4 de septiembre de 2008

Al cántabro y parlanchín Miguel Ángel Revilla no le gusta nada, absolutamente nada, el Páramo de Masa

Posiblemente todos los que le conozcan o le hayan oído pensarán que es un tipo simpático y dicharachero, un sujeto a la pata la llana, amigo de los taxistas y adicto a los micrófonos vengan de donde vengan, sin pelos en la lengua. Y qué sé yo cuántas cosas más. Habrá quienes piensen que raya en la chabacanería y que con su tono populachero trata de vender una imagen fabricada de sí mismo que permite enmascarar, so capa de campechanía y gracejo tabernario, lo que en el fondo no es más que una cortina de humo para disimular sus limitaciones y las críticas a su gestión, no plagada precisamente de buenas prácticas en lo que a la protección de la costa cántabra se refiere, entre otras cosas. Tendrá, como todos, detractores y partidarios, aunque sinceramente ambas posturas me traen sin cuidado.


Pero lo que mola sobremanera a Don Miguel Angel Revilla Roiz, Presidente (hasta las elecciones de 2011) de la Comunidad Autónoma española de Cantabria, es decir lindezas de su tierra, a costa de lo que sea. La cuestión es hablar por los codos, mientras obsequia con anchoas y sobaos a los que se le pongan por delante. "Cantabria me pone", dijo una vez sin rubor en el Senado, ante la hilaridad de los presentes.

En esta línea, hace unos días, “Revilluca”, como por lo visto le llaman algunos en la admirable región de sus desvelos, afirmaba en un diario español de difusión nacional (El Pais, 30.8.08) lo fácil que es “vender” Cantabria, precisamente porque es todo lo contrario al Páramo de Masa. Y decía el afamado lenguaraz: “Esto no es el Páramo de Masa. Aquí tene­mos buena gente, no somos xenófobos, en una hora y cuar­to podemos tocar la nieve y bañarnos en el mar, se come de lujo: hay sobaos, quesadas, anchoas...”. La repanocha, vamos. El marketing territorial en estado puro.

Nadie discute la belleza de esa tierra y sus exquisitos manjares, que conozco bien y he disfrutado muchas veces, y lo seguiré haciendo. Pero de ninguna manera estoy dispuesto a pasar por alto  esa alusión absurda  que hace al lugar en cuyos antípodas pretende situar a lo que antaño era conocido como la provincia de Santander. Y lo hago porque mi vida se identifica en parte con esa tierra denostada, allá al Norte de Burgos, en la comarca de La Lora. De ahí proviene toda mi familia materna, en ella pasé los veranos inolvidables y felices de mi infancia, conservo en Masa familiares y amigos a los que veo poco pero con los que revivo, cuando los encuentro, recuerdos y experiencias que nunca se podrán extinguir. Es tierra dura, poco agraciada por la Naturaleza, exige mucho trabajo para sacarla adelante y por eso ha sufrido una fortísima sangría migratoria desde fecha temprana, y de la que participaron muchos miembros de mi familia en todas las direcciones. Pero quienes en ella aún residen o los que la disfrutan en sus ratos de ocio son buena gente, hospitalaria y con agudo sentido del humor.

Son rasgos que seguramente Revilla Roiz desconoce y por eso habla con la simplicidad de los mensajes propios del "marketing" infundado. Más le hubiera valido detenerse un poco en estos pueblos de elevadas altitudes en su camino hacia Santander, antes de entrar en las espectaculares hoces del Ebro y alcanzar la divisoria de aguas en el Puerto del Escudo. Hablaría con más fundamento y sabría que ofender al ajeno para enaltecer lo propio es la práctica habitual de los que basan sus argumentos en la superficialidad de sus saberes. Con todo, no hay que dar demasiada importancia a la cosa. Nada tengo contra Revilla y solo le deseo mucha suerte para su tierra. Ya no preside Cantabría, aunque seguramente lo volverá a intentar. Entre tanto, que disfrute por los platós que tanto frecuenta para contar hechos y experiencias que, de tanto repetidos, pueden llegar a cansar. 

Fotografías: Arriba: Iglesia de Masa (Burgos). A la derecha: Don Miguel Angel Revilla Roiz acompañado de una hermosa vaca de la tierruca.


11 comentarios:

  1. nonacionalista4/9/08 11:49

    Qué lamentable! En este país criticamos el populismo de Chavez y reímos las gracias del Revilluca, lo que es una vergüenza.
    No hay nada peor que un político desprecie a las gentes de otro lugar...y digo yo, ¿este señor no se ha parado a observar el clasismo y la actitud hostil de los habitantes de santander-ciudad a los que hemos ido alguna vez desde fuera?

    ResponderEliminar
  2. A mí nunca me han gustado los políticos como Revilla. Me asombra que algunos amigos cántabros, muy críticos con la política española, sean votantes del PRC con una ilusión y afán dignos de mejor causa. Revilla es populismo en estado puro, utilizado para esconder tantas y tantas carencias en su gestión.
    Un abrazo,
    Diego

    ResponderEliminar
  3. Hi,

    This is very beautiful place. Their location is very nice. I really want to go there.


    ===================================

    Ritika

    look4ward

    ResponderEliminar
  4. Estoy de acuerdo con todo lo dicho, pero añadiré una cosa más. He pasado mucho tiempo en Cantabria, ya que durante los primeros dieciseis años de mi vida he veraneado en un pequeño apartamento al borde de la playa de Comillas. En Cantabria ha sido la corrupción conocida de todas las fuerzas políticas tradicionales (PP y PSOE) la que dió una oportunidad a este señor. Pintaba muy bien al principio, pero lo cierto es que no se han producido verdaderos cambios en su gestión con respecto a la anterior. Será por eso que querrá enmascarar sus limitaciones con ese aspecto de "político simpaticote", que tanto le funciona con los menos entendidos en política de la región. Prometió algo diferente a Cantabria, y al no poder ofrecer diferencias en lo político, regala sobaos y anchoas.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Cóbreces4/9/08 13:00

    Lo que le pasa a Revilla es que desprecia cuanto ignora, y así les va a los cántabros, haciendo el ridiculo con este tío que cada vez que habla provoca vergüenza ajena.

    ResponderEliminar
  6. Hola Fernando, realmente desprestigiar un lugar para potenciar otro es de origen cobarde, poco creíble y lo que yo percibo es el poco respeto que me inspira el dicharachero este. La única forma que tenemos de luchar contra esta ignorancia es hacerla saber, ahora mismo con tu artículo estás dejando bien claro que tipo de persona es y que podemos esperar...si vuelve a salir en los medios de comunicación, lo único que podré sentir es pena. Entiendo tu indignación ya que como bien tú dices habla de un lugar donde tú tienes y has tenido mucho y eso daña el corazón. Un abrazo amigo, didi.

    ResponderEliminar
  7. Siempre hay gente que habla demasiado, y esto tiene un problema grave que cuanto más hablas, más te equivocas y ya sabemos todos el refrán que " Por la boca muere el pez ".

    ResponderEliminar
  8. Me alegra saber tu opinion sobre el personaje, a mi me pasa lo mismo, desde que le empece a oir siempre pense que esa forma tan populista de decir y hacer tiene un trasfondo.
    Acuerdate del poder mediatico de Gil,como le reian las gracias y como engaño a medio pais.
    Yo creo, que no tardaremos mucho en descubrir alguna historia rara, eso sera el dia que le interese al PP.
    Vivir para ver.

    ResponderEliminar
  9. En este país tenemos debilidad por estos tipos que quedan estupendamente en cualquier bar invitando a unas rondas y contando unos ghistes que son la monda. Hasta aquí, todo bien, el problema comienza cuando tengo que poner en sus manos mi dinero para que lo gestione lo mejor posible y el sigue invitando a rondas de anchoas y sabaos.

    ResponderEliminar
  10. Es un bocazas, si señor. ¿Tu vienes del Páramo de Masa? Entonces es un lugar maravilloso con gente estupenda como tu... Besotes, M.

    ResponderEliminar
  11. Hola, Fernando. Tienes toda la razón, y me molesta que para ensalzar una tierra se denigre otra, a la que no se conoce de nada. Bueno. un saludo. Manzacosas

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails