29 de marzo de 2020

Clara Ponsati o la indignidad personificada







No ha habido frase más abyecta, cruel y miserable en el panorama actual que la proferida hace unos días por una mujer catalana. Que nadie olvide su nombre. Clara Ponsati se llama. Se dice de ella que forma parte de los políticos vinculados al independentismo catalán. No. No creo que esa corriente política haya caído tan bajo como para albergar en sus filas a persona tan indigna de formar parte de una formación política que se precie y pretenda la respetabilidad de los demás.

A medida que pasan los días, y mientras el mundo entero y España asisten sobrecogidos a la mayor catástrofe planetaria de los últimos setenta años, cuando la cifra de fallecidos por contagio de coronavirus no cesa de aumentar, la frase de Ponsati - "De Madrid al cielo" - para referirse específicamente con enorme desprecio a los que mueren día tras día en Madrid, resuena en todos los oídos y en todos los horizontes como la manifestación más patente de la bajeza moral a que pueden conducir el fanatismo, la insensibilidad y la falta de inteligencia. No es posible mayor muestra de inhumanidad y de falta de escrúpulo y de solidaridad.
Ante el espectáculo atroz del Palacio de Hielo de Madrid y de sus camposantos a rebosar, Clara Ponsati no ha rectificado ni pedido perdón. Da igual que lo haga a posteriori, visto el rechazo suscitado. El mero hecho de que esa idea pasara por su cabeza y la lanzara sin pudor a los cuatro vientos demuestra sin equívoco alguna la infima calidad moral que la distingue. Mil vidas que tuviera, esa infamia le perseguirá para siempre. Será su marchamo sempiterno. Su único marchamo en la vida. No podrá jamás desprenderse de él. Que nadie lo olvide.

23 de marzo de 2020

Lecciones para los días que vendrán

Qué principios fundamentarán los comportamientos humanos en los días que vendrán? Un nuevo escenario se abre ante nosotros tras las lecciones aprendidas y conscientes de que en adelante muchas actitudes y posturas han de cambiar. La dureza de la experiencia no permite afrontar el futuro como si nada hubiera pasado o con la idea de que lo ocurrido es un mero paréntesis en nuestra singladura por la vida.

Es probable que, cuando volvamos a la calle, veamos de nuevo a nuestros amigos, recuperemos la cercanía de la familia, coincidamos con el vecino, entremos en el establecimiento de proximidad que siempre nos acogía - el único apetecible para mí - o acudamos a una consulta médica, tres nociones claves sobrevolarán nuestros pensamientos. A saber, reconocimiento de la extrema vulnerabilidad en que vivimos, sentido de pertenencia a un espacio de riesgos y solidaridades compartidos, afianzando la conciencia de que no estamos solos, la ponderación inequívocamente positiva de los servidores públicos y de los oficios dedicados a atender las necesidades de la ciudadanía... y apoyo sin fisuras a los investigadores que ayudan a que las sociedades sobrevivan a la catástrofe.

Todo se resume en la valoración de quienes menos reciben, de los peor pagados, de quienes están sumidos en el anonimato sin otra compensación que la que aporta el orgullo por la labor cumplida. Toda una lección laudatoria de la humildad y la honradez profesional, que quizá trascienda al modo de entender el ejercicio de la política.


¿No les parece? ¿O será acaso un sueño, afectado por la atmósfera de la peste?


21 de marzo de 2020

Premonitorio









Lo escribió mi hermano Tomás Salvador González hace dos años y ahora se publica póstumamente en De Aleda a Aldea, editado por la Universidad de León, con prólogo de Luis Marigómez.

Premonitorio, lo traigo aquí con motivo del Día Mundial de la Poesía.

20 de marzo de 2020

Cuando la presencia humana desaparece, la naturaleza se apodera del espacio



Paseo de Zorrilla. Valladolid. 20-marzo-2020

18 de marzo de 2020

El justo reconocimiento a la labor de la Unidad Militar de Emergencias

Se creó en 2005, en medio de un clima de oposición incomprensible. Pocas iniciativas de un Gobierno de España merecen ser tan aplaudidas y felicitadas. No se debe pasar por alto. Las actividades que ha desplegado desde entonces han sido espectaculares, francamente increíbles si se analizan con detalle. He indagado sobre este tema en el resto de la UE y no he visto nada igual. Con la misma voluntad de admiración que merecen los profesionales de la Sanidad y los científicos relacionados con la Sanidad en España, justo es reconocer el impresionante servicio a la sociedad, cuando estalla la catástrofe, realizado por la Unidad Militar de Emergencias (UME). Chapeau y gratitud. Símbolo y emblema de la España que funciona. De la España que importa e interesa. De todo el Estado.


El gobierno euskaldun, ambiguo y cínico donde los haya, desestimó su colaboración en los trabajos relacionados con la catástrofe ambiental de Zaldívar, pésimamente gestionada y de la que ya no se habla. Ahí sigue, como una ponzoña incrustada para siempre en el corazón de la tierra vasca. Actitud similar adoptó ese arquetipo de la mendacidad y de la ineptitud que atiende por Torra. Con todo, la UME está llevando a cabo, por indicación del Gobierno de España, la limpieza del aeropuerto de Bilbao y la desinfección del puerto de Barcelona y del aeropuerto de El Prat, mientras Cataluña aparece sumida en el desastre, la mentira, la malversación y el desgobierno.

Las cosas como son. En situaciones trágicas como éstas se demuestra quién es quién.

16 de marzo de 2020

La cuarentena de Macondo

"Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga. Fue así como les quitaron a los chivos las campanitas que los árabes cambiaban por guacamayas, y se pusieron a la entrada del pueblo a disposición de quienes desatendían los consejos y súplicas de los centinelas e insistían en visitar la población. Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad sólo se transmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población. Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir".
Gabriel García Márquez: Cien años de soledad.

14 de marzo de 2020

Los costes de la pandemia: una primera sensación

El peor de los impactos. La prevención frente al otro. El rechazo a la comunicación directa como factor de riesgo. Miedo al amor, temor a la amistad. Brazos caídos, manos ocultas, rostros alejados. La movilidad sacrificada. El recelo frente a los horizontes viajeros, ya no tan apetecidos. La exacerbación de lo virtual como refugio alienante.El distanciamiento social. La fragmentación e individualización de los espacios compartidos. La sociabilidad como sospecha.
¿Será posible que eso esté ocurriendo? ¿Hasta cuándo?

12 de marzo de 2020

Una lectura recomendable




Viajar, salir, navegar, descubrir nuevos horizontes, averiguar lo que los curiosos conceptos de la navegación significan (por cierto, saben qué es “la botavara de la cangreja”?). Proyectar la imaginación a través de las múltiples posibilidades que las bitácoras libres permiten. Es un consejo que doy, a sabiendas de que es muy saludable y además conveniente en estos tiempos de confinamiento obligado. Amigos, hagan ejercicio, sean frugales, manténgase informados, hablen aunque sea virtualmente, no pierdan la confianza... y lean.

Entre las lecturas dediquen una parte a la literatura viajera. Forma, informa, enriquece el conocimiento y levanta el ánimo. Ahí tienen una obra recomendable. Michael Palin. Sí, el simpático de Monty Python, que además es un excelente geógrafo. Presidió la Royal Geographical Society de Londres y se sumergió en un tema apasionante: la historia del Erebus, de importancia capital en el conocimiento de los confines polares de la Tierra. De este planeta hoy atormentado por el virus que no cesa y con un clima en alteración. Conocerlo ayuda a comprenderlo, con la ventaja añadida de que, cuanto mejor se comprende, más se ama y protege.


6 de marzo de 2020

Homenaje a la mujer lectora




Un homenaje a la mujer lectora. Comprobado tengo que nada arredra y distrae a muchas mujeres cuando desean deleitarse con el placer de la lectura. Pocos hombres veo en esa actitud en mis recorridos por las calles. En las terrazas, en el autobús, en la sala de espera de los hospitales, en la plaza pública, en el tren, en el aeropuerto. Las estadísticas señalan que leen más las mujeres que los hombres.
Hoy mismo he entablado conversación en una librería con una, que había adquirido minutos antes el mismo libro que yo estaba buscando. No había más ejemplares. No pasa nada. Lo recibirán el miércoles. Un motivo que he aprovechado para comentar brevemente con ella, sin conocerla, lo que la lectura significa también como reflejo de la dimensión que ha alcanzado la mujer en los espacios culturales. Comparativamente abrumadora. Un reconocimiento justificado en la fecha que subraya su importancia y el valor de sus derechos en la sociedad.


El Mantel de Noa: una maravilla


Spei Issouse Spei



Hace unos días descubrí a esta pareja de intérpretes de la mejor música, que vive y compone en Zaragoza. Fue en el escenario de Patio Corsario, en el barrio Girón de Valladolid. Me impresionó y desde entonces recurro a menudo a sus composiciones para poner en orden las ideas. Su elenco musical es impresionante, bellísimo. Tras una semana frenética ha llegado un finde en el que la preocupación se entremezcla con el desasosiego y las cautelas obligadas por la situación crítica de origen vírico que nos acecha. Se ha impuesto "el estado de alarma". Entramos en cuarentena. 

Escuchar en estas circunstancias las canciones de El Mantel de Noa es, en mi opinión, un bálsamo tan aconsejable como saludable y, si me apuran, hasta necesario. Músicas del mundo, piezas simbólicas, para solaz en momentos de inquietud y de búsqueda de belleza capaz de superar la tensión y la zozobra. Es un consejo que recomiendo como propuesta para vencer el miedo y la soledad.

1 de marzo de 2020

Una interesante opinión sobre el traspaso de la gestión del sistema de pensiones al gobierno vasco

Excelente, oportuno, necesario. De obligada lectura. Para quienes, ignaros en el tema pero conscientes de su enorme importancia, sentimos la necesidad de ser convenientemente informados, no podemos por menos de agradecer reflexiones como las apuntadas por el Rector de la Universidad de Castilla-La Mancha - "El traspaso de la gestión del sistema de pensiones en clave constitucional" - sobre lo que realmente significa y entraña el traspaso de la gestión del sistema de pensiones al insaciable Gobierno vasco. Más allá de que el Estatuto de Autonomía lo contemple, la cuestión tiene mucha más trascendencia de la que se ha venido comentando como si no pasara nada, como si se tratase de algo inocuo.

Cuidado. No es un aspecto baladí. El valor del artículo del Dr. Collado, solvente jurista, precisa con argumentos contundentes, y partiendo de la perspectiva constitucional, lo mucho que la solidaridad entre los españoles se juega con la cesión de una competencia que hasta ahora el Gobierno del Estado había evitado ceder por las preocupantes implicaciones y los arriesgados efectos que conlleva. Nunca se había hecho hasta ahora en algo tan sensible y vertebrador social y territorialmente como es el Sistema Nacional de Pensiones.
Si el objetivo de "mejorar la vida de la gente" es esgrimido con insistencia por este Gobierno, es de temer que las alteraciones producidas en el instrumento básico de solidaridad, tanto hoy como de cara al futuro, no ponga en tela de juicio o deje en papel mojado la sinceridad de dicho objetivo. Ojo a la ruta, que vienen curvas.

24 de febrero de 2020

La guerra de los impuestos perjudica a los más vulnerables

Admitiendo las ventajas y posibilidades del modelo autonómico español, hay que reconocer que no ha conseguido atenuar la desigualdad interregional ni favorecido una confluencia de estrategias en beneficio de un Estado común, integrador y solidario, a estas alturas de la vida lo único que políticamente me interesa, importa y atrae. Pero, lo más grave es que ha derivado en una rivalidad entre territorios que ocasiona efectos perversos y claramente regresivos. El sistema fiscal es caótico y, sobre todo, contraproducente para los espacios más vulnerables. Un desastre a efectos prácticos.

Ojo, si a ello se suma la opción del Gobierno de renunciar a los Fondos de Cohesión que recibe de la UE para que la Política Agraria Común, que asimismo adolece de deficiencias discriminatorias ostensibles, no sufra menoscabo... nos vamos a enterar de lo que vale un peine. La presunta política contra la desvitalizacion económica y demográfica se enfrenta a un escenario muy preocupante por no decir lamentable. El llamado reto demográfico se convierte en una patética entelequia.

23 de febrero de 2020

León se merece otros argumentos

El señor Julio Llamazares es un escritor de origen leones que siempre ha vivido en Madrid, una decisión tan libre como respetable. Pero me parece que desborda los umbrales de la demagogia y la ignorancia cuando en un alarde de simplificación atribuye a Valladolid la causa de todos los males que aquejan a León, esa provincia admirable en tantos aspectos y hoy sumida en una situación critica, tras el cierre de las explotaciones mineras de carbón y de las centrales térmicas que esa fuente de energía alimentaba. Derivar sesgadamente hacia la ciudad del Pisuerga esa responsabilidad es una muestra de pereza intelectual, impropia de alguien que presume de pisar la tierra.


El señor Llamazares, lanzado sin rubor al ruedo del leonesismo furibundo, llega a decir en su libelo que el centralismo vallisoletano es "más evidente y FEROZ (sic) que el de la capital de España". Dice eso pero en el resto de su exordio ni lo demuestra ni intenta demostrarlo. Recurre a los factores archisabidos, a interpretaciones tan aberrantes como calificar a León de " colonia" (sin caer en la cuenta de las fortunas y caciquismos de toda laya surgidos en la provincia al calor de la piedra negra) o a los argumentos que al tiempo sirven para interpretar otras realidades críticas como la de la provincia turolense, igualmente afectada por la reconversión energética, o las que se inscriben en el panorama de debilitamiento de la erróneamente llamada España vacía, en la que también se inserta la realidad de Valladolid, lo que el escritor que tanto disfruta de las posibilidades de Madrid, ignora.

Más rigor y menos demagogia, señor Julio.

17 de febrero de 2020

Inconcebible, que nadie lo ignore: estamos ante una desgracia ambiental de enorme magnitud. En ese entorno de desarrollo, privilegios fiscales y sobrevaloración política en que se ha convertido el País Vasco bajo el mandato sempiterno de los herederos de Sabino Arana, a los que muchos alaban por una altura de miras en la política española directamente proporcional a las sinecuras recibidas (asi, cualquiera se hace sensato, ¿verdad, Aitor Esteban?), ha tenido lugar una de las mayores catástrofes ambientales ocurridas en España en varias décadas.
De nada han servido la Ley de residuos y suelos contaminados (2011) de dimensión estatal ni el Decreto para la prevención de la contaminación del suelo, promulgado por el gobierno euskaldun en 2015. Igualmente son numerosas las directivas comunitarias al respecto y las disposiciones de todo rango encaminadas al control de unos impactos de cuya gravedad y peligrosidad nadie duda. He ahí en evidencia una pésima gestión del territorio, y la prueba fehaciente de la despreocupación con que en España se abordan los impactos ambientales.
Es un impacto de larga data. Por Zaldívar (entonces con uve), por Eibar, Ermua y Elgueta andaba yo en 1974 intentando realizar la Tesis doctoral. La zona afectada ya lo estaba entonces y no eran infrecuentes las llamadas de atención sobre el riesgo que suponían almacenamientos masivos sin vigilancia de los desechos metalúrgicos, y con total despreocupación por parte de las empresas, que allí se depositaban. En Eibar había un grupo muy activo contra el vertedero de Zaldívar. Al final, y como ocurre siempre, la naturaleza se ha rebelado para dejar al descubierto la mala política y la indefensión de las sociedades afectadas.

10 de febrero de 2020

¿Por qué los jóvenes no acuden a los actos culturales, que también les interesan?

Lo vengo observando hace tiempo y me preocupa. No hay jóvenes en los actos culturales organizados para dar a conocer nuevas obras, descubrir culturas enriquecedoras, debatir sobre arte, sobre política, sobre realidades repletas de referencias que merecen ser tenidas en cuenta. Ya no entran los jóvenes en las librerías y los kioskos de prensa son reliquias extrañas para ellos. No es una ausencia total pero la excepcionalidad de la presencia juvenil hace aún más ostensible su desafección hacia espacios atractivos en los que la mayoría de los adultos por encima de la cincuentena es abrumadora. Por más que los actos se anuncien, se presenten con reclamos llamativos de la atención... la respuesta en casi todos los casos es decepcionante. La juventud se aleja de las convocatorias habituales sin reparar en la calidad y el interés que muchas de ellas presentan. Da igual su nivel educativo. Simplemente, no están, aunque muchos de ellos hayan adquirido una formación que podría animarles a acudir.

¿Porqué sucede esto? ¿Cuál es la causa de tanta indiferencia? Habría forma de hacer compatible la seducción ejercida por las formas tecnológicas de acceso fácil a lo creativo con la participación en los espacios convencionales, que permita superar el disfrute de la cultura en solitario, haciendo del ensimismamiento y del silencio las pautas de acceso habitual a las múltiples opciones que la cultura ofrece? Y, sobre todo, qué será de esa cultura presencialmente compartida cuando los adultos que disfrutamos de ella ya no estemos para disfrutarla como seguimos haciendo?

19 de diciembre de 2019

El privilegio de la inmunidad parlamentaria

Hace tiempo que me he planteado esta cuestión, que hoy suscito y que agradecería que alguien tuviera la amabilidad de despejarla.

A saber: ¿cuál es la razón justificativa de que los parlamentarios posean singularmente inmunidad ante la aplicación del Derecho y no estén sujetos a la jurisdicción de los Tribunales ordinarios, disfrutando de una excepcionalidad frente a los ciudadanos a los que representan? ¿Hasta que punto este privilegio dificulta la aplicación diligente de la justicia de suerte que algunos representantes pueden ampararse en el para eludir responsabilidades por delitos cometidos y juzgados antes de acceder a la condición de parlamentarios? ¿No se trata de una especie de treta o ardid que les permite, rayando en lo obsceno, hacer uso de la dignidad parlamentaria cuando en realidad su ejercicio les importa una higa?

Lo planteo simplemente por curiosidad mientras veo subir el caudal del rio y desvanecerse el vuelo de las grullas.

9 de diciembre de 2019

No hay conflicto


No entiendo la palabra "conflicto" aplicada al tema catalán. Conflicto significa contraposición de intereses, pugna ante objetivos contrastados, lucha por el espacio, voluntad de resolución de las tensiones bajo la dialéctica derrota-victoria, la que distingue entre ganadores y perdedores. A mi modo de ver, España no confronta en absoluto con Cataluña, que forma parte de España, y cuyo desarrollo es imposible interpretar al margen de su integración en el Estado. Basta analizar con el debido rigor los hechos históricos - desde que Cataluña y, particularmente el puerto de Barcelona, se abre al comercio internacional a partir de 1714 - para darse cuenta de esa tendencia al fortalecimiento económico que los historiadores que estudian con solvencia y honestidad la Historia de Cataluña reconocen.

Lo que sucede en esa admirable región nordestina proviene de las pretensiones de un sector no mayoritario de la sociedad catalana de presionar al Estado con el fin de ampliar sus privilegios en detrimento de la solidaridad inherente a un Estado integrado, cuyas prerrogativas se amparan en una de las Constituciones más avanzadas de Europa en cuanto al nivel de descentralización de las regiones y nacionalidades que lo componen.

6 de diciembre de 2019

España, 41 años después: Un positivo balance


Con sus luces y sus sombras, con sus tensiones y euforias, con sus horizontes abiertos o difuminados, no ha habido un período igual tan positivo en toda, toda, la Historia de España como el iniciado hace hoy 41 años. Quienes conocimos a fondo la dictadura franquista, quienes discutimos sobre las perspectivas del país sin tener ni idea de lo que iba a suceder tras la muerte de aquel siniestro ferrolano, quienes en los primeros años de la transición cada día percibiamos la incertidumbre como escenario...no podemos por menos de sentirnos satisfechos por lo sucedido. Ni lo imaginábamos en nuestros más complacientes devaneos intelectuales.

Ha habido mucha corrupción, muchos crímenes, infinitas decepciones, pero también logros incuestionables, avances significativos, conquistas sociales, culturales y científicas impensables hace cuatro décadas. Tenemos libertad. España continua y continuará, porque la mayoría de la sociedad así lo quiere y, sobre todo, lo necesita.

Cuando cada mes llega la pensión a casa, cuando regularmente recibo la citación de la asistencia sanitaria pública y observo la excelente labor de los profesores que enseñan a mis nietas en el Colegio público al que acuden, tengo la sensación de que vivo en un Estado que funciona. Siempre se puede mejorar, y la complacencia nunca es buena, pero es evidente que cualquier examen honesto de la realidad no puede ignorar la solida plataforma conseguida merced a la Constitución aprobada en 1978, en la que, conviene recordarlo, se recogen todos los principios, libertades y derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

20 de noviembre de 2019

La justicia funciona

Por desgracia la corrupción es una gangrena que corroe con demasiada frecuencia la política. No es una lacra privativa de ningún país pues ofrece una dimensión más generalizada de lo que se cree. Ocurre en España, con escándalos tremendos, pero también ha hecho mella en Italia, en Francia, en Alemania, en Estados Unidos, por doquier y alcanza niveles escalofriantes en los países con regímenes estructuralmente corruptos. Con todo, lejos de mi ánimo pensar en aquello de "que mal de muchos... ".

Pero lo cierto es que, echando un vistazo al tratamiento jurídico de la corrupción política, no es difícil comprobar que en España, a diferencia de otros muchos países, incluso europeos, LA JUSTICIA FUNCIONA, de modo que tarde o temprano las fechorías y sus responsables reciben la sanción que sus malas prácticas merecen. Es el nuestro un Estado donde la impunidad, a diferencia de Italia por ejemplo, no se estila ni permite irse de rositas a los que ejercen obscenamente la responsabilidad pública sin la ejemplaridad que debieran. Los efectos jurídicos, planteados con las debidas garantías, son demoledores a la par que aleccionadores.

Las sentencias promulgadas en los últimos años así lo evidencian de forma inequívoca, mientras esperamos como agua de mayo la aplicación de la justicia garantista española al latrocinio sistemático e inmenso llevado a cabo por la banda familiar de los Pujol Ferrusola y cuya pretensión de impunidad constituye uno de los pilares principales sobre los que esa gente ha tratado de asentar la manipulación secesionista en Cataluña. Mientras tanto, España funciona y la ley prevalece. Tarde o temprano. ¿No les parece?
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