28 de diciembre de 2012

Exposición de Arte Solidario: en apoyo a la Fundación Música Abierta




Un año más la Fundación Música Abierta lo ha conseguido. Se trata de una iniciativa solidaria, creativa, socialmente integradora, repleta de sensibilidad y buen gusto. Esta tarde ha inaugurado su exposición en el Palacio de Pimentel, en la Corredera de San Pablo, en la parte alta de lo que hoy llaman calle de las Angustias, en Valladolid. 



Rosa Iglesias, presidenta de la Fundación Música Abierta;  e Ignacio Foces, subdirector de "El Norte de Castilla"

Animo a visitarla, porque no defraudará. Pero, si no se puede, contemplen lo que en ella se expone a través de su página web, aprecien, real o virtualmente, las obras que tapizan los muros de la sala, observen la variedad de lo que se ofrece, piensen por un momento cuál es el fin que se persigue. 


Conozcan los nombres de quienes generosamente brindan lo que saben y lo que pueden, que no es poco. Todo para demostrar y llegar a la conclusión de que es bueno colaborar con gentes que se esfuerzan por un mundo mejor en este mundo necesitado de confiar en personas que lo hagan más habitable, más justo, lejos del lucro, de la vanidad y de la ostentación. Simplemente movidas por el deseo de participar en una causa noble: la de facilitar el aprendizaje de la música y de la danza a quienes presentan algún tipo de discapacidad. 



23 de diciembre de 2012

Etiopía, "kes be Kes": África desde la mirada infatigable de Borja Santos Porras




He asistido a la inauguración de la exposición de las fotografías realizadas por Borja Santos Porras en Etiopía, donde trabaja en actividades relacionadas con la cooperación al desarrollo. Es una muestra impresionante, construida a partir de imágenes que, amén de la calidad, poseen una elocuente expresividad sobre lo que sucede en ese país africano. Amablemente me ha invitado a intervenir en ese acto, detalle que agradezco y que me ha llevado a realizar la siguiente reflexión: 

"Si siempre es un placer asistir a una exposición en la que se descubren nuevos mensajes, nuevas perspectivas y nuevas sensaciones, tomar contacto con las que ponen al descubierto la obra fotográfica de Borja Santos Porras constituye sin duda, además de un placer, una experiencia tan interesante como inolvidable, máxime si al tiempo se comparte con el propio autor, con buenos amigos como Diego Fernández Magdaleno y en un ambiente tan gratificante y entrañable como éste. Ya tuvimos ocasión de comprobar hace algo más de dos años lo que todo ello representa cuando trajo a este mismo escenario una parte de las percepciones visuales obtenidas en Ecuador, el territorio que Alexander von Humboldt calificó como el más sorprendente de la Tierra. Las imágenes de Ecuador permanecen aún indelebles en la memoria, precisamente porque la fotografía de Borja está concebida no como un testimonio fugaz o efímero sino como la demostración de un empeño por ilustrar con fuerza y contundencia sobre  lo que no se conoce para que quien lo perciba sea capaz de entenderlo como algo digno de ser preservado en el recuerdo.
Todas las fotografías son irrepetibles. Cada una de ellas representa la imagen obtenida en un instante que nunca volverá a manifestarse de la misma manera. Son documentos específicos que evidencian un momento seleccionado con la finalidad de que perdure en la memoria y reproduzca para quien los realiza y para quienes los contemplan las sensaciones que motivaron su registro para siempre. Ahí reside precisamente el valor de esas representaciones que nos llevan a acudir a ellas cuando deseamos dar consistencia al recuerdo y descubrir los matices que, sin disponer de la prueba gráfica,  han quedado difuminados en la mera evocación.


La fotografía es una construcción cultural, concebida con el fin de descifrar, desde la perspectiva de quien la realiza, los matices de una escena que, una vez fijada en la imagen, se abre a toda suerte de interpretaciones. De ahí la capacidad que posee la buena fotografía para vencer su estatismo formal, su rigidez aparente,  y ofrecerse como un panorama de referencias visuales susceptibles de cobrar dinamismo, vida y expresividad cambiante en función de las reacciones adoptadas por cuantos las miran, analizan o simplemente se deleitan con su contemplación. Walter Benjamín en su magnífica “Pequeña historia de la fotografía” nos advierte de la capacidad que esa forma de expresión para revelar o transmitir sensaciones invisibles al ojo corriente.
Cuando la persona comprometida con su sociedad y con su tiempo emprende la tarea de captar con su cámara cuanto sucede a su alrededor consigue en ocasiones brindar muestras formidables de talento que el paso del tiempo no hace sino corroborar. Desde esta perspectiva es de todo punto recomendable apreciar la sensibilidad desplegada por Borja  a través de las fotografías que revelan no solo una destreza excepcional para captar el momento, el lugar, el paisaje o la escena humana  desconocida y que ahora es dada a conocer en una exposición clarificadora de hacia dónde se encauza y dirige  la sensibilidad estética e intelectual de su autor. No es solamente labor de un mero curioso o la de un artista simplemente empeñado en averiguar los matices y colores que un determinado entorno encierra sino, ante todo, la manifestación de la tarea emprendida por un observador, consciente y culto, que en todo momento se ha esforzado por interpretar  la realidad de su época y del espacio en que ha desenvuelto su actividad y asumir los desafíos de todo orden a que se enfrentaba tuvo la coherencia de hacer suyas las posibilidades de una herramienta de expresión, que le ha permitido, a través de la fotografía, asumir para sí mismo las características de un escenario tan difícil como lleno de complejidades con el fin de transmitirlas, sin edulcoraciones ni ambigüedades, a quien desee conocerlas para saber que existen y los valores que encierran, más allá del tópico o de la mirada convencional.

Y es que además no es fácil ni frecuente asistir a exposiciones sobre Africa. No es que sea el continente olvidado que algunos afirman, sino el continente desconocido, abierto a la codicia internacional o, lo que es peor, interpretado a base de tópicos, imágenes preconcebidas o valoraciones sesgadas en función de esos tópicos. Es un territorio de contrastes inmensos, repleto de situaciones críticas, de episodios históricos dolorosos, de sociedades que luchan por la supervivencia en un entorno difícil y lleno de posibilidades y recursos al mismo tiempo. Un territorio en transformación y sumido en un océano de contradicciones. Pocos autores han sabido interpretar la realidad africana, más allá de los libros de viajes o de las crónicas sobre acontecimientos históricos determinados, que luego abren paso al silencio como si nada hubiera sucedido. Hay que vivir en Africa para saber lo que és. Conocer el día a día para tener conciencia de una realidad que es cualquier cosa menos simple y elemental. Una realidad que se mastica, como me reconocía un día Borja en una de las conversaciones virtuales que de vez en cuando mantenemos. 

Diego Fernández Magdaleno, Borja Santos y Fernando Manero

Esta muestra, excepcional en nuestra ciudad y digna de ser conocida sin fronteras, es fielmente representativa de lo que da de sí el despliegue de esta sensibilidad. Basta con ser testigo, sincero y objetivo, de lo que significa lo inmediato, lo que se tiene cerca, lo que cambia en el entorno, lo que se renueva y permanece, para dejar constancia de una realidad que acaba trascendiendo al autor para convertirse en una obra de arte imperecedera. Como es el caso que nos convoca aqui. Felicidades a Borja y gratitud por lo que hace, cómo lo hace y para qué lo hace. Con esa naturalidad tan característica de su persona, con la sonrisa de quien sabe afrontar los problemas sabiendo que puede hacerlo y con la seriedad también de quien no elude el compromiso con el tiempo y con el espacio que le ha tocado vivir, lo que le convierte en un testigo profesionalmente solvente en cuantas tareas ha emprendido hasta ahora y puede llevar a cabo en el futuro, ya que tiene ante sí un larguísimo recorrido vital para el que, como él bien sabe, siempre le he deseado muchísima suerte".


21 de diciembre de 2012

La identidad afroamericana en Estados Unidos



Ya no se les llama negros, sino afroamericanos. No es una denominación eufemística sino el reconocimiento explícito de la importancia que tiene la historia en la configuración étnica y sociocultural de la sociedad norteamericana. La historia de África, del pueblo africano, es indisociable de la de América, de la mayor parte de los territorios que configuran lo que se llamó el Nuevo Mundo y, desde luego, define con fuerza y extraordinaria magnitud la imagen de los Estados Unidos. Es un engarce del que la comunidad que tiene la piel negra se siente orgullosa. Es bueno que no se recate de expresarlo a su manera allí donde considera que es más sólida y mayoritaria. 

Da igual que el entorno sea modesto, que lo que lo rodea no incite a la admiración. Qué más da, si de lo que se trata es de dejar constancia de esa trama integrada de rostros emblemáticos que hacen de la negritud una seña poderosa de identidad, que los residentes en el barrio neoyorkino de Harlem ofrecen como declaración de bienvenida, al amparo de la complacencia que les proporciona el saberse partícipes de las figuras que han marcado la historia contemporánea del país, representativas de la lucha reivindicativa emprendida por Malcolm X, del "sueño" que en su día invocó Martin Luther King o de lo mucho que significa el que Barack Obama resida hoy en la White House: todas indefectiblemente asociadas al rostro simbólico de Nelson Mandela.

20 de diciembre de 2012

El desastre de las Cajas de Ahorros españolas: la crónica (salvo muy contadas excepciones) de un cataclismo anunciado. El caso de Castilla y León




Resulta sorprendente observar cómo se fueron desvaneciendo, apenas formuladas, y hasta extinguuirse las posibilidades de alcanzar ese "músculo financiero" que pretendía el gobierno de Castilla y León y que, al final, aparece como el ejemplo o la manifestación de una enorme desbandada, de una inmensa frustración para quienes pensaron que el objetiva de articular el potencial financiero de la Comunidad iba a ser posible. Se ha producido, en cambio, una centrifugación en todas las direcciones, en paralelo a su debilitamiento. Fidedigno y elocuente testimonio entre muchos, lo sucedido en la que antaño fue la Caja de Salamanca y Soria (más tarde Caja Duero), y en la que personalmente deposité durante algún tiempo mi confianza, refleja el que cada vez se reafirma más como uno de los principales factores del hundimiento de la economía española y del descrédito creciente, y quizá irreversible, de los que en España se dedican a la política, que tuvo en las Cajas de Ahorros el factor de una parte sustancial de su corrupción. Interesante es la crónica de ese gran periodista que es Pedro Vicente

Basta leerlo para darse cuenta de hasta qué punto el Patio de Monipodio que tan agudamente describiera Cervantes es tan solo un pálido reflejo de lo que han sido la pésima gestión de la casi totalidad de las Cajas de Ahorro Españolas y del foco de corruptelas y perversiones financieras en que se han convertido y que tanto, tanto, tanto nos va a costar hacer frente. Pocas, muy pocas, pueden mostrar una imagen liberada de la impresión de desbarajuste, que define a la mayoría. Sumidas en la lógica rentabilista bancaria, que finalmente las ha hecho suyas - así como a su patrimonio -  garantizando a bajo precio  la supervivencia de sus restos minimizados, se limitan simplemente a conservar una Obra Social residual, declinante, fundamento histórico de su razón de ser y sobre la que, a decir verdad, se cierne un futuro más bien sombrío, cercano, dentro de pocos años, a la irrelevancia e incluso la desaparición, pues apenas poseen ya margen de maniobra financiera que permita asegurar, pese a la grandilocuencia de las declaraciones de sus responsables, la cobertura de los compromisos antaño contraídos

Mientras tanto, los causantes del desaguisado tratan de pasar desapercibidos, eluden aparecer en público, evitan la calle, impúdicamente se muestran ajenos o "ignorantes" del desastre en el que estuvieron implicados y por el que ahora se les imputa... pero sus cuentas corrientes y la fortaleza de su peculio permanecen a buen recuerdo de cara a un retiro inimaginable para la mayoría de los ciudadanos que asisten indignados a un espectáculo indecente. Ninguno, en toda España,  ha sido sancionado o está en prisión. 

19 de diciembre de 2012

Una interesante exposición sobre la historia reciente de la mujer española



Recomiendo encarecidamente esta exposición que hace unos días he visitado en el Museo de Arte Contemporáneo (MUSAC) de León. "Genealogías feministas en el Arte Español (1960-2010)": así se denomina. 







Es una muestra sorprendente, repleta de contenidos expresivos de lo que ha sido la situación de la mujer en España a lo largo de ese medio siglo. Llaman la atención la variedad y riqueza de manifestaciones, textuales, tangibles, bibliográficas y visuales, que gravitan en torno a una idea central: la posición marginal de las mujeres y su laborioso proceso de recuperación en un país en el que el legado de la dictadura ha constituido una losa insufrible y miserable que ha habido que levantar con enorme esfuerzo y en medio de no pocas incomprensiones. Me ha llamado la atención, y por eso lo traigo aquí, el concepto de "Contrageografías humanas", que, cuando menos, resulta curioso por lo que supone de intento de esclarecer el significado de una perspectiva necesaria, muy de nuestros días. Una perspectiva de compromiso con una realidad que no puede pasar desapercibida. Trata de las mujeres en la ciudad, de las mujeres inmigrantes, y se basa en un estudio empírico realizado en la ciudad de Valencia. 



18 de diciembre de 2012

La proyección a gran escala de las realidades locales: el Diccionario de la Cultura en Burgos a comienzos del siglo XXI

Fernando Ortega Barriuso (Burgos, 1948)

El conocimiento de los hechos y de los personajes a escala local no desmerece de las obras de referencia cuando su elaboración resulta seria,  meticulosa y se lleva  a cabo de acuerdo con métodos y objetivos basados en el rigor y la calidad de la información que suministra. 

El encomiable y voluminoso trabajo realizado por el profesor Fernando Ortega Barriuso sobre Burgos debe ser resaltado por dos razones principales: de un lado, por el exquisito cuidado mostrado por el autor en el trabajo de recopilación exhaustiva de todos los datos susceptibles de profundizar en el conocimiento de una realidad diversa y repleta de matices y particularidades sobre la base de lo realizado por algunos de sus personajes más representativos; y, de otro, por el hecho de haberlo integrado en una estructura coherente que, apoyada en la ordenación alfabética de los individuos mencionados, ha sabido captar de cada uno de ellos sus rasgos más relevantes, ofreciendo una visión actualizada de una sociedad en cuya riqueza y pluralidad confluyen cuantos tienen que ver, vivan o no en ella, con la provincia de Burgos a través de las respectivas actividades desempeñadas, dignas de ser dadas a conocer. 

Insisto: cuando lo local está bien analizado y resulta expresivo de una sociedad activa, compleja y plural, reconocida sin sectarismos, la perspectiva global se enriquece al incorporar informaciones que, de otro modo, permanecerían ocultas e ignoradas. Visto así, el riesgo del localismo queda plenamente neutralizado por la proyección a gran escala con la que la obra está concebida. 


14 de diciembre de 2012

Espacios transformados (11): lugares para la memoria





Hay lugares que, por más que pase el tiempo, permanecen indelebles en la memoria. Asociarlos a los acontecimientos históricos que marcaron nuestras vidas lleva a apropiarnos de ellos y a sentirlos como referencias perennes de nuestro sentido y nuestra percepción del pasado. Confieso mi especial afición a visitar sin prisa aquellos escenarios que en algún momento de la vida han tenido un particular significado y trascendencia, y no en el sentido personal sino como algo indisociable de acontecimientos relevantes en la evolución y la transformación de las sociedades y de su cultura. Por esa razón, y puesto que la oportunidad profesional me lo ha brindado, quiero compartir aquí las sensaciones que proporciona la perspectiva del tramo occidental de ese amplio corredor que en la ciudad de Washington - desde el Lincoln Memorial al Capitolio - conmemora hitos claves en la historia de los Estados Unidos. Desde el tapiz de color creado por la otoñada, impresiona, desde luego, contemplar la esbelta mole que, a imitación del Partenón de Atenas, acoge la imponente estatua de Abraham Lincoln, ilustrada con los textos que evocan el papel que desempeñó en la abolición de la esclavitud y la unión de su país.

Su mirada se dirige hacia la escalinata y el estanque que motivan recuerdos imborrables en la historia contemporánea del mundo. No es posible distraer la vista del lugar donde se concentraron las voces y los rostros que comenzaron a poner fin a la atroz aventura bélica de Estados Unidos en Vietnam, como tampoco pasan por alto las imágenes de Malcolm X o Angela Davis en defensa de los derechos de los negros - a los que hoy se llama afroamericanos -, el momento en el que Martin Luther King pronunció aquella famosa frase - I have a dream- que dio la vuelta al mundo para llamar la atención sobre el alcance de la lucha emprendida que acabaría con su muerte o el famoso discurso de Barack Obama pronunciado a punto de tomar posesión de su primer mandato como Presidente de Estados Unidos. Y, finalmente, ¿cómo olvidar que fue precisamente aqui donde se han dado cita figuras emblemáticas de la música y la canción contemporáneas, de esas formas de expresión que aún nos sobrecogen a muchos cuando oimos a Bob Dylan, a Joan Baez, a Bruce Springteen o a The Beatles? Se agradece el silencio del paseo, la quietud del lugar, la placidez del momento, porque es la única forma de que todas esas sensaciones cobren fuerza al unísono como reflejo de un tiempo que, aun irrecuperable, ha dejado una huella imperecedera. En el tiempo y en el espacio.

8 de diciembre de 2012

Al fin, el respaldo abrumador y necesario a una causa justa




Un hecho histórico, un paso importante, una reparación necesaria, un claro abierto en medio de las nieblas atroces de la injusticia, de la humillación permanente de un pueblo y de la ocupación ilegal de un territorio, vilmente expoliado. El apoyo al reconocimiento de Palestina como Estado observador en Naciones Unidas fue abrumador: 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones. Fue emocionante estar ahí cuatro días después de que ocurriera.

La comunidad internacional se ha mostrado sensible al reconocimiento de una personalidad institucional que brillaba por su ausencia, poniendo en entredicho el carácter integrador que ha de tener la ONU y la dimensión efectiva de su apoyo a las sociedades oprimidas y vejadas. Ahora ha dado prueba de esa sensibilidad tantas veces matizada. Se trata de una iniciativa irreversible e indispensable para avanzar hacia una paz justa que dignifique la vida y el espacio de vida del maltratado pueblo palestino. Se ha iniciado un camino sin retorno, que habrá de afianzarse, pese a las insidias y presiones que traten de entorpecerlo, porque así lo exige la legalidad internacional. Y buena prueba de ello lo ofrece el informe de expertos independientes, encargado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, por el que se exige a Israel el desmantelamiento de todos los asentamientos de colonos construidos en los territorios ocupados. Se trata de poner fin a una actividad ilegal, que podría ser considerada como crímenes de guerra.  





7 de diciembre de 2012

Espacios transformados (10): los agujeros negros de la Zona Cero, en New York




Elementos representativos de la asombrosa historia urbana de New York, imbricados en una trama de manifestaciones arquitectónicas espectaculares, cuyos contrastes enriquecen la visión de la ciudad más cosmopolita del mundo, arropan el espacio de encuentro multicultural que silenciosamente se construye y se renueva de modo incesante para contemplar en qué se ha convertido, al fin, el lugar anteriormente ocupado por las Twins Towers erigidas como soberbias muestras de desafío a la gravedad en el corazón de la zona financiera expandida al sur de Manhattan. 




Concebidos como inmensos agujeros negros que engullen el agua en una sima a la que no se ve fin, los testimonios de lo ocurrido se identifican hoy, en cambio, con el rumor líquido de la caída que prevalece sobre cualquier otro tipo de sonido y de sensación. Verlos de cerca, sentirlos en directo, sobrecoge. ¿Cambió el mundo realmente el 11 de septiembre de 2001? ¿Qué significado tiene ese escenario que lo recuerda? ¿Qué valoración cabe hacer de las múltiples sensibilidades que allí se dan cita motivadas por las razones que a cada cual le llevan a sentir que lo que allí sucedió permanece indeleble en la memoria?

6 de diciembre de 2012

Vigencia y crisis de la Constitución española





Treinta y cuatro años han transcurrido ya, el mayor periodo de vigencia de una Constitución democrática en España. Jamás había sucedido. Bastaría esta constatación para felicitarnos por el evento. Sin embargo, cuántas sombras se ciernen sobre el cumplimiento satisfactorio de lo que la Constitución establece. Más allá de los incumplimientos de algunos de sus principios o de la involución que, desde el punto de vista de las políticas solidarias, ha supuesto la reforma aplicada en 2011 sobre el compromiso de déficit, sobre todo tal y como está planteada su consecución, es difícil no tener la sensación de que la eficacia constitucional se halla mediatizada por la deficiente calidad que aún presenta nuestra democracia. 


No sorprendería, por tanto, que para muchos ciudadanos la relevancia de esta efeméride se viese empañada, e incluso diluida, por los flagrantes retrocesos observados en la calidad de vida de quienes viven en España, por la pervivencia de comportamientos corruptos que denigran el ejercicio de la política, por la postergación del Parlamento como contrapeso del poder ejecutivo y por el escenario de incertidumbres a que se ven abocadas las expectativas de la mayor parte de la sociedad a la que le cuesta entender el rumbo a que conducen decisiones políticas, sectariamente ideologizadas y sustentadas en el divorcio entre lo prometido y lo decidido, que ponen en entredicho la confianza que en su día suscitó la aprobación del texto constitucional.

5 de diciembre de 2012

Mensajes en la calle (36): las dimensiones del capitalismo global




Nada sorprende ya en esta época de globalización financiera en la que las discrepancias de otro tiempo quedan diluidas en el panorama de las afinidades y confluencias creadas por la capacidad del capitalismo sin fronteras. Transcurridas más de dos décadas desde que la Unión Soviética quedase definitivamente relegada al espacio que la concedan los libros de Historia, el nombre de Rusia ya no evoca desde la perspectiva contemporánea las connotaciones que durante mucho tiempo la identificaron con la patria del "socialismo real". 

Hoy el nombre de la patria de León Tolstoi, de Maxim Gorki  o de Dmitri Shostakovich, entre otros grandes genios de la cultura y el saber universales, figura con letras ostentosas en la misma fachada de la Bolsa de New York, el centro por antonomasia del poder financiero que todo lo puede y cuyos tentáculos no parecen tener límite. Signo de los tiempos en los que el pensamiento único prevalece sobre la controversia e incluso llega a eclipsar el alcance de los principios y planteamientos alternativos, tan necesarios, no deja de ser llamativa esta imagen que pone en evidencia, mientras se pasea por el sur de Manhattan, lo mucho que ha cambiado este mundo de afinidades marcadas en un contexto de contradicciones irresueltas.  

27 de noviembre de 2012

Las lecciones de Catalunya


Hace tiempo que Barcelona derribó sus murallas y la ciudad se abrió a ese mundo de posibilidades y perspectivas que la convirtieron en "La ciudad de los prodigios" tan bien novelada por Eduardo Mendoza. Es una ciudad abierta, espléndida,  en una Comunidad, en un país, que siempre ha sido mucho para España y para Europa. Precisamente en la complejidad de su sociedad, en la diversidad de culturas y visiones que coexisten en su seno radica la riqueza de Catalunya, que nunca pasa desapercibida cuando se la visita, tanto en las ciudades más populosas, como en las pequeñas o en los pueblos que salpican una trama de paisajes espectaculares. De su entidad no cabe duda y de su identidad tampoco, aunque en eso de las identidades conviene andar con cuidado porque con frecuencia, y a su amparo, permanecen latentes posiciones, discursos e intereses cuyos aspectos más cuestionables quedan diluidos por el simplismo del slogan que todo lo minimiza en la frase hecha con el fin de encubrir o difuminar la realidad, siempre más compleja y contrastada. Cuando se adoptan decisiones que aventuran horizontes forzados, la sociedad reacciona para acabar dejando las cosas en el lugar que la propia sociedad desea. He ahí el mérito de la democracia y la servidumbre que amenaza el prestigio de quienes pretenden utilizarla en beneficio propio atribuyéndose liderazgos no bien calculados.

Pasó en el País Vasco con Juan José Ibarrexte y pasará ahora en Catalunya con Artur Mas. A la postre, ambos tendrán una deriva parecida, en mi opinión, por más que el segundo trate de mantener un protagonismo que ha quedado muy resentido y que seguramente condicionará a partir de ahora su rumbo político. ¡Cuántas lecciones habrá extraido también de esta experiencia el pragmático Iñigo Urkullu!; ese individuo que no olvida lo que le ocurrió al predecesor de Patxi López y que tan confortablemente está instalado en su Concierto Económico privilegiado. En el fondo, que nadie se engañe, es lo que verdaderamente pretende, en su pulso tan ferviente como arriesgado, el señor Mas. Es cierto que las posiciones soberanistas tienen mayoría en el nuevo Parlament del Parque de la Ciutadella, pero su engarce no será fácil ni cómodo para sus cabezas de serie, pues conocidos son los altos riesgos inherentes a los pactos  con opciones independentistas, de los que hay pruebas abundantes tanto en Catalunya como en el País Vasco. No tendrán más remedio que reconocer que, quiéranlo o no, forman parte de una sociedad plural con la que han de coexistir en el seno de un Estado que los necesita y con el que seguramente tendrá que marcar una hoja de ruta y de compromisos mutuos, revisados hasta donde la Constitución y los equilibrios apoyados en un diálogo necesario lo permitan, para llegar a la conclusión de que las advertencias de las urnas nunca deben quedar desatendidas.

13 de noviembre de 2012

La defensa del patrimonio amenzado: el entorno de la iglesia de la Antigua, en Valladolid




Otra victoria de la ciudadanía activa, de la ciudadanía sensible y preocupada por su patrimonio, de la ciudadanía que se rebela contra la arbitrariedad y la especulación efectuada a costa de lo que es un bien de todos. Ha sido una batalla larga, dura, aunque muy bien llevada por la Federación Vecinal Valladolid y por los grupos defensores del patrimonio histórico amenazado. Amigos de Valladolid y de otros lugares, visiten ahora la ciudad bañada por el Pisuerga y la Esgueva y acérquense al corazón de la ciudad, donde se yergue la iglesia de Santa María de la Antigua. Tras la sentencia del TSJ de Castilla y León por la que se suspende la segunda modificación del PGOU presentada por el Ayuntamiento para construir un aparcamiento cuyo impacto hubiera sido brutal e irreversible en un espacio de gran valor histórico-arquitectónico, el alcalde de la ciudad no ha tenido más remedio que rendirse a la evidencia...y a la ley. Lo ha intentado de nuevo... y ha perdido. 

http://www.20minutos.es/noticia/1645075/0/

Lo ha dicho esta tarde por la radio; lacónicamente, pero lo ha dicho: "acato la sentencia, el parking no se construirá porque la crisis no lo permite y el entorno será adecentado". Es cierto que utiliza la crisis como coartada para salvar la cara y que el proyecto de recuperar los restos arqueológicos para darlos a conocer ni se lo plantea, pero lo importante es que la obra destructora que se preveía no se va a llevar a cabo. El tiempo juega ahora a favor del sentido común. Enhorabuena a cuantos han luchado para que la sensibilidad prevaleciera sobre la especulación, la racionalidad sobre la barbarie, el bien colectivo sobre el uso interesado y lucrativo de unos pocos.

9 de noviembre de 2012

Si se aguanta la respiración, el cuerpo se asfixia


¿Quién sobrevivirá a tan atroz travesía del desierto? ¿Cuántos quedarán en las cunetas del camino abandonados a su suerte aunque hayan hecho lo indecible por mantenerse en él? ¿Qué Europa resultará cuando se apague la cámara asfixiante a la  que la mayor parte de la sociedad ha estado sometida durante tanto tiempo? Hay que ser muy miserable, poseer un altísimo grado de insensibilidad para utilizar la expresión que ha salido de la boca de la canciller alemana, cancerbera rabiosa de los intereses espurios de la gran banca alemana e indecente opositora a la necesidad de convertir al Banco Central Europeo en una entidad al servicio de las necesidades derivadas de la unión monetaria. Decir que "hay que aguantar la respiración" - ¿qué ocurre si se deja de respirar durante "cinco años o más"? - es la manifestación más brutal e inmisericorde que se ha oído en el escenario europeo desde la Segunda Guerra Mundial. 

Da la impresión de que ya no hay reservas para ofrecer con la imagen y la idea más descarnada la terrible realidad en la que nos ha sumido la coyunda creada entre el terrorismo financiero y el poder de quien se considera, y lo consideran, más poderoso. Pobre de mí. ¿Qué haré a partir de ahora? Durante años hablando de la Unión Europea y de sus logros para acabar enviando los apuntes a la hoguera sin saber muy bien qué estructura he de dar a los que utilizaré a partir de ahora.

31 de octubre de 2012

Entre risas, reflexiones divertidas y consejas varias Don Leopoldo Abadía se divierte muchísimo



Estuve oyendo a Don Leopoldo Abadía cuando, invitado por El Norte de Castilla el pasado mes de marzo, vino a Valladolid a impartir una conferencia sobre el tema "Los sensatos en tiempos de crisis". Casi nada.  En medio del desconcierto que, entonces y ahora, estábamos viviendo en el país, y atraído también, por qué no decirlo, por la resonancia que el personaje había alcanzado en el panorama mediático, pensé que tal vez fuese interesante asistir a una intervención en la que, al fin, se preconizaba con seriedad la idea de sensatez. La verdad es que, al terminar la intervención, tenía más dudas que certezas, más desazón que confianza, más banalidad que consistencia. La sesión fue muy divertida, hubo chanzas, bromas, humor lleno de tópicos y pretendidas genialidades. Al final, todos satisfechos y complacidos. 

Sin embargo, salí con la sensación de haber perdido el tiempo. Acostumbrado a tomar notas de los actos de este tipo a los que asisto, no me atrajo esa posibilidad teniendo en cuenta el ambiente trivial en el que se enmarcó el acto. El personaje dejó de interesarme e incluso lo había olvidado. Y no lo hubiera prestado más atención de no haber leído casualmente esta entrada en el blog "El Mirador de don Frenando", en la que se hace una valoración precisa, seria y cabal del producto que ese profesional tan mediático como simpático trata de transmitir. Cuidado con la fiebre de exégetas de la crisis que se ha apoderado de la escena editorial española. La recesión no va con sus bolsillos, y, aunque es cierto que hay estudiosos serios, es bueno saber que en monte tan tupido el orégano no es tanto como parece. 

21 de octubre de 2012

El legado de Patxi López: una huella imborrable en la historia de Euzkadi y de España



Deseo reivindicar aquí, y con plena convicción, la figura y la obra de Patxi López y de su gobierno en el País Vasco. En mi opinión, no creo que haya habido otro en la historia de esa Comunidad con tanto sentido de la responsabilidad colectiva y de la integración social y cultural a la par que con tanta dignidad  en sus comportamientos y actitudes. Echaremos de menos su lenguaje sensato, ponderado y sincero, sus reflexiones constructivas, sus advertencias bien pensadas y oportunas, sus ideas en pos de una Euskadi diferente de lo que ha sido mientras ha estado sojuzgada por la muerte y la extorsión, con las que tantos han contemporizado y que ahora se alzan con el salto y la limosna. En su época de gobierno se ha alcanzado la paz. ¡Al fin la paz en Euzkadi ! Que nadie lo olvide o ignore. 

Si las críticas de sus adversarios han hecho sobre todo hincapié en los efectos que la crisis ha tenido durante su mandato- por más que al tiempo haya hecho mella sobre el conjunto de España y en la mayor parte de la UE con niveles aún más acusados -,  es difícil cuestionar el valor aportado por la imagen de cordura y sensatez que se echaba de menos en ese territorio repleto de gritos, soflamas, demagogias, exclusiones y violencia de toda laya y condición. Al parecer poco han importado sus cualidades comprobadas en un escenario donde el espíritu de revancha y de tópicos vertidos sin pudor hasta la saciedad crearon una atmósfera en la que la sensibilidad hacia el diferente y el acosado tenían insuficiente cabida. Sus aportaciones al debate político son tan meritorias como lúcidas, fiel reflejo de una postura decididamente empeñada en despejar con sólidos argumentos las adherencias equívocas o las manipulaciones programáticas defendidas desde el soberanismo, ya sea en Euskadi o en Catalunya,  deliberadamente sesgado y falto de la indispensable claridad con la que debería ser sometido al juicio de una ciudadanía consciente. 


Nos costará a muchos no sentir desde los órganos de responsabilidad las voces de Rodolfo Ares, de Isabel Celáa y de tantos otros y otras que, con educación y prudencia, han hecho ver la calidad que poseen algunos de los políticos que enriquecen el debate en ese país tan interesante y hermoso como atormentado. Me cuesta entender el resultado de esas elecciones que han dado la victoria a un político como Iñigo Urkullu, del que hasta ahora no se ha conocido otro arte que el de la descalificación desde la arrogancia del que considera al País Vasco como su patrimonio. Veremos qué nos depara el futuro, ni fácil ni seguramente confortable para un amplio sector de la sociedad vasca cuando precisamente López trató de integrar a toda ella, a la que le apoyaba y a la que no, en un ambicioso proyecto colectivo como jamás se había visto en la tierra de los hijos de Aitor. 

Mientras tanto, y recordando la figura del gran lehendakari que ha sido Patxi López, qué menos que despedirle con un abrazo mientras se le desea la mejor de las suertes a los compases del Agur, Jaunak.




18 de octubre de 2012

La Universidad Carlos III de Madrid homenajea a Gregorio Peces-Barba Martínez



No importa la calidad de la foto, muy deficiente como se ve, sino lo que ella testifica como recuerdo del entrañable, emotivo y brillante acto de homenaje celebrado ayer en el Aula Magna de la Universidad Carlos III de Madrid, y al que asistí porque sinceramente creo que Gregorio Peces-Barba se lo merecía. Concurrido y representativo del apoyo ofrecido por un sector relevante de la Universidad, de la política y de la cultura españolas, personalmente lo considero como uno de los encuentros académicos más interesantes y mejor organizados de cuantos he conocido. Cosas muy interesantes se dijeron sobre la historia universitaria, sobre la política, sobre las relaciones interpersonales, sobre las evocaciones compartidas y, especialmente, sobre los Derechos Humanos, sobre lo que dignifica al intelectual crítico que defiende, con su libertad  la libertad de los demás y se enfrenta, con las solas armas de su inteligencia, a la intolerancia, al sectarismo y al estigma de quienes lo ven como un adversario sin que él sea consciente de lo que esa animadversión significa. 

Fue muy agradable volver a oir a Elias Diaz, a Luis Arroyo, a Eusebio Fernández, a Carmen Barranco, a Antonio Peces Barba, hijo del homenajeado... también lo fue saludar a amigos y conocidos de toda la vida, conocer en persona a otros hasta ahora virtuales, como Esteban Greciet. Y todo ello en ese entorno tan grato que siempre brinda al visitante la Universidad Carlos III, en esta ocasión en su Campus de Getafe, en esa ciudad del Sur de Madrid en la que la implantación de esa Universidad no solo contribuyó al equilibrio territorial del sistema universitario madrileño, como bien se dijo, sino a forjar una estructura de docencia e investigación que la situa entre las más prestigiosas de España y de Europa. Recuerdo a Gregorio la primera vez que lo vi en Valladolid a comienzos de los ochenta, cuando en España comenzaba a despejarse la niebla. Comenzó hablando de los Derechos Humanos. Recordándole, ayer también se habló de eso. Una coherencia inquebrantable.



14 de octubre de 2012

Dolorosos eufemismos


Jean Plantu, tan expresivo como siempre: "Sin embargo, se le había dicho que debía hacer esfuerzos". Siempre "los hombres de negro"

Sabíamos de la falta de sensibilidad del Fondo Monetario Internacional hacia los problemas que afectan a los ciudadanos que viven de su salario, que no evaden impuestos, que entienden la política como una acción de servicio público en pos de la solidaridad y de la justicia social. Mal se han avenido desde siempre esas premisas, cumplidas por la mayoría social, con la lógica de un organismo que vampiriza a los Estados, que les aconseja en contra de sus propios ciudadanos, que hunde en la miseria a quienes siguen sus dicterios. Basta recordar lo que pasó en la Argentina cuando el siglo XXI apenas comenzaba. El FMI lo sumió en la ruina, como bien saben nuestros amigos argentinos. Tenemos elementos de juicio suficientes para saber lo que representa en la economía mundial ese Fondo perverso que en cierta ocasión llegó a estar gobernado por el político que, al frente de Bankia, es uno de los principales corresponsables del desastre financiero español. Y precisamente porque sabemos bien lo que ha sido y es el FMI causan estupor las declaraciones de su directora actual calificando de "valientes" las medidas que adopta el gobierno español para demoler el Estado de bienestar que se había conseguido fraguar en España desde los años ochenta y que hoy se desvanece por arte de esa "valentía" que consiste simplemente en destrozar los mecanismos de solidaridad social mientras se mantienen los privilegios de la fracción minoritaria, que permanece inmune a los demoledores impactos de la crisis.

Y comoquiera que los efectos de esa política están ya a la vista, resulta obsceno pensar que los factores que los motivan obedecen estrictamente a las medidas obligadas por la crisis, cuando resulta evidente que son la expresión inequívoca de una postura ideológica destinada al desmantelamiento del modelo de Estado en que se ha cimentado la singularidad europea en el mundo para defender, en su defecto, la lógica de esa mezcla de liberalismo salvaje e intervencionismo selectivo del que no cabe esperar otro resultado que la depauperación irreversible de la mayoría de la sociedad. No es valentía, sino perversión e indecencia, por más que Mme. Lagarde trate de enmascararlo con esas palabras de preocupación por lo que está ocurriendo en España y que, dichas a continuación del respaldo ofrecido hacia las medidas traumáticas, suenan a la más descarada de las hipocresías.

3 de octubre de 2012

Espacios transformados (9): No todo está perdido en El Cabanyal


Aconsejo visitar el barrio de El Cabanyal, al Este de la ciudad de Valencia, junto al mar. Es el barrio que inspiró a Joaquín Sorolla alguno de sus cuadros más memorables, aquellos que nos han perpetuado en el recuerdo el inconfundible color del Mediterráneo y la imagen de las arduas labores asociadas a la pesca. Hoy es un barrio abandonado a su suerte, proscrito en las políticas públicas del Ayuntamiento, empeñado en la eliminación de uno de sus tramos patrimonialmente más valiosos para llevar a cabo una operación urbanística de envergadura que llevaría consigo la destrucción de lo que ese barrio ha significado en la historia del urbanismo valenciano.


El panorama es brutal: la incuria a que se ve sometido por parte del gobierno municipal contrasta con la espectacularidad y belleza de su patrimonio arquitectónico, un legado valiosísimo del modernismo cultivado a comienzos del siglo XX y que se traduce en un inventario admirable de viviendas de dos alturas, con fachadas estéticamente bien concebidas en las que el empleo de la cerámica de la tierra y la decoración imaginativa se traduce en un cromatismo variopinto y hermoso que invita a la mirada y a la evocación de lo que aquel barrio fue hasta que la codicia especulativa y el desprecio por el patrimonio lo han arrumbado a la imagen de desolación y marginalidad que hoy ofrece. Es una sensación extraña la que se tiene cuando se recorren sus calles, se observan sus viviendas tapiadas o el sinfín de comercios hace tiempo clausurados, como otro de los síntomas de su deliberada desvitalización. 

Mas, de pronto, la mirada se complace en el edificio que alberga la Sociedad Musical de la Unión de Pescadores del barrio. Iniciativa emblemática de la historia cultural valenciana, nacida en la primera década del siglo pasado, sobrevive en medio de la ruina que lo rodea, y lo hace con esfuerzo y al tiempo con ilusión, conscientes sus miembros de que el día que abandonen El Cabanyal una parte esencial de la vida del barrio pescador que mira hacia la Malvarrosa habrá desaparecido para siempre. Quiero con estas palabras dejar constancia del hecho y del homenaje que merecen.




21 de septiembre de 2012

El valor de la Educación pública. Evocando a Louis Renée de La Chalotais


Cuando un Estado fortalece la educación pública, laica e integradora representa un Estado fuerte, cohesionado y con visión de futuro. Lo contrario le destruye. Recordemos el mensaje de Louis Renée de La Chalotais, tan bien analizado por Jordi Soler


15 de septiembre de 2012

Las miserias del lenguaje edulcorado


Las palabras nunca son inocentes porque transmiten el pensamiento de quien las pronuncia. Pueden ser constructivas, generosas, pero también miserables, demoledoras y crueles. Cuando se arropan con mensajes eufemísticos para justificar medidas dolorosas o parten del principio de que su carga destructora viene obligada por la inexorable realidad, que incomprensiblemente quien las ejecuta dicen desconocer de antemano, como si de otro mundo proviniera, el ciudadano no puede permanecer indiferente a lo que esa maniobra de engaño, estafa  y manipulación pretende. Sobre todo cuando descubre que el lenguaje edulcorado que encubre la decisión en perjuicio del más débil no es otro que el, como bien afirma García Montero, se identifica con la lógica del "que se jodan" propalada desde su incontinencia verbal, y sabiéndose impunes, por parte de los miembros que integran  obscenamente la fiel infantería del partido gobernante.

26 de agosto de 2012

Espacios transformados (8): los clamores de la crisis



La crisis está transformando el espacio, ya sea público o privado. Imágenes y sensaciones diferentes, a las que no estábamos acostumbrados, de pronto irrumpen en los escenarios apacibles de la vida cotidiana, modificándolos por un momento e introduciendo en ellos ideas, palabras y un punto de tensión que no tienen otro propósito que el de poner al descubierto los matices dolorosos de una realidad crítica de la que se ven afectados sectores de la sociedad a los que no queda otro recurso que la palabra. La diversidad de la denuncia es tan grande como plurales pueden ser el enfoque y el acento que cada cual quiera darla. El clamor se presta a la escenografía variopinta que vemos por doquier enseñoreándose de la calle, porque la calle no es de nadie y es de todos a la vez. 

Con frecuencia, y cuando uno menos se lo espera, surge la manifestación que reclama ser oida porque el mensaje que encierra no es producto de la improvisación sino del esfuerzo organizado por dar de sí lo que no sería posible de manera aislada e inconexa. Se podrá estar o no de acuerdo con la forma de presentar las cosas y con la imaginería utilizada, pero de lo que no cabe duda es de que, sea cual sea el impacto visual y sonoro ofrecido, los ciudadanos, y no precisamente marginales, sienten imperiosamente la necesidad de expresar públicamente su voz dolorida y desencantada. Ocurrió hace unos días en una concurrida playa del Norte de España. Como en el verso de Cervantes, la marcha "caló el chapeo, miró al soslayo, fuese y no hubo nada".

25 de agosto de 2012

En reconocimiento a la persona y a la obra de Francisco Fernández Buey



Pocas personas he conocido a lo largo de la vida tan inteligentes, honestas, coherentes y sensibles como Paco Fernández Buey. Ha fallecido en Barcelona, el 25 de agosto de 2012, a los 69 años. Le conocí hace muchos en Palencia, su ciudad natal, con motivo de unas jornadas, algo surrealistas, sobre el significado político y cultural que podrían tener en la España franquista los acontecimientos que convulsionaron París en la primavera de 1968. Compartí frecuentes reuniones en Valladolid, donde participábamos en sesiones maratonianas que hoy recuerdo con cierta nostalgia, y casi siempre que iba a Barcelona trataba de encontrar el momento para saludarle y comentar los hechos que a ambos nos interesaban sin evocaciones excesivas al pasado pero sin abandonar lo que supusieron aquellas vivencias de la juventud.

Paco era un analista riguroso del presente y un entusiasta pensador sobre las perspectivas del futuro, lo que conseguía mediante la fortaleza intelectual que le proporcionaba una sólida formación en el método marxista, que había heredado de su maestro Manuel Sacristán, a quien profesó verdadera admiración y profundo reconocimiento. Nunca se sintió abatido, nunca aceptó que las tragedias de nuestro tiempo debieran ser asumidas resignadamente, jamás tiró la toalla en defensa de un mundo mejor, más solidario y más respetuoso con el medio ambiente. Le vi por última vez en Madrid hace aproximadamente dos años, precisamente en el acto cuyo video incluyo, como recuerdo y sentido homenaje. Aunque la salud no le acompañaba desde hacia tiempo, en ningún momento pensó que su tiempo y su compromiso podían terminar tan pronto. No sólo nos queda su memoria indeleble sino también el testimonio y las lecciones de una obra necesaria. 




2 de agosto de 2012

La autocrítica ignorada



No es difícil imaginar el nivel de hartazgo y de decepción que se apodera de los ciudadanos cuando observan que ni una brizna de autocrítica y arrepentimiento brota de las palabras que enfáticamente pronuncian quienes, ostentando o habiendo ostentado responsabilidades públicas, se ven enfrentados a la acción de la justicia u ofenden a la sociedad con su comportamiento, una vez se descubre y se pone en evidencia, revelando así el verdadero jaez de quien lo comete. Excepcionales son, si es que los hay, los que adoptan una postura de reconocimiento de su responsabilidad, admitiendo los errores cometidos y poniendo a la luz  su capacidad para reconocerlos y corregirlos. La ausencia de pudor adquiere  niveles insultantes  cuando los que se ven obligados a dar la cara han asumido tareas y funciones que culminan en el fracaso, en el escándalo y en situaciones de grave perjuicio - social, económico y político -  para quienes se ven afectados por sus decisiones y que representan amplios sectores de la sociedad.

Si éste es un hábito generalizado en personajes impresentables de la clase política, la desfachatez  roza la indignación en el caso de la sarta de individuos vinculados a la gestión financiera y que han demostrado ser, a la postre, el paradigma más representativo de la ineptitud y de la indecencia, como bien tenemos la ocasión de comprobar día a día. Cuando comparecen ante el Parlamento dan la impresión de que deliberadamente se mofan de él, eluden las preguntas, escamotean las declaraciones, tergiversan impúdicamente los hechos con la sola pretensión de salvar la cara y echar la culpa a los demás que pasaban por allí. Uno a uno, una tras otra, risueños en ocasiones, desafiantes siempre y evasivos con lo que sucede a su alrededor, hemos visto desfilar en las ventanas mediáticas a la patulea de la desvergüenza político-financiera, muchas veces amparada por los que les secundan desde las esferas del poder y tratan de salvaguardar una imagen que no cesa de deteriorarse, entre otras razones porque así también se amparan a sí mismos. 

Lo terrible es que con esta actitud, los principios éticos que han de guiar la decisión pública quedan arrumbados al terreno de los desperdicios, con todos los costos que ello trae consigo desde la perspectiva de la defensa  de la moralidad ciudadana y del propio fortalecimiento de la cultura democrática que queda así seriamente lesionada. ¡Cuánto han cambiado las cosas! En los años de la dictadura y en los primeros de la transición era frecuente oir hablar del concepto de autocrítica como una de las pautas de comportamiento en la que apoyar la superación de las propias debilidades y de los errores cometidos; era una via asumida, ante el convencimiento de que permitía avanzar sobre la base de la sinceridad y la transparencia aplicadas a lo que cada cual hacía con el fin de hacerlo mejor. Recuerdo reflexiones muy acertadas en este sentido en las páginas de Cuadernos para el Diálogo, cuyo recuerdo cobra fuerza como testimonio de una de las iniciativas más encomiables de Gregorio Peces-Barba, cuya muerte he lamentado muchísimo.

Sin embargo, ya no se habla de autocrítica, de asunción de responsabilidades, de franqueza ante la sociedad. Falta dignidad y sobra soberbia. Priman, en cambio, el engaño, la arrogancia, la chulería del mediocre, la vanidad del caradura, el insulto de los mezquinos que nada valen por sí mismos.  La repercusión no puede ser otra que el desapego hacia quienes ejercen el poder, la desconfianza en el ejercicio de la política, todo ello adobado por esa sensación de rabia e impotencia que lleva a pensar que existen distintas varas de medir y que, en definitiva, el incumplimiento de las responsabilidades o el delito a la hora de ejercerlas no lleva al castigo sino a la más indecente y socialmente inasumible impunidad. 
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