hay que defender la importancia de la legislación, la normativa y la gestión urbanística para el buen gobierno del territorio. Ahora bien, la práctica urbanística debe dotarse de nuevos horizontes y de nuevas herramientas disciplinares y administrativas. Sólo de esta forma dará respuesta a las necesidades sociales, propiciará la coordinación política horizontal entre distintos departamentos y fomentará la concertación vertical entre administraciones y con los agentes sociales. El conjunto de administraciones competentes debe propiciar pues una revalorización del planeamiento territorial y general, suprimiendo la utilización espuria de otros instrumentos de menor alcance espacial, pero con alta incidencia real, cuya aplicación abusiva ha tenido como consecuencia la urbanización masiva, desordenada e inadecuada de suelo rústico.

 

  1. El planeamiento municipal debe tener como principal objetivo facilitar el acceso a la vivienda, el goce de los servicios y la preservación del ambiente. El planeamiento municipal es la escala básica de la práctica urbanística, pero en demasiadas ocasiones los planes locales de ordenación están sirviendo casi exclusivamente para impulsar procesos de expansión urbana. Ante esta deriva, hay que defender planes municipales de ordenación que atribuyan valores positivos a todas y cada una de las partes del término municipal, basando el crecimiento urbano en criterios ecológicos y sociales, más allá de la simple consideración de la oportunidad económica o de ocasionales negocios particulares inmediatos. En particular, debe abandonarse la concepción del suelo rústico como un espacio residual, perennemente pendiente de urbanización futura y comprender que la permanencia de suelos rústicos destinados a las prácticas agrarias se hace imprescindible por razones ambientales y ecológicas, incluso en los contextos espaciales de las mayores ciudades y aglomeraciones urbanas. La defensa del espacio abierto, como matriz territorial básica es hoy una prioridad que debe ser perseguida adecuadamente, incluso mediante procedimientos de adquisición de tierras y/o expropiación por interés social.

 

  1. El planeamiento territorial debe proveer de acuerdos básicos sobre el trazado de las infraestructuras, el desarrollo de los asentamientos y el sistema de los espacios abiertos. En un territorio crecientemente integrado el planeamiento municipal no puede hacer frente por si solo a las dinámicas de transformación del espacio. Por ello hoy es más necesario que nunca disponer de un planeamiento a escala territorial que coordine y vincule el planeamiento municipal, en pos de un nuevo modelo de urbanización, basado en el ahorro en el consumo de suelo, la convivencia de usos y la cohesión social. El planeamiento territorial debe ser un compromiso a la vez general y suficientemente concreto, por cuyo cumplimiento y desarrollo será evaluada la actividad política de los partidos y responsables públicos que lo formulan y aprueban. Sobre las Comunidades Autónomas recae la gran responsabilidad de demostrar una mayor voluntad política de ordenar su territorio superando la situación creada casi exclusiva del planeamiento urbanístico. Deben aumentar su capacidad administrativa y técnica para realizar planes de ordenación y de hacer real el orden territorial que se propongan tener. Es imprescindible la formulación de modelos de ordenación territorial para ámbitos metropolitanos, litorales y de espacios rurales, con ciudades medias y/o espacios naturales protegidos.

 

  1. El Gobierno central y las Cortes Generales del Estado no pueden desentenderse del territorio. Con pleno respeto a las competencias que la Constitución española otorga a las Comunidades Autónomas y a los municipios en ordenación territorial y urbanismo, la administración general del Estado no puede dejar de considerar el territorio como parte de sus responsabilidades La legislación del Estado debe requerir a las administraciones competentes la atribución de valores sociales positivos a todas las partes del territorio español, puesto que todas ellas afectan a la calidad de vida de los ciudadanos, todas tienen funciones naturales, ecológicas o ambientales y en todas ellas se plasman rasgos históricos y del patrimonio cultural. Sobre el gobierno central recae igualmente la responsabilidad de revisar y proponer el consenso relativo a un nuevo modelo de financiación para los gobiernos locales que responda a los principios de suficiencia financiera y adecuación de recursos a los servicios reales que deben prestar.

 

  1. En un mundo crecientemente integrado la gestión del territorio debe atender también a los compromisos de solidaridad y responsabilidad global. El Estado español ha suscrito y/o ratificado diferentes acuerdos internacionales (Convención sobre conservación y protección de la vida silvestre y el medio natural, Berna, 1979; Carta Europea de Ordenación del Territorio, Torremolinos 1983; Convención para la protección del patrimonio arquitectónico de Europa, Granada 1985; Declaración de Río de Janeiro sobre el medio ambiente y el desarrollo, 1992; Estrategia territorial europea, Postdam, 1999; Principios directores para el desarrollo territorial sostenible del continente europeo, 2000, Hanover; Convención europea del paisaje, Florencia, 2000). En estas circunstancias, las administraciones públicas españolas están obligadas a seguir las orientaciones que en ordenación del territorio desarrollan otros estados europeos de forma consecuente con dichos tratados y con repercusiones muy positivas para sus ciudadanos.

 

  1.  El impulso de los valores de sostenibilidad ambiental, eficiencia económica y equidad social requiere de una nueva cultura del territorio. Para promoverla es necesario un gran acuerdo que debe tener su reflejo tanto en la actuación administrativa como en las prácticas sociales. Así, las administraciones que actúan en cada nivel territorial (local, autonómico, estatal y europeo) deben revisar sus objetivos, sus normativas e instrumentos de gestión territorial para ponerlos de forma más efectiva al servicio de la colectividad. Y los ciudadanos, al mismo tiempo que reclaman el derecho de un trato equitativo en cualquier territorio, tienen también el deber ético de velar por el bienestar de las generaciones venideras.

 

            Trece años después de su promulgación el Manifiesto ha sido sometido a una revisión que, asumiendo la envergadura de los cambios ocurridos en la realidad española y en las escalas en las que se integra, ha cristalizado en la ADDENDA 2018, cuya consulta recomiendo al constituir un complemento necesario que avala la continuidad y la pertinencia de las ideas maestras plasmadas en el Manifiesto dado a conocer en 2006.  

La cuestionable instalación en Valladolid de un parque acuático

 La cultura del agua es muy endeble en España. Más bien puede decirse que globalmente se carece de ella. Los desastres cometidos en la gestión del agua en espacios altamente sensibles de la costa (lo ocurrido en Doñana, el Mar Menor y el Delta del Ebro clama, y nunca mejor dicho, al cielo), la irracionalidad y despilfarro en el consumo agrario, la aberrante proliferación de piscinas en espacios hidricamente dependientes, las pérdidas masivas e incontroladas por deficiencias de infraestructura...son hechos incuestionables que no dejan de agravarse en medio del desconocimiento de la mayoría social, lo que resulta inconcebible en un país mediterráneo,, todo él, en el que los déficits hídricos son alarmantes. Prima sobremanera la visión individualista, insolidaria y a corto plazo frente al sentimiento de pertenencia a un ámbito ecológico común, en el que el agua es un bien escaso. Hace tres meses que no llueve.

El agua tiende a convertirse, si no se ha convertido ya, en el recurso más crítico y vulnerable con la consiguiente amenaza que supone para la calidad de vida de la población, que lo necesita para atender exigencias prioritarias. Es preciso, por tanto, educar en los comportamientos de austeridad, economía, eficiencia y autocontrol en el uso del agua. De lo contrario la catástrofe está asegurada. Es además una crítica realidad que no puede desgajarse de su dimensión a nivel mundial. Según la FAO casi 2.000 millones de personas en el mundo habitarán en 2025 en espacios con escasez total de agua, víctimas de una situación de estrés hídrico que afectará gravemente a su salud.
En medio de esta inquietud considero muy cuestionable la decisión municipal de convertir a la ciudad de Valladolid en un parque temático asociado, como reclamo turístico, al uso masivo del agua. Sólo cabría plantearse esa opción a través de una rigurosa evaluación de impacto ambiental, que evitase incurrir en actuaciones indebidas, como se ha demostrada en otras de gran resonancia mediática y lamentable trayectoria en nuestra Comunidad Autónoma. Si la estrategia de crecimiento de la ciudad, que tantos valores tiene para ser reconocida, se basa en actuaciones de esta naturaleza, sin valorar sus implicaciones ambientales y educativas, la deriva hacia la insensibilidad por lo que sucede en un entorno tan frágil como el que vivimos está asegurada. Aunque, por lo visto, en campaña electoral todo es posible.

8 de marzo de 2023

La división del movimiento feminista en España

 En ningún país de la Unión Europea se ha producido una fragmentación o ruptura del movimiento feminista como la que desde el año pasado afecta a España. ¿Otro rasgo de singularidad de la realidad social española o la absurda materialización de tensiones y divisiones que podrían haberse evitado?




La historia de las reivindicaciones planteadas por las mujeres en defensa de la igualdad de derechos y obligaciones se han basado, desde los movimientos sufragistas del XIX, en la fortaleza y poder de convicción que aportaba la unidad. Sin unidad las mujeres son más débiles y su capacidad reivindicativa se resiente mucho.
¿Qué ha pasado en España para que esto pase, algo impensable hace apenas una década? ¿Hubiera bastado un atisbo de autocrítica sincera, una predisposición, igualmente inteligente, a las advertencias que ponían de manifiesto los riesgos observados en normas decisivas de regulación planteadas desde el poder, una actitud más receptiva a la discrepancia, un reconocimiento cabal de las aportaciones recibidas por quienes - en circunstancias mucho más difíciles - precedieron en la defensa de la mujer, una postura menos despectiva y soberbia ante la crítica, una voluntad negociadora más explícita y sincera... para que la convergencia de sensibilidades en pos de la unidad de acción fuese realmente efectiva?
El coste que esa ruptura puede ocasionar se antoja tremendo. Aunque es evidente que los avances logrados, y por lograr, se muestran irreversibles.

28 de febrero de 2023

La vanidad incontrolada de Ramón Tamames

 Sólo desde la vanidad no controlada puede entenderse la aceptación de Ramón Tamames a figurar como portavoz de la moción de censura presentada por el partido Vox.

Fue amigo de mi maestro y he coincidido con él en múltiples ocasiones. Es un hombre lúcido, perspicaz, riguroso, con sentido del humor, algo petulante. pero nunca fue un político. Figuró al lado de Santiago Carrillo y de otros líderes del PCE a sabiendas de que no le iba a ocasionar problemas y, en cambio, sí le permitía brillar en la clandestinidad tolerada y vender a mansalva su Estructura Económica de España, convertido en uno de los manuales esenciales de la izquierda.
Su estrella se desvanece a la par que la democracia se consolida mientras pierde fulgor y su obra debilita su relevancia como texto de consulta. Decepcionado por no ser reconocido como pretendía, su repudio a los partidos - ha dicho de ellos cosas tremendas, producto de un infinito despecho - era congruente con la sensación de desdén con que, según él, era tratado. Cuántas veces le hemos oído quejarse de éso, él que tan a menudo era aclamado en los primeros setenta como Presidente de la III República Española, honor que entendía al alcance de la mano. "Todo llegará', vino a decir en la Feria de Muestras de Valladolid al poco de morir el dictador. En buena medida llegó a concebir la Transición como un proceso ligado a su persona. Se rodeó de corifeos que le impidieron ver la realidad con ojos más realistas.
Pero esas pretensiones jamás tuvieron lugar. Nuevas generaciones de políticos llenaban unos carteles en los que Ramón ya no estaba. Ni estaría. Lo llevó mal. Hasta que ha llegado la extrema derecha y lo ha sacado de su apacible retiro en el Paseo de La Castellana.
Pobre Ramón, ¿es consciente y no a la vez de lo que va a hacer y a lo que se presta? Me lo imagino. No dará un mitin, porque nunca fue mitinero. Ni tampoco un discurso ajustado al formato parlamentario. Dará una clase, otra más, con la carga critica que le exija Abascal y que en su voz de anciano ya de vuelta de las cosas parecerá impostada. A la postre, todo quedará en nada.
Muy pronto esa moción quedará olvidada en la memoria de los españoles, más aún que en la de los europeos, que hablarán de ello como otro rasgo más de singularidad de la política española. Y, lo que es peor, y lo siento, quedará como un baldón en la imagen del viejo Catedrático de Estructura Económica, cuyo prestigio se verá así lesionado, ya que, no habiendo conseguido ser Presidente de la República, se verá empequeñecido como marioneta de un partido extremista que sin pudor ha tratado de jugar con él.

11 de febrero de 2023

Acogida a los nicaragüenses expulsados por la dictadura criminal de Ortega-Murillo

 



Una decisión acertada y encomiable del Gobierno de España: otorgar la nacionalidad española a los 222 ciudadanos nicaragüenses que la dictadura criminal y corrupta de Ortega-Murillo ha expulsado de su patria, privándoles de la nacionalidad que les pertenece, con el riesgo de convertirse en apátridas. Sin duda ese régimen maldito, miserable aliado del nazismo ruso, lo ha hecho como gesto para mitigar el ostracismo internacional al que está justamente sometido.

Qué triste y atroz está siendo la experiencia sandinista en la hermosa tierra de los volcanes eternos que se abre a los dos océanos. Cuánta decepción, cuántas esperanzas derrumbadas, cuánto desastre, cuánta represión, cuánta muerte e indignidad. Con qué ilusión se recibió la noticia del derrocamiento de Anastasio Somoza. Pero no cambió nada, Daniel Ortega y su banda han continuado, acrecentándola, la tragedia de ese entrañable país.
Ay, Nicaragua, Nicaragüita, “ la flor más linda de mi querer” …¿cuándo volverá la libertad? “ Cuando seas libre, Nicaragüita, te querré mucho más “.

27 de enero de 2023

Recuperando los simbolos culturales

 Siempre es un placer compartir espacio y tiempo con Joaquin Diaz Gonzalez . Atento y vigilante a los aspectos que dan sustancia y valor a los elementos patrimoniales que cimentan la cultura de un territorio, ha organizado un ciclo muy interesante que tendrá lugar en el centro E-Lea de Urueña el tercer sábado de los próximos meses. Ni que decir tiene el valor de las conversaciones mantenidas en la Villa del Libro. El frío, tremendo en el recorrido por las calles, pasó desapercibido en el encuentro.



La intervención hoy de Santiago Bayon Vera ha sido excelente, emotiva, rigurosa y muy bien documentada, con imágenes insólitas sobre la dimensión cultural de las vías pecuarias, cuya trascendencia económica e histórica es bien conocida.

23 de enero de 2023

Tierras curtidas de Historia

 




Tierras curtidas de Historia

De mensaje y esperanza
Abiertas a la memoria
De cerca y en lontananza
No importan las estaciones
Importa más su existencia
Preserva las emociones
De ilusión y resistencia
El agua que las fecunda
Las procura fortaleza
Con esa visión rotunda
Que las colma de belleza


Pues eso... reflexiones a vuela pluma sobre estas tierras de Castilla y de León, dignas de mejor suerte

10 de enero de 2023

Luz natural

 Las luces artificiales se han apagado. Se impone la luz natural de la mañana.




13 de diciembre de 2022

El riesgo de la negociación asimétrica

 En una negociación, en un intercambio, en un trueque bien es sabido y lógico que el que da también recibe o debe recibir. Es un juego equilibrado de suma cero en el que ambas partes obtienen algo que les beneficia. Do ut des: te doy para que me des. Quid pro quo.

Cuando, por el contrario, una de las partes demanda sin cesar y la que satisface esa petición no obtiene nada, salvo lo coyuntural, a cambio e incluso se ve presionada hasta lo Inasumible, al considerar, como expresamente se pavonea el demandante, de haber logrado todo lo pretendido, y aun a costa de la vulneración de las reglas del juego y del propio sistema en el que el chalaneo tiene lugar, entonces lo que se produce es pura y simplemente una estafa, sintonizada con la metodología del chantaje permanente.
En esas condiciones asimétricas la sensación de calma entre las partes es más aparente que real. Puede alterarse en cualquier momento.

¿El ejemplo? Más claro que el agua: el estilo de negociación del partido Esquerra Republicana de Catalunya con el Gobierno de España o, más concretamente, con quien ahora lo preside. Algún periodista lo ha calificado de "bomba de relojería".



8 de diciembre de 2022

La Agencia Espacial en León: entre la eficiencia y la equidad

 

Campus de Vegazana. Universidad de León


El Norte de Castilla, 8 diciembre 2022


Aunque la decisión ya está tomada, tiene pleno sentido hacer una serie de puntualizaciones sobre el acierto que, a mi juicio, hubiera supuesto la implantación en la ciudad de León de la sede de la Agencia Espacial Española, que finalmente ha sido otorgada a la populosa capital de Andalucía por acuerdo unánime del Gobierno. Planteo estas reflexiones desde Valladolid con el propósito de traer a colación los argumentos que, de haber sido tenidos en cuenta de manera coherente con los criterios empleados, hubieran avalado de manera consistente la candidatura a favor de la ciudad bañada por el Bernesga, con evidentes repercusiones positivas para Castilla y León y quizá también para Asturias, en virtud de los efectos difusores que pudiera generar en las regiones septentrionales.


            Partamos de la idea de que el procedimiento utilizado para la asignación territorial de la Agencia Espacial y de la Agencia de Inteligencia Territorial no ha consistido formalmente en una decisión predeterminada, sino en un concurso abierto a las ciudades que se ofrecían a albergarlas mediante un proceso competitivo. Como era previsible, las candidaturas han proliferado más de lo que en principio se suponía: 21 ciudades han concurrido para acoger la Agencia Espacial y 14 la de Inteligencia Artificial. Una interpretación geográfica de las propuestas ofrece conclusiones muy interesantes que revelan hasta qué punto los contrastes interterritoriales que se producen en España, y que tienden a acentuarse, se corresponden con el propósito de afianzar, en los más dinámicos, la fortaleza ya alcanzada mientras se plantea impulsar, en los críticos, una personalidad latente, que se estima infrautilizada.


            La pretensión correctora de esta divergencia aparece contemplada de manera explícita e intencionalmente clara en los criterios en los quehabría de basarse la decisión. Se perseguía conciliar la eficiencia con la equidad, de modo que la voluntad de aprovechar las potencialidades existentes para adecuarlas al funcionamiento de una dotación exigente en infraestructuras y generadora de externalidades múltiples, operase a la vez como factor revitalizador del territorio en la lucha contra el debilitamiento poblacional del que tanto se habla y que tanto, al parecer, preocupa. Al propósito de satisfacer esta doble finalidad obedece la idea de abordar la cuestión como una iniciativa abierta a la selección entre ciudades, entendida como una fórmula idónea para descubrir, a través de las propuestas presentadas, las posibilidades latentes y, por tanto, susceptibles de ser valorizados. Pues, de otro modo, ¿qué sentido tiene abrir un concurso entre ciudades de todos los tamaños para rivalizar entre sí y provocar innecesariamente la frustración de las que no logran lo solicitado?


            En ese contexto de objetivos duales y complementarios hay argumentos suficientes para respaldar la idea de que la ciudad de León ofrecía posibilidades para asegurar una articulación entre ellos. No es una apreciación voluntarista, sino asentada en el conocimiento de las circunstancias que conforman la realidad espacial leonesa. Y es que las perspectivas del ámbito leonés están determinadas por la conveniencia de dinamizar y poner en valor unas indudables capacidades que han quedado lesionadas por la crisis de sectores emblemáticos (minería, siderurgia, energía, actividades agro-ganaderas) que han sustentado sus dinamismos económicos y sociales enraizados en el tiempo y en la riqueza natural. Si el retroceso empresarial y poblacional ha sido su manifestación más palmaria, no es menor la sensación de crisis emocional que se ha apoderado de un sector importante de la sociedad leonesa, lo que justifica los intentos a favor de la reafirmación de su personalidad y del reconocimiento que a todas las escalas merece.


            Es así como cabría interpretar también su intento de convertirse en la sede de la Agencia Espacial Española, al considerar que dispone de fundamentos sólidos para lograrlo. Si, entre ellos, no resulta desdeñable la capacidad de iniciativa empresarial acuñada a lo largo del tiempo, y que aún subsiste como reacción al declive, convendría destacar, en relación con el nivel de aptitud requerido por la Agencia el reconocimiento del nivel de especialización otorgado por la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial cuyo prestigio se identifica con la diversificación en el ámbito de la ingeniera, tradicionalmente centrada en la acreditada Escuela Técnica Superior de Minas, a partir de los años ochenta. Las sucesivas promociones egresadas, tal y como ratifican los indicadores utilizados, han conseguido fraguar un importante grupo de especialización y de profesionales de primer nivel en el sector. El hecho de que, a modo de ejemplo, de este Centro de la Universidad de León proceda el primer astronauta seleccionado por la AgendaEspacial Europea constituye un testimonio fidedigno de que constituye un valor que no puede quedar desestimado.


         La existencia de esta dotación científico-técnica representa una plataforma susceptible de garantizar el buen funcionamiento y la correcta adecuación a las necesidades de la Agencia cuya instalación se ha solicitado, y que a su vez pudiera operar como catalizador de la potente dotación en ingenierías existente en Castilla y León. Se trataría además de una plataforma valorizable en un escenario de mejora y readaptación de las infraestructuras de comunicación de las que la ciudad no carece de antemano y que, como sucede en otros escenarios estratégicamente bien situados como es el caso, pudieran evolucionar en sintonía con la modernización de los ejes de comunicación física en el cuadrante noroccidental de la Península Ibérica en el que León sería capaz de desempeñar una función vertebradora crucial. En cualquier caso, todo ello hubiera supuesto no sólo el reconocimiento a una justa aspiración sino también una sensibilidad, sincera y no demagógica, hacia las tendencias regresivas a que se enfrentan las áreas con serios problemas de recuperación poblacional.

6 de diciembre de 2022

Indiferencia ante una Constitución a la que deben todo

 




Se lo deben todo a la Constitución, aprobada en 1978, pero la ignoran, la castigan con el desdén y la indiferencia. No va con ellos. Sus intereses y ambiciones ocuparon un papel esencial en la concepción y elaboración del texto constitucional, que ha asegurado el período de mayor libertad y estabilidad democrática de la historia de España.

Cataluña - donde el texto fue ratificado por una mayoría superior al promedio del Estado - y el País Vasco, espacios que enriquecen y prestigian la realidad española dentro de su diversidad, fueron reconocidas como nacionalidades (¿a qué otro territorio podría ir destinado este concepto, ambiguo y reconocedor a la vez de una singularidad?), poseen las mayores cotas de autogobierno de su historia, sus lenguas cooficiales gozan de un extraordinario nivel de protección y estímulo, y sus ciudadanos disfrutan de un notable grado de bienestar. Y hasta en un caso, el vasco, el texto que se conmemora reconoció algo insólito: el dumping fiscal constitucionalizado. Nada menos.
Sin embargo, las opciones políticas beneficiarias de esos logros se muestran ajenas al reconocimiento de la efeméride. ¿Tanto cuesta sentirse parte de un Estado al que tanto deben? ¿Por qué es tan difícil y obtuso reconocerlo? ¿Por qué?


3 de diciembre de 2022

El desasosiego jurídico

 No sé si es bueno que el Derecho impregne nuestras vidas, preocupaciones y sensibilidades de la manera en que lo está haciendo en España. No recuerdo que los procedimientos y la jerigonza jurídicos hayan tenido en nuestro país tanta resonancia y suscitado tantas motivaciones y discusiones como ahora. Al frenesí legislativo puesto en marcha, y por lo que se ve con precipitación, sin la supervisión y la maduración necesarias de lo que se propone(en una lucha contra el tiempo que levanta todo tipo de recelos y sospechas), se unen las inquietudes asociadas a la seguridad jurídica de las decisiones, a los reclamos de imparcialidad de quienes administran la justicia y a las tensiones y turbulencias que sacuden los comportamientos institucionales, generadores a menudo de un recelo que debilita la confianza en la justicia, la seguridad en la democracia y la dimensión ética que se presume inherente a ella.

¿Es bueno, es malo, es atípico? No es normal, sin duda. Pero lo cierto es que, ayuna de formación jurídica, la mayoría de los ciudadanos asiste, entre sorprendida, confusa e indiferente, a una atmósfera repleta de consideraciones, tácticas, justificaciones y contradicciones que solo pueden ser entendidas a partir de un nivel de preparación del que muchos carecemos y que nos conduce a la sensación de vivir en una zozobra permanente.

2 de diciembre de 2022

En reconocimiento a Fidel Raso y Tamara Crespo

 



Conocía a Fidel Raso y Tamara Crespo a través de las visitas realizadas a Urueña, en las que resulta trayecto obligado el que conduce a su Librería Primera Página, un placer en todos los sentidos. Su experiencia vital resulta sorprendente. Tras recorrer el mundo tomando contacto en todos los continentes con situaciones de la más diversa índole y en los escenarios más heterogéneos.


Urueña (Valladolid)

Con todo este bagaje, que les ha convertido en ciudadanos críticos del mundo, han aterrizado en el pueblo vallisoletano de Urueña. Han pasado de lo global a lo local, aportando a esta dimensión un considerable valor añadido. Seguramente en esa decisión han intervenido factores, hechos y circunstancias que algún día me gustaría comentar con ellos. Me imagino lo atractivo de esa averiguación. Del universo complejo del mundo contemporáneo al pequeño municipio de la Vieja Castilla, encaramado en el límite de los páramos de Torozos.
El engarce entre ambas escalas lo proporciona ese producto maravilloso que es el Libro, abierto a ese cúmulo de potenciales lectores al que Tamara y Fidel se aproximan, siempre con la palabra y el consejo pertinente, con el convencimiento de que lo que ofrecen merece ser aprovechado. Y de qué manera.

28 de noviembre de 2022

La sonrisa en la imagen del barrio

 




Cualquiera lugar es bueno para descubrir el color de la mirada en un entorno que lo necesita. Barrio de Pajarillos (Valladolid)

25 de noviembre de 2022

España se enfrenta a un escenario político decisivo

 La política española abre oportunidades al debate que quizá convenga suscitar en este foro. Sensible al tema, me van a permitir esta reflexión, nacida a raíz de lo observado en la sesión parlamentaria del 24.11.22, y que ha abierto una etapa crucial para el futuro político del país. Mantengamos la cabeza fría y el corazón caliente. Fuera insultos y descalificaciones que no sirven para nada.

Aunque no es persona que me resulte afectiva, debemos reconocer que el fundador de Podemos, Pablo Iglesias Turrión, más allá de los defectos y críticas que justamente quepan hacérsele, ha trastocado la política española. Su impacto en ella ha sido tremendo y puede marcar durante mucho tiempo las líneas maestras de la gobernabilidad y de las estrategias planteadas en torno a ella por las grandes opciones de gobierno a la vista de cómo se ven las cosas tras la aprobación por amplia mayoría de los PGE 2023 por tercera vez consecutiva.
Sin embargo, la trayectoria observada, tanto la suya como la de Podemos, siguen puntualmente las fases características de la teoría del ciclo del producto: es decir, nacimiento, despegue, cenit, declive y hundimiento. Es un ciclo bien conocido en la evolución de varios partidos (UPYD, Ciudadanos, posiblemente Podemos). Iglesias es consciente de que su opción - no el modelo de gobierno (un gobierno sustentado sobre un heteróclito "bloque de investidura y poder" que él mismo planteó y consiguió con la aceptación de Pedro Sánchez) - se encuentra sumida en esa última fase, proclive al hundimiento y a la desaparición. Se resiste a admitirlo y por eso arremete de manera furibunda e insultante contra Yolanda Díaz al comprobar la endeblez política de la persona y de la perspectiva que plantea, así como el desistimiento de las relaciones entre ambos, que aquél pretendía seguir dominando, sin resquicio alguno a la competencia ni a la autonomía que la Ministra de Trabajo trata de ejercer.
Y es que pasa el tiempo y eso de SUMAR se diluye por la sencilla razón de que su artífice es incapaz de concretarla, de estructurarla y de darla consistencia. Iglesias se equivoca en la forma de recuperar su protagonismo pero, en el fondo, su actitud obedece a una explicación coherente con su forma de ser y de sus objetivos, que mantiene claros, aunque estén seriamente amenazados.
Si en este contexto son evidentes las transformaciones que pudieran producirse en el Partido Socialista, por mor de los debates y las tensiones que sin duda van a aflorar de cara a un futuro electoral que se presenta crítico, debido al coste que le puedan suponer decisiones adoptadas por Pedro Sánchez, no son menores los desafíos que se plantean al Partido Popular y a sus expectativas de recuperar el poder y gobernar en España. El reto es ingente si quiere afianzar sus posiciones cuantitativas frente al bloque que hemos visto afianzado en la sesión parlamentaria que aprobó los PGE y derogó el delito de sedición.
Y es grande también porque su potencial aliado le resulta problemático y hasta incómodo: carece de programa y sus exabruptos favorecen al Gobierno al que pretende batir. Y además acaba eclipsando como ocurre en Castilla y León. Ante este escenario, el momento de Alberto Núñez Feijóo cobra una nueva dimensión, que va a obligar a su partido a rediseñar aspectos esenciales de su estrategia y de sus mensajes a la ciudadanía para fortalecer la confianza que persigue y liberarse de los condicionamientos que aún la mediatizan ante el decisivo horizonte electoral que se avecina.

22 de noviembre de 2022

Seguramente si esa competencia se hubiera llevado a cabo con el PNV, que la reclamó insistentemente, o se hubiera concedido sin más por el hecho de estar comprometida, el ruido habría sido mínimo o inexistente. Se ha efectuado, tras mucho tiempo, a requerimiento estricto de Aizpurua y su grey. Poco tiempo le ha faltado al de Elgóibar para sacar pecho de lo conseguido.. "El Gobierno del Estado español depende de los que se quieren ir de España", ha venido a decir con arrogancia insultante. Duele, la verdad.

Ya sé, ya sé, que son legales y nadie cuestiona su presencia en la vida pública española. Sin embargo, no es fácil sustraerse a los recuerdos que marcaron episodios trágicos de nuestra vida y que permanecen incólumes en la memoria por más que pasen el tiempo y mucha agua bajo los puentes del Urumea. Cuesta desprenderse de las emociones y sofocarlas con la racionalidad.
A mí me pasa, qué le voy a hacer. Cuando oigo a Aizpurúa o a Matute o a Otegui, instintivamente me viene a la memoria, entre otros, la imagen de Francisco Tomás y Valiente, de Ernest Lluch, de los guardias civiles de Zaragoza, niños incluídos, o de Miguel Ángel Blanco. La de tantos y tantos otros. Ninguno, ninguno, de esos crímenes ha sido condenado de manera explícita por aquellos que menciono. Ni una palabra de condena y arrepentimiento. Homenajes continuos a los criminales que vuelven a sus pueblos. Son legales, las transferencias estaban comprometidas, había que sacar adelante los PGE. Todo muy normal y hasta plausible. La vida sigue y todos los que sientan en el Congreso y en el Senado merecen respeto.
Pero, qué le vamos a hacer. No es fácil olvidar. Es posible conseguirlo, aunque se pretenda? Es justo que la memoria, esa facultad que fortalece la conciencia del ser humano, se rebele contra la indiferencia o el olvido. Sin memoria no somos nada.

13 de noviembre de 2022

¿Qué (diablos) es España?

 


Es un reportaje interesante, que abre un atractivo campo de posibilidades a la reflexión y al debate. Aunque a algunos les pueda parecer innecesario, no aborda un tema baladí. Pues, si es posible que elaborar una respuesta clara en otros países no plantee apenas dificultad, el hecho de suscitar esta cuestión en el caso de España tal vez resulte pertinente aunque solo sea por el hecho de que quien se interese por el tema se vea obligado o, mejor dicho, invitado a reflexionar sobre los aspectos que identifican y definen el Estado en el que viven. Se trata de reflexionar a partir de un mejor y más sólido conocimiento de la realidad española lejos de tópicos, sectarismos y simplificaciones.

El elenco de personajes a los que Iñaki Gabilondo plantea esta pregunta - ¿Qué (diablos) es España? - revela hasta qué punto la pluralidad de perspectivas y factores de justificación de la respuesta que cada cual esgrime no es incompatible con el afán de encontrar puntos de acuerdo y de aceptación compartida de lo que el país representa en estos momentos. No estaría de más, en mi opinión, ampliar y enriquecer este debate, aunque solo sea por el simple y saludable deseo de entender que interesa y merece la pena.
Disponemos, en efecto, de los suficientes elementos de juicio para identificar la realidad española motivados por la sensación y el convencimiento de que, con todo lo que ello implica y sin perder nunca la visión crítica, formamos parte de ella.

10 de noviembre de 2022

Desaparece el delito de sedición....

 La reflexión y el debate se imponen. La Política y el Derecho Penal confluyen y entreveran cuando se trata de valorar e interpretar la eliminación, presentada como proposición de ley (y, por tanto, al margen de supervisiones por parte del CGPJ y del Consejo de Estado) del delito de sedición del Código Penal español. Será sustituido por un concepto - "desórdenes públicos agravados" - cuya identificación, tipificación y trascendencia se le escapan al ciudadano, como es mi caso, poco ducho en estas lides, aunque sensible y preocupado por cuanto sucede en las complejidades y sutilezas de la política española: una política abierta a desafíos sin cuento (nacionalismos de toda laya, débil cultura de la cooperación y la solidaridad Interterritorial, cortoplacismo prevalente, demagogias a menudo sin pudor, incesante, abrumadora y chantajista presión marroquí..).

La serenidad es buena y necesaria consejera en los tiempos que corren, por más que las incertidumbres deberían desaparecer de horizontes propensos a la especulación, a la desinformación, a la contradicción y al riesgo.
Amigos penalistas... qué opináis?
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