
Durante mi visita a Burgos este fin de semana un viejo amigo, y amable seguidor de este blog, me ha comentado su pesar por el hecho de que en el segundo centenario de la guerra contra las franceses a comienzos del siglo XIX, todo el mundo habla, porque se lo merece, de la heroica actitud del alcalde de Móstoles y de los madrileños que se enfrentaron a las tropas de Napoleón con el coraje y la dureza de la represión que tan expresivamente pintó Francisco de Goya. Sin restar un ápice a la gesta de Madrid, mi paisano me señala, no obstante,
que conviene dejar constancia que el levantamiento primero tuvo lugar en la ciudad del Arlanzón, varios días antes de que se produjeran los terribles sucesos de Madrid.
Opino que unos días de diferencia no restan valor a los que realmente lo mostraron en todos los escenarios, pues todo el pais se vio implicado en la contienda. Mas lo cierto es que,
al encontrarse en Burgos el cuartel general de Bonaparte, que utilizó la ciudad castellana, dada su posición estratégica, como punto de partida de su plan de ocupación de España, la reacción inicial, en un contexto de gran rechazo popular, fue desencadenada allí donde más claramente se percibía el alcance y la envergadura militar de la ocupación francesa.
La efeméride se conmemoró este año en Burgos, pero su trascendencia estuvo eclipsada por las celebraciones que pocos días después se llevaron a cabo en Madrid, con presencia de los Reyes y de cuantos, desde la política, las artes y toda suerte de pompa y circunstancia, tienen algo que ver en este pais que ha dedicado buena parte del año 2008 a celebrar la que sin duda ha de ser considerada como la

primera guerra de liberación nacional de la Historia. Todo el pais, todas sus regiones, participaron en ella y demostraron un afán de libertad que efímeramente cobró forma en la
Constitución de Cádiz, y que la ignominia y vileza del monarca "deseado" (Fernando VII) mancilló, impidiendo así que los aires de libertad emergentes en España acabaran dando sus frutos.
Mucho se ha escrito sobre el tema y más que se va a escribir y decir cuando en Octubre se celebre en Burgos un
Congreso Internacional sobre el tema. Obviamente, y que nadie lo dude, la elección de esta ciudad no es ajena a ese hecho histórico, del que quiero dejar constancia gráfica, en paralelo con que el evoca lo ocurrido en Madrid el 2 de Mayo de 1808.