11 de septiembre de 2008

El conflicto boliviano: una perspectiva preocupante


Asistimos en Bolivia a hechos que nos parecen insólitos pero que reproducen con enorme virulencia las tensiones propias de los conflictos que tienen que ver con la pobreza, con la desigualdad, y con la brecha social que divide la sociedad de un país entre quienes pretenden ser lo que nunca han sido, porque no les han dejado ser, y los que temen perder los privilegios que jamás fueron puestos en tela de juicio a lo largo de una trayectoria histórica repleta de corrupción, de golpes de Estado, de humillaciones y de desprecio al pobre y a las comunidades indígenas, pese a representar el 62 % de la población. Una confrontación harto conocida a lo largo de la historia, que adquiere en el pais andino caracteres dramáticos que se agudizan de día en día.

Ante una estrategia política que preconiza las políticas a favor de la solidaridad y la distribución de la riqueza, se opone, en uno de los países más ricos y a la vez más pobres del mundo, la que se resiste a perder un ápice de su hegemonía. De ahí al racismo, al odio y al afán de revancha sólo media un paso: el que separa la declaración agresiva, circunscrita a la pared donde se escribe, de la violencia física, enfrentada al Estado y dispuesta a todo con tal de que su posición de privilegio no se vea de ningún modo amenazada.

Cuando el panorama se ve de cerca, las perspectivas se tornan preocupantes. Ningún punto de encuentro, ningún indicio de aproximación, beligerancia verbal y física en grado sumo. Nada invita al optimismo en medio de una tensión que ha acabado por estallar, sin que nadie sepa bien el rumbo hacia el que se dirige.

(La pintada de la pared fue fotografiada en Santa Cruz de la Sierra el 26 de Agosto. El domingo 24 me entregaron en la ciudad de El Alto el periódico cuya portada figura en esta entrada)

10 de septiembre de 2008

Mensajes en la calle: la cortesía portuguesa


Merche Pallarés, persona cosmopolita y sensible donde las haya, nos habla en su blog de Portugal en un tono emocionado, evocando la experiencia del periodo de su vida transcurrido en el país de Lobo Antunes y de Orlando Ribeiro, entre otros. Esa evocación me da paso para traer a colación una faceta conocida de los portugueses, o al menos de una mayoría, como es la cortesía y las buenas formas. "Es usted más cumplido que un portugués" se dice a veces en España cuando se quiere resaltar el sentido reverencial que nuestros vecinos del Oeste dan al que, ante una puerta por franquear, siempre le ceden el paso con una sonrisa que invita a devolverla.

Recurren a fórmulas de tratamiento que ya no se ven en ningún sitio, como la que figura en este cartel de acogida y llamamiento a la buena costumbre, que ví de pronto en el bus de una ciudad de Tras-os-Montes no ha mucho; y cuando consigues labrar amistad con uno de ellos, ya sea de la ciudad o del campo, del Minho o del Alemtejo, prepárate, pues las atenciones van a estar muy por encima de tus expectativas. Y lo hacen sin engolamientos ni hipocresía. Les sale del alma, como esas canciones que impregnan el ambiente de un sabor melancólico al que uno se acostumbra y del que no es fácil desprenderse una vez sumergido en él. Basta simplemente deleitarse con la voz Carlos de Carmo, de la que aquí se incluye un ejemplo, para darse cuenta de ello. E incluso puedo decir que poco a poco van superando esa desconfianza histórica hacia los castellanos de la Vieja Castilla, es decir, de la mía, de la que nunca han querido "nem bon vento, nem bon casamento". Cosas del pasado, pues sé de parejas formadas por personas de Coimbra o Leiria con otras de Salamanca y Zamora más sólidas que los berrocales de la magnífica Serra da Estrelha.

La admirable labor periodística de Lúcio Flavio Pinto

Puesto que apenas se le conoce en Europa, deseo aludir en este blog a la persona y a la obra de Lúcio Flavio Pinto, que desde la ciudad de Belém, en el Estado brasileño de Pará, lleva a cabo una impresionante labor intelectual y periodística en defensa de ese espacio tan admirable como necesario y maltratado en el mundo que es la Amazonia. A él se debe la edición de un órgano de información potente y de gran calidad como es su Jornal Pessoal, cuyo enlace incluyo entre las webs recomendadas. Se la reconoce como la referencia informativa más prestigiosa sobre la Amazonia, esa tierra que es patrimonio de todos.

Desde hace 21 años comenzó a publicar quincenalmente noticias, reflexiones e ideas sobre los procesos de destrucción y las amenazas que se ciernen sobre la cuenca amazónica, denunciando los abusos de lo que él califica como la "mafiosa Sicilia verde", en la que implica a grandes grupos de intereses madereros y políticos de Pará y de otras áreas de Brasil, en un intento permanente por desentrañar las impresionantes tramas de corrupción, violencia y agresión contra el medio ambiente y contra los movimientos que cuestionan las prácticas de deterioro llevadas a cabo en lo que se considera "el pulmón del planeta". Su objetivo, lo ha dicho recientemente, está bien claro: "La Amazonia está colonizada porque las grandes decisiones se toman fuera de ella para atender intereses externos. Si conseguimos proporcionar al ciudadano informaciones vitales, tal vez consigamos parar la reedición de los enredos colonialistas que saquearon Africa y Asia". El valor de la información honesta, rigurosa y responsable: un compromiso ineludible para cuantos sepan transmitirla en defensa de un mundo mejor y más sostenible.

En 1997 recibió la Paloma de Oro por la Paz en Roma. Ocho años después se le concedió el Premio a la Libertad de Prensa del Comité para la Protección de los Periodistas de Nueva York. Considero interesante dar a conocer a este luchador por la Amazonia y por la calidad ambiental de este mundo tan agredido en sus valores naturales. En estos momentos se enfrenta a 33 procesos judiciales y recibe frecuentes amenazas de muerte.

8 de septiembre de 2008

Viñetas que invitan a pensar: si todo es normal, ¿para qué molestarse en averiguarlo?

Nunca he entendido muy bien lo que significa "normal". En teoría, es lo ajustado a la norma, lo que respeta la ley, lo que no transige el orden establecido. Pero creo que el concepto ha ido cobrando una dimensión más amplia, al identificarlo con todo aquello que no causa sobresalto, ni en un sentido ni en otro. Sería, en suma, el punto medio, que decían los clásicos, allí donde se encontraba la "virtud" y, por lo tanto, el equilibrio, la estabilidad.


Me temo, sin embargo, que de tanto utilizar dicha noción en ese sentido ha acabado adquiriendo un cierto tono peyorativo, como cuando se dice de alguien que es "una buena persona", seguramente porque nada más se puede decir de ella. Triste, ¿no?. Y, desde luego, triste es también la sensación que se apodera de quien considera, como el tipo indolente de la viñeta, que lo que sucede a su alrededor es normal porque se ajusta a su idea de normalidad. Vistas así las cosas, el conformismo, la apatía, la ausencia de espíritu crítico, la aceptación sumisa de cuanto sucede a su alrededor se convierte en pauta de conducta que, a la postre, deriva en la insignificancia. Lo que es todavía más triste pues, como en una ocasión dijo Augusto Roa Bastos (1992), "la verdad nunca es excesiva; sólo lo insignificante es excesivo". En otras palabras: luchemos por la verdad y pasemos de la insignificancia.
La viñeta es de El Roto (2007)

7 de septiembre de 2008

¿Volver a Tacuarembó? ¿Redescubrir el Uruguay?


Me escribe Rubens Ferreira, mi buen amigo uruguayo e ingeniero agrónomo de profesión, para invitarme de nuevo a Uruguay y visitar algunos de los lugares que ponen en evidencia los cambios que, con sus luces y sus sombras, están teniendo lugar en el país donde nacieron Mario Benedetti y Eduardo Galeano, entre otros personajes realmente admirables. Tengo interés en visitar la zona donde se han implantado las factorías papeleras que tanta tensión están provocando con Argentina, conocer la ciudad de Paysandú, que crece considerablemente por razones que desconozco, recorrer de nuevo, sin prisas, las calles de Montevideo, que aún conserva rincones, plazas, cafés, restaurantes y paseos de enorme encanto, y volver a contemplar el paisaje del Norte, donde ahora reside mi anfitrión. En suma, percibir de nuevo el rumbo y los horizontes de un país singular que trata de sobrevivir en medio de los colosos que lo flanquean, Brasil y Argentina, caracterizado por una vida cultural y literaria muy activa y persuadido de que su futuro no puede separarse de la identidad histórica que José Gervasio Artigas, el lider de la independencia, fraguó en la Banda Oriental del Río de la Plata.

Su mensaje me ha recordado la visita que Luis Pastor Antolín y yo hicimos hace diez años a la hacienda que la familia Ferreira posee en Caraguatá, ubicada en el departamento de Tacuarembó, muy cerca de la frontera con Brasil. Fue una experiencia inolvidable, que nos llevó, sin preverlo y por iniciativa espontánea de Rubens, al Uruguay más profundo y auténtico, a los lugares donde las personas se confunden con el territorio, formando una simbiosis que no resulta fácil disociar ni muchas veces comprender. El conocimiento directo de cómo funcionan las explotaciones ganaderas en los paisajes pampeanos, el sentido de la vida, del particular uso del tiempo, de las relaciones humanas, del intercambio comercial, del respeto a la palabra dada, de las formas de expresión y del culto a la naturaleza.

¿Volver a Tacuarembó?. Quién sabe cuando, pero sin duda me encantaría. Evocar las experiencias de hace diez años, compartidas a tope con Luis, que lamentablemente ya no me podrá acompañar. Emprender largas caminatas por aquella finca inmensa, apreciar de cerca lo que supone el trabajo en medio de la soledad, guitarrear las canciones de Zitarrosa o leer los poemas de Benedetti y Circe Maia - familiar de mi amigo y residente en la ciudad- , ver pasear a los lugareños con el termo de agua caliente, siempre dispuesto para el mate, bajo el brazo, saborear las verdaderas "milanesas", que rebasan el plato con creces, oir las historias más inverosímiles sobre la inmigración procedente de Europa, sentir el pálpito de una sociedad refugiada en un entorno apacible y relajante, donde de cuando en cuando aflora el recuerdo de Carlos Gardel, del que dicen que nació en esta ciudad uruguaya allá por el 1887.

Sé que ya no está Lito, el capataz que, termo con agua casi hirviendo en ristre, posó con Rubens y conmigo (a la izquierda) en la foto que ilustra esta entrada, y que fue tomada, un crudo día del otoño austral, tras una excursión agotadora en la que nos empapamos con la lluvia. Pero quiero traerla aquí como testimonio de un encuentro memorable y de una amistad que, surgida al azar, se ha mantenido incólume durante una década, insensible al paso del tiempo y al efecto disolvente de la distancia.

Quizá esta permanencia de la relación venga propiciada por la coincidencia de puntos de vista sobre los temas de nuestro tiempo y quizá también por el entusiasmo que ambos mostramos por las canciones de Alfredo Zitarrosa, que en buena medida favoreció la afinidad de puntos de vista y el descubrimiento de sensibilidades compartidas. Y he aquí la canción que simboliza como pocas las sensaciones que derivan del conocimiento del Uruguay. Si no la conocen, oíganla y la recordarán para siempre.

6 de septiembre de 2008

Una ruta necesaria e imposible: la "carretera de la muerte" en Bolivia

Hasta hace tan sólo tres años, esta carretera era la única via de comunicación entre La Paz y Coroico, es decir, entre la capital de Bolivia y el núcleo principal de la región de Las Yungas, un auténtico vergel de vegetación tropical y donde crecen los productos hortofrutícolas que alimentan a los habitantes de la capital paceña. En poco más de 80 Kms. la altitud desciende 2.500 metros a través de un paisaje impresionante de espectacularidad y belleza, que sinceramente fascina. Pero a la vez sobrecoge cuando se contempla la ruta que durante décadas ha canalizado, sin otra alternativa posible, el tráfico de automóviles y, sobre todo, de camiones que, como medio de transporte de personas y de mercancías de todo tipo, esenciales para el consumo capitalino, la utilizaban aprovechando un espacio reducidísimo que más o menos equivale al tamaño de un solo carril.

Cabe imaginar lo que supondría conducir (manejar) por esa serpiente viaria con vehículos cada vez más grandes, lo que exigía un alarde de pericia y de reflejos a toda prueba. Y, sobre todo, de riesgo, de enorme riesgo. Toda la ruta está jalonada de un sinfín de señales que evocan los accidentes sufridos, cuyo número y víctimas se cuentan por millares. Hoy ya no se utiliza para el transporte, reemplazada por la que constituye una de las las obras pública más costosas llevadas a cabo por el Estado boliviano. La que siempre será conocida como la "carretera de la muerte" es objeto actualmente de uso por parte de senderistas y amantes de ese deporte que tanto me hubiera gustado practicar que es la bicicleta de montaña (y que me ha pillado tarde). Ahora simplemente me limito a admirarlo.

4 de septiembre de 2008

¿Hasta qué extremos puede llegar la degradación del periodismo espurio ?

No se puede mostrar indiferencia por la utilización abyecta y miserable de la información. Cuando el odio y la mentira se apoderan de la prensa escrita, de las ondas radiofónicas o de las señales televisivas afloran toneladas de mezquindad que llegan a provocar espanto, indignación y extrema vergüenza. Las coyundas que se forman entre informadores de medio pelo, presuntos periodistas, vulgares locutores, de baja estofa, que se creen algo cuando sus palabras se difunden, revelan hasta qué punto de degradación puede llegar la labor informativa, hasta el extremo de confundir el debate político con el ajuste de cuentas y con el cántico a favor de la desaparición del adversario. Lo más opuesto posible a la deontología profesional, a la ética y, si se quiere, a la moral cristiana.

Dos personajillos de esta ralea ríen, hacen muecas, babean al tiempo y brindan por la muerte en una conversación que sólo puede abrir paso a la repugnancia y al desprecio. Mas ahí están: uno peruano, un tal Jaime Bayly, del que sólo cabe resaltar su patética capacidad histriónica para sumergirse en las cotas más bajas de miseria moral; el otro español, cuyo nombre me resisto a escribir porque no me apetece y además lo considero innecesario. Es el sujeto que ha sido condenado ya en dos ocasiones por infamar e insultar a Don Alberto Ruiz Gallardón, miembro de la dirección del Partido Popular y alcalde electo de la ciudad de Madrid, y a Don José Antonio Zarzalejos, prestigioso periodista y ex-director del diario ABC. Estas dos perlas de la información a favor del odio se han dado cita en algún lugar de América para hacer la lista de sus preferencias necrófilas. Me gustaría saber que piensa de este aquelarre la jerarquía católica española. Para ser más precisos, qué opinan quienes avalan al segundo cuando elabora su lista de dirigentes políticos a asesinar. ¿Dónde quedan los principios evangélicos ante tanta basura?


Al cántabro y parlanchín Miguel Ángel Revilla no le gusta nada, absolutamente nada, el Páramo de Masa

Posiblemente todos los que le conozcan o le hayan oído pensarán que es un tipo simpático y dicharachero, un sujeto a la pata la llana, amigo de los taxistas y adicto a los micrófonos vengan de donde vengan, sin pelos en la lengua. Y qué sé yo cuántas cosas más. Habrá quienes piensen que raya en la chabacanería y que con su tono populachero trata de vender una imagen fabricada de sí mismo que permite enmascarar, so capa de campechanía y gracejo tabernario, lo que en el fondo no es más que una cortina de humo para disimular sus limitaciones y las críticas a su gestión, no plagada precisamente de buenas prácticas en lo que a la protección de la costa cántabra se refiere, entre otras cosas. Tendrá, como todos, detractores y partidarios, aunque sinceramente ambas posturas me traen sin cuidado.


Pero lo que mola sobremanera a Don Miguel Angel Revilla Roiz, Presidente (hasta las elecciones de 2011) de la Comunidad Autónoma española de Cantabria, es decir lindezas de su tierra, a costa de lo que sea. La cuestión es hablar por los codos, mientras obsequia con anchoas y sobaos a los que se le pongan por delante. "Cantabria me pone", dijo una vez sin rubor en el Senado, ante la hilaridad de los presentes.

En esta línea, hace unos días, “Revilluca”, como por lo visto le llaman algunos en la admirable región de sus desvelos, afirmaba en un diario español de difusión nacional (El Pais, 30.8.08) lo fácil que es “vender” Cantabria, precisamente porque es todo lo contrario al Páramo de Masa. Y decía el afamado lenguaraz: “Esto no es el Páramo de Masa. Aquí tene­mos buena gente, no somos xenófobos, en una hora y cuar­to podemos tocar la nieve y bañarnos en el mar, se come de lujo: hay sobaos, quesadas, anchoas...”. La repanocha, vamos. El marketing territorial en estado puro.

Nadie discute la belleza de esa tierra y sus exquisitos manjares, que conozco bien y he disfrutado muchas veces, y lo seguiré haciendo. Pero de ninguna manera estoy dispuesto a pasar por alto  esa alusión absurda  que hace al lugar en cuyos antípodas pretende situar a lo que antaño era conocido como la provincia de Santander. Y lo hago porque mi vida se identifica en parte con esa tierra denostada, allá al Norte de Burgos, en la comarca de La Lora. De ahí proviene toda mi familia materna, en ella pasé los veranos inolvidables y felices de mi infancia, conservo en Masa familiares y amigos a los que veo poco pero con los que revivo, cuando los encuentro, recuerdos y experiencias que nunca se podrán extinguir. Es tierra dura, poco agraciada por la Naturaleza, exige mucho trabajo para sacarla adelante y por eso ha sufrido una fortísima sangría migratoria desde fecha temprana, y de la que participaron muchos miembros de mi familia en todas las direcciones. Pero quienes en ella aún residen o los que la disfrutan en sus ratos de ocio son buena gente, hospitalaria y con agudo sentido del humor.

Son rasgos que seguramente Revilla Roiz desconoce y por eso habla con la simplicidad de los mensajes propios del "marketing" infundado. Más le hubiera valido detenerse un poco en estos pueblos de elevadas altitudes en su camino hacia Santander, antes de entrar en las espectaculares hoces del Ebro y alcanzar la divisoria de aguas en el Puerto del Escudo. Hablaría con más fundamento y sabría que ofender al ajeno para enaltecer lo propio es la práctica habitual de los que basan sus argumentos en la superficialidad de sus saberes. Con todo, no hay que dar demasiada importancia a la cosa. Nada tengo contra Revilla y solo le deseo mucha suerte para su tierra. Ya no preside Cantabría, aunque seguramente lo volverá a intentar. Entre tanto, que disfrute por los platós que tanto frecuenta para contar hechos y experiencias que, de tanto repetidos, pueden llegar a cansar. 

Fotografías: Arriba: Iglesia de Masa (Burgos). A la derecha: Don Miguel Angel Revilla Roiz acompañado de una hermosa vaca de la tierruca.


3 de septiembre de 2008

La reparación humanitaria no reabre las heridas de la historia: las cicatriza

Son muchos años de silencio, miedo y dolor. Muchos años de no atreverse a salir a la calle, para evitar ser señalados con la mirada o el dedo acusador de los que siempre habían creído tener la razón. Muchos años de ver en las entradas y los pórticos de las iglesias los nombres de los muertos en un bando, mientras para los del otro sólo se cernía el silencio, la memoria olvidada o reprimida. Cayeron dictaduras en Grecia, en Portugal, en Chile, en Argentina, en Rusia, en Polonia y en muchísimos sitios más. En todos hubo tiempo y consenso para rescatar del olvido a quienes habían sufrido la represión y la muerte. Nadie se opuso. Todos los partidos con peso y entidad decidieron adoptar, de inmediato, nada más llegada la democracia, medidas de desagravio y reparación en aras de la justicia y de una memoria recuperada en la que nadie se sintiera excluido.


En todos, no. Solamente España marcaba una excepción en ese proceso de restablecimiento de la dignidad que debe amparar a todos los españoles que se vieron envueltos en aquella catástrofe que fue la guerra civil, y que el dictador responsable prolongó, despiadado e inmisericorde, hasta su propia muerte. La iniciativa de un juez de la Audiencia Nacional, Don Baltasar Garzón Real, con el fin de dar trámite a la petición de 13 Asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórical, ha dado un impulso necesario a la hasta ahora mortecina implantación de la Ley de la Memoria Histórica, al solicitar una información decisiva (censo de desaparecidos, fusilados y enterrados en fosas comunes desde el 17 de Julio de 1936) a los Ministerios de Justicia y Cultura, a varios Ayuntamientos (Córdoba, Granada, Madrid y Sevilla) y a la Conferencia Episcopal, que permitirá ir avanzando en el conocimiento del número de afectados y de su localización, a fin de otorgarles el reconocimiento y el lugar de reposo que merecen.
La petición no hace sino dar cumplimiento al acuerdo adoptado por el Congreso en 2002, es decir, durante el Gobierno del Partido Popular, por el que se subrayaba “ el deber de proceder al reconocimiento moral de las víctimas de la guerra civil y de cuantos padecieron la represión franquista”, al tiempo que reclamaba el “apoyo de las instituciones” a las iniciativas promovidas por las familias con tal fin. Léase bien: se habló de "reconocimiento moral", no de mera compensación económica como efectivamente se hizo.
No hay resentimiento, no hay afán de venganza o revanchismo, ni pretensión de reescribir la historia con resultados que no fueron. Los hechos ocurrieron como bien se sabe y a los historiadores compete profundizar en ellos. De lo que se trata simple y llanamente es de cicatrizar una herida abierta en el corazón y en la mente de los españoles que durante décadas no han logrado que se reconociera, con su nombre e identidad, la dignidad de sus seres queridos. ¿Alguien con sensibilidad puede negárselo?

2 de septiembre de 2008

Bolivia en el punto de mira


He regresado de Bolivia, después de dos semanas de intensa actividad y de mirar en todas las direcciones, y he de reconocer que ha sido el viaje a América Latina que más me ha impactado. Nada de lo que se ve puede ser pasado por alto, nada resulta indiferente a la curiosidad del viajero, incapaz de resistirse a la tentación de detener su mirada en las personas con las que se encuentra por la calle, en los edificios que alteran la línea del horizonte, en los barrios de viviendas abigarradas que acechan por doquier, en esos paisajes espectaculares cuya belleza viene determinada por la inmensidad, por sus espectaculares contrastes y por la dificultad de aprehenderlos en los tiempos a los que estamos habituados en Europa.

La lectura de cuanto sucede en la calle demuestra permanentemente la situación crucial y crítica que está viviendo ahora ese país, ignorado y traumatizado por la historia, por la codicia de sus vecinos y por la vileza de quienes lo han gobernado. Carecen de sentido las simplificaciones ante el riesgo de encontrar una explicación convencional a lo que pasa. La boliviana es una realidad muy compleja, donde se superponen factores, hechos y tendencias que no resulta fácil comprender si no se adopta una postura de modestia intelectual capaz de abrirse lentamente a la infinidad de matices de una realidad donde confluyen el peso de las comunidades indígenas, la brutalidad de las desigualdades, la abrumadora dimensión de la pobreza, las frustraciones históricas, el deseo de ser alguien en el mundo mediante los recursos naturales de que se dispone y el lógico afán por mejorar la situación de los que nunca han sido nadie en el país del cóndor que sobrevuela los Andes y del pez que vive en las aguas del impresionante Titicaca.

De vez en cuando haré en este blog referencias a mi experiencia boliviana. He leido bastante, he hablado con la gente, he visto lo que se dice y escribe en la calle, he asistido a algún debate sobre la cuestión. Quizá sean pocas herramientas para decir algo que merezca la pena. Con todo, lo intentaré, simplemente movido por el afán de descubrir un mundo que es desconocido, cuando no menospreciado, por nuestros confortables conciudadanos europeos.

Fotografías: Arriba: Densas, hacinadas, lentamente destacadas por la luz del amanecer, de pronto aparecen las viviendas que tapizan las empinadas cuestas que enmarcan el espacio urbano de la ciudad de La Paz. A la izquierda: Escena en la calle, un día cualquiera

1 de septiembre de 2008

Mensajes en la calle: de la pompa al olvido


He leido en algún sitio que Don José María Aznar López, el que fuera Presidente del Gobierno español entre 1996 y 2004, ha vuelto a enaltecer lo mucho que representó para España la mancuerna formada con George Bush y Anthony Blair para emprender la aventura que llevó al desencadenamiento de una guerra atroz e ilegal en Irak, cuyas secuelas se conocerán algún día para espanto de todo el que quiera darse cuenta de hasta dónde puede llegar la necedad mezclada con la ambición. Desde el último Congreso del Partido Popular poco importa ya lo que diga Aznar López, por más que, entre sus muchas ocupaciones lucrativas, trate de encontrar de vez en cuando, y como contrapunto al riesgo de verse relegado a la indiferencia, un hueco para seguir recordando que todavia pulula por ahí y que trata denodadamente de seguir demostrando lo que, a su juicio, vale un peine. Mas se trata de un peine sin púas, a decir verdad. Hasta los suyos lo evitan avergonzados y bajan el rostro cuando de él se les habla.

No es mucho el crédito que ya se le concede allá donde alguien se acuerde de él y de sus fazañas. Bastaría encontrarse de pronto ante un cartel como el que encabeza esta entrada, que descubrí hace unos años en el escaparate mustio de un comercio ubicado en una ciudad mexicana cualquiera, para percatarse de lo que, al fin, ha quedado de aquella pompa y circunstancia a la que nos condujeron tres personajes que en muy poco tiempo quedarán sumidos en el olvido, y de los que sólo unos cuantos recordarán sus nombres y lo que hicieron. Porque de lo que han hecho o de lo que hagan ya fuera del poder a nadie interesará una higa.

30 de agosto de 2008

Sabores de la Pachamama

Es la Madre Tierra, el origen de todas las cosas que la naturaleza proporciona al ser humano. Todo lo que es vida útil y aprovechable, todo lo que facilita el sustento y permite vencer el hambre y la miseria proviene de la Tierra, se identifica con ella. Los pueblos indígenas que ocupan los Andes Centrales, y que desde siglos se expresan en quechua y aymara, la llaman la Pachamama y extienden su nombre y sus virtudes a los infinitos vientos de la Cordillera para recordar que merece respeto, que debe ser venerada y que todo lo que se haga contra ella ofende la memoria humana. Las creencias y rituales han continuado hasta nuestros días, conscientes de que se trata de una idea-refugio que justifica la continuidad de su cultura y su defensa frente a la desidentificación.
En el altiplano boliviano puede apreciarse por doquier la dimensión que se da a la idea de la Pachamama, frecuente en los textos literarios, reiterada en los comentarios que se hacen en la prensa, omnipresente en las explicaciones de los guías. Por eso conviene tener en mente la idea de este símbolo asociado a la Tierra cuando se visita la región y se degustan los productos que ofrece. No trato con ello de banalizar una realidad que debe ser respetada, sino de ponerla en evidencia en este blog, cuando estoy a punto de concluir una increíble peripecia viajera por Bolivia, que me ha llevado a descubrir personas, hechos y lugares realmente fascinantes.
Cerca de Laja, en las proximidades del impresionante y enigmático conjunto arqueológico de Tiwanaku, y tras haber quedado sobrecogido por los paisajes de la desolación y la pobreza, el viajero encuentra ocasión para su solaz en un pequeño, modesto y limpio lugar para comer, que permite acercarse a los bienes que la Pachamama, símbolo de feracidad, aporta para aliviar el apetito y paliar las incomodidades del mal de altura (que existe, se lo aseguro, como la vida misma). Platos sencillos, que se resumen en una secuencia elemental a la par que nutritiva y reconfortante. Y muy baratos. Sopa a base de quinoa real, una planta maravillosa que crece profusamente en el entorno del Lago Titicaca, recomendable donde las haya para sentir el placer de los sabores silvestres, sin tapujos de ningún tipo. Suculento filete de carne de llama, que es de textura blanda, con muy poca grasa, apenas dado la vuelta para evitar que se seque y saboreado con la tipica guarnición que acompaña la comida de los Andes centrales, y donde destaca un arroz excelente. Y, para terminar, una infusión, muy caliente, de hojas de coca, salvíficas para los europeos desconcertados que llegan a Bolivia y que encuentran en esta planta de resonancias increíbles, y por supuesto en su estado más auténtico, un verdadero descubrimiento de sensaciones gratas antes de emprender de nuevo el camino, que les llevará tanto a los espectaculares paisajes del mundo andino como a los campos abiertos e inmensos de la desolación.

19 de agosto de 2008

Conocer el mundo nos ayuda a ser mejores. No olvidemos que Latinoamérica existe

Viajo esta tarde, en compañia de mi mujer, a Madrid con el fin de coger mañana, 2o de Agosto y a primera hora de la tarde, el vuelo de Aerosur que conecta esa ciudad con Santa Cruz de la Sierra para, a continuación, y en otro interior, llegar a La Paz a media tarde (hora boliviana) del miércoles. Durante doce días estaremos en Bolivia, visitando y trabajando en las dos ciudades que en estos momentos identifican las posiciones enfrentadas en la crítica situación política que vive el país y que, según mis noticias, va a manifestarse en una huelga general de los departamentos autonomistas, que cuestionan y rechazan con especial virulencia el proyecto constitucional del actual Presidente de la República. Este viaje forma parte de una serie de desplazamientos a América, que llevaré a cabo hasta fin de año. Cuando concluya Septiembre, y en solitario con mi valija, mi portátil y un par de cámaras fotográficas, me desplazaré a Argentina, Chile y Uruguay, para, a mediados de Noviembre, volver de nuevo a Guatemala y con la intención, tras la actividad llevada a cabo en el país de Miguel Angel Asturias, de visitar El Salvador y Costa Rica.

En todos los lugares, la pretensión es la misma: hablar de lo que sé y escuchar y aprender de lo mucho que ignoro todavía. Y en ese juego de reciprocidad intelectual y personal confieso que siempre llevo las de ganar, pues de cada viaje a América Latina siempre vengo con mayor bagaje de experiencias y sabidurias del que tenía cuando emprendí la singladura. Hay quien me dice, y lamentablemente no son pocos, que su mundo está en Europa y que nada le atrae meterse en otros berenjenales, donde la diferencia y la distancia marcan contrapuntos que a veces resultan incómodos y hasta molestos por poco comprensibles. Allá ellos con sus miras cercenadas por los horizontes que creen controlar y que tampoco acaban percibiendo bien. Por eso, siempre les digo lo mismo: conocer el mundo que nos es distinto no sólo nos enriquece y madura, sino que al tiempo nos hace mejores, nos ayuda a comprender lo que realmente somos y nos advierte de que, por más que nos empeñemos, lo que sucede a nuestro alrededor y, por mor de una distancia cada vez más recortada, en modo alguno nos puede ser indiferente, pues, a la postre, nos acaba afectando aunque no queramos.

Hace años descubrí una canción que nos aproxima a la realidad americana más cercana a nosotros. Por historia, por lengua, por cultura, por sensibilidad. La cantaban los Inti Illimani, un grupo excelente y muy batallador de Chile, aunque el monte Illimani forme parte inconfundible del paisaje que se divisa desde la ciudad boliviana de La Paz. Después oí la grabación de la admirable Mercedes Sosa y también me encantó. Cualquiera de ellos la transmite con la calidad y la pasión necesarias. No sé si conocen esta Canción con todos. Pero, por si acaso, se la brindo muy gustosamente, con la voz de una jovencísima Mercedes Sosa, que todavía mantiene el brío de su juventud. La selecciono también porque está subtitulada en portugués, y ya sabemos lo que significa Brasil en ese mundo tan duro como fascinante.



18 de agosto de 2008

¿Cómo olvidar la voz poética del pueblo palestino? ¿Cómo no rendir homenaje a la figura de Darwish?

Nunca le dieron el Premio Nobel, aunque muchas veces se habló de que lo merecía. ¿Se imaginan ustedes las reacciones de algunos si eso hubiera ocurrido?. En pocas ocasiones fue invitado a los principales foros de encuentro de los grandes de la poesía, porque su presencia incomodaba a esos anfitriones u organizadores tan aficionados a la insustancial sonrisa de quienes sólo se afanan en complacer a los que mandan. Sus versos no han solido figurar en los suplementos literarios que semanalmente orientan al lector hacia lo que se debe leer, bajo la mirada siempre atenta de las editoriales que pitan y junto a las sesudas reflexiones de las firmas omnipresentes. Demasiado vacío, demasiada indiferencia, excesiva incomprensión. Muy pocos se atrevieron a otorgarle en vida el reconocimiento que, con enorme discreción, se le hace cuando ya ha dejado de existir. Su desaparición ha pasado sin pena ni gloria, pero yo quiero recordarla y dejar constancia de lo que significan la labor y el mensaje del inmenso poeta fallecido.

Ha muerto, a los 67 años, Mahmoud Darwish, la voz poética y rebelde del pueblo palestino, el autor de la Declaración de Independencia de Palestina, leida por Yasser Arafat en 1988. Nacido en un pueblo de Galilea, arrasado y desaparecido tras la ocupación, Darwish ha sido en el mundo uno los símbolos más representativos y prestigiosos de la cultura árabe sojuzgada hasta la vergüenza en la tierra doliente de Palestina. Durante años residió en Paris, donde siempre encontró el apoyo y la solidaridad que todavía suele deparar la capital francesa cuando se trata de proteger los valores culturales dignos del máximo reconocimiento. Sin embargo, esperanzado, a mediados de los noventa regresó a Gaza para instalarse definitivamente en Ramallah, una de las ciudades más castigadas de la Cisjordania ocupada. De su dura experiencia en ella me ha hablado en alguna ocasión mi buen amigo Sulyman Nayati Jabari, prestigioso médico de origen palestino, que reside en Valladolid y que me mantiene al día del transcurso de la terrible tragedia de su país natal. En medio de esas tensiones fraguó Darwish su poesía, que en 2004 Holanda honró con el Premio Príncipe Claus al considerar que la labor literaria de este autor "era impresionante". Centrada en la tragedia del exilio, dejó escritas estas palabras sobre la esperanza:
« Sufrimos de un mal incurable que se llama esperanza. Esperanza de liberación y de independencia. Esperanza de una vida normal, donde no seremos ni héroes ni víctimas. Esperanza de ver a nuestros hijos ir sin peligro a la escuela. Esperanza para una mujer encinta de dar a luz a un niño vivo, en un hospital y no a un niño muerto ante un puesto de control militar. Esperanza de que nuestros poetas consigan ver la belleza del color rojo en las rosas en vez de en la sangre. Esperanza de que esta tierra vuelva a encontrar su nombre original: tierra de amor y de paz. Tierra, al fin y para siempre, de hombres y mujeres libres”.
NOTA: Tal dia como hoy, hace 72 años, asesinaron a Federico García Lorca en su Granada. Que nadie olvide esta fecha.

15 de agosto de 2008

La paradoja política de Adolfo Suárez

Publicado en El Norte de Castilla. 15 de Agosto de 2008

Posiblemente ningún otro político español del siglo XX haya alcanzado el nivel de respeto, reconocimiento y admiración del que actualmente goza Adolfo Suárez González, y que por desgracia ya no puede percibir. Olvidados en el tiempo quedan los comentarios que, a raíz de su sorprendente designación por el Rey, trataban de descalificar una decisión que consideraban equivocada, bien porque no respondía a las esperanzas de promoción de quienes los formulaban, bien porque la filiación franquista del elegido hacia prever que lo del «atado y bien atado» iba para largo. Pocas voces autorizadas se alzaron entonces en apoyo de un nombramiento que, como después se ha visto, no sólo estaba bien calculado, sino que respondía a un conocimiento previo de las enormes dotes de adaptación a las circunstancias por parte de un personaje, cuyas cualidades permanecían para el común de los españoles en el mayor de los arcanos.

Su mandato (1976-1981) fue breve, aunque decisivo en todos los órdenes de la vida política española. Se tomaron decisiones de enorme trascendencia, se sentaron los cimientos de una etapa identificada con los principios que regían las democracias más avanzadas del mundo, se arrumbaron con habilidad pasmosa, no exenta de riesgos impensables, las estructuras formales de un régimen de casi cuarenta años, haciendo uso de tácticas que nadie era capaz de presagiar tras la muerte del dictador. Fue una complicada y azarosa peripecia que Adolfo Suárez afrontó casi en solitario, a falta de un partido político que, con la consistencia necesaria, respaldara sin fisuras una acción de gobierno dirigida hacia un objetivo claro a partir de un complejo de decisiones en las que se mezclaban, en dosis más bien aleatorias, la improvisación, la genialidad y la audacia.

Tuvo suerte en disponer a su lado de un grupo de dirigentes leales, que en cada momento supieron apuntar en la dirección correcta, aportando los conocimientos y el prestigio necesarios que permitieran al presidente del Gobierno, menos preparado que ellos, diseñar y llevar a término, con el coraje que le caracterizaba, sus iniciativas más relevantes. Formaron el núcleo rector de los momentos más difíciles de la transición y sin dudarlo a ellos debe mucho el balance de la experiencia suarista, pues sirvieron para afrontar con fortaleza y viabilidad los tres grandes desafíos en los que vertebró su etapa de gobierno como una solución de continuidad, pues no otra cosa fue, entre la dictadura y la democracia. Me refiero, en concreto, a los logros alcanzados en la normalización constitucional del país (Fernando Abril Martorell), en la voluntad de corrección de las deficiencias funcionales de la Economía (Enrique Fuentes Quintana) y en la supeditación del Ejército a los principios del poder civil democrático, tarea ímproba a la que tanto contribuyeron Manuel Gutiérrez Mellado y Alberto Oliart Saussols.

Surgen estas reflexiones al hilo de la noticia de que el Ayuntamiento de Cebreros (Ávila) pretende construir un Museo a la persona y a la obra de Adolfo Suárez en su pueblo natal. Dejando al margen la polémica partidista que ha aflorado cuando se ha dado a conocer públicamente el proyecto, y sin valorar la fiebre museística omnipresente en todo municipio que se precie, no me parece correcto cuestionar una idea que, en principio, no está mal pues todo lo que sea enaltecer el recuerdo del personaje debe considerarse bienvenido. Sin embargo, tampoco la aplaudo, temeroso de que, lejos de contribuir al objetivo deseado, establezca con el tiempo un contrapunto al reconocimiento de una imagen que debe estar libre de las desatenciones e indiferencias a que a menudo se expone este tipo de muestras, como la experiencia se encarga a menudo de revelar frente a resultados pretendidamente optimistas.

Y es que la figura de Adolfo Suárez forma parte indisociable de la Historia de España y a la par ocupa lugar destacado en las referencias internacionales alusivas al esfuerzo de los pueblos por salir de situaciones de dictadura. Opino que, más que un Museo, la dimensión simbólica que el hijo de Cebreros tuvo en la trayectoria histórica reciente de nuestro país merece una Fundación, que sirviera de aglutinante ideológico de los empeños intelectuales centrados en el significado histórico de la transición y en la defensa de los valores que identifican la calidad democrática, tan necesarios en momentos en que dichos valores se ven con frecuencia preteridos o amenazados.

Mas me temo que eso no es ni será nunca posible. Y no sólo porque las fronteras políticas son hoy tan rígidas que impiden confluencias interpartidarias en esta dirección, sino también porque Adolfo Suárez no ha tenido albaceas ni herederos, que preservaran su legado tal y como él, y quienes le acompañaron, lo concibieron. Tuvo el mérito de desempeñar con éxito su papel en un momento excepcional, único, e improrrogable, de la vida política española, pero ese momento hace tiempo que pasó y los procesos que de él derivaron se corresponden con otros patrones y estilos, que son simplemente distintos. Quizá no lo supo entender, lo que explicaría su desconcierto y decepción ante el hecho de que, sintiéndose admirado y reconocido, sus intentos de regresar a la política, bajo la marca del Centro Democrático y Social, culminasen en el fracaso. Varias veces lo señaló con más amargura que consolación, víctima, al fin, de su propia paradoja: la que le llevó a la contradicción de comprobar de que la estima de que era objeto no se correspondía con el débil respaldo merecido en un contexto político encauzado por derroteros que ya no eran los suyos.

14 de agosto de 2008

El gran desafío de Bolivia: un encaje político muy difícil, aunque necesario

No hay en estos momentos en Latinoamérica una situación políticamente tan complicada como la de Bolivia. Cuando se plantea un referendum para zanjar o, en todo caso, aliviar la tensión que enfrenta a posiciones políticas empeñadas en sostener modelos de Estado diferentes y se da la circunstancia de que quienes las lideran resultan triunfadores, puede decirse que la situación que originó la consulta, lejos de atenuarse, se recrudece. Los resultados electorales son elocuentes en este sentido y abren un período de gran incertidumbre que va a poner seriamente a prueba la capacidad de los dirigentes políticos, y particularmente la del Presidente de la República.

Y es que lección extraida del referendum - que globalmente ha resultado favorable a Evo Morales, al haber obtenido un 63 % de apoyo nacional a su propuesta (67,4 %, según el escrutinio definitivo, dado a conocer el 14.8.08) - tampoco puede ser desatendida, precisamente por lo que tiene de ambivalente o dual. Ratifica la división del país en dos áreas nítidamente definidas, aunque la abrumadora mayoria obtenida por Evo en las provincias que están a su lado dista mucho de ser la que obtienen las opciones contrarias en las que conforman la llamada "media luna" oriental, donde se observa una tendencia a un cierto equilibrio, a excepción de Beni y Santa Cruz, donde el apoyo a Morales baja del 40 %, ratificando así el respaldo mayoritario a la posición disconforme de sus gobernadores.

La consideración de este crítico panorama rebasa el marco boliviano para convertirse en un tema de interés mundial, como bien lo han señalado los grandes medios de la prensa europea y norteamericana. En la medida en que la confrontación requiere una salida que no puede demorarse en el tiempo, es evidente que el atrincheramiento rígido e inamovible en las posiciones respectivas no conviene a ninguna de las partes. El proyecto de "refundación boliviana" formulado por Morales debe tener en cuenta hasta qué punto las reclamaciones de las provincias autonomistas pueden ser integradas en una estrategia donde todos puedan encontrarse, acometiendo unos y otros las renuncias necesarias y a sabiendas de que los movimientos secesionistas nunca van a poder llegar a término en América Latina, pues nada tiene que ver este escenario con lo que trágicamente ha sucedido en los Balcanes o está ocurriendo en el Cáucaso.

En dos ocasiones he planteado ya en este blog (1 y 2) algunas consideraciones que más o menos sintonizan con la línea que tiende a apuntarse en un horizonte superador de la convulsión existente. Sin duda, la legitimidad ampara a Evo Morales para ser creíble cuando desde el balcón del palacio presidencial de La Paz afirmó: "Quiero expresar nuestro respeto a los gobernadores ratificados. Respetaremos la credibilidad que tienen y quiero convocarlos para trabajar por la unidad del país". Si las palabras son sinceras, por más que los hechos habrán de demostrarlo, y si al final se impone, por la fuerza de los hechos, la cultura de la negociación y el encuentro ¿cabe dudar de una intencionalidad que viene obligada por las circunstancias?, o, dicho de otro modo, ¿quién podría correr con el riesgo de ser imputado como el responsable o los responsables de la ruptura de la nación boliviana?.

Viajaré con Maria Antonia el martes a Bolivia para atender diversos compromisos contraidos hace tiempo. Estaré, primero, en La Paz y, después y durante más tiempo, en Santa Cruz de la Sierra. Me hubiera gustado visitar a Bernardo Paz en Cochabamba, pero creo que no va a ser posible. Tomaremos buena nota de cuanto allí sucede, veremos la realidad en directo para pulsar la opinión de quienes quieran darla, y sacaremos las conclusiones pertinentes. Ya les contaré a partir del 2 de Septiembre, cuando regresamos a España.

9 de agosto de 2008

Viñetas que invitan a pensar: el debate necesario


Si demasiada información crea desinformación, si el exceso de señales desorienta, si las algarabías siempre provocan desconcierto, no es dificil llegar a la conclusión de que las ideas sólo afloran enriquecedoras y fecundas cuando parten de la serenidad, de la cautela y de la tolerancia con la que deben ser planteadas. Los avances de la ciencia se nutren de los debates emprendidos por los expertos en los foros, hablados o escritos, en los que las cuestiones que les ocupan decantan la atención y abren conclusiones tanto más provechosas cuanto mayores son las precauciones que se adoptan para que la discusion no derive hacia los "cerros de Úbeda", aunque también pudiera ser a los "páramos del Cerrato" palentino, tan sacudidos ellos por los vientos que soplan en todas las direcciones.

Pero, allende estos ambientes, más o menos reposados, comunmente ofrecidos por la comunidad científica (aunque de todo hay, justo es decirlo), abundan las ocasiones en que el caos ocasionado por las conversaciones cruzadas y el griterío que las acompañan traen consigo simplemente la confusión o, lo que es más grave, la prevalencia al fin de la opinión más estruendosa, pues casi siempre hay alguien interesado en que el ruido prime sobre las nueces. Procurar que el debate no se convierta en fuegos de artificio, solapados entre sí y con la pretensión de eludir la solución de los problemas, es una tarea intelectualmente sana, culturalmente necesaria, políticamente indispensable.

La viñeta ha sido realizada por el dibujante Máximo

8 de agosto de 2008

Las incoherencias de George W. Bush o el cinismo como profesión

Sin duda hay dirigentes políticos con proyección internacional que están moralmente legitimados para hacer cuantos reproches o críticas deseen a la política interior de la República Popular de China respecto a las vulneraciones que comete con los derechos humanos y las libertades de sus ciudadanos. Los hay y los hemos oido, con respeto y reconocimiento, cuando se han pronunciado claramente en esta dirección.
Ahora bien, ni agradecimiento ni crédito alguno merece la actitud manifestada sobre el particular por George W. Bush, quien a su llegada a China, para asistir a los Juegos Olímpicos 2008, ha vertido una proclama, ampulosa y fatua como todas las que pretende hacer, sobre la finalidad esencial de su viaje al pais de Confucio: denunciar los incumplimientos de los derechos humanos y recabar de las autoridades de Pekín una postura favorable a su toma en consideración. Mayor cinismo y desvergüenza no caben en quien, amén de ser valorado como el más funesto Presidente en la historia reciente de los Estados Unidos, pasará a la historia como lo que realmente es: como el transgresor más reiterado y virulento de la legalidad internacional y de las garantías legales debidas a los seres humanos.
No hay que hacer excesivo esfuerzo de memoria para identificar a George W. Bush con referencias fatídicas y aterradoras cuando de vejaciones sistemáticas a los derechos humanos se habla. Nombres asociados a las torturas y ultrajes cometidos durante su mandato en la base de Guantánamo, en la isla de Diego García, en la prisión de Abu Ghraib, en los barcos utilizados como cárceles secretas, sin olvidar los vuelos irregulares de transporte de personas organizados por la CIA, los bombardeos indiscrimados contra población civil en Irak y Afganistán, las infames mentiras y falsedades esgrimidas para justificar una guerra ilegal y la invasión de un país al margen de la legalidad internacional, o las numerosas penas de muerte ejecutadas durante su época de gobernador de Texas.
¿De qué derechos humanos habla este siniestro y vulgar personaje, cuando en las postrimerías de su mandato trata de lavar la cara y de ofrecer una apariencia de honorabilidad, que le exima de una trayectoria vergonzosa para la imagen y el prestigio de Estados Unidos, como bien ha señalado no ha mucho Nancy Pelosi, Presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, quien le ha calificado como de “fracaso total”?. ¿O es que se cree el chico del rancho de Crawford que el mundo no tiene memoria y que, aunque al final quede impune, siempre colocará en sus hombros y en su recuerdo la impronta de la ignominia y la indignidad? ¿A quién quiere engañar ese miserable, que además deja la economía de su país y la del mundo hecha unos zorros?

7 de agosto de 2008

El Fondo para la Conservación de la Amazonia: ¿esperanza o escepticismo?



Debemos estar muy atentos a esta iniciativa, aunque no sea fácil desprenderse del escepticismo que normalmente suelen producir medidas, en apariencia, tan ambiciosas como voluntaristas. El 25 de Julio, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, puso en marcha el acuerdo para la creación del Fondo de la Amazonia, con el fin de captar donaciones públicas y privadas, en su mayor parte procedentes de los países desarrollados, con el fin de proteger la selva amazónica, evitar la deforestación masiva e incontrolada y, por las repercusiones que ello pudiera tener, contribuir al equilibrio ecológico y climático del planeta.
El Fondo, que será gestionado por el Banco de Desarrollo Nacional Económico y Social de Brasil, nace con la pretensión de recaudar, con la mirada puesta en 2021, un total de 21.000 millones de dólares, destinados a promover alternativas a la destrucción del bosque y a la salvaguarda de la biodiversidad amazónica, mediante la financiación de proyectos que avancen en el conocimiento de la naturaleza amenazada y palíen, en la medida de lo posible, una tendencia a la catástrofe ecológica, que, a juicio del Ibama (Instituto Brasileño de Medio Ambiente) y del Instituto Chico Mendes corre el riesgo de desembocar en la “sabanización” de la mayor parte de la Amazonia.
Esta medida se adopta tres meses después del cese de Marina Silva, como Ministra de Medio Ambiente, y cuya dimisión, como he señalado en este blog, estuvo justificada por "las dificultades que enfrenta desde hace tiempo para poner en marcha el plan medioambiental federal" y como resultado del empeño mostrado por el nuevo Ministro, Carlos Minc, a favor de impulsar “un nuevo modelo de desarrollo en la región”.
¿Debemos mantener la esperanza o suponer que el Fondo previsto va a ser otro más de los muchos intentos efectuados hasta ahora para proteger al espacio natural conocido como “el pulmón de la Tierra”?. Ojalá sirva para lo que se pretende, por más que los datos de que disponemos sobre la situación actual de la Amazonia no hagan sino aumentar el pesimismo sobre el futuro de ese territorio de excepcional magnitud física y ecológica. No olvidemos que entre agosto de 2007 y Junio de 2008, la superficie forestal se redujo en 7.823 Kilómetros cuadrados (según datos del Istituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE) a partir de imágenes de satélite), mientras durante todo el año pasado la tala y la quema de madera generó la emisión a la atmósfera de 400 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que convierte a Brasil en uno de los principales emisores de gases del mundo. Como dato global, baste indicar que, según el WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) la Amazonía brasileña ha perdido hasta ahora casi el 20 por ciento de sus siete millones de kilómetros cuadrados.
¿Logrará Lula lo que persigue? ¿Logrará Carlos Minc vencer la resistencias que obligaron a Marina Silva a dimitir, frustrada ante la imposibilidad de frenar la tendencia a la desolación, que ahora se trata de evitar?

5 de agosto de 2008

Las Universidades Públicas de Madrid han levantado su voz por el Sáhara, aunque la ONU tira la toalla

No puede ni debe pasarse por alto la Declaración que las Universidades Públicas Madrileñas han suscrito el 30 de Mayo de 2008, sobre la situación del Sáhara Occidental. Como observo que poca atención se la ha prestado en la prensa española e internacional, considero de justicia traerlo a colación y darlo a conocer a tantos vientos como sea posible.
En una demostración de responsabilidad institucional y de toma de conciencia sobre uno de los incumplimientos más flagrantes del Derecho Internacional, las Universidades de Alcalá, Autónoma, Carlos III, Complutense, Politécnica y Rey Juan Carlos han sabido estar a la altura de las circunstancias, al contraponer su decidida postura a favor de una causa justa a la actitud elusiva del Gobierno español, que persiste en evitar la más mínima mención a un problema que no sólo afecta a la dignidad de su política internacional sino que al tiempo no puede ser disociado de la conciencia ética e histórica de los españoles. Con este Manifiesto, las Universidades mencionadas no hacen sino expresar su sensibilidad por la realidad de su tiempo y por los temas que exigen pronunciamientos firmes y constructivos. No es frecuente que este tipo de Centros se implique como lo han hecho en este caso. Gracias y enhorabuena.
Es un texto breve, aunque enjundioso y sumamente expresivo. Sólido en su fundamentación argumental – al entender que “la libre determinación del pueblo saharaui es el marco legal irrenunciable para una salida justa y democrática en el ámbito de la legalidad internacional" -, los cuatro puntos de que consta se abren a un amplio y bien planteado marco de actuaciones entendidas como objetivos de un compromiso universitario a largo plazo, en el que se trata de implicar al resto de las Universidades españolas. Merece la pena ser leído, analizado y debatido, ya que el conjunto de la sociedad no puede permanecer ajeno a esa voluntad de “reparar dignamente y aunque sea aún de forma insuficiente y tardía, la inmensa deuda de reconocimiento, de afecto y de agradecimiento que España tiene contraída con el pueblo saharaui”.
Mientras tanto, el enviado de Naciones Unidas para el Sáhara, un tal Peter van Walsum, se decanta sin reparos hacia la postura de la potencia ocupante, el reino de Marruecos, que contraviene al acuerdo adoptado por el Consejo de Seguridad en Agosto de 2003, el llamado Plan Baker, donde se plantea la realización de un referendum de autodeterminación a los 5 años.
Cuando se cumple el plazo establecido al amparo del Derecho Internacional, el enviado de Mr. Ban Ki-Moon, que hasta la fecha se ha distinguido únicamente por su mirífica sonrisa coreana sin que nada permita recordar nada relevante de su gestión, confirma que la suerte está echada, que no hay nada que hacer, que si el Polisario tiene de su lado la legalidad internacional, el Consejo de Seguridad no va a hacer nada por que se cumplan la Resolución 1514 y el Dictamen de la Comisión Internacional de Justicia sobre el Sahara Occidental, en una clara demostración de abandono de sus propios principios. Es duro reconocerlo, pero estamos aistiendo a otro caso más de transgresión de la legalidad internacional. Hace unos días, Angel Lossada, Secretario de Estado del Ministerio español de Asuntos Exteriores, defendía la apertura cuanto antes de una nueva ronda negociadora entre las partes, opción que desde la perspectiva del enviado de la ONU ha quedado totalmente descartada. Entonces, una de dos: o el Sr. Lossada ha querido crear falsas expectativas a cuantos seguimos apostando por una solución justa, como sucedió en Timor Leste, de la tragedia saharaui, o no se ha enterado de por dónde van las actitudes en este tema de la Organización de Naciones Unidas con ese pedazo Secretario General que la ha caido en suerte. Lamentable en ambos casos.
La fotografía del campo está tomada de http://saharaalcor.blogspot.com/.
A la izquierda, Mr. Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU, de profesión sus sonrisas
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