12 de septiembre de 2013
Viñetas que invitan a pensar (17): los nacionalismos y la Historia
Los sentimientos nacionalistas tienen distinto origen y distinta trayectoria. Surgen en contextos históricos específicos y evolucionan al compás de los procesos y las circunstancias que imponen los liderazgos que los promueven, estimulan y orientan. La Historia está llena de tragedias asociadas a la exacerbación de los comportamientos nacionalistas que, por principio, son excluyentes y refractarios a la solidaridad. Sorprende, por tanto, observar de qué modo los dirigentes alientan esa tendencia, que cala masivamente en la sociedad al amparo del discurso basado en el agravio permanente, en la identidad amenazada y, lo que no es menos importante, en el argumentario que lo utiliza como panacea contra la crisis, frente a la cual vale cualquier opinión, certera o disparatada, sin olvidar de qué modo todo eso enmascara una pésima gestión de lo público.
En marcha el proceso en Catalunya, y en aceleración incesante y masiva, está por ver si quienes lo lideran, no precisamente caracterizados por su calidad y honestidad como gobernantes, y quienes están obligados a dar la cara porque su responsabilidad estatal así lo exige, están a la altura de la situación y la afrontan con esa inteligencia y capacidad de concertación que tanto se echa de menos en unos y otros. La mediocridad en ambos lados de la escena hace pensar que lo que sucede en la calle se les va a ir de las manos. ¿O no? Es evidente que la política española se encuentra ante un desafío que va a poner a prueba muchas, muchas, cosas.
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10 de septiembre de 2013
Espacios transformados (17): Adiós lastimero a la Librería Relieve, de Valladolid
Fue un elemento inconfundible en el paisaje urbano de Valladolid. Librería Relieve, de libros de todas las épocas, de referencia obligada en los años en los que los libros estaban censurados. La regentaba Pepe Rodriguez, el hermano de Pablo, el inolvidable Blas Pajarero, el autor de Retazos de Torozos. Paulatinamente ha sido víctima de la transformación urbana de la ciudad. Ocupó en tiempos el local de toda la vida en la calle de Cánovas, al lado mismo de la Fuente Dorada y del Café España, donde era un placer tomar un café nada relaxing con Pepe, mientras hablaba, hablaba, hablaba de libros. Recuerdo haber conocido allí a autores de categoría, como Carlos Castilla del Pino, Francisco Umbral o Julio Llamazares. Muchos más, conocidos y anónimos, se detuvieron en aquel espacio entrañable, de tertulias incesantes y de conspiraciones que pronto se desvanecían en la humareda de los cigarrillos, a los que tampoco se ponía fin. La remodelación de aquel edificio dio al traste con el viejo local de toda la vida.
El empeño de Pepe y de su
mujer consiguió que se habilitara una construcción modesta en la Plaza del
Poniente, donde continuó con su tarea de siempre, llevada a cabo contra viento
y marea y luchando con menos fortuna y acompañamiento de los deseables por mantener un hueco en el
difícil mundo del mercado del libro, sumido en una feroz competencia frente a la que "Relieve" logró sobrevivir como una reliquia digna de ser preservada. Esta mañana, a las 9 horas ha comenzado su
demolición. Allí estábamos poco más de media docena de personas, ocho para ser más exacto. No he visto a Pepe. Me lo
imagino con lágrimas en los ojos y la boina calada. Gracias, "Pepe Relieve" por
todo lo que ha hecho por la cultura que se fue. A partir de hoy Valladolid se
debilita en la memoria.
José Rodriguez, "Pepe Relieve", ha fallecido en Valladolid el 10 de marzo de 2014. Con él se va una parte significativa de la historia de la cultura en Valladolid y uno de los símbolos del mundo del libro libre.
José Rodriguez, "Pepe Relieve", ha fallecido en Valladolid el 10 de marzo de 2014. Con él se va una parte significativa de la historia de la cultura en Valladolid y uno de los símbolos del mundo del libro libre.
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La medición del tiempo en Kaseberga
Una muestra del conocimiento humano que deja
huella indeleble. Se trataba de controlar el paso del tiempo mediante las
variaciones que la luz solar provoca al incidir sobre una figura geométrica,
construida a base de piedras y concebida con tal fin. Lo hicieron los pobladores del Sur de Suecia hace unos mil quinientos años.
Aún perdura y
es digna de admiración. Geometría, Geografía, Astronomía: las tres perspectivas
que se complementan para dar sentido e interpretación al espacio a lo largo del
año. Merece la pena visitar el lugar. Es en Kaseberga, en la Escania profunda
que se abre al Báltico a través de un mirador que sobrecoge por su
espectacularidad.
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7 de agosto de 2013
Cruzando el Oresund
Cruzando el estrecho de Oresund a través del puente que enlaza Copenhague con Malmö, el viajero tiene la sensación de que el Norte ya no están tan lejos. Hacerlo era un deseo viajero que acariciaba desde hace tiempo. Lo he cumplido, al fin, para acceder y observar con calma, curiosidad y atención los múltiples y valiosos aspectos que encierra la región sueca de Escania, mucho más interesante y atractiva de lo que parece. De ello daré cuenta.
18 de julio de 2013
Recordando a Gregorio Peces-Barba
Si las sociedades siempre han recurrido a
referencias personales que, desde el punto vista ético y profesional, sean
capaces de simbolizar los valores que dignifican el sentido de la convivencia,
en nuestros días, y por razones bien conocidas, esta invocación se ha convertido en una necesidad. Nadie es
indiscutible, nadie está exento de la crítica, obviamente, pero tampoco cabe duda que en la historia reciente
de España pocas personalidades han merecido el reconocimiento, amparado en lo
que han hecho por el mundo que les ha tocado vivir y por el legado que les
sobrevive, que se otorga a Don Gregorio Peces-Barba Martínez, cuya labor como
impulsor de la Revista "Cuadernos para el Diálogo", como ponente
constitucional, como presidente del Congreso de los Diputados y como artífice y
máximo responsable de la Universidad pública Carlos III de Madrid no admite
sino parabienes y gratitud.
El acto celebrado ayer en el Paraninfo de la
Universidad de Valladolid, organizado por el Partido Socialista vallisoletano y
al que asistí, fue buena prueba de ello. Las intervenciones de Virgilio
Zapatero, de Elias Diaz, de Alfonso Guerra, de Marcos Sacristán, rector de la
Universidad, y de Javier Izquierdo, Secretario provincial del PSOE y moderador del encuentro, dieron fiel
testimonio de la figura del personaje, de su trayectoria profesional y
política, de su coherencia intelectual, de su firmeza en la defensa de los
Derechos Humanos y de su empeño a favor de la enseñanza pública. Bastaría traer
a colación el perfil con el que fue identificado "como hombre de compromiso
político, fortalecido por una concepción ética, humanista, democrática,
defensora de los derechos humanos y del respeto al Estado social y democrático
de Derecho" para compendiar en torno a estas ideas básicas lo que en estos
momentos reclama una sociedad en la que muchos de estos valores y principios se
encuentran gravemente lesionados. Recordar lo que significaron la vida y la
obra de Gregorio Peces-Barba cuando se cumple el primer aniversario de su
fallecimiento (24 de julio de 2012) ayuda a reafirmar las convicciones sobre las que descansa la
dignidad del ser humano y de la acción pública al servicio de la sociedad.
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16 de julio de 2013
Un pais conmocionado
Aquello del caso "Naseiro" quedó en nada. ¿Recuerdan? Por allí
pulularon, amén del tal Rosendo Naseiro, un tipo llamado Palop, que hacia buenas migas
en eso de la pasta con un sujeto atrabiliario que atendía por Zaplana, el
"individuo sin escrúpulos" como le calificó un colega mío de la
Universidad de Alicante. Al ver que no ocurría nada, y que la financiación
ilegal del Partido podía seguir campando a sus anchas, se adquirió una
sensación de impunidad que llevaba a pensar que lo de los dineros en las sedes partidarias
podía ser gestionado con la mayor impudicia sin que nada pudiera ocurrir. Si
las advertencias o las sanciones son necesarias para corregir errores y
enderezar políticas, cuando éstas no se producen se piensa entonces que todo está permitido,
máxime cuando se confía que los instrumentos legales están controlados o se les
puede domeñar. Es el riesgo que corre la política cuando, como señala Garrigou, "implica un realismo cínico y un uso instrumental del Derecho, que no sacraliza la regla normativa al considerarla en función de su utilidad práctica".
De aquellos polvos vinieron estos lozadales pestilentes en los
que se halla sumido el Partido Popular y que implican con enorme gravedad a
los dirigentes de los que al mismo tiempo depende el gobierno del país. He ahí la enorme gravedad de lo que ocurre: esa trama inmensa de irregularidades que todo lo corroe. Lo peor que nos podía suceder. No se
conoce en la reciente historia de la Europa comunitaria ningún escándalo que
haya alcanzado las proporciones de lo que en estos momentos está sucediendo en
España. La vergüenza hace tiempo ha sido
rebasada para dar lugar al esperpento, al ridículo y a la rabia incontenida.
¿Qué derroteros seguirá a partir de ahora la política española? A medida
que la presión aumenta al compás de informaciones, comportamientos y
declaraciones que parecen inconcebibles; a medida que salen a la luz los
acontecimientos y tejemanejes reveladores de prácticas corruptas enquistadas de manera crónica en los hábitos
de la política gobernante al más alto nivel; cuando se descubren manejos y actitudes
a cual más escandalosos y lacerantes para la imagen del país; cuando la
indignación de la sociedad aumenta y una fronda de malestar y rechazo provoca el repudio de la política, cuando tan indispensable ésta resulta en tiempos de
crisis e incertidumbres como los que vivimos, necesitados de esa confianza en las instituciones que parece haber desaparecido; cuando todo esto ocurre y la
figura del presidente del gobierno queda irreversiblemente maltrecha diga lo que diga (que no dice nada), y haga
lo que haga (imposible de subsanar lo que ya ha hecho, pues la documentación
demoledora así lo revela) un escenario preocupante se cierne sobre el país,
haciendo trizas su prestigio internacional y dando la sensación de que sólo una
profunda catarsis del panorama político será capaz de sacarlo del atolladero en
que se encuentra.
Ni la mayoría absoluta
en la que se arropa de forma numantina ni las presuntas expectativas de mejora
económica – que solo percibe Guindos en un ejercicio de simplificación
lamentable – constituyen garantía alguna para salvar a un Presidente del
Gobierno que ya no merece serlo.
25 de junio de 2013
En torno a la reforma de la Administración española
Partiendo del hecho de que resulta difícilmente
cuestionable una reforma de las estructuras administrativas del país, las
alarmas surgen cuando se observa el método elegido, el momento en el que se
plantea y las estrategias que se pretenden. Si en el caso de la reforma de las pensiones las medidas del gobierno se
amparaban en los cálculos de una comisión configurada ad hoc, que
fue dada a conocer a bombo y platillo, lo que permitía descubrir tanto la treta
del gobierno como la toma en consideración de los lobbys interesados en el
pastel, la opacidad ha caracterizado, en cambio, el proceso de elaboración del análisis
efectuado por la Comisión para la Reforma de la Administración (CORA), sin que se conozca quiénes la han formado ni se haya
dado participación alguna a representantes de las instancias administrativas
afectadas (CCAA y municipios), hecho sorprendente ante un tema de tanta
trascendencia y de afectaciones múltiples. Todo indica, pues, que es un proyecto elaborado unilateralmente por el gobierno central, esgrimido por Sáenz
Santamaría como una obra propia, que trata de capitalizar personalmente, sin consenso alguno y orientado, en función de
la discrecionalidad que lo caracteriza, a su aplicación en un marco de
posibilidades de aceptación más bien inciertas y seguramente abiertas al conflicto.
Aun así, ¿de qué manera han intervenido en ello la presión e incluso la
presencia de la troika, ante la que este gobierno se muestra tan solícito?
Las múltiples vertientes e implicaciones que ofrece
la readaptación de una estructura administrativa tan compleja como la española
difícilmente pueden ser asumidas con perspectivas de eficacia si no se apoyan
en un programa asumido previamente como gran acuerdo de Estado y en coherencia
con una planificación bien ordenada en la que se evalúe claramente el impacto
de las medidas a adoptar, que si en unos casos pueden tender a la eficacia en
otros pueden derivar en tensiones muy acusadas, sin que, al final, los
resultados alcanzados se aproximen a los pretendidos. En cualquier caso,
esgrimir con ostentación y con voluntad de precisión el ahorro que se persigue
mientras se omite cualquier alusión a su incidencia negativa en el empleo no
deja de ser una maniobra de manipulación informativa tanto por lo que se dice
como por lo que se oculta.
Por otro lado, no es causal que la difusión de la
noticia y la mercadotecnia que la acompaña vean la luz a los pocos días del
famoso pacto entre Rajoy Brey y Pérez Rubalcaba. Firmado el acuerdo, he ahí la
reforma de la administración. De ahí las preguntas: ¿Conocía el líder socialista
lo que se estaba cociendo al respecto? ¿Estaba informado de ello antes de
sentarse con el presidente del gobierno para firmar sus avenencias? ¿Hasta dónde va a llegar la
voluntad del acuerdo entre ambas formaciones, con el riesgo de que la situada
en la oposición vea dificultada su capacidad de maniobra para adquirir la
entidad de una verdadera alternativa y no limitarse a una posición subsidiaria
en sus relaciones con un gobierno que está dejando a la sociedad española en
una situación terrible y que ahora amenaza con recomponer el Estado manteniendo
incólumes aquellas estructuras que garantizan y aseguran la fortaleza de su
estrategia clientelar? Cuidado con los abrazos del oso que, a la postre, acaba
devorando a sus víctimas.
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21 de junio de 2013
Al fin, Barack Obama ha hablado en la Puerta de Brandenburgo
Lo había intentado cinco años antes cuando visitó Berlín
como candidato del Partido Demócrata a la Casa Blanca. No le dejaron disponer entonces de ese lugar
emblemático del escenario europeo, aunque ello no le impidió aprovechar con creces
el impresionante panorama ofrecido bajo la columna de la victoria de Siegessäule en los jardines de Tiergarten, como ya señalé en su día en este mismo espacio. Apunté en aquella ocasión que, tras ser elegido
presidente, no sería quizá mala idea que volviera a visitar la ciudad que tantos
quebraderos de cabeza ha dado a los europeos y que hoy se erige en el centro de
referencia de las estrategias que modelan este territorio de historia tan
atormentada como contradictoria, esto es, con sus luces y sus sombras, con sus
esperanzas y sus decepciones. Finalmente lo ha hecho ante 4.000 invitados, previamente seleccionados y entre los cuales se encontraban numerosos jóvenes norteamericanos que estudian en Alemania. Muy lejos ya de las 200.000 personas que lo aclamaron en 2008 en el famoso parque de la capital alemana.
La resonancia del lugar permite desplegar ideas que llegan a todos los lugares del mundo, suscitando ese interés que tienen las grandes declaraciones sobre hechos y situaciones que interesan más allá de las fronteras. Medio siglo después de que John F. Kennedy utilizara - el 26 de junio de 1963 - esa misma plataforma, aunque en un contexto diferente, condicionado por la ruptura que imponía "la guerra fría", las ideas de Obama nos sitúan, obligado por la realidad circundante, ante el reconocimiento ineludible de los problemas que afectan a la humanidad y cuya denuncia, sincera u oportunista, no puede quedar sumida en el olvido ni en la indiferencia.
Plantear la necesidad de defender un mundo más justo, de luchar contra las desigualdades, de afrontar con diligencia las situaciones de corrupción e intolerancia, reducir la magnitud del desempleo, son ideas que suenan bien en unos momentos en los que la gravedad de los problemas denunciados mina los fundamentos de la sociedad abocándola a un panorama de conflictos que tenderán a acentuarse a medida que las sociedades tomen conciencia de los factores que los provocan. ¡Cómo no sorprenderse de lo que está ocurriendo en Brasil en este junio que se antojaba tan fértil para la imagen de ese país!
Por esa razón, cuando el presidente norteamericano señala que "mientras siga habiendo cientos de millones de personas con el estómago vacío o bajo la angustia del desempleo, no seremos realmente prósperos", lo único que hace es manifestar una preocupación que lleve a quienes lo escuchan a tener la sensación de que las tragedias del mundo contemporáneo forman parte también de las inquietudes de quienes lo gobiernan. Demasiadas ideas y pocas concreciones, salvo que se entienda como tal la reiterada promesa, de momento incumplida, de cerrar la prisión de Guantánamo o la propuesta de reducir la tercera parte del arsenal nuclear, ahora que ya las guerras nucleares se han convertido en antiguallas desfasadas.
Por esa razón, cuando el presidente norteamericano señala que "mientras siga habiendo cientos de millones de personas con el estómago vacío o bajo la angustia del desempleo, no seremos realmente prósperos", lo único que hace es manifestar una preocupación que lleve a quienes lo escuchan a tener la sensación de que las tragedias del mundo contemporáneo forman parte también de las inquietudes de quienes lo gobiernan. Demasiadas ideas y pocas concreciones, salvo que se entienda como tal la reiterada promesa, de momento incumplida, de cerrar la prisión de Guantánamo o la propuesta de reducir la tercera parte del arsenal nuclear, ahora que ya las guerras nucleares se han convertido en antiguallas desfasadas.
Más aún, lo cierto es que, por más declaraciones que se hagan en este sentido, nunca parecerán suficientes, ya sea porque se entienden promulgadas en función de las circunstancias en que se plantean o bien porque, una vez efectuadas, escasos indicios se perciben de que las causas que motivan lo denunciado vayan a ser corregidas. No puede decirse, en puridad, que estemos ante una lectura crítica del mundo contemporáneo. Sus palabras son, en cualquier caso, el testimonio de la gran antinomia en que se desenvuelve el mundo de nuestros días, es decir, la que revela el aumento de las contradicciones sin que se perciban claramente las medidas encaminadas a su reducción y la propia crisis de liderazgo en que se desenvuelve la toma de decisiones, marcadas por la constatación de que, más allá de las palabras biempensantes, los hechos distan mucho de corresponderse con lo que aparentemente persiguen.
Pero Obama ya ha satisfecho su objetivo, que es de lo que se trataba, consciente de que el capital político de que entonces disponía se ha debilitado. Ha hecho lo mismo que hicieron varios de sus predecesores: hablar en el corazón de Berlín, de cara a la Avenida Bajo los Tilos que culmina en la Universidad presidida por la estatua de Alexander von Humboldt, aprovechando la resonancia que ese espacio tiene, para sentir con ello que ha cumplido con un requisito histórico aunque los derroteros del mundo se encaminen por cauces que contravienen las bellas palabras que, al fin y al cabo, se acaba llevando el viento cuando las luces del estrado se apagan.
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12 de junio de 2013
Homenaje al maestro recuperado: la figura de Antoni Benaiges (Mont-roig del Camp (Tarragona) 1903- Puerto de La Pedraja (Burgos) 1936)
Con esta placa, el pueblo de Bañuelos de Bureba recuerda la figura de Antoni Benaiges, que da nombre a una escuela ya abandonada
"Era maestro, luchó por ser maestro, se esforzó como maestro para lograr que sus alumnos descubrieran el mundo, lo asesinaron por ser maestro y lo enterraron como un perro en un lugar sin nombre". Con estas palabras sintetizó Francesc Escribano, en la presentación en Valladolid de la obra que nos ocupa (editada por Blume, 2013), la historia de Antoni Benaiges, el maestro catalán, nacido en la localidad tarraconense de Mont-roig del Camp en 1903 y asesinado, por ser maestro, a los pocos días de la sublevación militar de julio de 1936 en el portillo de La Pedraja, en la carretera que enlaza Burgos con Logroño.
Es una historia simbólica, un testimonio sobrecogedor de la tragedia vivida por el magisterio español en aquella experiencia atroz que marcó la historia del país a sangre, fuego y miseria. Un caso más entre tantos, todos singulares sin duda porque singulares fueron también muchas de las iniciativas emprendidas por ese grupo de enseñantes que trató, en las ciudades y en los pueblos de la España de los años treinta del siglo XX, de inculcar, a través de la enseñanza, los valores que hacen a los ciudadanos más libres y más conscientes del mundo que les ha tocado vivir. Ocurrió en el magisterio, en la enseñanza secundaria y en la universidad, víctima de un "atroz desmoche", como calificó Laín Entralgo la purga sufrida en las universidades españolas. Un concepto extensible a toda, toda, la educación en España tras la rebelión que dio origen a la guerra civil y a la "longa noite de pedra", expresión utilizada por Celso Emilio Ferreira para identificar aquella época.
Escuela de Bañuelos de Bureba (Burgos). Abril de 1936
Convendría echar a volar la imaginación para entender lo que suponía la tarea de enseñar que Benaiges llevó a cabo en el pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba. Encajonado en uno de los angostos valles que forman el relieve en este sector que hoy llaman de "La Riojilla burgalesa", entre los cauces de los ríos Oca y Tirón, se trataba entonces de un lugar remoto del interior de España, en el rural profundo de la época, con alto grado de analfabetismo, seguramente sojuzgado por la cerrazón y los recelos hacia cuanto venía de fuera. En ese mundo la figura del maestro desempeñaba un papel decisivo, como responsable de una labor que en la medida de sus posibilidades podía contribuir a la transformación de ese sector de la sociedad sobre el que se construye el futuro, es decir, de la infancia y la juventud.
Aún permanece en pie el edificio de la Escuela donde impartió sus clases Antoni Benaiges
Así lo debió entender Benaiges cuando en 1934 llegó a Bañuelos decidido a aplicar los métodos de renovación pedagógica con los que había tomado contacto en Cataluña y que en esencia respondían a los principios de la técnica ideada por Celestino Freinet y que, entre otras innovaciones, contemplaban "el uso de la imprenta en la escuela para que los alumnos aprendiesen experimentando: el niño debía aprender a partir de sus propios intereses y el maestro debía guiarlo para que se desarrolle en un ambiente libre y cotidiano, y dirigir la clase sobre la base del sentido común, el tanteo, el trabajo y la alegría" (Queralt Solé, en Desenterrando el silencio, capítulo primero de la obra). Mucho empeño debió poner el maestro en la aplicación de esos métodos a tenor del legado que dejó, modesto mas imperecedero. Ahí están los cuadernillos que fue elaborando con sus alumnos como prueba fehaciente de lo que significa enseñar para aprender a vivir y a comprender la realidad, para estimular la imaginación, desarrollar la creatividad, lograr la satisfacción de que lo que se hace, lo que se dice y lo que se escribe merece la pena. "Publicaciones especiales": por ese nombre se conocía el producto derivado de la relación con sus alumnos. Trece eran los cuadernos guardados en una caja de cartón, que la familia conservó como un tesoro durante más de setenta años y que ahora han visto la luz. La luz definitiva, la luz que no se apaga.
Estalló la rebelión de los sediciosos y con ella vinieron la muerte y la destrucción sin piedad. Un día de la segunda decena de julio de 1936 Antoni Benaiges desapareció para siempre. Nadie supo qué había sido de él pero todos se temieron lo peor. Fue asesinado el 25 de ese mes y enterrado en una de las fosas comunes que se descubrieron en 2010 en el portillo de La Pedraja, un lugar de paisaje hermoso, cercano al valle del río Oca, en uno de los tramos que ponen en contacto Castilla con La Rioja. Las exhumaciones llevadas a cabo han sido - están siendo - una tarea titánica, en la que han puesto tiempo, esfuerzo, dinero y esperanzas los centenares de familias - pues centenares son los cuerpos allí descubiertos - que se vieron afectadas por la tragedia, y que han mantenido en silencio durante décadas a la espera de una reparación que todavía no ha llegado. Se acabaron las ayudas oficiales que hasta 2011 habían permitido dar satisfacción a unas esperanzas durante tanto tiempo albergadas por quienes nunca perdieron la memoria. Desde entonces, en medio del desprecio oficial, cuando no de la humillación y la amenaza, son los propios familiares los que corren a cargo con los gastos que tales operaciones conllevan. Inestimable es la colaboración que en todo ello prestan una vez más el forense Francisco Etxebarría y su equipo, cuyos nombres se asocian al rigor de la profesionalidad entendida con sentido humanitario y solidario. En España y donde se les reclame.
De izda. a dcha. Francesc Escribano, Sergi Bernal, Miguel Ángel Martínez Movilla y Leopoldo Blume.
Y es que lo que debiera ser una cuestión de Estado, propia de un país con voluntad de integración y respeto a todos sus ciudadanos, se ha convertido en una tarea laboriosamente acometida por los allegados que se mantienen firmes en su empeño de preservar la memoria de sus antepasados y de procurarles una sepultura digna de un ser humano. Prueba de los sacrificios sufridos la ofrece el elocuente testimonio revelado por Miguel Angel Martínez Movilla, que intervino en el acto de presentación de la obra que justifica esta entrada y que asume la responsabilidad de la Agrupación de familiares creada con el fin de dar respuesta a las numerosas incógnitas que todavía encierra el inmenso campo del horror de La Pedraja. En él fue enterrado su abuelo, un contratista de obras de Briviesca y en él se hallan también los restos de Antoni Benaiges, el maestro que vino de Cataluña y que se había propuesto llevar a sus alumnos a conocer el Mediterráneo en el verano del 36. No pudo ser.
Conozcan esta obra y, si es posible, adquiéranla. Merece la pena. Lo merecen los textos, las fotografías históricas, las actuales, realizadas admirablemente por Sergi Bernal, el cuadernillo que recoge las fantasías de los niños sobre lo que para ellos podría ser el mar, la cuidadísima edición llevada a cabo por Leopoldo Blume. Es una obra grande porque grande es el propósito que la anima: el de dar imagen y palabra a la causa del magisterio que vio frustrada su esperanza en pro de una España mejor.
Memorial de La Pedraja. Tomado de ElLiodeAbi.com
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8 de junio de 2013
Las Cajas de Ahorros de Castilla y León o la gran desbandada
Mañana de sábado. Día nuboso y primavera rezagada. Regreso de dar un largo paseo junto
al río y trato de ordenar algunos de los viejos papeles que ocupan mi espacio. En medio del fárrago, me encuentro con esa portada que no recordaba. Han pasado cuatro años pero
parecen muchos más. Conservaré esa revista, porque significa mucho. Ahí están, sonrientes, alegres, encantados
de haberse conocido, con corbatas rutilantes y ternos impecables, convencidos de que son
alguien, orgullosos de lo que hacen, seguros de lo que dicen, respetados, según
creen, por los que les adulan y por los que aún confían en ellos. La imagen de la
vanidad cuando todo era vanidad, prestigios infundados, burbujas insaciables y
negocios suculentos a costa de los ahorradores embaucados por quienes creían
que eran merecedores de su confianza. Han pasado cuatro años y todo eso se ha
derrumbado como un edificio de lucro desmedido, edificado sobre la especulación, la
insensibilidad, el engaño y la ineptitud para ejercer sus responsabilidades con la profesionalidad que se les presumía y que, sin merecerlo, les situaba en la cúspide de la pirámide social.
Los gobernantes regionales hablaban entonces del poderoso "músculo financiero" que se iba a lograr con la fusión de las seis cajas de ahorros domiciliadas en una de las regiones con mayor capacidad de ahorro de España. Todo ha quedado en nada, porque bien poco han demostrado valer los que las dirigían. Ni ellos ni la cohorte de consejeros que los acompañaban en el aquelarre financiero y que también y tanto se han beneficiado de él.
Al final ha ocurrido lo que nadie preveía, aunque, a decir verdad, a nadie sorprende: la gran estampida, la fuerza centrífuga en todas las direcciones, la desbandada que demuestra la incapacidad para entenderse y para sobrevivir al escándalo. Fotografía imposible de repetir, los que en ella aparecen ejemplifican la catadura de los que gestionaron la mayor parte del ahorro de los ciudadanos en Castilla y León, confiados en sus Cajas de toda la vida. Caja España, Caja Duero, Caja Burgos, Caja Círculo, Caja Ávila, Caja Segovia. Todas desaparecidas nominalmente, todas descapitalizadas, con fuertes reducciones de plantilla, desprovistas de su patrimonio, desacreditadas, con Obras Sociales mutiladas, meramente testimoniales o extintas. Ya no sonríen entre sí los tipos que ahí aparecen. Y es probable que ni siquiera se saluden. Sonríen para sus adentros, satisfechos de que su futuro no corre peligro y seguros de que el tiempo acabará difuminando sus "habilidades". Todos son conocidos, pero ninguno, ninguno, vale gran cosa, por más que sus cuentas corrientes y sus jubilaciones estén henchidas de muchos ceros a la derecha. Los ceros a la izquierda son, en cambio, para los demás. Que nadie olvide, empero, sus rostros y sus nombres. La historia dejará constancia de ello. La historia y la justicia, de ese rayo que no cesa.
Los gobernantes regionales hablaban entonces del poderoso "músculo financiero" que se iba a lograr con la fusión de las seis cajas de ahorros domiciliadas en una de las regiones con mayor capacidad de ahorro de España. Todo ha quedado en nada, porque bien poco han demostrado valer los que las dirigían. Ni ellos ni la cohorte de consejeros que los acompañaban en el aquelarre financiero y que también y tanto se han beneficiado de él.
Al final ha ocurrido lo que nadie preveía, aunque, a decir verdad, a nadie sorprende: la gran estampida, la fuerza centrífuga en todas las direcciones, la desbandada que demuestra la incapacidad para entenderse y para sobrevivir al escándalo. Fotografía imposible de repetir, los que en ella aparecen ejemplifican la catadura de los que gestionaron la mayor parte del ahorro de los ciudadanos en Castilla y León, confiados en sus Cajas de toda la vida. Caja España, Caja Duero, Caja Burgos, Caja Círculo, Caja Ávila, Caja Segovia. Todas desaparecidas nominalmente, todas descapitalizadas, con fuertes reducciones de plantilla, desprovistas de su patrimonio, desacreditadas, con Obras Sociales mutiladas, meramente testimoniales o extintas. Ya no sonríen entre sí los tipos que ahí aparecen. Y es probable que ni siquiera se saluden. Sonríen para sus adentros, satisfechos de que su futuro no corre peligro y seguros de que el tiempo acabará difuminando sus "habilidades". Todos son conocidos, pero ninguno, ninguno, vale gran cosa, por más que sus cuentas corrientes y sus jubilaciones estén henchidas de muchos ceros a la derecha. Los ceros a la izquierda son, en cambio, para los demás. Que nadie olvide, empero, sus rostros y sus nombres. La historia dejará constancia de ello. La historia y la justicia, de ese rayo que no cesa.
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4 de junio de 2013
Espacios transformados (16): belleza natural y memoria histórica de Valdenoceda (Burgos)
Perspectiva del Valle de Valdivielso. Al fondo, Valdenoceda, a la entrada del Ebro en el valle
Valdenoceda es el pequeño pueblo que, viniendo de Villarcayo o nada
más descender el puerto de la Mazorra, en la carretera que enlaza Burgos con
Bilbao, inicia el acceso al valle de Valdivielso, que configura la Merindad
epónima, identificada con el límite meridional de la comarca de Las Merindades
burgalesas. Lo cruza el Ebro, airoso y limpio, cuyas aguas fecundan una vega en
la que el regadío no se ha extendido mucho, aunque en ella la agricultura
ofrece iniciativas de gran interés en el sector de la fruticultura, merced a
las favorables condiciones climáticas que la configuración morfológica proporciona.
En ese espacio comencé hace muchos años mi labor investigadora, realizada con
el apoyo y el asesoramiento de mi maestro, Jesús García Fernández, que me
enseñó a entender lo que veía, a interpretarlo globalmente y a captar los
factores que contribuyen a la transformación del territorio y a la evolución de
sus paisajes. Allí transcurrieron varios veranos de mi juventud universitaria,
de los que guardo gratísimos recuerdos.
Nada se hablaba entonces de lo que había sucedido en
Valdenoceda durante la guerra civil y hasta que finalizó la segunda guerra
mundial. Era un tema ignorado, tabú, en aquellos años sesenta del franquismo
que acababa de conmemorar sus “veinticinco años de paz”. Recuerdo, sin embargo,
que en cierta ocasión – en el verano de 1970 – el alcalde, un tipo que siempre
iba con corbata, se interesó por lo que estaba haciendo allí. “Investigando”,
le dije. “¿Investigando qué?”, indagó. “Investigando el paisaje, la economía y
la sociedad del Valle, su población, su poblamiento”: esa fue mi respuesta. “Ah,
bueno. No pasa nada”. Mi trabajo no fue interrumpido en ningún momento y
culminó satisfactoriamente, resultado del cual fue un libro publicado en 1972.
Con el tiempo, me he reprochado a mí mismo no saber o averiguar más sobre lo que encerraba y encierra la historia de aquel escenario tan bello desde el
punto de vista natural, pero tan sórdido y terrible en un pasado que aún permanece vívido en la memoria. Lo supe años después, cuando el silencio sepulcral que
hasta entonces se había mantenido, fue roto por el estruendo de la evidencia
más atroz, por la manifestación sin tapujos de la inhumanidad de que era capaz aquel régimen edificado sobre la muerte de sus adversarios y la destrucción del país. Lo supe por mi padre, que no se había atrevido a informarme de ello
cuando inicié aquel trabajo. Su conocimiento del asunto era limitado, pero bastaba
ver su rostro para darse cuenta de la conmoción que aquel recuerdo provocaba. Se
trataba del penal de Valdenoceda, junto al Ebro. ¿Qué había ocurrido allí? “Un
campo de concentración del que no se salía. Un lugar del que nunca se hablaba porque había miedo pero cuya existencia nadie ignoraba”. Esa era la expresión utilizada
para definir el significado de la barbarie localizada en un punto bien ubicado
en el espacio. El excelente trabajo llevado a cabo por Fernando Cardero Azofra y Fernando Cardero Elso ofrece un análisis riguroso y necesario sobre lo que fue aquella monstruosidad.
Desde Radio Valdivielso se ha dejado siempre constancia de la memoria que sobrevive al paso del tiempo, de ese empeño por transmitir a la sociedad actual el recuerdo de lo que fue una de las mayores tragedias vividas en esta tierra. Hace unos días, el grupo de familiares de los hombres que allí murieron ha decidido buscar a las personas que pudieran tener relación con los que han sido exhumados en el cementerio que se construyó junto a la prisión. Se han hecho públicos sus nombres para que no queden en el olvido.
Desde Radio Valdivielso se ha dejado siempre constancia de la memoria que sobrevive al paso del tiempo, de ese empeño por transmitir a la sociedad actual el recuerdo de lo que fue una de las mayores tragedias vividas en esta tierra. Hace unos días, el grupo de familiares de los hombres que allí murieron ha decidido buscar a las personas que pudieran tener relación con los que han sido exhumados en el cementerio que se construyó junto a la prisión. Se han hecho públicos sus nombres para que no queden en el olvido.
En muchas ocasiones he vuelto a pasar por ese lugar, antes de
detenerme para contemplar por enésima vez la espectacular “cluse”
de los Hocinos o de Incinillas, que el Ebro construye sobre la sierra de la
Tesla. Pero el deleite paisajístico no ensombrece un ápice la evocación de lo
que aquel penal del franquismo criminal representó: un campo de exterminio, donde
la gente moría de hambre y ahogada cuando el Ebro se “salía de madre”. Que sus
nombres no se olviden ni tampoco el lugar, hermoso y siniestro a la par, en el
que fueron torturados y perdieron sus vidas.
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26 de mayo de 2013
En apoyo de José Chamizo
Ya lo han sustituido y es una lástima. Hace
unos días vi en Facebook la solicitud de firmas para relevar a José Chamizo de la Rubia como Defensor del Pueblo Andaluz. Comenté negativamente esa campaña porque
considero que la figura de Chamizo ha dignificado la figura de Defensor del Pueblo como en pocas
Comunidades ha sucedido y, menos aún, en el ámbito del Estado. He conocido, leído y utilizado algunos informes realizados por él y me han parecido excelentes, serios,
rigurosos y, ante todo, independientes y críticos con el poder. Sin
miramientos, sin edulcoranciones, sin ambigüedades, con la verdad por delante. Siempre con la contundencia
de quien denuncia la injusticia, el caciquismo, la venalidad y la corrupción. A
chamusquina huele esa iniciativa tan unánime en pro del relevo cuando las fuerzas
políticas se deshacen en elogios que contrastan con la intención no oculta de
quitárselo de encima como sea.
Traigo el tema aquí porque creo que rebasa el
estricto escenario de Andalucía. No en vano la figura del Defensor del Pueblo
queda mediatizada cuando se supedita a la aquiescencia de quien o quienes lo
nombran en virtud de afinidades que pudieran condicionar la libertad de
criterio y el ejercicio independiente de una tarea que si, por algo se
distingue, es porque está por encima de las cuitas partidarias. Ha ocurrido en
España de forma clamorosa, pues en nuestro país ha sido siempre una figura
anodina, irrelevante, falta de garra y de voluntad crítica. Basta echar un
vistazo al balance como tal de Doña Soledad Becerril, que actualmente
ostenta dicha responsabilidad, para darse cuenta de lo que no debe ser un
Defensor del Pueblo, máxime en estos tiempos de crisis y de vulneración sistemática de derechos básicos. Lo siento por José Chamizo, lo siento por los andaluces, lo
siento por la defensa de los derechos del ciudadano.
23 de mayo de 2013
La defensa de la investigación por la Conferencia de Rectores
Que la Conferencia de Rectores de las
Universidades Españolas se movilice en torno a una reivindicación que asume de
forma unánime no es empresa fácil. Mucha trascendencia ha de tener la idea
motivadora para que las diferencias queden aparcadas en aras de la
contundencia de la actitud manifestada. Y, desde luego, trascendencia tiene
algo tan preocupante como la situación de asfixia, deterioro y marginación a
que se ve sometida la investigación científica en España. No es solo un
problema; es una tragedia, que amenaza con convertir al país en la tierra del
futuro banal, mediocre, sombrío, por más que luzca el sol y surjan en el
horizonte, tanto en el entorno de las grandes ciudades del interior como en la costa atiborrada, las construcciones dedicadas al juego, al ocio, a la gastronomía o a
la tauromaquia. Sus usuarios (habrá que ver con qué medios se lo permiten), se
moverán a sus anchas entre tanto cachondeo, mientras los científicos se
sumergen en sus espacios de precariedad y los jóvenes con talento parten
presurosos allende las fronteras donde encontrarán los únicos lugares en los que, huyendo del desguace, poder desplegar sus inquietudes y demostrar lo lejos que se sienten del país en
el que hubieran deseado aportar lo mucho de lo que son capaces y que ahora les
abandona a su suerte.
Cómo desearía no tratar este tipo de cuestiones.
Pero, cuando se observa la deriva a que está sometida España, en esa especie de
regreso al pasado y a lo retrógrado en el que el futuro no ofrece esperanzas
alentadoras, y cuando la juventud está sumida en la desesperanza cuesta mucho evadirse de panorama tan desolador. ¿Alguien
podría señalar una idea, un hecho, un aspecto, que en estos momentos merezca en
España una valoración positiva desde la perspectiva de la acción política?
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21 de mayo de 2013
Cuando los genocidas quedan libres el mundo empeora. Pobre Guatemala
Pobre Guatemala, pobres guatemaltecos. Qué
triste este día para los Derechos Humanos, la dignidad de la persona, la
justicia universal. Uno de los mayores criminales del siglo XX ha quedado libre
tras ser condenado por genocidio en el pais que vivió el "apartheid" más atroz, como lo ha
definido acertadamente John Carlin
Pueblos indígenas de Guatemala, gentes humildes,
trabajadoras, castigadas por la naturaleza, han sido víctimas de una de las
historias más terribles que se conocen. Han buscado la justicia, la justa
reparación, el derecho a que se reconociera lo mucho que han sufrido, las
torturas que padecieron, los asesinatos sin límite, el robo, el expolio, la
destrucción de su misma existencia. Indígenas de Quiché, de Alta Verapaz, de
Sololá, mayas, ixiles, etnias que enriquecen y dan vida al país de los mil colores. Hombres, mujeres, niños destrozados en su tierra.
Efraín Rios Montt, bestia peor que las bestias, despojo humano que las hienas rechazarían. Libre. No puede ser. No es justo. El mundo se degrada cuando el genocidio permanece impune. ¿Qué esperanza queda ante tanta injusticia?. Hoy es día de luto en Guatemala. Es día de luto en el mundo que lucha por un mundo mejor. Qué horror. Pobre Guatemala. Que nadie olvide su tragedia, su historia desgarrada.
Efraín Rios Montt, bestia peor que las bestias, despojo humano que las hienas rechazarían. Libre. No puede ser. No es justo. El mundo se degrada cuando el genocidio permanece impune. ¿Qué esperanza queda ante tanta injusticia?. Hoy es día de luto en Guatemala. Es día de luto en el mundo que lucha por un mundo mejor. Qué horror. Pobre Guatemala. Que nadie olvide su tragedia, su historia desgarrada.
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18 de mayo de 2013
Evocaciones
Cuando el viento amaina
es el momento de descifrar
el silbo que nace de la loma
¡Silencio!
son mensajes esperados tanto tiempo
¡Silencio!
son mensajes esperados tanto tiempo
De allí surgen los enigmas
que nuestros ancestros
trataron de entender
y que con paciencia infinita
explicaban al amor de la lumbre
en los inviernos de mi infancia
Silencio repleto de palabras
palabras en medio del silencio
Silencio repleto de palabras
palabras en medio del silencio
voces cálidas ante la friura
con resignación acogida
Explicaciones variadas
para mí ininteligibles
con frecuencia contradictorias
ilusionantes y misteriosas
ilusionantes y misteriosas
Siempre las mismas
siempre diferentes
siempre cercanas a la fuente de la vida
siempre cercanas a la fuente de la vida
junto al añorado huerto del abuelo
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Poesía
Mensajes en la calle (42): la cultura que se extingue
Cierra el Museo de la Radio en Tordesillas (Valladolid)
¿Cuántas manifestaciones culturales sobrevivirán a la catástrofe? ¿Qué será de buena parte de esas infraestructuras, dotaciones, obras y demás elementos físicos que han visto la luz cuando todo prometía buena ventura y satisfacciones sin cuento y de porvenir asegurado? Al observar la lista de cuanto se ha puesto en pie con tal fin en España desde los años noventa hasta prácticamente antes de ayer, cuando han comenzado a tocar a rebato los tambores demoledores de la crisis que no cesa, nos damos cuenta de hasta qué punto la creatividad y la capacidad de iniciativa se han desplegado profusamente hasta cristalizar en uno de los inventarios más nutridos de cuantos se tiene noticia en la Vieja Europa. De todo hay sin duda: realizaciones excelentes, iniciativas mediocres, propuestas prescindibles. Soy, sin embargo, de la opinión que la perspectiva de poder elegir en un frente tan amplio incrementa las posibilidades de enriquecimiento cultural y personal, de modo que más pronto que tarde los criterios de calidad acabarán prevaleciendo sobre la cantidad hasta dibujar, a la postre, un panorama en el que sólo cobre vida y justificación aquello que realmente merece la atención y el interés de ser conocido y valorado. Y no siempre lo grande lo es: hay manifestaciones de pequeño tamaño, obras modestas que encierran lecciones de excelencia, buen gusto y mejor hacer.
Al menos así ha de ser en teoría, habida cuenta de que la mayoría de los proyectos puestos en marcha se han amparado en ayudas públicas sin las cuales difícilmente hubieran visto la luz. De ellas depende también su mantenimiento, su continuidad, su presencia en los catálogos y en las sugerencias que invitan al conocimiento de lo que no se conoce. Cuando las aportaciones de los fondos públicos declinan, los horizontes se cierran para muchos de ellos e incluso amenazan o culminan con su desaparición. Es lo que ha sucedido con el hecho que justifica esta entrada. Paseando por Tordesillas, mi pueblo adoptivo, me he encontrado con la noticia de que cierra el Museo de la Radio, tan ayudado y que tanto prometía. Ni siquiera les ha dado tiempo a corregir la errata ortográfica del cartel.
Es en este contexto en el que ha de imponerse el despliegue de una verdadera estrategia cultural, que pase de la prodigalidad de antaño a la adopción de criterios que garanticen la preservación de aquellas muestras de la acción cultural que verdaderamente merecen ser respaldadas, sobre la base de su calidad, de su utilidad formativa, de su pertinencia como fundamento de una voluntad decidida de apoyo al patrimonio cultural. Y ha de ser así porque la cultura no puede sobrevivir en un panorama de mercantilización pura y dura: necesita el respaldo institucional, serio y responsable, no dominado por los grupos de presión o por la concepción populista o populachera de la cultura. Se trata de un contexto renovado, en el que, como en tantas otras cosas, va a quedar en evidencia la categoría política de los responsables públicos y su voluntad para asegurar la pervivencia de una cultura de calidad que nunca podrá ser objeto de negocio o de satisfacción de intereses extraculturales.
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12 de mayo de 2013
Espacios transformados (15): la plaza pública en apoyo de la enseñanza integradora
Nada impide el clamor de la calle en un día de
lluvia. Al atardecer el paisaje urbano del centro de la ciudad se transforma al
compás de la riada humana que enarbola el Verde con el que quiere simbolizar el
valor de la educación que integra, une y cohesiona. Diríase que el agua de mayo, lejos de ser
inoportuna, vivifica el ambiente y le aporta esa sensación de viveza, rabia y
energía que acentúa la resonancia de las palabras reivindicativas en defensa de
un modelo educativo que se aviene mal con los postulados y fines de una ley
sectaria que discrimina, segrega y deteriora aún más la concepción y
el funcionamiento de uno de los servicios esenciales sobre los que descansa la
dignidad del ser humano. Un servicio cuyo desarrollo debiera ir unido a los compromisos inherentes a un pacto educativo, que lograse la necesaria articulación de fuerzas y estrategias capaces de superar los problemas y disfunciones de que adolece la educación en España, y que la crisis ha puesto en evidencia con tintes aún más dramáticos.
En ese espacio de encuentro, protesta y llamamiento a la sensibilidad, a la equidad, a la calidad y a la dotación adecuada frente al privilegio, el sectarismo y los riesgos de exclusión, los colores abigarrados de la manifestación, con su cortejo de paraguas abiertos y de impermeables al viento, tienden a difuminarse mientras profesores, padres, niños, ciudadanos en fin, adquieren el convencimiento de que ese momento y ese lugar les pertenece.
En ese espacio de encuentro, protesta y llamamiento a la sensibilidad, a la equidad, a la calidad y a la dotación adecuada frente al privilegio, el sectarismo y los riesgos de exclusión, los colores abigarrados de la manifestación, con su cortejo de paraguas abiertos y de impermeables al viento, tienden a difuminarse mientras profesores, padres, niños, ciudadanos en fin, adquieren el convencimiento de que ese momento y ese lugar les pertenece.
9 de mayo de 2013
Siempre ha habido un maestro o una maestra en nuestra vida
He comprobado que a medida que pasa el tiempo y observo tras de mí una larga ristra de recuerdos que me señalan la longitud de la vida vivida y la constatación de que el pasado prima sobre el futuro, me vienen a la memoria los nombres y los rostros de los mejores profesores que he tenido y con los que he disfrutado en ese proceso tan difícil y azaroso como es el de la formación. No muchos, la verdad, pero sí importantes en algún momento, asociados a circunstancias y situaciones que dejaron huella y que con habilidad, inteligencia y afecto me enseñaron a afrontar. No recuerdo lo que me explicaban, aunque mantengo nítida la imagen de cómo lo hacían, el empeño puesto en su afán por enseñar a aprender y a vivir, a descifrar esas incógnitas complejas a que se enfrenta la vida cotidiana en la infancia, en la adolescencia y en la juventud, cuando en el panorama de confusiones que se crean uno va descubriendo las cosas y abriéndose a la luz al compás de la voz de la maestra, del consejo del maestro, de la advertencia del profesor, de la reflexión pertinente de la profesora. Lecciones valiosas que el paso de la vida no consigue relegar al olvido.
Ninguno vive ya, pero ellos viven en mí y de cuando
en cuando los evoco sobre todo si necesito referencias personales en las que
apoyarme para seguir reafirmado en la convicción de que pocas cosas hay tan
importantes en la vida como la impronta indeleble del buen maestro. La lectura
del texto de Carlos Arroyo me ha inducido a hacer este pequeño homenaje a los
mejores profesores de mi vida. Seguro que todos los tenemos.
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