16 de octubre de 2010

"ES CHILE UN PAIS TAN LARGO...

Plaza de Armas, en Santiago de Chile


“…. MIL COSAS PUEDEN PASAR”. Y suceden en esa tierra donde se expanden en latitud todos los climas del mundo. Con esa frase inicial, entre otras ideas contundentes, sintetizaba el grupo Quilapayún la imagen del país en la parte final de la famosa Cantata sobre la tragedia ocurrida en Santa Maria de Iquique el 21 de diciembre de 1907. Allende los Andes, y ante un Pacífico cuyas costas ofrecen las más variadas formas de que es capaz un litoral inmenso, desde los salitres del norte a los relieves glaciares del sur, Chile ofrece una identidad geográfica, basada en una pluralidad de paisajes y horizontes, que llama poderosamente la atención.
Tanto como su historia y los rasgos de un pueblo que, pese a la lejanía, nos resulta particularmente próximo y entrañable. Un pueblo curtido en la lucha contra la tiranía, en la defensa de la libertad y en la superación de las catástrofes. Hay de todo, obviamente, como ocurre en cualquier país, pero, dejando de lado las contradicciones propias de una sociedad compleja, merece la pena destacar los esfuerzos realizados en los momentos actuales para afrontar situaciones difíciles asociadas a tres circunstancias especialmente graves, que ponen en evidencia la fortaleza de quienes las sufren y al tiempo protagonizan. Ocurren en el sur, en el centro y en el norte. Lo propio de un un país tan largo. ¿Cómo ignorarlas, cómo no concederlas la atención y el reconocimiento que justamente merecen?

Poca atención se está prestando en Europa y en España a la lucha del pueblo mapuche en las áreas meridionales del país. Es, se dice, una batalla silenciosa, aunque muy activa y persistente, alejada de los medios y deliberadamente olvidada. La comunidad Mapuche (el hombre de la tierra) reclama el reconocimiento de los acuerdos firmados a mediados del siglo XIX, por el que se reconocía la asignación de sus tierras ancestrales en la Región de la Araucania. En defensa de la restitución de este derecho 32 indígenas han iniciado una huelga de hambre, con la que también se reivindica el derecho a que a su comunidad, y a los que están encarcelados, no les sea aplicada la ley antiterrorista, en vigor desde la dictadura de Pinochet. Un problema muy serio, enquistado en las regiones del sur, y que ha hecho de la población mapuche, a la que pertenecen 800.000 personas, sea la más visible y combativa entre las sociedades originarias de Sudamérica. Apenas se habla de ellos en Europa, pero existen.

Cuando mencionamos las tierras centrales de Chile nadie puede olvidar el terremoto sufrido a finales de febrero de 2010. Pais de fuerte sismicidad, se habló incluso de que el temblor pudo haber cambiado la distribución del peso del planeta y alterado la velocidad de rotación terreste. Los impactos sobre las personas y sobre las infraestructuras no alcanzaron el nivel de catástrofe y destrucción producido en Haiti por el terrible seismo de enero. Fallecieron más de 700 personas y los daños materiales fueron enormes en el entorno de la ciudad de Concepción y en el área metropolitana de Santiago. Millón y medio de viviendas sufrieron los efectos del fenómeno y aún son muchas las que permanecen inservibles. Fue una enorme prueba para el país, que todavía dista mucho de haberse recuperado de la tragedia.

Y de nuevo la tragedia sacude a las zonas del norte, a los espacios de la minería que durante siglos lo ha proyectado comercialmente en el mundo. Sobrecoge el recorrido por los territorios desérticos, henchidos de mineral, del septentrión chileno. La mirada nunca consigue abarcar en su plenitud esa "soledad de sequedades". La muerte o sus amenazas así como las enfermedades de todo tipo siempre han estado omnipresentes. Y ha vuelto a ocurrir. Desde el 5 de agosto hasta el 13 de octubre de 2010, 33 mineros han permanecido sepultados a 700 metros de profundidad como consecuencia de un derrumbe, debido a unas deficientes condiciones de seguridad agravadas por la reapertura de la explotación ante las buenas perspectivas del mercado. El desenlace ha sido feliz, pero podía haber culminado en la tragedia. El problema ha tenido al mundo en vilo durante dos meses y medio, y ha puesto en evidencia algo que ya se sabe desde hace mucho tiempo y que nadie tiene que advertir: que el trabajo en la mina implica riesgos permanentes, que toda la precaución es poca para prevenir accidentes que tienden a suceder con reiteración, si no se actúa adecuadamente, en el entorno más difícil e inhumano de la actividad laboral. Antes de que se produjera el derrumbe las declaraciones sobre seguridad minera de los dirigentes del país eran de una laxitud lamentable. La calificaban de traba burocrática y de encarecimiento innecesario. Todo parece indicar que la lección recibida no va a caer en saco rato.

Chile ha sido durante este año noticia de primera página en muchas ocasiones. Todas dolorosas, todas lamentables, todas impactantes aunque con marcadas diferencias entre sí. La naturaleza ha sido contradictoria con ese país. Naturaleza salvaje y espléndida, brutal y fascinante, fecunda e inhóspita, indomable y transformada. Un escenario de contrastes que invita al conocimiento y a la reflexión, precisamente porque ofrece un modelo abierto a sistemas de gestión muy diversos, donde confluyen problemas derivados de la historia, del comportamiento del medio natural y, sobre todo, de la acción humana que, a la postre, es la responsable de que los problemas sean afrontados con voluntad positiva o abandonados a su suerte, lo que siempre repercutirá en la calidad de vida de los más desfavorecidos o peor tratados por la historia.

En cualquier caso, las estrofas finales de la Cantata de Iquique, entonada conjuntamente por Inti Illimani y Quilapayun, nos acercan mejor a los anhelos y las esperanzas de ese país tan largo como complejo.



11 comentarios:

  1. Ya había oido algo de la rebelión esa de los Mapuches pero, como están tan silenciados a nivel mediático, la verdad que no mucho. Gracias por mencionarlo y refrescarnos la memoria. La canción de Inti & Quila muy emocionate, además parece que el grupo está compuesto por padres e hijos... Muy buen post, como siempre, querido Fernando. Muchos besotes, M.

    ResponderEliminar
  2. Fernando, eres un pozo sin fondo, en el buen sentido. Menuda lección nos has dejado ahí,como quien no quiere la cosa. Había oído hablar de los mapuches y de su lucha por el territorio y por preservarse como pueblo, pero no sabía todo lo que tú cuentas. Y es cierto, se ha hecho un espectáculo de un abuso, pues esos treinta y tres mineros no son más que una muestra de la explotación y de la injusticia. Ojalá sirviera para que se creen leyes más protectoras de los trabajadores.

    ResponderEliminar
  3. Estupendo lo que has compartido.

    Hace ya muchos años tuve el placer junto con una estupenda compañía, visitar El Bolson (lado de Argentina) y compartir con sus haitantes.

    Lucha callada la de los indigenas.
    Siempre me llamo la atencion y cuando visite América y estuve junto a ellos entendi de su silencio.

    Como dice la cancion esclavizarnos..... por lo menos somos concientes de esa esclavitud y ya es un muy buen paso.
    Lo mismo que saber diferenciar los conflictos entre paises hermanos, que como dice "Viejo Pancho" no se peleen los hermanos que sino se los comen los de afuera.

    Cariños

    ResponderEliminar
  4. Un post muy completo, con aportes sentimentales y datos historicos, que nos hacen pensar...
    Cada cosa tiene su por qué y quizás en estas visicitudes que este pueblo sufre, esté la dosis de fortaleza que necesita para progresar. Es difícil juzgar sin saber, pero, de cada tropiezo en el camino aprendemos donde está esa piedra para esquivarla en el futuro aunque...¿No sé dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra?
    Yo creo que todo esto es cuestión de QUERER VER.

    Un abrazo :-)

    ResponderEliminar
  5. Es un placer paearse por este blog. Uno se entera de cosas que tal vez en ningún otro sitio se pueden encontrar. Tienes una gran habilidad en poner el dedo en la llaga. En contar verdades (sin ofender a nadie) y esto se agradece. Gracias por ponerme al corriente de algunas de las cosas que pasan en este país llamado Chile.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Siempre aprende uno enormemente leyendote, amigo Fernando. Es un placer estar entre el numero de tus lectores.

    Gracias y un enorme abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Pasa, Fernando, con Chile, ese país tan largo, que es también muy estrecho. Y a mí casi sólo me han llegado penas de él. Antes del 74 apenas sabía de él lo de los terremotos sin cuento. Llegó la pinochetada y me sacudió muy fuerte. Y eso duró la tira. Ahora con lo del nuevo terremoto y el asunto de la mina San José veo que tiene nivel. Y me pregunto, si lo tiene, ¿qué pasa con los mapuches? Es que no termino de entender ni este Chile, ni este mundo.
    Santa María de Iquique está en mi salpicadero particular, y suena con bastante frecuencia.

    ResponderEliminar
  8. Esperemos que el desenlace feliz de este suceso sirva de lección para propios y extraños y que no tenga que ponerse a prueba nunca más la capacidad de un pueblo para recuperar a las víctimas causadas por ambiciones desmedidas que regatean cicateramente las inversiones en salvaguardar la seguridad laboral de los trabajadores...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. ESCRITOR ,POETA Y AMIGO: ES UN LUJO TU BLOG ...UN PLACER VISITARTE ..UNO APRENDE TANTO DE TI....GRACIAS POR COMPARTIR TUS PALABRAS...
    CHILE PAIS VECINO A NOSOTROS LA HAN PASADO MAL LOS ULTIMOS DIAS CON SUS MINEROS ..POR SUERTE TODO SALIO BIEN...
    BESOTES
    SILVIA CLOUD

    ResponderEliminar
  10. Fernando, justa, acertada y sincera tu entrada tendiendo la mano a ese gran país que es Chile... Había leído sobre la lucha de los Mapuches y me sumo a su lucha porque claman justicia... Lo del terremoto fue una verdadera tragedia y ahora lo de los mineros... Pero ¿ sabes Fernando? nos han dado una gran lección, la suma de voluntades hace que las grandes gestas lleguen a buen puerto. Como siempre, Fernando; estás al lado de los que reclaman justicia y tu grito hace que todos nos sumemos a él.Un abrazo sincero

    ResponderEliminar
  11. Belíssimo, o vídeo, E A MATÉRIA ESCRITA..estou muito emocionada, obrigada, QUERIDO PROFESSOR FERNANDO QUE NOS VERDADEIRAMENTE, AQUI NESTE BLOG, NOS ORIENTA EN LA NIEBLA, O BLOG DO PROFESSOR, GEÓGRAFO, HUMANISTA, FERNANDO MANERO!

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails