26 de mayo de 2013

En apoyo de José Chamizo



Ya lo han sustituido y es una lástima. Hace unos días vi en Facebook la solicitud de firmas para relevar a José Chamizo de la Rubia como Defensor del Pueblo Andaluz. Comenté negativamente esa campaña porque considero que la figura de Chamizo ha dignificado la figura de Defensor del Pueblo como en pocas Comunidades ha sucedido y, menos aún, en el ámbito del Estado. He conocido, leído y utilizado algunos informes realizados por él y me han parecido excelentes, serios, rigurosos y, ante todo, independientes y críticos con el poder. Sin miramientos, sin edulcoranciones,  sin ambigüedades, con la verdad por delante. Siempre con la contundencia de quien denuncia la injusticia, el caciquismo, la venalidad y la corrupción. A chamusquina huele esa iniciativa tan unánime en pro del relevo cuando las fuerzas políticas se deshacen en elogios que contrastan con la intención no oculta de quitárselo de encima como sea.

Traigo el tema aquí porque creo que rebasa el estricto escenario de Andalucía. No en vano la figura del Defensor del Pueblo queda mediatizada cuando se supedita a la aquiescencia de quien o quienes lo nombran en virtud de afinidades que pudieran condicionar la libertad de criterio y el ejercicio independiente de una tarea que si, por algo se distingue, es porque está por encima de las cuitas partidarias. Ha ocurrido en España de forma clamorosa, pues en nuestro país ha sido siempre una figura anodina, irrelevante, falta de garra y de voluntad crítica. Basta echar un vistazo al balance como tal de Doña Soledad Becerril, que actualmente ostenta dicha responsabilidad, para darse cuenta de lo que no debe ser un Defensor del Pueblo, máxime en estos tiempos de crisis y de vulneración sistemática  de derechos básicos. Lo siento por José Chamizo, lo siento por los andaluces, lo siento por la defensa de los derechos del ciudadano.

23 de mayo de 2013

La defensa de la investigación por la Conferencia de Rectores




Que la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas se movilice en torno a una reivindicación que asume de forma unánime no es empresa fácil. Mucha trascendencia ha de tener la idea motivadora para que las diferencias queden aparcadas en aras de la contundencia de la actitud manifestada. Y, desde luego, trascendencia tiene algo tan preocupante como la situación de asfixia, deterioro y marginación a que se ve sometida la investigación científica en España. No es solo un problema; es una tragedia, que amenaza con convertir al país en la tierra del futuro banal, mediocre, sombrío, por más que luzca el sol y surjan en el horizonte, tanto en el entorno de las grandes ciudades del interior como en la costa atiborrada, las construcciones dedicadas al juego, al ocio, a la gastronomía o a la tauromaquia. Sus usuarios (habrá que ver con qué medios se lo permiten), se moverán a sus anchas entre tanto cachondeo, mientras los científicos se sumergen en sus espacios de precariedad y los jóvenes con talento parten presurosos allende las fronteras donde encontrarán los únicos lugares en los que, huyendo del desguace, poder desplegar sus inquietudes y demostrar lo lejos que se sienten del país en el que hubieran deseado aportar lo mucho de lo que son capaces y que ahora les abandona a su suerte. 

Cómo desearía no tratar este tipo de cuestiones. Pero, cuando se observa la deriva a que está sometida España, en esa especie de regreso al pasado y a lo retrógrado en el que el futuro no ofrece esperanzas alentadoras, y cuando la juventud está sumida en la desesperanza cuesta mucho evadirse de panorama tan desolador. ¿Alguien podría señalar una idea, un hecho, un aspecto, que en estos momentos merezca en España una valoración positiva desde la perspectiva de la acción política?  

21 de mayo de 2013

Cuando los genocidas quedan libres el mundo empeora. Pobre Guatemala


Pobre Guatemala, pobres guatemaltecos. Qué triste este día para los Derechos Humanos, la dignidad de la persona, la justicia universal. Uno de los mayores criminales del siglo XX ha quedado libre tras ser condenado por genocidio en el pais que vivió el "apartheid" más atroz, como lo ha definido acertadamente John Carlin


Pueblos indígenas de Guatemala, gentes humildes, trabajadoras, castigadas por la naturaleza, han sido víctimas de una de las historias más terribles que se conocen. Han buscado la justicia, la justa reparación, el derecho a que se reconociera lo mucho que han sufrido, las torturas que padecieron, los asesinatos sin límite, el robo, el expolio, la destrucción de su misma existencia. Indígenas de Quiché, de Alta Verapaz, de Sololá, mayas, ixiles, etnias que enriquecen y dan vida al país de los mil colores. Hombres, mujeres, niños destrozados en su tierra. 

Efraín Rios Montt, bestia peor que las bestias, despojo humano que las hienas rechazarían. Libre. No puede ser. No es justo. El mundo se degrada cuando el genocidio permanece impune.  ¿Qué esperanza queda ante tanta injusticia?. Hoy es día de luto en Guatemala. Es día de luto en el mundo que lucha por un mundo mejor. Qué horror. Pobre Guatemala. Que nadie olvide su tragedia, su historia desgarrada. 

18 de mayo de 2013

Evocaciones




Cuando el viento amaina
es el momento de descifrar
el silbo que nace de la loma
¡Silencio! 
son mensajes esperados tanto tiempo

De allí surgen los enigmas
que nuestros ancestros 
trataron de entender
y que con paciencia infinita
explicaban al amor de la lumbre 
en los inviernos de mi infancia

Silencio repleto de palabras
palabras en medio del silencio
voces cálidas ante la friura
con resignación acogida

Explicaciones variadas
para mí ininteligibles
con frecuencia contradictorias
ilusionantes y misteriosas

Siempre las mismas
siempre diferentes
siempre cercanas a la fuente de la vida
junto al añorado huerto del abuelo 


Mensajes en la calle (42): la cultura que se extingue


Cierra el Museo de la Radio en Tordesillas (Valladolid) 


¿Cuántas manifestaciones culturales sobrevivirán a la catástrofe? ¿Qué será de buena parte de esas infraestructuras,  dotaciones, obras y demás elementos físicos que han visto la luz cuando todo prometía buena ventura y satisfacciones sin cuento y de porvenir asegurado? Al observar la lista  de cuanto se ha puesto en pie con tal fin en España desde los años noventa hasta prácticamente antes de ayer, cuando han comenzado a tocar a rebato los tambores demoledores de la crisis que no cesa, nos damos cuenta de hasta qué punto  la creatividad y la capacidad de iniciativa se han desplegado profusamente hasta cristalizar en uno de los inventarios más nutridos de cuantos se tiene noticia en la Vieja Europa. De todo hay sin duda: realizaciones excelentes, iniciativas mediocres, propuestas prescindibles. Soy, sin embargo, de la opinión que la perspectiva de poder elegir en un frente tan amplio incrementa las posibilidades de enriquecimiento cultural y personal, de modo que más pronto que tarde los criterios de calidad acabarán prevaleciendo sobre la cantidad hasta dibujar, a la postre, un panorama en el que sólo cobre vida y justificación aquello que realmente merece la atención y el interés de ser conocido y valorado. Y no siempre lo grande lo es: hay manifestaciones de pequeño tamaño, obras modestas que encierran lecciones de excelencia, buen gusto y mejor hacer. 


Al menos así ha de ser en teoría, habida cuenta de que la mayoría de los proyectos puestos en marcha se han amparado en ayudas públicas sin las cuales difícilmente hubieran visto la luz. De ellas depende también su mantenimiento, su continuidad, su presencia en los catálogos y en las sugerencias que invitan al conocimiento de lo que no se conoce. Cuando las aportaciones de los fondos públicos declinan, los horizontes se cierran para muchos de ellos e incluso amenazan o culminan con su desaparición. Es lo que ha sucedido con el hecho que justifica esta entrada. Paseando por Tordesillas, mi pueblo adoptivo, me he encontrado con la noticia de que cierra el Museo de la Radio, tan ayudado y que tanto prometía. Ni siquiera les ha dado tiempo a corregir la errata ortográfica del cartel. 

Es en este contexto en el que ha de imponerse el despliegue de una verdadera estrategia cultural, que pase de la prodigalidad de antaño a la adopción de criterios que garanticen la preservación de aquellas muestras de la acción cultural que verdaderamente merecen ser respaldadas, sobre la base de su calidad, de su utilidad formativa, de su pertinencia como fundamento de una voluntad decidida de apoyo al patrimonio cultural. Y ha de ser así porque la cultura no puede sobrevivir en un panorama de mercantilización pura y dura: necesita el respaldo institucional, serio y responsable, no dominado por los grupos de presión o por la concepción populista o populachera de la cultura. Se trata de un contexto renovado, en el que, como en tantas otras cosas, va a quedar en evidencia la categoría política de los responsables públicos y su voluntad para asegurar la pervivencia de una cultura de calidad que nunca podrá ser objeto de negocio o de satisfacción de intereses extraculturales.  

12 de mayo de 2013

Espacios transformados (15): la plaza pública en apoyo de la enseñanza integradora




Nada impide el clamor de la calle en un día de lluvia. Al atardecer el paisaje urbano del centro de la ciudad se transforma al compás de la riada humana que enarbola el Verde con el que quiere simbolizar el valor de la educación que integra, une y cohesiona. Diríase que el agua de mayo, lejos de ser inoportuna, vivifica el ambiente y le aporta esa sensación de viveza, rabia y energía que acentúa la resonancia de las palabras reivindicativas en defensa de un modelo educativo que se aviene mal con los postulados y fines de una ley sectaria que discrimina, segrega y deteriora aún más la concepción y el funcionamiento de uno de los servicios esenciales sobre los que descansa la dignidad del ser humano. Un servicio cuyo desarrollo debiera ir unido a los compromisos inherentes a un pacto educativo, que lograse la necesaria articulación de fuerzas y estrategias capaces de  superar los problemas y disfunciones de que adolece la educación en España, y que la crisis ha puesto en evidencia  con tintes aún más dramáticos. 

En ese espacio de encuentro, protesta y llamamiento a la sensibilidad, a la equidad, a la calidad y a la dotación adecuada frente al privilegio, el sectarismo y los riesgos de exclusión, los colores abigarrados de la manifestación, con su cortejo de paraguas abiertos y de impermeables al viento, tienden a difuminarse mientras profesores, padres, niños, ciudadanos en fin, adquieren el convencimiento de que ese momento y ese lugar les pertenece.

9 de mayo de 2013

Siempre ha habido un maestro o una maestra en nuestra vida




He comprobado que a medida que pasa el tiempo y observo tras de mí una larga ristra de recuerdos que me señalan la longitud de la vida vivida y la constatación de que el pasado prima sobre el futuro, me vienen a la memoria los nombres y los rostros de los mejores profesores que he tenido y con los que he disfrutado en ese proceso tan difícil y azaroso como es el de la formación. No muchos, la verdad, pero sí importantes en algún momento, asociados a circunstancias y situaciones que dejaron huella y que con habilidad, inteligencia y afecto me enseñaron a afrontar. No recuerdo lo que me explicaban, aunque mantengo nítida la imagen de cómo lo hacían, el empeño puesto en su afán por enseñar a aprender y a vivir, a descifrar esas incógnitas complejas a que se enfrenta la vida cotidiana en la infancia, en la adolescencia y en la juventud, cuando en el panorama de confusiones que se crean uno va descubriendo las cosas y abriéndose a la luz al compás de la voz de la maestra, del consejo del maestro, de la advertencia del profesor, de la reflexión pertinente de la profesora. Lecciones valiosas que el paso de la vida no consigue relegar al olvido.

Ninguno vive ya, pero ellos viven en mí y de cuando en cuando los evoco sobre todo si necesito referencias personales en las que apoyarme para seguir reafirmado en la convicción de que pocas cosas hay tan importantes en la vida como la impronta indeleble del buen maestro. La lectura del texto de Carlos Arroyo me ha inducido a hacer este pequeño homenaje a los mejores profesores de mi vida. Seguro que todos los tenemos.

5 de mayo de 2013

Taller de Arte Añil y Proyecto UNO: cuando el arte moviliza sensibilidades compartidas




Son dos grupos de artistas que han decidido unir sus esfuerzos para darse a conocer. Los vínculos anudados entre ellos responden en origen a una causa personal  pero el tiempo se ha encargado de fraguar con solidez una relación que proyecta su obra dentro de unas meritorias coordenadas compartidas. Son las que les llevan a entender el arte como la plasmación de una sensibilidad conectada con la innovación técnica,  la expresividad de los mensajes transmitidos y la dimensión vanguardista  de lo que hacen y representan.



Durante unos días han expuesto sus obras en el Palacio Garcigrande de Salamanca  Al visitar la muestra - identificada con el nombre de Clamores - reconozco que me ha impresionado. Allí se han dado cita el TALLER DE ARTE AÑIL, que agrupa a varios artistas residentes en la villa abulense de Arenas de San Pedro, y PROYECTO UNO, que vio la luz en Valencia para aprovechar la cercanía y las sensibilidades en común de una decena de creadores.  Ambas son iniciativas recientes: la primera nace en 2009, en 2012 la segunda.


Sería prolijo entrar en detalles, pues poco más podría decir yo de un panorama creativo tan amplio, tan diversificado y tan repleto de matices. Me limitaré a señalar su existencia, acompañada de la recomendación de que sus aportaciones al mundo del arte sean conocidas, valoradas e interpretadas. Es sin duda loable el esfuerzo realizado a la hora de conciliar inquietudes en torno a proyectos comunes, basados en el afán de proyección y en la confianza que da a quienes los integran el hecho de sentirse acompañados en una tarea que no resulta fácil, por más que se encuentre amparada en una calidad creativa difícilmente cuestionable.  


4 de mayo de 2013

Cuando desaparece la corteza...



¿Qué quedará del árbol desangrado hasta la extenuación? ¿En qué se convertirá ese tronco enhiesto y curtido por la historia cuando ya no quede en él un gramo de resina vivificadora? He visitado con mis compañeros y alumnos la tierra pinariega de Segovia, donde la resinación del Pino negral se confunde con el tiempo y el espacio hasta identificarse con ellos. 

Contemplando el espectáculo, y sin entrar en lo que significa la recuperación de esta actividad económica en el contexto de la crisis y del encarecimiento de los hidrocarburos, no he podido por menos de tener la sensación de que la conífera enraizada en el paisaje de la Castilla meridional se me antoja una metáfora plausible de lo que actualmente sucede en España. Cortes y más cortes, siempre en la misma dirección, hendiduras que laminan la corteza, riqueza de interior que emana hacia afuera para ser arrebatada, indefensión ante la intemperie, desvitalización de la estructura viva... en fin, un remedo ejemplificador de lo que está pasando, de lo que estamos viendo.

2 de mayo de 2013

¿Qué entendemos por reforma de la Administración pública?




Cuando se habla de aplicar la política de recortes a la Administración Pública es evidente que no todos la entienden de la misma manera. Cuando de la proclama general se desciende a los detalles, las cosas cambian en función de la perspectiva y de la orientación con la que se plantee. Es razonable pensar, a la vista de los hechos, que numerosos aspectos de la organización y funcionamiento de la realidad administrativa deben ser corregidos, pues no cabe duda que se han cometido despilfarros  incurrido en duplicidades innecesarias y gravosas, adoptado medidas y líneas de acción que se han mostrado ineficaces en función de la alta dosis de clientelismo, nepotismo y mal uso de los recursos con que se han llevado a cabo. Cientos de ejemplos lo avalan. 

Reformar la Administración, sí, pero para mejorarla, liberarla de sus adherencias espurias y lograr que su actividad se adecue no a los privilegios de muchos de los que la mangonean y se han servido de ella sino a los intereses y necesidades de los ciudadanos de acuerdo con los principios que han de regir el buen gobierno de la "res pública". Pero me temo que no va por ahí la perorata que anima el espíritu lenguaraz y demagógico de la madrileña Aguirre, ex presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, cuando, al enarbolar la bandera del recorte implacable de la estructura del Estado, se limita a consideraciones vagas, sin precisar qué, dónde, cuándo y cuánto hay que mutilar. 


Si no se desciende al detalle, si no se precisa el alcance y las repercusiones de la iniciativa, si no se plantea desde la posición autocrítica por parte de quien no ha hecho otra cosa que desarrollar su carrera a expensas de la Administración, el sentido común lleva a pensar que lo que late en el ánimo de esa mujer y  de otros tantos como ella es lisa y llanamente el adelgazamiento del Estado para que al tiempo su relevancia en la gestión de lo público se debilite y abra camino al escenario esplendoroso y lucrativo de la llamada "externalización".  ¿Realmente, y sin clarificar los límites en los que han de encuadrarse las medidas de ajuste en la estructura del Estado, se han hecho los esfuerzos suficientes para profundizar en otras soluciones encaminadas a minorar el déficit mediante una política fiscalmente más equitativa?


Decir esas cosas desde la ciudad de Madrid, que acumula más de la mitad de la deuda viva de los Ayuntamientos españoles, y desde la Comunidad donde la corrupción forma parte de su misma esencia, es un planteamiento criticable que debe ser denunciado. Ya sabemos que sus palabras y escritos están espoleados por manos que mecen la cuna en las trincheras mediáticas y que, en el fondo, y como bien dijo ayer el Consejero de Presidencia de la Junta de Castilla y León, también de su mismo partido, "de ser un verso suelto, Aguirre se ha convertido en un auténtico poema". 

La fotografia hace referencia a la conmemoración de los doscientos años cumplidos por las Diputaciones Provinciales. En este caso la de la provincia que vio nacer a Rosa Chacel, su mejor escritora, como bien afirmó Andrés Trapiello.

22 de abril de 2013

Dia del Libro. Un homenaje permanente a la obra de Miguel de Cervantes



El 22 de Abril de 1616 falleció en Madrid uno de los más eminentes genios de la historia de la Literatura. Nacido en Alcalá de Henares (Madrid) en 1547, Miguel de Cervantes Saavedra vivió en Valladolid durante los años 1605, cuando vio la luz la primera edición de El Quijote, y 1606. La conmemoración de su muerte, que coincide con el homenaje internacional al Libro, brinda una excelente oportunidad para recordar al autor y a su obra. He seleccionado este párrafo correspondiente al Capitulo XVIII, donde, con gran sentido del humor, agudeza e ingenio, describe las cualidades de la que para él era la primera de las ciencias, la síntesis de todas: la de la Caballería Andante. Una prueba, entre otras muchas, de la calidad de esta obra inmortal:
“— Paréceme que vuesa merced ha cursado las escuelas: ¿qué ciencias ha oído?

—La de la caballería andante —respondió don Quijote—, que es tan buena como la de la poesía, y aun dos deditos más.

—No sé qué ciencia sea esa —replicó don Lorenzo , y hasta ahora no ha llegado a mi noticia.

—Es una ciencia —replicó don Quijote— que encierra en sí todas o las más ciencias del mundo, a causa que el que la profesa ha de ser jurisperito y saber las leyes de la justicia distributiva y comutativa, para dar a cada uno lo que es suyo y lo que le conviene; ha de ser teólogo, para saber dar razón de la cristiana ley que profesa clara y distintamente adondequiera que le fuere pedido; ha de ser médico, y principalmente herbolario, para conocer en mitad de los despoblados y desiertos las yerbas que tienen virtud de sanar las heridas, que no ha de andar el caballero andante a cada triquete buscando quien se las cure; ha de ser astrólogo, para conocer por las estrellas cuantas horas son pasadas de la noche y en qué parte y en qué clima del mundo se halla; ha de saber las matemáticas, porque a cada paso se le ofrecerá tener necesidad dellas, y, dejando aparte que ha de estar adornado de todas las virtudes teologales y cardinales, decendiendo a otras menudencias, digo que ha de saber nadar como dicen que nadaba el peje Nicolás o Nicolao; ha de saber herrar un caballo y aderezar la silla y el freno, y, volviendo a lo de arriba, ha de guardar la fe a Dios y a su dama; ha de ser casto en los pensamientos, honesto en las palabras, liberal en las obras, valiente en los hechos, sufrido en los trabajos, caritativo con los menesterosos y, finalmente, mantenedor de la verdad, aunque le cueste la vida el defenderla. 

De todas estas grandes y mínimas partes se compone un buen caballero andante, porque vea vuesa merced, señor don Lorenzo, si es ciencia mocosa lo que aprende el caballero que la estudia y la profesa, y si se puede igualar a las más estiradas que en los ginasios y escuelas se enseñan".



14 de abril de 2013

Cuando las paredes sirven para vencer al olvido: el mural sobre "La Alegría de la República"





Dibujar un inmenso mural unificado por las múltiples evocaciones que suscita la bandera tricolor supone, desde la perspectiva de quien lo hace y de quienes lo admiran, el reconocimiento de que los valores republicanos significan algo que no debe quedar relegado al olvido. Más allá de lo que representó la efímera experiencia republicana española, proclamada hace 82 años, es evidente que el espacio público cobra vida y se enriquece cuando el espíritu reivindicativo de los promotores de la idea y el talento del artista que lo plasma en la pared manifiestan que el ideario construido sobre las ideas de libertad, solidaridad e igualdad no solo sigue teniendo pleno sentido sino que su reclamación es más necesaria que nunca en estos tiempos de expolio frenético de lo público y de desmoche implacable de lo que más dignifica al ser humano que es su derecho a ser reconocido como sujeto de los derechos que tanto ha costado conquistar.




Concebido y diseñado por Manuel Sierra, ese pintor leonés-vallisoletano, de cuya amistad me honro y que siempre se ha mostrado tan brillante como batallador y coherente, sin concesión alguna a la banalidad y a la estética huera, el mural ha sufrido, está sufriendo, la inquina de los miserables que lo borran o denigran porque nunca serán capaces de entender el valor de la cultura y de la libertad. Aunque desaparezca, pues han intentado que desapareciera, el dibujo sobrevivirá en la imagen gráfica preservada.



Será también una referencia poderosa e inolvidable en la imaginería de la ciudad de Valladolid, porque, ocurra lo que ocurra, siempre estará presente en el recuerdo el día en el que la pared de la calle Juan de Mambrilla apareció de pronto embellecida por los colores y los símbolos que propugnan una vida mejor y que al tiempo sirven para que no queden sumidos en el olvido a cuantos los defendieron, particularmente en ese mundo tan maltratado de la enseñanza en libertad. Quizá no lo entiendan todavía las monjas, de origen latinoamericano, que pasan de largo; pero el joven que, sentado en el banco, contempla la paloma de la paz, vecina del barco palestino, no tardará en percatarse de que algo más que vivo colorido anida en ese mensaje, henchido de símbolos merecedores del máximo reconocimiento, de la más sensible de las atenciones.


Lamentablemente, no lo ha entendido así el actual gobierno municipal. Lejos de considerarlo como una iniciativa artística, embellecedora del paisaje urbano, y plenamente asumible en un país libre, ha estimado que constituye un atentado contra la ley. El autor fue sancionado a pagar una multa que, con independencia de su cuantía (750 euros), constituye una prueba más de la insensibilidad y el sectarismo cultural en que aparece sumida la ciudad de Valladolid. Sin embargo, lo que pretende ser una muestra de autoridad se convierte en una decisión que contribuye a realzar aún más la figura de Manuel Sierra. El expediente sancionador fue archivado y la multa suspendida. El mural continúa vivo, proyectando su imagen de rabia y libertad a cuantos se acercan a él, con espíritu conmemorativo y afán reivindicativo, y se detienen ante sus múltiples mensajes. 

13 de abril de 2013

Povera politica italiana, povera Europa



Soy de la opinión de que la política sólo podrá regenerarse a través de la política y de la reconversión de  quienes la ejercen a partir del efecto catalizador de comportamientos, posiciones éticas y voluntades que emanan de la fuerza de la sociedad. Si el ejercicio de la política no se ve transformado en función de su capacidad para asumir el significado de la protesta social, que siempre ha ido por delante de la política en su sentido más convencional, la política se va al garete y con ella todos a la vez. No nos engañemos: nada es posible fuera de la política. 

¿De qué ha servido el Movimiento Cinco Estrellas, liderado por Beppe Grillo, para reconstruir la maltrecha política italiana, sumida en el pozo sin fondo de la indecencia en la que durante tanto tiempo la situó Silvio Berlusconi?.  Cuando ha llegado la hora de la verdad, y ante un escenario que hacia presagiar que algo había cambiado, el cómico devenido en político coyuntural hace mutis por el foro (nunca mejor dicho en el caso de Roma) y se coloca sonriente au dessus de la mêlée, es decir por encima del bien y del mal, cual espíritu puro refractario a la contaminación que, a su juicio, supone entrar de lleno en la escena y acreditar con su respaldo electoral a la opción - resultante del acuerdo - que permita poner punto final a la putrefacción de Il Cavaliere y  a la docilidad de Mario Monti, repudiada por las urnas. 

Lo que está ocurriendo en Italia obliga a pensar en el rumbo de las opciones que tratan de romper con el bipartidismo y que, cuando llega el momento de hacer verdadera política a pie de obra, se refugian en la barrera de la pulcritud a toda costa y sin reparar en los enormes costes que, para quienes les respaldaron, ello significa. Hecho grave además si se tiene en cuenta lo mucho que Europa necesita de las opciones de progreso que se enfrenten a la daga implacable de los lobbys financieros que la gobiernan, bien representados por el tamdem Merkel-Cameron, que acaban de mostrar lo mucho que se entienden. En mi opinión el modelo está claro: anulados el Consejo y la Comisión, y debilitado el Parlamento, el equilibrio histórico (apoyado en el eje Paris-Berlin) ha desaparecido para ser reemplazado por el binomio Frankfurt-London, es decir, el núcleo duro del poder financiero y de la economía especulativa, tolerante como nunca con los paraísos fiscales. 

Pobre François Hollande, más solo que la una, con su popularidad en caída libre, incapaz de hacer frente al modelo austericida y socialmente atroz dominante,  mientras Bersani trata en Italia de ser fiel a lo que se le ha confiado y Berlusconi no cesa de acecharle para hacerlo caer, o bloquearlo en sus expectativas de cambio, ante la mirada circunspecta de Grillo, enormemente satisfecho de haberse conocido a sí mismo. A la postre, lo único que le  interesa, al parecer, al simpático y dicharachero italiano. Mientras eso ocurre, el ex primer ministro depravado y corrupto se vanagloria de su papel de salvador de Italia. 

3 de abril de 2013

Mensajes en la calle (41): basta ya de disfraces, la realidad al descubierto




Se acabaron los disimulos, cayeron las caretas y las imágenes artificiosas, las trampas han quedado al descubierto, los afanes empeñados, a toda costa y con toda clase de subterfugios,  en ocultar la realidad se han derrumbado por sí solos ante la contundencia de las pruebas que conducen a la revelación de los hechos tal como han sido, tal como son. Sin edulcoraciones ni trampantojos. La sociedad, por un lado; ellos - en todo caso, una gran parte de ellos - por el otro. Tanto tiempo hemos vivido engañados que nos cuesta asumir que hayamos podido ser tan ingenuos y tan crédulos. Los veíamos ufanos en sus puestos, solemnes en sus declaraciones, respetables en sus foros, grandilocuentes en sus púlpitos, en sus tribunas, en sus barcos de recreo, en sus mítines y declaraciones, en sus ruedas de prensa silentes o elusivas con las cuestiones incómodas, atentos a sus amistades peligrosas y complacientes con ellas. Una tribu, en fin. 

Mas, de pronto, se ha hecho la luz, los comportamientos afloran con toda su miseria y desengaño. Han tardado ciertamente más de lo deseado y conveniente, pero al final, ya en liquidación, el valor de los disfraces con los que se arropaban, pensando que les iban a durar siempre, se ha multiplicado por cero, porque en la realidad no valían nada, menos aún que la palmera marchita que de cuando en cuando enarbolaban. Incluso la rama del árbol aparece desnuda porque la sombra de sus hojas es ya innecesaria. 

1 de abril de 2013

En la ciudad natal de Pau Casals (1876-1973)




Falleció en el exilio, en San Juan de Puerto Rico. En este año se cumplirán las cuatro décadas de su muerte. Pau Casals. Siempre me impresionaron su obra, su mensaje, su sensibilidad, su condición de catalán universal. No conoció fronteras, nunca se dejó llevar por posiciones sectarias o excluyentes. Su compromiso político con la libertad marcó su vida y su trayectoria cultural sin fisuras. Compuso el himno de las Naciones Unidas y su "El Cant dels ocells" resuena todos los años como homenaje a la memoria de las víctimas del atentado yihadista del 11 de marzo de 2004. 


Con frecuencia acudo a los sonidos de su violonchelo cuando necesito ese sosiego de rebeldía que tan bien supo transmitir. Me he acercado a El Vendrell, para conocer el lugar donde nació y sentir el entorno en el que se fraguó esa sensibilidad que se mantiene perenne y tan lozana como en los días en los que compuso sus obras memorables. Es una villa destrozada por la incuria urbanística, algo que no sorprende en España. Pero cuando uno se acerca al modesto monumento que le recuerda, mientras se sumerge en el silencio de una plaza solitaria, se tiene la sensación de que todavía resuenan sus ecos en la capital de la comarca tarraconense del Baix Penedés.

23 de marzo de 2013

Mensajes en la calle (40): Mare Nostrum versus Germania


Los rostros de la protesta son los rostros de la sociedad manifestada  en la calle. Sorprende verlos cuando la frustración o la desesperanza se apodera de sus ánimos y ya no les queda otro recurso que la rebeldía contra lo que consideran, porque lo es, la causa de su malestar. Son imágenes que jamás se olvidan, y a las que se ya he aludido en alguna ocasión. Son las caras inconfundibles de la crisis, de esa crisis que ha contribuido a acentuar la asimetría que separa al Norte del Sur de Europa, agudizando las contradicciones en un espacio que presumía de integración, de solidaridad y de convergencias y que hoy se debate entre la confrontación y la ruptura. 

Abrumados por los imperativos de la lucha contra el déficit público hasta extremos que resultan asfixiantes y que crean un panorama de expectativas desoladoras para la mayoría de la sociedad, los ciudadanos salen a la calle con la sola fuerza de su presencia y de su mirada, las únicas armas de que disponen frente a la especulación y la barbarie de un modelo financiero - el del Banco Central Europeo - concebido para privilegiar  a los bancos e imponer sus reglas a través de los gobiernos bajo el liderazgo exclusivo del alemán mientras los demás permanecen pasivos, consentidores y sumisos hasta convertir a la Unión Europea en un verdadero polvorín social, al compás de su propio desgarro interno y el agravamiento imparable de las desigualdades. Desaparecida la Comisión (ay, Durao Barroso, el gobernante de la irrelevancia), todo parece indicar que los equilibrios del poder, en los que creíamos basada la construcción europea, han dejado de existir. 

Entre tanto, el Sur se debate entre el ser y la nada. Terribles experiencias han  marcado la historia de los dos segmentos del continente. Conocer lo sucedido entre las tierras del Mediterráneo oriental y el mundo de los teutones sobrecoge cuando se analiza a fondo. Ha pasado el tiempo, pero las imágenes de los rostros perviven para recordarnos lo que fueron la Héllade y sus alrededores. Basta observar la imagen de la mujer chipriota que, con la mirada perdida, enarbola un mensaje de protesta contra la canciller alemana para ver que las facciones se mantienen casi intactas. Al verla en la prensa me ha recordado el rostro de Higía, la diosa de la salud, cuya réplica adquirí en Atenas hace ya unos años y que, al contemplarla de nuevo, me ha recordado lo que ha representado Grecia para el mundo, su huella en Chipre,  y en lo que se ha convertido ahora. 

22 de marzo de 2013

El riesgo de "enamorarse de sí mismos"


Leo en Le Monde Diplomatique un artículo que induce a la reflexión. Los impulsores y partícipes del movimiento Occupy WallStreet (OWS) parecen estar "amoureux de lui même". Es decir, tras una etapa de eclosión, clamor en la calle, reivindicaciones justificadas en pro de una "democracia real", repletos de eslóganes y frases que en algunos rozaban la genialidad, parecen recluidos en sus nichos autocomplacientes. Da la impresión de encontrarse en un impasse, en una especie de laberinto sinuoso cuya salida, coherente con las pretensiones que lo animaron, no parece visible ni se atisba por dónde puede transcurrir. 


¿Pasa lo mismo, pasará lo mismo, con el 15-M, que convirtió a las plazas españolas en los testimonios ostensibles de una nueva época? ¿Dónde están en estos momentos? ¿Hacia qué derroteros se dirigen? ¿Qué conexiones le vinculan con esas mareas multicolores que, organizadas sectorialmente, claman contra los recortes y los brutales desmoches de lo público? ¿Qué tiene que ver con ese Partido X, enfáticamente autocalificado como Partido del Futuro, e identificado con una incógnita que se aviene mal con el valor y la importancia pretendidamente otorgados a la transparencia como principio incuestionable de la toma de decisiones y de la participación ciudadana? 

Enamorarse de sí mismo, como parece ocurrirles a los de NYC, no es bueno porque, al final, se acaba en la irrelevancia y en el desencanto. Hace unos días falleció Stéphane Hessel, el autor del famoso manifiesto a favor de la protesta. "Indignáos" se tituló la obra que canalizó la lectura durante algún tiempo de mucha gente. Con él se fue una voz rotunda que supo sintonizar con las sensibilidades de una época. Dada su lucidez, nada lesionada por la edad, es muy probable que su opinión habría arrojado alguna luz en el panorama de incertidumbres y nieblas que nos invaden. Un legado intelectual póstumo así lo avala. 
 

17 de marzo de 2013

Espacios transformados (14): los escenarios contrastados de Bergoglio




En muchas ocasiones al salir de la catedral que ocupa uno de los frentes de la Plaza de Mayo de Buenos Aires, el arzobispo cardenal Jorge Mario Bergoglio se toparía sin poder evitarlo con imágenes como ésta. No se puede cruzar ese espacio simbólico de la historia argentina sin detenerse, siquiera un momento, en el sinfín de mensajes, proclamas, reivindicaciones y lamentos que insistentemente recuerdan las tragedias vividas y las esperanzas frustradas.

Ernesto Sábato, uno de los más grandes intelectuales de la tierra de Martín Fierro, escribió que "el pueblo argentino no puede dejar de hacer de su historia el testimonio permanente de su vida cotidiana". En Plaza de Mayo se compendia todo, pues todo forma parte del mismo lugar de encuentros obligados y sensibilidades compartidas y siempre a flor de piel. Poco más de 100 metros separan la Casa Rosada de la Catedral católica, donde el general San Martín, el libertador mitificado, de ascendencia palentina, está enterrado a medias. Apenas 300 marcan la distancia entre la sede catedralicia y el lugar donde la sociedad expresa sus preocupaciones, al lado mismo del recorrido marcado por las madres y las abuelas que reclaman a sus desaparecidos.

Cuántas veces, el jesuita Bergoglio, que ha llegado a papa y que va a tratar de ejercer como tal, dirigiría al tiempo la mirada hacia el palacio de gobierno, la sede del poder católico y los grupos congregados en la calle. ¿Qué pensaría en esos momentos? ¿Por cuál optar? ¿Qué actitud tomar ante sensaciones tan contrastadas? ¿Dónde y con quiénes fijar la atención preferente? He ahí la incógnita que encierra una experiencia en ciernes, y también la sorpresa agazapada. Pues no me digan que unir todos esos ingredientes con el panorama soberbio que se divisa al contemplar el mundo desde la imponente balconada del palacio de San Pedro no puede traer consigo sino contradicción y un punto de esquizofrenia, que tal vez le obligue a aliviarlas, aunque sea en la distancia, con los aromas vivificantes del mate y las tonalidades del tango más desgarrador. ¿Se imaginan contemplar los fastos que tienen lugar en la nave central de la basílica bajo los acordes del bandoneón?



14 de marzo de 2013

Cuando investigar es llorar


En una nota que fácilmente puede pasar desapercibida para el lector veo en la prensa la noticia de que Amaya Moro-Martín, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y promotora de la Plataforma por una Investigación digna, ha puesto su mirada y su curriculum en Estados Unidos con el fin de encontrar posibilidades de futuro para un trabajo científico que en España tiene ya fecha de caducidad. Cuando concluya el contrato que la mantiene unida a la entidad, el escenario que se abre ante ella es preocupante y sin duda abierto a la frustración. Seguramente cuando vuelva la vista atrás su memoria se llenará de recuerdos, experiencias, ilusiones, ideas, momentos de insomnio y de placentera satisfacción, descubrimientos, logros… todo basado en la dedicación a una tarea a la que ha dedicado no pocos de los mejores años de su vida. Lamentablemente, no es una situación excepcional. 

Un drástico e implacable plan de ajuste amenaza con debilitar la capacidad científica del CSIC, laboriosamente construida a lo largo de los años y apoyada en los esfuerzos  de muchas personas, que han dado lo mejor de sí mismas en el amplio abanico de opciones y saberes que estructuran un amplio y valioso caudal de aportaciones, sujetas a rigurosos controles de calidad y evaluación de resultados. Ya sé que toda generalización es excesiva y que en un grupo tan amplio como heterogéneo siempre habrá matices que pongan en evidencia situaciones y balances contrastados. 

Sin  embargo, cuando se asiste a la reconversión de un organismo de tanta relevancia simplemente por el hecho de que no puede quedar inmune a la mutilación aplicada a todo lo  público que sin excepciones, miramientos y reservas está teniendo lugar en España, uno tiene la sensación de que la prevalencia del criterio cuantitativo sobre el cualitativo acabará siendo letal para el futuro del país. No es irrelevante el hecho de que en los últimos quince meses, señala la misma nota que comento, un total de 1.280 profesionales de la ciencia, la investigación y la innovación han sido despedidos. Esto se ha llevado a cabo en un país que en 2011 destinó a la investigación el 1,35% de su PIB, sensiblemente por debajo del promedio de la Unión Europea   de los 27 (2,3%) y de la cifra propuesta por el Consejo Europeo (3%). 


Son cifras elocuentes aunque frías. Por eso tal vez convenga detenerse en los casos concretos de las personas afectadas, valorar lo que han hecho hasta ahora, qué resonancia ha tenido y en qué situación quedan los trabajos realizados, inconclusos en la mayor de los casos, y ellas mismas.  Qué pasa con los equipos a los que pertenecían, qué con las líneas puestas en marcha y que sólo pueden ofrecer la magnitud de sus resultados a largo plazo, qué con sus carreras profesionales, en algún momento esperanzadas. Sugiero que más pronto que tarde se haga una evaluación de lo que ha supuesto para la situación de la investigación en España la política aplicada al CSIC, sin olvidar tampoco los recortes acometidos en general sobre el sector. Será la forma de aclarar las dudas que nos asaltan y conocer en toda su dimensión hasta qué punto investigar en España - empresa decisiva para superar la cultura de la banalidad y el lucro rápido que nos invade - es una labor que va acompañada del llanto, la rabia y la decepción de muchos de quienes la cultivan dignamente.

Basta una muestra. Hace unos días me enteré de que esta situación afecta también a Elisa Martín Ortega, una excelente investigadora en el campo de la Literatura y que acaba de abandonar el Consejo. Es hija de unos buenos amigos míos, los afamados escritores Gustavo Martín Garzo y Esperanza Ortega. Sinceramente lo siento. Dejó constancia de sus sensaciones en su blog. Merece la pena leerlo. 

6 de marzo de 2013

¿Qué queda de aquel liberalismo digno?




"No pueden florecer largo tiempo el comercio y las manufacturas en un Estado que no disponga de una ordenada administración de la justicia, donde el pueblo no se sienta seguro en la posesión de su propiedad, en que no se sostenga y proteja, por imperativo legal, la honradez en los contratos, y que no se dé por sentado que la autoridad del gobierno se esfuerza en promover el pago de los débitos por quienes se encuentran en condiciones de satisfacer sus deudas. En una palabra, el comercio y las manufacturas solo pueden florecer en un Estado en que exista cierto grado de confianza en la justicia y el gobierno".

Lo escribió Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, el libro fundacional del capitalismo moderno y del liberalismo económico, que vio la luz en el siglo XVIII. ¿Qué ha quedado de aquellos principios en la mente y en los actos de quienes, presumiendo de liberales, entienden su modelo de gestión y de gobierno de lo público como algo al servicio del enriquecimiento propio y de las huestes que los secundan sin atreverse impúdicamente a reconocerlo? ¿No somos víctimas de un proceso de degradación de colosales dimensiones? Ay, si Adam Smith, Alfred Marshall y David Ricardo levantasen la cabeza y vieran a la tropa que se reclama descarada y obscenamente como sus herederos.
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